PART II – GOVERNANCE REGULATION OF HYBRID FINANCIAL
Chapter 7. Control Transactions
7.1. The agency conflict in control transactions
7.1.2. The use of convertible instruments as a device to allocate control
Otro de los aspectos fundamentales a considerar frente a la formulación de estrategias de adaptación al cambio climático en el departamento es la pobreza, y más puntualmente las trampas de pobreza, evidentes, según Méndez y Cuesta (2002), cuando las familias quedan atrapadas por unas condiciones que se retroalimentan y que frecuentemente empeoran su situación. Identificar estas trampas provee los elementos necesarios para una política integral que apalanque los esfuerzos de los pobres para superar su situación.
Siguiendo a Méndez y Cuesta (2002), algunas categorías de este tipo de trampas son: Trabajo Infantil.
Analfabetismo o bajo nivel educativo. Capital de trabajo. No aseguramiento. Acceso a información. Desnutrición y enfermedad. Demografía. Uso de tierras. Criminalidad y violencia. Identificación.
Trampa física y geográfica. Trampa fiscal.
Trampa ambiental.
Trampa de baja calificación. Desplazamiento forzado.
La información disponible muestra además, que a los pobres les resulta más difícil enfrentar eventos climáticos extremos que puede incluso conducir estas trampas de pobreza y de baja productividad. En efecto, la evidencia muestra que el cambio climático reduce el producto agrícola y en este sentido reduce el ritmo en el que se puede reducir la pobreza. (Galindo et al., 2014).
De acuerdo con cifras oficiales de 2013 publicadas por el departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE, Cundinamarca es el departamento de Colombia con el más bajo porcentaje de población en condiciones de pobreza; y desde el gobierno nacional, se han venido estableciendo diversas estrategias y programas que permitan avanzar en la reducción de la misma. Sin embargo, como se ha mencionado, no consiste solamente en reducir la pobreza en términos de ingreso monetario, sino en identificar y gestionar prioritariamente las trampas de pobreza en el departamento, ya que esto contribuiría a mejorar las condiciones para la implementación de medidas de adaptación en el departamento.
148
Accinelli et al. (2007), plantean que una opción válida para evitar las trampas de pobreza es la inversión sostenida en capital humano. Un grado umbral de desarrollo del capital humano es necesario para potenciar el capital físico, una vez que éste alcanzó un desarrollo importante. La sola acumulación de capital físico sin un correspondiente desarrollo del capital humano no es suficiente para que un país pueda sortear las trampas de pobreza.
7.3.2. Asociaciones agrícolas
Uno de los aspectos más importantes, que no reseña comunmente como “medida de adaptación al cambio climático” tiene que ver con la organización social, específicamente con la organización de los pequeños agricultores, quienes en conjunto podrían enfrentar de mejor manera dicho fenómeno. Si el cambio climático les va a representar disminuciones en el rendimiento de sus cultivos y por tanto, pérdidas económicas, es necesario que se adelanten acciones que les permitan asegurar, tanto su alimentación, como su ingreso monetario.
Como lo ha dicho Pérez, et al. (2002), la cooperativa mejora el poder de negociación de la empresa agraria frente al resto de agentes de la cadena agroalimentario y, en última instancia puede llegar a integrarlos acercándose mucho más al consumidor y capturando un mayor porcentaje del valor añadido que aporta el resto del sistema agroalimentario.
Esto porque, usualmente, el agricultor no es quien se queda con las mayores ganancias, a pesar de que, si es la persona que dedica más recursos en todo el proceso productivo hasta obtener cosechas que pueda negociar en el mercado. Esto lo ha ejemplificado Lacki (2011), cuando menciona que suben los precios de los insumos agrícolas y, como consecuencia, los costos de producción de sus cultivos, pero los precios que los agricultores reciben en la venta de sus cosechas no aumentan en la misma proporción.
Entonces, bajo escenarios de cambio climático, ¿cuál sería la solución?, siguiendo a Lacki (2011), se plantea un aspecto que ha podido ser debatido recurrentemente aún sin contemplar el cambio climático, pero que ahora se hace más evidente, tiene que ver con que los agricultores de organicen con propósitos empresariales de modo que ellos mismos, asuman en forma gradual, la ejecución de algunas actividades de la etapa rica del agronegocio, es decir; reducir la dependencia que los agricultores tienen de los otros integrantes de las cadenas; o cuando esto no sea posible, volverlos menos vulnerables a la excesiva expropiación de dichos eslabones.
Es importante, que se defina cuál es el mejor modelo asociativo para Cundinamarca, podrían ser cooperativas, u otras figuras, que en situaciones climáticas difíciles, funcionen para que entre ellos puedan producir algunos de sus insumos, hacer adquisiciones de insumos en grupo para que sea más económica su compra, mantener una comunicación permanente que les permita abrirse hacia nuevas ideas que den al producto un valor agregado y que puedan comercializarlo
“Identificar y gestionar las trampas de pobreza en el departamento, procurando fortalecer el capital humano como estrategia de prevención de estas trampas de pobreza y, considerar que a los más pobres les resulta más difícil adaptarse a los posibles impactos negativos del cambio climático. Si el rendimiento de los cultivos disminuye a causa de eventos climáticos,
149
en conjunto, incluso al nivel de exportación. La participación es entonces, una variable dependiente importante en las organizaciones de base, en donde la implicación de la población es amplia y sobre todo consciente, tanto para la identificación de los problemas y de las soluciones como para el manejo del proyecto (Mora, 2006).
No obstante, esto requerirá de un gran esfuerzo en formación y sensibilización, puesto que, como lo menciona Ochoa (2001), los agricultores son gente muy práctica que entienden de cosas tangibles, útiles y reales; es difícil motivar a los agricultores con cosas intangibles y, el componente de organización tiene un alto nivel de intangibles, pero éstos son necesarios para fortalecer la organización y, la organización es necesaria para generar ventajas comparativas y economías de escala entre los pequeños agricultores.
Para que las sociedades cooperativas agrarias sobrevivan y se desarrollen, es preciso la exigencia de dos requerimientos concretos: la eficiencia empresarial en todos y cada uno de los procesos que acontecen en estas empresas y, la concentración empresarial para conseguir como grupo lo que el agricultor aislado no puede lograr (Durán, 1997). Estos aspectos son fundamentales para hacer frente al cambio climático en el marco de una asociación, ya que de ésta surgen las iniciativas que se convertirán en acciones valiosas cuando el objetivo es surgir como conjunto ante situaciones ambientales extremas y/o desconocidas.
De igual manera, es esencial que estas organizaciones vinculen a la población joven, pues aportaría acciones ingeniosas y, podrían apropiarse del tema para darle continuidad, en vez de sumarse a las grandes ciudades que tanto alimento requieren.
7.3.3. Densidad poblacional y migraciones
Uno de los aspectos más representativos cuando se referencian las problemáticas ambientales, tiene que ver con la densidad poblacional, donde ésta se convierte en un factor determinante que en la mayoría de los casos puede tener una relación directamente proporcional con el deterioro ambiental ya que a mayor cantidad de personas, mayor demanda de recursos naturales. Y, en relación con el cambio climático, este aspecto cobra relevancia, no solo por la cantidad de personas, sino también por el desplazamiento de las mismas debido a cambios en el clima.
Según Foresight (2011), el cambio climático puede amenazar los medios de vida de las personas y una respuesta tradicional es la emigración. El cambio climático alterará también la exposición de las poblaciones a las catástrofes naturales y la migración es, en muchos casos, la única respuesta ante esto.
Algunos resultados evidencian que las cuestiones ambientales no son las únicas ni las primeras a la hora de explicar los desplazamientos; que se trata de un fenómeno complejo; que no hay un único modelo de comportamiento; y que el impacto del cambio climático dependerá de las
“Promover en el departamento las asociaciones de agricultores para que organizadamente hagan adquisición de los insumos necesarios, obtenerlos más económicos, así como
socializar las dificultades y oportunidades que el cambio climático traerá consigo, de manera que en conjunto se consiga lo que el agricultor solo no puede lograr.”
150
características del país, de su sociedad y de su historia medioambiental (Jiménez y Suescún, 2011). Sin embargo, a nivel planetario ya se habla de manera general de “migrantes del cambio climático”, categoría que incluiría a aquellos desplazados por el ascenso del nivel del mar y por los huracanes, por sequías e inundaciones, por disminución del agua potable o por desertización agravadas por el calentamiento global (Castillo, 2011).
Específicamente para las migraciones ocasionadas debido al cambio climático se ha acuñado el término “Climigración”, la cual, según Bronen (2008), se da cuando una comunidad ya no puede mantenerse únicamente a causa de acontecimientos climáticos, por lo que debe reubicarse de forma permanente para proteger a sus miembros. Los elementos clave de este fenómeno son la continuidad de los acontecimientos climáticos, el daño reiterado que éstos conllevan para la infraestructura pública y la amenaza que suponen para la seguridad de las personas.
En el departamento de Cundinamarca, vale la pena revisar este tema por dos aspectos fundamentales, primero porque las políticas públicas requerirán un enfoque estratégico que reconozca las oportunidades que ofrece la migración buscando los máximos beneficios y los menores perjuicios tanto para las comunidades que migran, como para las que reciben y segundo, porque ya bastantes personas han migrado del campo a la ciudad, por lo que se precisa garantizar la cantidad suficiente de personas en el campo, generando el alimento que las grandes urbes demandan.
Para el caso específico de Cundinamarca, y según lo plantea uno de los documentos técnicos del PRICC (2014), las proyecciones indican aumento de la temperatura y disminución de las lluvias que pueden aumentar la inmigración de gentes que viven en regiones con climas menos atractivos y, al mismo tiempo significa la disminución de la oferta de agua potable en la región, la introducción de plagas y enfermedades propias de climas más calientes y, en un evento muy peligroso pero poco probable, la transformación del páramo que genera el 70% del agua de la capital.
No obstante, siguiendo a Foresight (2011), la migración puede representar una adaptación “transformacional” y no representar en sí misma un problema. En particular, los enfoques de migración humana planificados y dirigidos pueden ayudar a las personas a evitar situaciones de vulnerabilidad.