TEACHING AND LEARNING AS PROCESS
3.3 Ways of Teaching: Promoting Inquiry
La mayoría de las prótesis se componen de un metal articulado sobre un polietileno de ultra alto peso molecular (ultra high molecular weight poliethilene o, UHMWPE). Se utilizan
72 principalmente aleaciones de metales (de hierro o aceros, de cobalto, de titanio y de tantalio), de cerámicas (alúmina, circona), polietilenos de ultra alto peso molecular y para la fijación protésica, cementos de polimetilmetacrilato (PMMA). Todos estos elementos tienen que superar unas normas de calidad internacional tipo ISO (International Standards Organization).
a) Aleaciones de hierro – Aceros: Los aceros inoxidables presentan un bajo contenido de impurezas, son resistentes a la corrosión, muy biocompatibles, pero menos resistentes a la fatiga que otras aleaciones y no permiten la aplicación de superficies porosas para aumentar el rango de movilidad de la articulación.
b) Aleaciones de cobalto: La aleación más utilizada es la de cromo, cobalto y molibdeno. Esta aleación presenta una excelente resistencia a la corrosión y al desgaste, mucho mejor que el acero. Son altamente biocompatibles. Presentan menor homogeneidad y más impurezas que el acero, lo que favorece la aparición de grietas y roturas por fatiga.
Esta aleación presenta un módulo de elasticidad muy superior al hueso, por lo que la transmisión de cargas no es adecuada, originando la aparición de zonas con pérdida ósea causadas por desfuncionalización (stress-shielding) y favoreciéndose así los aflojamientos protésicos y las fracturas.
c) Aleaciones de titanio: La aleación más utilizada es la aleación de titanio, aluminio y vanadio. Ésta presenta excelente resistencia a la corrosión. Es altamente biocompatible y el módulo de elasticidad es aproximadamente la mitad que otras aleaciones, por lo que transmiten mejor la carga al hueso y disminuyen el efecto de stress-shielding. Las aleaciones de titanio permiten
73 recubrimientos con bolas o mallas que favorecen la osteointegración (fijación secundaria).
d) Aleaciones de tantalio: Nuevo metal utilizado en implantes articulares. Presenta propiedades similares al titanio, como la elevada biocompatibilidad y un módulo de elasticidad menor que las aleaciones de acero y cromo- cobalto, pero su superficie permite una mayor porosidad, lo que favorece la penetración ósea y una mayor osteointegración. Hoy se utiliza principalmente en el componente acetabular de prótesis de cadera para implantes en pacientes jóvenes con el objeto de conseguir un mejor anclaje de la prótesis y una menor tasa de aflojamiento. Su uso está aumentando aunque se ve limitado por su alto precio. e) Polietileno de ultra alto peso molecular-UHMWPE: Se forman como
polimerización del etileno. Se conforma así un plástico muy inerte (biocompatible), con buena resistencia frente a la deformación. El proceso de degradación es muy lento por lo que las partículas que se liberan persisten de forma indefinida localmente al ser insolubles y no pasar a otros líquidos corporales, favoreciendo la enfermedad por partículas.
10.3.3. Fijación
La fijación primaria es el anclaje que se produce entre la prótesis y el hueso en el momento de la cirugía. El anclaje primario se puede conseguir mediante cementos óseos, o bien, mediante el anclaje intrínseco del componente protésico (por ejemplo, componentes a presión o press- fit, roscados, atornillados, autoexpandibles, etc.).
74 La fijación secundaria es el anclaje de la prótesis al hueso por crecimiento de éste sobre la superficie del implante. Esto se puede favorecer mediante el uso de superficies rugosas, materiales biocompatibles o recubrimientos osteoconductores (como la hidroxiapatita). Podemos clasificar las prótesis en cementadas, no cementadas o híbridas según su modo de anclaje al hueso.
a) Cementadas: La adherencia del componente protésico (metálico, cerámico o polietileno) se efectúa mediante un cemento acrílico de polimetilmetacrilato (PMMA). El cemento, al fraguar en un corto periodo de tiempo en una reacción exotérmica, rellena las celdillas óseas fijando el implante al hueso esponjoso y cortical.
b) No cementadas: La cementación puede conllevar graves complicaciones derivadas de las mezclas del cemento o de la técnica de cementación empleada, como osteolisis, roturas del cemento o aflojamientos protésicos, por lo que, en algunas circunstancias y cada vez en mayor número, se prefieren utilizar implantes que no requieran cementación. Son utilizados nuevos materiales (tantalio) o nuevas superficies protésicas que favorecen la osteointegración y el anclaje directo de los implantes al hueso (superficies rugosas, con microesferas, cubiertas de sustancias osteoconductivas como la hidroxiapatita, etc.).
c) Híbridas: Aquellas prótesis que utilizan las dos formas de fijación (por ejemplo, en una prótesis de cadera, cótilo roscado, press-fit o auto expandible junto con vástago cementado).
d) Fijación con polimetilmetracrilato: Los cementos acrílicos o de PMMA permiten la fijación ósea del componente protésico tras el deseado posicionado. Para conseguir este objetivo es preciso el correcto uso del cemento.
75 El cemento es la zona más débil de las interfaces implante-cemento-hueso, y su uso incorrecto es la principal causa del aflojamiento protésico en los modelos artroplásticos cementados. Éste carece de propiedades adhesivas ni establece uniones químicas con la superficie del metal ni del polietileno. La unión se consigue mediante vinculación mecánica aplicando presión para introducirlo en espacios texturizados o en poros de la superficie del implante.
Utilizado en su forma semilíquida o cremosa, se encaja dentro de los intersticios óseos permitiendo el anclaje al hueso. Si se utiliza en una forma más pastosa, la fijación dentro de estos intersticios es menor y su unión al hueso es menos resistente. Un retraso en su utilización puede producir hasta un 40% de pérdida en su resistencia al no integrarse de forma correcta.
El cemento se puede mezclar con antibióticos o con marcadores radio-opacos, asumiéndose una pérdida de la resistencia que oscila entre el 5-10%.