4.3 Delta-FTL Design
4.3.2 Write Buffer and Delta-encoding
La Fraternidad Verdadera entre todos los seres que viven en nuestro mundo no se refiere a las 'formas" físicas -sean éstas "(armas" humanas, animales, vegetales o minerales- sino a la "Chispa" Divina Espiritual que anima a esas 'formas" y que en el hombre puede ya denominarse Espíritu.
La "Chispa" Divina (Espíritu) que Experimenta encarnada en un hombre es, en su Esencia, exactamente igual a las "Chispas" Divinas que Experimentan en animales, en vegetales y en minerales; las "Chispas" Divinas se diferencian entre sí sólo por la Evolución que han podido obtener, hasta ese momento, a través de las Experiencias realizadas, lo cual les ha permitido lograr un mayor o menor desarrollo de sus propias Facultades.
Por lo tanto, y siendo todo Vibración -como ya sabemos- podemos decir que no solamente el Espíritu del hombre posee Vibraciones Mentales y Vibraciones Sensoriales, sino que también las poseen las "Chispas" Espirituales que viven en los animales, en los vegetales y en los minerales, aunque, lógicamente, en "puntos" inferiores de desarrollo.
En consecuencia, la Mente Espiritual del hombre puede establecer "contacto" con las Vibraciones Mentales de animales, de vegetales y hasta de minerales, así como el Alma Espiritual puede establecer "contacto" con las Vibraciones Sensoriales de animales, de vegetales y de minerales, y todos ellos pueden también, en un cierto modo, establecer "contacto" con los humanos. Esos "contactos" sólo pueden lograrse a través de la Vibración "Madre ", es decir de la Vibración del Amor, en la cual viven los seres de los tres Reinos de la Naturaleza, aunque sus "formas" fisicas puedan, en algunos casos, aparentar lo contrario. Cuando en el hombre, el "yo" inferior O sea la mente y el alma humanas- libre de todo
egoísmo y de cualquier vibración negativa, vibra armónicamente con su "Yo" Superior puro. el ser humano puede, no solamente transmitir pensamientos a sus hermanos menores que
Experimentan en la Naturaleza, sino también recibir "respuesta" a esos pensamientos. Para "responder ", los Seres de la Naturaleza no necesitan palabras concretas. sino que sus
Vibraciones Mentales y sus Vibraciones Sensoriales. Espirituales, al establecer "contacto" con las Vibraciones Mentales y Sensoriales Espirituales del ser humano, les transmiten la Esencia del "pensamiento" a través de Sensaciones.
En el caso de algunos animales nos resulta fácil comprenderlos, y también sin dificultad ellos interpretan nuestros deseos; pero, para lograr "comunicarnos" con otros animales, con vegetales y con minerales, es imprescindible sentir por ellos amor verdadero y, además, no albergar pensamientos y sentimientos egoístas o negativos de cualquier índole, así como tener fe en esta posibilidad, que el Conocimiento Espiritual nos demuestra con lógica y claridad. Cuando los hombres hayan logrado más Evolución Espiritual, podrán comunicarse fácilmente con sus Hermanos menores que Experimentan en la Naturaleza. Entre tanto, proyectemos siempre sobre ellos pensamientos amorosos, en la seguridad de que ellos los recibirán y nos "responderán" con amor aunque no nos sea posible interpretar sus "respuestas ".
La Vida.
La Fraternidad Verdadera entre todos los seres que viven en nuestro mundo no se refiere a las 'formas" físicas -sean éstas "(armas" humanas, animales, vegetales o minerales- sino a la "Chispa" Divina Espiritual que anima a esas 'formas" y que en el hombre puede ya denominarse Espíritu.
La "Chispa" Divina (Espíritu) que Experimenta encarnada en un hombre es, en su Esencia, exactamente igual a las "Chispas" Divinas que Experimentan en animales, en vegetales y en minerales; las "Chispas" Divinas se diferencian entre sí sólo por la Evolución que han podido obtener, hasta ese momento, a través de las Experiencias realizadas, lo cual les ha permitido lograr un mayor o menor desarrollo de sus propias Facultades.
Por lo tanto, y siendo todo Vibración -como ya sabemos- podemos decir que no solamente el Espíritu del hombre posee Vibraciones Mentales y Vibraciones Sensoriales, sino que también las poseen las "Chispas" Espirituales que viven en los animales, en los vegetales y en los minerales, aunque, lógicamente, en "puntos" inferiores de desarrollo.
En consecuencia, la Mente Espiritual del hombre puede establecer "contacto" con las Vibraciones Mentales de animales, de vegetales y hasta de minerales, así como el Alma Espiritual puede establecer "contacto" con las Vibraciones Sensoriales de animales, de vegetales y de minerales, y todos ellos pueden también, en un cierto modo, establecer "contacto" con los humanos. Esos "contactos" sólo pueden lograrse a través de la Vibración "Madre ", es decir de la Vibración del Amor, en la cual viven los seres de los tres Reinos de la Naturaleza, aunque sus "formas" fisicas puedan, en algunos casos, aparentar lo contrario. Cuando en el hombre, el "yo" inferior O sea la mente y el alma humanas- libre de todo
egoísmo y de cualquier vibración negativa, vibra armónicamente con su "Yo" Superior puro. el ser humano puede, no solamente transmitir pensamientos a sus hermanos menores que
Experimentan en la Naturaleza, sino también recibir "respuesta" a esos pensamientos. Para "responder ", los Seres de la Naturaleza no necesitan palabras concretas. sino que sus
Vibraciones Mentales y sus Vibraciones Sensoriales. Espirituales, al establecer "contacto" con las Vibraciones Mentales y Sensoriales Espirituales del ser humano, les transmiten la Esencia del "pensamiento" a través de Sensaciones.
En el caso de algunos animales nos resulta fácil comprenderlos, y también sin dificultad ellos interpretan nuestros deseos; pero, para lograr "comunicarnos" con otros animales, con vegetales y con minerales, es imprescindible sentir por ellos amor verdadero y, además, no albergar pensamientos y sentimientos egoístas o negativos de cualquier índole, así como tener fe en esta posibilidad, que el Conocimiento Espiritual nos demuestra con lógica y claridad. Cuando los hombres hayan logrado más Evolución Espiritual, podrán comunicarse fácilmente con sus Hermanos menores que Experimentan en la Naturaleza. Entre tanto, proyectemos siempre sobre ellos pensamientos amorosos, en la seguridad de que ellos los recibirán y nos "responderán" con amor aunque no nos sea posible interpretar sus "respuestas ".
Muchas veces el hombre se ha preguntado y se pregunta: ¿qué es la Vida", viéndose precisado a reconocer que es incapaz de hallar una respuesta que aclare este interrogante que le apasiona: así. para quienes carecen del verdadero Conocimiento, el "misterio" sobre la Realidad de la Vida continúa.
La Vida no puede ser definida, pero Ella nos rodea y nos penetra; está en nosotros y está afuera de nosotros. En nuestro mundo, la Vida se encuentra manifestada en el hombre y en la
Podríamos suponer que la piedra, por ejemplo, carece de Vida, porque nuestros ojos no pueden ver en ella movimiento alguno; pero la Ciencia ha demostrado el movimiento constante y la enorme energía que existe en los átomos de los elementos que constituyen las piedras. Así, pues, no solamen¬te el hombre es Vida manifestada, sino que también son Vida manifestada los animales, los vegetales y los minerales.
Todo es Vida y, por ello, todo está íntimamente unido entre sí. La Vida en nuestro Espíritu, para Evolucionar, ha debido Experimentar antes en 'formas" minerales, en 'for¬mas" vegetales y en 'formas" animales, y para continuar Evolucionando debe Experimentar ahora en 'formas" humanas.
La Vida es indestructible; puede cambiar de 'forma ". puede cambiar de "lugar ", pero jamás deja de ser. Cuando se produce lo que el hombre llama "muerte ", es decir la desencarnación, la Vida -en ese Espíritu- deja la 'forma" fisica y cambia de "lugar", pues al dejar el mundo fisico entra nuevamente en el Espacio, así como antes, para encarnar, debió dejar el Espacio y venir a la Tierra.
Como vemos, en ese proceso de encarnación y desen¬carnación, la Vida -en Espíritu- cambió de "lugar"; tomó y luego dejó -en la Tierra- una "forma" fisica, pero continuó siendo siempre el mismo Espíritu, porque, como dijimos, la Vida es indestructible y jamás deja de Ser.
Ignorando la Verdad, los hombres limitaron la Vida a lo físico y, en consecuencia, sólo se esforzaron por obtener progreso material y disfrutar de placeres materiales. Ello hizo a los hombres ambiciosos y egoístas y, además, les creó necesidades artificiales, necesidades provenientes de vicios o de costumbres que en nada los benefician, sino que, por el contrario, han llegado a esclavizarlos en forma tal que, por satisfacerlos, no titubean en luchar, engañar y hasta delinquir.
Los hombres se han alejado del Camino de la Verdad y no pueden disfrutar su verdadera Vida porque, desestimando el amor -que es Ley de Vida- impregnaron su alma de egoísmo,
ambición y odio que, envenenando su alma, impiden a los hombres sentirse felices.
El Conocimiento de la Vida es imprescindible, porque demuestra claramente el error en que vive y ha vivido siempre el hombre. A la vez, ese Conocimiento nos enseña que debemos dar, al aspecto humano y al aspecto Espiritual de nuestra Vida, el valor exacto que cada uno tiene, viviendo menos para la "forma" humana, que ineludiblemente deberemos en algún momento abandonar, y más para la Vida Verdadera -la Vida del Espíritu- en la que siempre Viviremos, porque Ella jamás dejará de ser.
Vivir para la Vida del Espíritu no significa olvidar los deberes y los afectos humanos ni significa retirarse del mundo, sino encauzar nuestra vida humana, en todos sus aspectos familiar, social y demás- en el Camino Verdadero, el Cami¬no del Amor que nos señala la Ley de la Vida.
Mediante el Conocimiento de la Vida resulta sumamente fácil comprender lo que la Vida -a través de Sus Leyesreclama de nosotros; pero, sin duda por carecer de ese Conocimiento, el hombre ha vivido siempre sin preocuparse por saber cuál es, realmente, la finalidad de su vida humana ni en qué forma debe vivirla para poder obtener de ella el máximo beneficio; no el beneficio material, que pronto desaparece, sino el beneficio Espiritual, que perdurará por siempre.
Así como la vida humana tiene sus leyes y los hombres reconocen que deben vivir de acuerdo con ellas, la Vida Espiritual tiene también sus Leyes y los hombres deben reconocer que necesitan, ineludiblemente, vivir de acuerdo con Ellas para poder lograr armonía, paz y felicidad y, por sobre todo, para poder obtener el propio Progreso Espiritual, causa y finalidad de la vida humana.