Las concepciones estéticas vistas anteriormente en los relatos, coinciden con dos dimensiones de la realidad de la sociedad cartagenera: una de ellas es la existencia de condiciones socio-económicas opuestas y diferenciadas de la población, y la otra es la existencia de individuos con rasgos físicos diferentes.
Dentro de los principales resultados del informe sobre pobreza en Cartagena del Centro de Estudios Económicos Regionales (CEER) del Banco de la República (2007), se comprobó que la mayoría de la población de Cartagena es pobre, y los grados de pobreza son extremos. Además, se evidenció una focalización espacial de la pobreza en sectores específicos de la ciudad, tales como las laderas del Cerro de la Popa y los barrios aledaños a la Ciénaga de la Virgen. En estas zonas de la ciudad se concentra no sólo la población más pobre sino la de menores logros educativos. Otro resultado interesante, y que está acorde con la literatura internacional, es que en los barrios cartageneros de mayor pobreza existe también una alta proporción de habitantes que se auto-reconocen de raza negra:
―…en general éstos [personas negras] residen en los barrios más pobres de la ciudad31,
que como vimos son los barrios donde habitan las personas con logros educativos más bajos32. De esta forma, se puede asociar el problema de pobreza con la educación y el hecho de pertenecer a cierto grupo racial, en este caso el de los afrodescendientes.‖ (CEER, 2007:54).
Así mismo, las condiciones sociales se reproducen en gran medida, ya que los pobres tienen pocas posibilidades de estudiar, u obtienen instrucción de bajo nivel (los colegios
31
El coeficiente de correlación entre el porcentaje de personas de ingreso bajo y el porcentaje de personas de raza negra en los barrios de Cartagena es de 72.4%.
32
De la misma manera, el coeficiente de correlación negativa entre el número de años de educación y el porcentaje de personas de raza negra en los barrios de Cartagena es de 71.7%.
públicos no son buenos); por esto no tienen un amplio rango de posibilidades laborales: ejercen algunos oficios o son comerciantes; así mismo, son escasas sus posibilidades de ascenso social.
En cambio, los habitantes de la localidad Histórica y del Caribe Norte (mayoritariamente de piel clara) son los que tienen un mayor acceso a servicios de salud, educación y seguridad, así como también a un número más alto de sitios de esparcimiento como canchas deportivas y centros comerciales. (p.22).
Cuadro 5-5: Condiciones socio-económicas y color de la piel en Cartagena.
Localidad histórica y del Caribe Norte Localidad de la Virgen y Turística
Mayor acceso a servicios de salud, educación y seguridad, más sitios de
esparcimiento, mejores puestos de trabajo.
(Blancos)
Menor acceso a servicios de salud, educación y seguridad, menos sitios de
esparcimiento, trabajo informal. (Negros)
Como vemos, Cartagena se configura como una sociedad con grandes diferencias socio- económicas entre la población. El estado democrático, que funciona desde el siglo XIX, no ha podido establecer todavía una sociedad en la que los principales derechos sociales y económicos de los ciudadanos sean solucionados. En este sentido, nuestro sistema democrático no está orientado a ser un sistema de bienestar; pero, a su vez, tampoco atiende los problemas de extrema pobreza, la distribución de la riqueza, ni tampoco salvaguarda el derecho al trabajo, a la educación, a unas condiciones de vida dignas con las necesidades vitales cubiertas. Esos derechos tan sólo son gozados por una pequeña minoría, mientras que la inmensa mayoría vive al margen de ellos y no puede obtenerlos. Dado lo anterior, existe una clara discriminación a un sector amplio de la población en el ejercicio de esos derechos, y tal vez ese sea uno de los más graves problemas que se tengan que resolver en el proceso de construcción de la democracia y del ejercicio de la ciudadanía.
Figura 5-10: Porcentaje de habitantes negros en los barrios de Cartagena
Fuente: DANE, ECH 2004, cálculos de los autores. Para los nombres de los Barrios ver Anexo 1. Tomado de CEER (2007:55)
Por otro lado, no se puede desconocer la existencia de individuos con diferentes rasgos físicos en Cartagena, ni se puede negar la valoración de ciertos rasgos físicos sobre otros, ni, así mismo, las diferentes acciones discriminatorias que acontecen en la interacción social con base en esas diferencias corporales. Esta diversidad de rasgos corporales se debe a la mezcla de diversas poblaciones (europeos, indígenas y africanos), que hubo en Cartagena a partir de la época colonial. Mezcla que es fruto del encuentro entre conquistadores (de piel clara) y conquistados/esclavizados (de piel oscura).
Cuando acontece la hibridación, surgen muchos términos para diferenciar a la población mezclada, para distinguir las diferentes corporeidades y sus diferentes orígenes, pero sobre todo servían para distinguir la relación con aquellos que detentaban el poder: Español: peninsular o criollo, los primeros eran los procedentes de España, y los
segundos, los hijos de españoles o sus descendientes que habían nacido en América.
Negro: hijo africano traído en calidad de esclavizado.
Mestizo: hijo de padre español y madre indígena (o viceversa) Mulato: hijo de padre español y madre negra (o viceversa)
Pardo: originalmente hacía referencia a un color particular; luego, se empleó prácticamente como sinónimo de mulato.
Zambo: hijo de padre negro y madre indígena (o viceversa). Criollo: nacido en América de padres oriundos de otras tierras. Chapetón: Español o europeo recién llegado a América.
Tercerón: hijo de español y mulata o viceversa. Cuarterón: hijo de español y tercerona o viceversa. Quinterón: hijo de español y cuarterona o viceversa. Sexterón: hijo de español y quinterona o viceversa.
Salta atrás: hijo de español y madre con abuelo o bisabuelo negro.
Al respecto, Jaramillo Uribe (1965:31) afirma que ―Desde comienzos del siglo XVII…los términos mestizo, mulato, zambo, se convierten en conceptos peyorativos que constituyen verdaderas ofensas al honor de quienes se consideran blancos descendientes de españoles o criollos, hasta el punto de ser aceptados por la jurisprudencia como capaces en ciertas circunstancias de dañar la fama pública de las personas y por lo tanto suministrar base para configurar el delito de difamación‖.
El elemento racial es uno de los constitutivos diferenciadores de los grupos híbridos, por ello, se puede afirmar que los polos de esa relación de poder estaban encarnados, en el europeo español (de piel clara y linaje noble) y en el oriundo indígena y africano (de piel oscura); sobre estos últimos cayó todo el peso de la dominación y desvalorización, ya que fueron quienes trabajaron en el campo, en las minas, como sirvientes. Desde entonces, los indígenas y los descendientes de africanos han estado desligados históricamente del poder, de la riqueza, geográficamente fueron establecidos en las
periferias (costa Pacífica, costa Atlántica, Orinoquía y Amazonía), y se constituyeron en los campesinos. En el siglo XX, los indígenas y los afrodescendientes migraron a las ciudades, en las cuales se ha insertado laboralmente como comerciantes (ambulantes), empleadas del hogar, obreros, entre otros.