Otro indicador que permite aproximar las caren- cias y necesidades que presenta un departamen- to es el IDH. 4 El siguiente cuadro presente este
índice para el 2005:
El cuadro 13 muestra que circunscripciones polí- ticas como Callao, Lima y Tacna, entre otras, son las que presentan un IDH relativamente elevado en comparación con aquellas como Ayacucho, Apurímac y, especialmente, Huancavelica, que presentan altos niveles de subdesarrollo latente y poseen un índice sumamente bajo. Al igual que en el caso anterior se correlacionará este indica- dor con los montos transferidos en términos per cápita, y eso permitirá analizar el funcionamiento de las transferencias y, así mismo, corroborar su consistencia con el otro indicador utilizado. Con un promedio de IDH de alrededor de 0,58, la gran diferencia en el caso de este indicador radica en que los cuadrantes a los que se debe otorgar mayor atención son B y C, puesto que un IDH alto es, a diferencia de un NBI alto, positivo.
4 Este indicador se construye sobre la base de variables
como esperanza de vida al nacer, alfabetismo, escolaridad, logro educativo e ingreso familiar per cápita, y asigna a una determinado grupo humano valores de entre 0 y 1, donde el valor más alto indica un mayor grado desarrollo.
El primero incluye departamentos con elevados IDH, pero que reciben transferencias per cápita por encima del promedio, a pesar de que su nivel de desarrollo es relativamente elevado. En con- traste, el segundo incluye departamentos que poseen bajos niveles de IDH y, a su vez, reciben transferencias per cápita por debajo del prome- dio. Finalmente, el funcionamiento adecuado de las transferencias según este indicador se daría en los sectores A y D (gráfico 5).
Cuadro 13
Índice de desarrollo humano según departamento (2005)
Departamento IDH 2005 Callao 0,7102 Lima* 0,6694 Tacna 0,6685 Ica 0,6481 Arequipa 0,6463 Moquegua 0,6435 Lambayeque 0,6271 Tumbes 0,6169 La Libertad 0,6046 Madre de Dios 0,5997 Junín 0,5922 Ancash 0,5776 Ucayali 0,5760 Pasco 0,5752 San Martín 0,5735 Piura 0,5714 Loreto 0,5660 Amazonas 0,5535 Puno 0,5468 Cajamarca 0,5400 Cusco 0,5377 Huánuco 0,5311 Ayacucho 0,5280 Apurímac 0,5209 Huancavelica 0,4924
* Se excluye Lima Metropolitana.
Fuente: Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe de
desarrollo humano: Perú 2006. Lima: PNUD, 2006.
Gráfico 5
Montos transferidos per cápita e IDH (2005)
Fuente: MEF y Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe
de desarrollo humano: Perú 2006. Lima: PNUD, 2006.
Elaboración: INDE Consultores.
Los resultados muestran que solo cuatro depar- tamentos (Moquegua, Tacna, Tumbes y Madre de Dios) se ubican en el sector B. En el caso de los tres primeros, la situación coincide con el análisis del indicador anterior, mientras que en el caso de Madre de Dios, este aún recibe montos por enci- ma del promedio, aunque, con IDH relativamente alto, esto no se justifica. Por el contrario, gran par- te de los departamentos se ubican en el área C, aunque algunos muy cerca de la línea promedio. Entre estos departamentos están Huancavelica, Cajamarca, Huánuco y Ucayali, cuatro departa- mentos que también forman parte de los casos críticos al igual que con el indicador anterior. Es- tos resultados refuerzan la idea de que dichos de- partamentos presentan las mayores necesidades y la mayor desatención.
Por último, muy pocos departamentos se ubican en el sector A, que tiene bajo IDH pero elevadas transferencias. Algunos de estos casos son Pas- co y Ancash. El caso del primero coincide con el indicador anterior, ya que es un departamento que presenta diversas carencias y, a la vez, reci- be transferencias por encima del promedio. En cambio, el bajo IDH de Ancash sí justificaría que este departamento recibiera altas transferencias y contrasta con su NBI, según el cual no presenta- ba demasiadas carencias. Finalmente, el sector D muestra, como en el caso del indicador anterior, un mayor número de circunscripciones políticas como Callao y Arequipa, que representan regio- nes con niveles relativamente bajos de carencias y que reciben transferencias per cápita por deba- jo del promedio.
En conclusión, el análisis anterior revela la exis- tencia de muchos departamentos que requieren
muchos recursos, dadas sus condiciones econó- micas y sociales, pero que no los tienen. Por el contrario, hay departamentos con niveles de vida «relativamente adecuados» que reciben transfe- rencias por encima de lo que realmente deberían recibir.
3. Conclusiones
El análisis realizado en esta parte permite derivar algunas conclusiones básicas acerca del sistema de transferencias que constituye el actual modelo de financiamiento que poseen los gobiernos re- gionales. Estas son las siguientes:
(1) Existen múltiples mecanismos de transferen- cias hacia los gobiernos regionales. Algunos de estos han sido incorporados a lo largo del periodo 2004-2007 y, en otros casos como el del FONCOR, han sido incorporados en otra fuente.
(2) Los montos transferidos presentan una ten- dencia creciente, hecho que debería brindar a los gobiernos regionales mayores posibilida- des de financiamiento para proyectos y activi- dades. Ello se debe, básicamente, a dos facto- res: (i) la expansión del PBI que tiene impacto positivo en la recaudación y (ii) los incremen- tos en los precios internacionales que influyen de forma positiva en el canon minero.
(3) Entre los distintos conceptos de transferencia destacan tanto los recursos ordinarios como el canon minero, que han presentado un mayor crecimiento, especialmente para el 2007. (4) El análisis muestra que existe una notoria y
gran dispersión entre los montos transferidos en términos per cápita que reciben los distin- tos departamentos. Solo ocho de ellos supe- ran el promedio existente (676 nuevos soles por habitante).
(5) La correlación entre las transferencias per cá- pita y los indicadores utilizados (NBI e IDH) evidencian que las transferencias incumplen con el criterio de equidad. Existen casos de de- partamentos que requieren mayores recursos, debido a sus bajas condiciones de vida y, sin embargo, carecen de ellos. Por ejemplo, hay casos de departamentos con alto índice de NBI y bajo IDH, pero que reciben montos trans-
feridos per cápita por debajo del promedio (Huancavelica, Ucayali, Huánuco y Cajamarca, entre otros).
(6) En relación con lo anterior, los casos «críticos» son casi los mismos con uno o u otro indica- dor. De este modo, los departamentos en esta situación deben recibir una especial atención
a fin de disminuir las posibles inequidades en la distribución de las transferencias.
(7) En síntesis, se puede afirmar que no existe una correlación entre los montos transferidos (en términos per cápita) a los distintos departa- mentos y los indicadores de pobreza y desa- rrollo (IDH y NBI).