CHAPTER 4 ⎯ RESEARCH METHODOLOGY
4.6 Validity and trustworthiness
LA SEGURIDAD
El principio de integridad o globalidad de la seguridad en la OSCE implica una percepción de la seguridad que sobrepasa el stricto sensu de lo militar para abarcar también el terreno de los factores humanos, políticos, económicos y medioambientales
(-457-). A este respecto, los Estados participantes recuerdan en la Carta sobre la Seguridad
Europea II, 9: “Abordaremos las dimensiones humana, económica, política y militar de la seguridad como un todo integrado”458.
Pero conviene no olvidar que la seguridad no es una idea abstracta sino que tiene a la persona humana como destinataria. No cabe, por tanto, imaginar una auténtica seguridad si ésta se encuentra desvinculada del respeto de los derechos humanos y las libertades
457 Un autor bien conocido en el ámbito de las relaciones internacionales, C. del Arenal, hace las
siguientes consideraciones sobre los diferentes aspectos de la seguridad en nuestros días: "...hasta ahora se ha tendido a concebir la seguridad nacional casi exclusivamente como un problema militar, cuya solución está en la militarización y en la acumulación de armamentos. En virtud de esa dinámica, la seguridad nacional se transforma en una meta por sí misma, que desvirtúa su sentido exacto, con lo que se pierde la perspectiva real que la misma tiene, que no es otra que la de asegurar la independencia y soberanía del Estado y la libertad del bienestar económico y social de sus ciuddanos. La seguridad nacional es, por lo tanto, un concepto más amplio que el de la seguridad militar. Hoy se empieza a reconocer que la noción tradicional de lo que es la seguridad es demasiado estrecha y que los armamentos, en el mejor de los casos, no sirven frente a muchos factores que amenazan la seguridad. La seguridad está compuesta no sólo de los aspectos militares, sino también de los aspectos políticos, económicos, sociales, humanitarios, ecológicos y de derechos humanos". Vid. DEL ARENAL, C.: "El nuevo escenario mundial y la teoría de las relaciones internacionales", en Hacia un nuevo orden
internacional y europeo..., op. cit., Madrid, 1993, p. 87. De
La idea de una seguridad global, y en consecuencia indivisible, se encuentra también en la Directiva de Defensa Nacional 1/96. En el préambulo de dicha directiva se afirma lo siguiente: “A partir del convencimiento de que nuestra seguridad se halla indisolublemente vinculada a la de los países vecinos, a la de aquellos que comparten un mismo modelo de sociedad y la de aquellos otros situados en áreas de nuestro interés estratégico, España se encuentra plenamente comprometida de un orden internacional más seguro y estable, basado en la convivencia pacífica, en la defensa de la democracia y de los derechos humanos y en el respeto a las normas del derecho internacional. Este compromiso se hace evidente con nuestra presencia y decidida participación en operaciones de paz”. Vid. texto de la Directiva en RED,n. 108, separata, febrero de 1997 Otro ejemplo español sobre una seguridad global, está tomado de esta misma publicación del Ministerio de Defensa de España. Allí se afirma que la concepción de la seguridad de la postguerra fría pasa por la formación de bloques económicos, la protección ecológica de los recursos naturales, las migraciones demográficas, la revolución informática y de las comunicaciones o el impredecible futuro de los Estados-nación y de las instituciones multilaterales y supranacionales como base del sistema político internacional. Vid. OLIVARES SOLINA, I.: "Nuevos retos para la seguridad nacional", RED, nn. 101-102, julio-agosto 1996, pp. 58-61.
458 En la Carta sobre la Seguridad Europea, la exposición de las tres dimensiones de la seguridad global
aparece en los siguientes párrafos: La dimensión humana (III, 19-27); la dimensión político-militar (III, 28-30); y la dimensión económica y medioambiental (III, 31-32). En nuestro análisis mantendremos este orden de exposición que no es arbitrario sino que tiene en cuenta las aportaciones y logros de la OSCE en cada uno de estos tres ámbitos. Puede, sin duda, afirmarse que este orden de exposición, presente en la Carta, corresponde al grado de importancia y de desarrollo de cada una de las tres dimensiones en el marco de la OSCE.
fundamentales. Sería una concepción de la seguridad enfocada exclusivamente desde la óptica del poder y, en consecuencia, separada de la justicia. Una seguridad humanista es inherente a un enfoque global de la seguridad, tal y como volverían a reiterar los Estados participantes en la Carta sobre la Seguridad Europea III, 19: “Reafirmamos que el respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, de la democracia y del Estado de derecho constituyen la esencia del concepto de seguridad global de la OSCE”. Pero tradicionalmente el ordenamiento internacional se ha ocupado, ante todo, de la protección de los intereses de los Estados. Se ha olvidado, en consecuencia, del papel protagonista que debe jugar el ser humano en el ámbito de la seguridad459. Anteriormente, en la Cumbre de
Helsinki, hubo otra referencia al principio de integridad de la seguridad: “Este concepto relaciona el mantenimiento de la paz con el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales” (Declaración de la Cumbre de Helsinki, 21)(-460-). En definitiva,
la seguridad global o integral responde a los contenidos que, por ejemplo, sintetiza A.K. Henrikson: “the security of “people” and the security of the “planet” as well the security
of states”.461 Dados los sujetos a quienes afecta, estos contenidos están necesariamente relacionados con los principios de una seguridad indivisible y por la cooperación. Implica, en consecuencia, que la seguridad de los Estados ya no es una “seguridad nacional” en sentido estricto. La seguridad de las personas debe ser complementaria con la seguridad de los Estados, pues si las personas no se sienten seguras, los Estados, tampoco. Si a esto añadimos que toda una serie de desafíos a la seguridad –sociales,económicos, medioambientales- afectan tanto a las personas como a los Estados, cabe concluir que el tradicional concepto de seguridad nacional, que hace referencia a la integridad territorial del Estado y a la libertad para elegir su forma de gobierno, no es suficiente para el mundo
459 Así se expresa, por ejemplo, en un documento de las Naciones Unidas: “La seguridad es un concepto
global que depende no sólo de la falta de violencia y la prevención eficaz o la eliminación de la agresión, sino también del mejoramiento de la capacidad para responder a las necesidades básicas del ser humano y de la sociedad”. Vi. Estudio sobre conceptos y políticas de seguridad con fines defensivos, doc. NNUU A/47/394, 1992.
460 Esta concepción introduce al individuo en la esfera de la seguridad, porque tal y como afirmara, con
una cierta ironía, J. Barthélemy en 1937, "l'organisation de la securité collective est parfaite si on ne s'occupe ainsi que des abstractions, sans s'occuper des peuples. Ce sont là des conceptions qui remontent un peu à l'époque de la Sainte-Alliance". Vid. BARTHELEMY, J.: "Politique intérieure et Droit International", RCADI, 1937, I, p. 439. De esta observación podría deducirse que toda configuración de la sociedad internacional en forma de Directorio de las Grandes Potencias, tendrá en cuenta, sobre todo, el interés de los Estados: su seguridad será, en el fondo, la de los Estados aunque pudiera proclamar otra cosa con las palabras. Es una teoría acerca del poder político, un enfoque de balance of power, y nunca una teoría de Derecho, al menos de Derecho Internacional Contemporáneo.
461 Vid. HENRIKSON, A.K.: “Great Powers, Super Powers, and Global Powers”, en A United Nations
for the Twenty-First Century. Peace, Security and Development, BOURANTONIS, D. and
EVRIVIADES, M. (eds.), La Haya, 1996, p. 71. Por su parte, M. D. Intriligator define la seguridad global como “the absence of or avoidance of threats to the vital interests of the planet”. Esto implica, en consecuencia, que el contenido y la sustancia de la seguridad va más allá de la tradicional dimensión militar. Este autor llega a considerar superados incluso los conceptos de “seguridad nacional” y “seguridad internacional”. Su concepto de seguridad global encierra, en consecuencia, los de una seguridad indivisible y una seguridad por la cooperación, dada la relación de la seguridad de un Estado con la de otros Estados. Vid. INTRILIGATOR, M.D.: “Defining “Global Security”, Disarmament, XIV, n. 4, 1991, pp. 59-84.
de nuestros días. La idea de una seguridad nacional sigue respondiendo al interés nacional, pero, en un mundo globalizado, los intereses de los Estados trascienden sus propias fronteras462.Estos intereses deberían enmarcarse en el campo de la cooperación
internacional, pues, en caso contrario, si algunos Estados adoptan posturas unilateralistas, la percepción general de otros Estados y de la opinión pública en general, será que están poniendo en práctica unas pautas sustentadas en la mera fuerza, a pesar de los valores éticos que pudieran proclamar sus representantes para fundamentar su actitud.
Esta concepción de una seguridad integral es también defendida por F. M. Mariño, otro destacado estudioso español de la OSCE, para quien la seguridad no debe limitarse a los elementos militares, basándose en correctos planes de desarme; debe comprender aspectos económicos e incluso ecológicos y debe buscar un último fundamento en valores comunes: la democracia y los derechos humanos que constituyen el patrimonio común de todos los pueblos europeos (-463-). Convendrá asimismo recordar que L. Acimovic, en los comienzos del proceso de la CSCE, insistía en que los factores militares ya no jugaban el papel dominante de antaño en el terreno de la seguridad al tiempo que los factores políticos ganaban en importancia (-464-). Esta referencia de la época de la distensión tiene su continuidad en el momento presente, pues como bien afirma M. Bertrand, la prosperidad de los países depende en mayor medida del desarrollo de la capacidad tecnológica y de la propia economía que de la posesión de territorios. Dicho de otro modo, los países desarrollados, sobre todo a raíz del proceso de descolonización, han abandonado el secular campo de ambición de las conquistas territoriales. Si a esto añadimos que, tras el final de la guerra fría, una gran mayoría de países europeos no se sienten amenazados por sus vecinos, estaremos en condiciones de entender por qué la seguridad europea no puede ceñirse exclusivamente a los factores militares (-465-). Así lo expresaría también el que fuera
Ministro de Asuntos Exteriores alemán, K. Kinkel, al aseverar que la seguridad futura
462 Esta idea estaba ya presente, en el caso español, en el preámbulo de la Directiva de Defensa Nacional
1/92: “ Las recientes crisis internacionales han incidido en nuestra concepción de la seguridad, y ponen de manifiesto que ésta no se circunscribe a un espacio territorial propio e inmediato, ya que los intereses de nuestra nación también requieren ser protegidos fuera de los límites de ese espacio. En ese tiempo, y como consecuencia de nuestra postura solidaria con la Organización de las Naciones Unidas, España ha participado bajo sus auspicios en diversas operaciones de mantenimiento de la paz y de ayuda humanitaria”.Vid. texto de la Directiva en RED, n.52, junio de 1992, separata.
463 Vid. MARIÑO MENENDEZ, F. M.: Prólogo al Seminario Internacional: Los Estados y las
organizaciones internacionales ante el nuevo contexto de la seguridad europea..., op. cit. p. 13. A ese enfoque integral de la seguridad se refirió también el Presidente del Gobierno español, F. González Márquez, en la Cumbre de Budapest (6 de diciembre de 1994): “El gran atractivo de la CSCE es que estamos ante un foro paneuropeo donde todos participamos en las mismas condiciones. Su enfoque omnicomprensivo de la seguridad, que incluye la cooperación económica o el control de armamentos, deberá ser garantía de su eficacia”. Vid. Actividades, Textos y Documentos de la Política Exterior
Española, 1994, OID, MAE, p. 100.
464 Este autor yugoslavo afirmaba que el futuro de la seguridad en Europa no pasaría por un sistema de
seguridad colectivo de tipo clásico basado en el papel predominante de las sanciones colectivas y los medios coercitivos. En cierto modo, intuía la flexibilidad que iba a caracterizar al proceso de la CSCE al preconizar "un réseau d'arrangements sur diférents plans qui seraient appliqués d'une manière plus fonctionelle qu'institutionnelle, qui serient de 'facto' plutôt que de 'iure'". Vid. ACIMOVIC L.: "Les aspects militaires de la sécurité européenne", PE, 6, 1972, p. 786.
dependerá cada vez menos de los medios militares466. De ahí que, como señala
oportunamente A. Rotfeld, una política de seguridad no sea ya un sinónimo de desarme y control de armamentos (-467-).
Pasaremos a analizar a continuación tres dimensiones de seguridad de la OSCE (humana, político-militar y económica)que informan su enfoque global de la seguridad. Al analizar la concepción de la seguridad presente en cada una de estas dimensiones acudiremos preferentemente a los textos fundamentales de la CSCE/OSCE: los documentos surgidos de las Cumbres y Consejos Ministeriales.
3.3.1. LA DIMENSION HUMANA DE LA SEGURIDAD
A) La democracia y los derechos humanos como factores esenciales de la