RESUMENES
EN
ESPA11OL
La Presentaci#{243}n de Manifestaciones en
las AnomalIas Urinarias
Obstructivas en Ninos
Las infecciones uninanias son anormales y la abnumadora mayorIa que ocurre en los ni#{241}os
tienen por base las anomallas obstructivas.
Estos es demostrablemente cierto en las infec-ciones persistentes o recurnentes. Aun cuando la mayonla de los casos de obstrucci#{243}n uninaria se pueden neconocer f#{225}cilmente por medios urol#{243}gicos, catetenizacidn y particularmente por la pielografia intravenosa, hay uropatlas poco conocidas que son dificiles de reconocer.
Aun-que la medicaci#{243}n antibacteriana puede fre-cuentemente detener el microorganismo
in-vasor, rara vez se obtiene una curaci#{243}n
yen-dadena hasta que no se remedia la obstrucci#{243}n.
Es preciso tener presente tambi#{233}n que, en ausencia de infecci#{243}n o mientras #{233}stase
de-tiene, la obstrucci#{243}n sola puede destruir los
ni#{241}ones. El descubnimiento temprano de Ia
obstrucci#{243}n depende de los conocimientos del
pedIatra de las manifestaciones comunes de las obstrucciones uninarias.
Un Amplio Estudio de Cultivos Bacte-rianos y Recuentos de Colonias en
EspecImenes Pares de Orina
Obtenidos por Cat#{233}terVersus
Micciones de Ni#{241}osNormales
y
de Otros con Infecciones de las Vi’as UrinariasEstudios bacteriol#{243}gicos, incluyendo cultivos
y recuentos de colonias, de especImenes de
orina obtenidos por cat#{233}teny micciones se
ilevaron a cabo en tres grupos de nifios (todos menores de 2 a#{241}osde edad): Grupo I : es-pecImenes pares (cat#{233}ter y micci#{243}n limpia); Grupo II : especimenes tomados al azan de
micciones no limpias; Grupo III: especlmenes de micciones limpias y por cat#{233}terde un grupo de niiios con evidencia clmnica de infecci#{243}nde las vIas urinarias.
En el 70% de los pacientes del Grupo I hubo correlaci#{243}n “diagn#{243}stica” completa entre los espeelmenes por cat#{233}tery micciones limpias
si se acepta la cifra de 1.000 colonias por ml. de orina como lInea divisonia entre una verda-dera bacteniuria y contaminaci#{243}n, conforme se
estableci#{243} en esta clmnica para aquellos ni#{241}os mayores de 2 afios de edad. En tanto que un 96% de correlaci#{243}n “diagn#{243}stica” entre los
es-pecImenes de micciones limpias y por cat#{233}ter se observa si la lmnea entre “contaminaci#{243}n” e “infecci#{243}n” se establece en 10.000 por ml., y
esta cifra corresponde al 98% de la cifra de co-rrelaci#{243}n hallada en el grupo de m#{225}sde 2 a#{241}os de edad; es nuestra impresi#{243}n que el recuento crItico debiena permanecer en 1.000 colonias por ml. de orina para ambos, criaturas y ni#{241}os. Un examen nepetido de especImenes de
mic-ciones limpias o por cat#{233}terdebiera resolver
todo hallazgo ambiguo.
El “atar” debidamente al nifio o nina
des-pu#{233}sde haber limpiado cuidadosamente el
perineo, vulva o prepucio y glande
proponcio-nar#{225}muestras satisfactonias de onina pana
es-tudio bacteniol#{233}gico. Cuando se obtienen re-sultados dudosos, el estudio de m#{225}sde un es-pecimen de orina es absolutamente necesanio. La cateterizaci#{243}n, bajo ciertas circunstancias, puede que sea necesaria para aclanar los hallaz-gos dudosos,2 pero #{233}stadebiera hacerse a sabiendas del peligno que se come de introducir
nf”
Ascites Neonatal y Uropatla
Obstructiva
Se describe un caso de ascites neonatal
aso-ciada con uropatla obstructiva sevena.
La recuperaci#{243}n fue consecutiva a la
cornec-ci#{243}nde la obstrucci#{243}n de las vIas urinarias.
Se presentan los datos de los
ex#{225}menescorn-plementarios, que incluyen los relacionados con
el crecimiento y desarrollo, durante un peniodo de 4 a#{241}os.
Todo esfuerzo por poner de manifiesto Ia
dispersion de onina o una cornunicaci#{243}n directa entre las vIas urinanias y la cavidad peritoneal
fracas#{243}.
La patog#{233}nesis de la ascites cong#{233}nita en los ni#{241}oscon hidronefrosis bilateral e
174 RESUMENES EN ESPA1VJOL
Valor de la Terapia de Hiposensi-biizaci#{243}n para el Asma Bronquial
Perenne en los Ni#{241}os Las nespuestas de ni#{241}oscon asma bnonquial perenne a tres m#{233}todos convencionales
tena-p#{233}uticos de hiposensibiizaci#{243}n y a un trata-miento salino de control han sido comparadas. Hubo apnoximadamente 40 ni#{241}osen cada grupo de tratamiento. Las medidas utilizadas para las
respuestas fueron incidencia de nuevas alengias
durante el tratamiento, incidencia de
nespira-ci#{243}nsilbante al hacen algn esfuerzo y con
enfenmedad nespiratonia superior despu#{233}s de
4 a#{241}osde tratarniento, y ntirnero de ataques de asma y dIas de respiraci#{243}n silbante durante el cuanto a#{241}ode tratamiento relativas al nimero de #{233}stasen el a#{241}oprecedente al tratamiento.
La conclusion fue que la terapia de
hipo-sensibilizaci#{243}n, usando dosis suficientemente altas de ‘Ia rnezcla de antigeno, es bastante
eficaz en el control de los sIntomas arniba mencionados.
Evidencia de Alergia Familiar-Un Estudio de 50 Ni#{241}osy sus Padres
Se presenta un estudio de 50 padres de ni#{241}os al#{233}rgicos. Se obtuvieron antecedentes de alergia personal o familiar en 20 madres y 23 padres, pero se hallanon antecedentes
bilate-rales en solo 1 1. Se hicieron pruebas de
escarifi-caci#{243}n en estos padres y en un grupo de 44
adultos libres de alengia.
Los ni#{241}ospor si mismo eran positivos a la prueba de escanificaci#{243}n en 46 (92%) de los casos. Las madres eran positivas a la prueba de escanificaci#{243}n en un 70% y los padres en un 72%
de los casos. El grupo adulto de comparasi#{243}n, aparentemente no al#{233}rgico,fue positivo en un
caso (2.2%).
De los padres como individuos, tanto los an-tecedentes como las pruebas de escari.ficaci#{243}n
indicanon alergia en 56 (56%) de los casos (36
sujetos al#{233}rgicos fueron positivos y 20 “no al#{233}ngicos”fuenon negativos). Hubo desacuerdo en 44 casos, de los cuales 37 fuenon positivos a la prueba de escanificaci#{243}n, aunque “no
al#{233}rgi-cos” clmnicamente. En los 7 nestantes, faltaba venfficaci#{243}n de alergia cimnica. Este 7% se corn-pana favorablemente con el 8% de los nifios que
se sabe son al#{233}rgicosy en los cuales no se con-finm#{243}Ia verificaci#{243}n pon Ia prueba de escanifi-caci#{243}n.
Tornando los antecedentes y las pruebas de escarificaci#{243}n corno critenio pana deterrninan la
presencia de Ia alergia, los nesultados indicaron que en 50 ninos al#{233}rgicos, el 66% tenIa evi-dencia de alengia familiar en ambos padres, el 28% en uno de los dos padres, y el 6% en ninguno de ellos.
Hipersensibilidad TardIa, Tipo Con-tacto, en Criaturas y Ni#{241}os: Provocada
por Sensibilidad al Rhus
Se determin#{243} en 102 cniaturas y ninos de un mes a 8 a#{241}osde edad la frecuencia de sensi-bilidad por contacto a un alergeno de rhus, pentadecilcatecol (pentadecyleatechol).
Los ni#{241}osentre 3 y 8 a#{241}osde edad fuenon
sensibilizados f#{225}cilmente y mostranon un alto
grado de sensibilidad e intensidad de neacci#{243}ii comparables a las que se observan en adultos. Las criaturas menores de 1 a#{241}otenian una
capacidad marcadamente baja pana neaccionar a los alergenos de rhus; Ia de los ni#{241}osentre
1 y 3 anos de edad fue mediana, teniendo
#{233}stosuna reacci#{243}nmayor que los ni#{241}osmenones, pero menor que los ni#{241}osde m#{225}sedad.
Te#{243}ricamente estas observaciones sugieren
que el mecanismo de hipersensibilidad tardla se desarrolla m#{225}slentamente que otros procesos de inrnunidad y resistencia.
Clmnicamente los hallazgos significan que el no entrar en contacto con el alergeno m#{225}s que falta de susceptibilidad es un factor m#{225}s importante para explicar la disminuci#{243}n de Ia incidencia de sensibiidad clinica al rhus en ni#{241}osmenores de 8 aflos de edad.
Tuberculosis de la Infancia: Importan-cia ClInica del Pafr#{243}nElectrofor#{233}tico
de las ProteInas en ci Suero
Las fracciones proteicas en el suero sangul-neo de 138 ni#{241}oscon tuberculosis fueron
ana-lizadas en serie mediante papel de electroforesis durante un penlodo de muchos meses. Muchas rnanifestaciones de infecci#{243}n tuberculosa fueron
RESOMENES EN ESPA1OL 175 mayores cambios ocurrIan en la globulina
gamma y fracciones de albiimina en relaci#{243}n recIproca. A excepci#{243}n de Ia meningitis tuber-culosa, el aumento en globulina gamma
gene-ralmente correspondi#{243} con la severidad de la
enfermedad. La albimina disrninuy#{243} de igual modo, y fue baja ann en la meningitis tubercu-losa. Ambas fracciones se aproxirnaron a los
niveles normales conforrne mejoraron los pa-cientes. Lecturas relativamente normales se ha-ilaron en pacientes con tuberculosis bajo obsen-vaci#{243}n0 detenida. La mayor divergencia de lo
normal se observ#{243}en pacientes con tuberculosis miliar y en aquellos con pleuresla con derrame. En #{233}stos,las globulinas gamma y alfa2 eran muy altas y la albtimina en el suero baja. La
frac-ci#{243}nde globulina alfa2 se elev#{243}en los ni#{241}os
con enfenmedad m#{225}ssevera, incluyendo Ia me-ningitis tuberculosa; con la mejorla clmnica #{233}sta retorn#{243}a lo normal m#{225}sn#{225}pidamente que la gamma. Una elevaci#{243}nen Ia fracci#{243}nde
globu-lina beta sugiere caseificaci#{243}n. Se obtuvo
evi-dencia confirmatonia en pacientes con enferme-dad endobronquial, adenitis tuberculosa y de Ia ,inica necropsia en la serie. Se descniben y
discuten m#{225}sampliamente los cambios
signifi-cativos en las diversas fracciones.
Evaluaci#{243}n Psicom#{233}trica y Factores que Afectan el Comportamiento de Ni#{241}os
que se
Han
Recuperado deMeningitis Tuberculosa
Este grupo de nifios en particular que se recuperanon de meningitis tuberculosa ha su-frido deficiencia intelectual en grado significa-tivo.
Parece que el factor que influye m#{225}s
des-favorablemente en Ia recupenaci#{243}n intelectual
es la enfermedad clmnica severa segn se
evi-denci#{243}por las crisis convulsivas.
La p#{233}rdidadel conocimiento por alg#{252}n tiem-0 durante la fase temprana de la menin-gitis tuberculosa en si no parece sen un signo altamente desfavorable. Sin embargo, cuando la p#{233}rdidadel conocimiento est#{225}asociada con crisis convulsivas el funcionamiento intelectual del paciente, en la mayorIa de los casos, puede espenarse que est#{233}seniamente afectado.
Puede esperarse que un nino con meningitis tuberculosa tenga un pron#{233}stico desfavorable aparte de otros factores. Un ni#{241}ode mayor edad que permanece conciente durante toda la
enfenrnedad, pero sin convulsiones, puede es-perarse que tenga un pron#{243}stico relativamente bueno.
Se considena que los factores sociales ad-versos, la hospitalizaci#{243}n prolongada y el aisla-miento, y las secuelas motoras y sensoriales tienen influencia desfavonable en la tabulaci#{243}n
psicom#{233}tnica de muchos de estos ni#{241}os.
La prueba psicorn#{233}trica repetida, despu#{233}sde ciento tiempo, nevela que un mayor mejora-miento a#{252}nen el funcionamiento intelectual
puede esperarse en algunos de estos ni#{241}osque
no tienen lesion motona y sensonial senia. Pana la mayorIa, sin embargo, Ia prueba re-petida nevela que su comportamiento anterior varia poco; los ni#{241}osnormales contirnian desa-nnoll#{225}ndose dentro del est#{225}ndar de su propio grupo, en tanto que los ni#{241}osretardados pen-manecen retardados.
Es digno de notan que las observaciones hechas en cinco adultos tratados en el Alex-andra Hospital est#{225}nen desacuerdo con las observaciones de Williams y Smith,2 quienes
no hallaron trastornos mensurables de inteli-gencia, personalidad o memoria en 19 pacientes
adultos. Tres de los cinco adultos tratados en
esta unidad tienen cambios obvios de persona-lidad, por cuanto tienen incapacidad de
con-centraci#{243}n como la tenlan anteniormente, se
frustran f#{225}cilmente, se comportan infantilinente
y fnecuentemente son inrasibles. Los otnos dos
pacientes no parecen tener aparente secuela intelectual 0 de pensonalidad.
Aun cuando este es un estudio de un ni.meno reducido de ninos, es de esperar que otros trabajadones emprendan evaluaciones psicom#{233}-tricas de ni#{241}osque se est#{225}nrecuperando de
meningitis tuberculosa y que den a conocer sus
nesultados para efectos de comparaci#{243}n.
El Tratamiento del Envenenamiento Agudo de Sulfato Ferroso
Se informa sobre dos casos, uno sumamente agudo, el otro solo moderadamente, de envena-miento por hierro. Ambos pacientes sobrevi-vieron sin secuela. Se discute la fisiopatalogla del
envenenamiento agudo por hierro y su trata-miento. Se ofrece un regimen terap#{233}ntico en el
entendimiento que hay muchos aspectos que
requieren mayor aclaraci#{243}n. Se discute Ia
176 RESUMENES EN ESPANOL
Envenenainiento Agudo Fatal por
Cloroquina en Ninos
Se presentan 4 casos de envenenarniento agudo por cloroquina en ni#{241}os.En tres casos Ia muerte ocurni#{243}dentno de 2% horas de haben
ingerido esta droga en cantidades mayores de
las terap#{233}uticas. El acontecimiento n#{225}pido de
la muerte en el envenenamiento agudo pon
clonoquina se explica probablemente por la
absorci#{243}n completa y r#{225}pidade la droga pon el conducto gastrointestinal, con Ia consecuente gran concentraci#{243}n en Ia sangre que de-prime la funci#{243}nvasomotora y Ia nespiraci#{243}n. Ocurre entonces el paro cardlaco que puede
ser causado por el efecto directo de la
cloro-(luina en el miocardio, por anoxia, o por ambos. La similitud de las manifestaciones del
en-venenamiento agudo por cloroqumna y de las
de enyenenamientos agudos pon quinina y
qumnidina sugiere que Ia toxicidad aguda puede
atnibuirse a Ia porci#{243}n anular de Ia qumnolina
en estas dnogas.
El Gluc#{243}geno en los Eritrocitos en Pacientes con Enfermedad de
Acumulaci#{243}n de Gluc#{233}geno
La concentraci#{243}n de gluc#{243}geno en los
eritro-citos ha sido detenminada en 62 personas nor-males y 18 pacientes con Ia enfermedad de
acumulaci#{243}n de gluc#{233}geno. El gluc#{243}geno en los eritrocitos en pacientes normales y en aquellos
con glucogenosis ha sido aislado y caracterizado
por degradaci#{243}n de amilasa beta y espectro de iodo.
Mediante estas t#{233}cnicaslos pacientes con el Tipo III de glucogenosis pudienon distinguirse tanto por Ia concentraci#{243}n de gluc#{243}geno en los eritrocitos como por Ia caractenizaci#{243}n del glu-c#{233}geno.Un paciente con deficiencia amio (1-4 -4 1-6) tnansglucosidasa (Typo IV) se hall#{243} que tenla una concentracion normal de gluc#{243}-geno en los enitnocitos, pero el gluc#{243}geno de los elementos celulares de Ia sangre mostr#{243}sen
anormal, teniendo la apariencia de Ia
amilo-pectina en su estructura. La concentraci#{243}n de gluc#{243}geno en los enitrocitos de los Tipos I y II de glucogenosis se hall#{243}que era dentro do los limites normales.
El diagn#{243}stico etiol#{243}gico puede hacerse en aproximadamente el 50% de los pacientes con
glucogenosis mediante ensayo de la concentra-ci#{243}ny caractenizaci#{243}n de gluc#{243}geno en las
celu-las nojas, obvi#{225}ndose asI Ia necesidad de Ia
biopsia. El gluc#{243}geno en los eritrocitos en el Tipo III de glucogenosis ofrece otro par#{225}metro que puede seguirse para evaluar la respuesta
del paciente a la tenapia.
Acidos Mucopolisac#{225}ridos en la Orina en el Gargoilismo
Este es un infonme sobre un estudio de una nueva prueba de selecci#{243}nelaborada por
Dod-man para la identificaci#{243}n de mucopolisac#{225}nidos
en muestras pequenas de onina. El estudio comprendi#{243} tres pacientes con gargoilismo sus padres y hermanos y dos grupos testigos que
consistIan de 57 niflos, apanentemente sin
ninguna anormalidad en el metabolismo del
tejido conjuntivo, y 13 pacientes con enferme-dades m#{225}sespecfficas. Solo los pacientes con gangoilismo mostraron reacciones positivas, pero una reacci#{243}nnegativa tnica en una muestra de orina seleccionada al azar no excluye un
diag-n#{243}sticode gargoilismo.
Los resultados sugieren que la prueba de
selecci#{243}n es una valiosa ayuda en el
diag-n6stico.
Comportamiento, Dieta y Glucosuria de
Ni#{241}os
Diab#{233}ticos
en un Campamento de VeraneoSe hicieron observaciones en 13 ni#{241}ospre-adolescentes diab#{233}ticos en un campamento de veraneo. Se anotaron y connelacionanon los datos sobre glucosunia, hipoglicemia, ingestion
alimenticia de dietas autorreguladas y
pres-critas, adaptaciOn emotiva y medidas de Ia
estructura del grupo para determinar la re-laciOn entre los factores socio-sicolOgicos y cambios metabOlicos en el estado diabOtico.
Los valones promedio de la glucosuria pana todo el grupo indicanon que durante todo el perlodo en que neciblan una dieta prescnita el porcentaje de glucosa en la orina no era esta-disticamente difenente durante ninguno de los
tres perlodos de las 24 horas. En los que
observaban Ia dieta autonregulada hubo un
porcentaje significativamente mayor durante los perlodos de dIa y tarde que durante el de la noche.
RESOMENES EN ESPANOL 177 ninos en sus nespectivos hogares no afectO el
comportamiento bajo los dos planes de dieta. Hubo menos hipoglicernia y un porcentaje
m#{225}salto de glucosa en Ia orina durante el dIa
en los que observaban la dieta autorregulada
que en los que estaban en la dieta prescrita.
Estas diferencias fueron significativas con un valor P de menos de .025. No hubo diferencia en Ia glucosuria durante la recolecciOn noc-turna en los que observaban los dos regImenes de dieta.
Los nifios bien adaptados tuvieron un menor
aumento de glucosunia que los ninos
pobre-mente adaptados al cambiar de una dieta pres-cnita a una autornegulada, siendo Ia ingestion de calorIas por los ni#{241}ospobremente adaptados mucho mayor que la de los ni#{241}osbien adapta-dos. Estos cambios no ilegaron al nivel .05 de
significaciOn.
Las cornidas fueron una actividad de mayor
inter#{233}s y agrado durante el curso del estudio.
La estructuna del grupo no llegO a definirse bien con estos nifios por canecer de un
pro-grama de onientaciOn en las cabinas del
campa-mento, y por tanto no se pudo hacer una cone-laci#{243}nentre Ia acititud del grupo y el cambio en glucosunia.
El SIndrome de Pierre Robin
(
Glosop-tosis, Micrognacia, Uranosquisis)
Se hizo una revisiOn de 39 casos del sIn-drorne de Pierre Robin. En una cuarta parte de #{233}stosse observaron antecedentes de un
trastomo intrauterino temprano en el
em-barazo. Esto parece ocurrir con m#{225}sfrecuencia
en hijos de madres de mayor edad. En dos
casos se notaron antecedentes familiares posi-tivos. La historia clInica es tipica, con difi-cultad para deglutir y episodios cianOticos recurrentes que se observan en el reci#{233}nnacido. El nino frecuentemente manifiesta netracci#{243}n esternal marcada, secreciOn mucosa excesiva y
respiraciOn estertorosa, que son causa de
alarma cuando el nifio est#{225}en posiciOn supina,
peno se observa genenalmente una marcada
mejorla cuando al nino se le coloca en posici#{243}n inversa permitiendo asI que la lengua ptsOtica
caiga hacia adelante. El examen fIsico revela
micrognacia, uranosquisis u otros defectos del
paladar duro y blando, as! como diversas ano-malias de la lengua, siendo la glosoptosis Ia
rn#{225}scom#{252}n.Se discuten los defectos asociados.
En Ia mayoria de los casos se observa el
sindrome de Pierre Robin sin rn#{225}sdefectos
sig-nificativos que Ia triada: micrognacia,
ura-nosquisis y glosoptosis. Se considera Ia atenciOn m#{233}dica y de enfermeria. Se llama Ia atenciOn
sobre la frecuencia de enfermedades oculares en estos ni#{241}os,tales como la glaucoma con-g#{233}nitay desprendimiento retiniano. Se
neco-mienda que a todos los casos con el smndrome de Pierre Robin se les haga, antes del primer aflo de edad, un examen cuidadoso
oftalmolO-gico, con anestesia, que incluya Ia
oftalmos-copia dilatada ‘v tonometria.
Tumores de C#{233}lulas Argent#{243}filas (Carcinoides) en el Ap#{233}ndice
en Ni#{241}os
Se presentan tres casos de tumores de c#{233}lulas argentOfilas en ninos. Esta condiciOn es rara en
Ia ninez.
No se puede hacen el diagnOstico
preopera-torio cornecto de estos tumores localizados en el ap#{233}ndice. Parecen causar una apendicitis
obstructiva temprano en su curso. Esto resulta
en una falta de metastasis.
El tratamiento de los tumores carcinoides en el ap#{233}ndiceconsiste en una apendectomla
sim-pIe y la prognosis es la misma que para Ia
apendicitis aguda.
La Gl#{225}ndula Adrenal en el Feto Humano: una Interpretaci#{243}n de
su Fisiolofla y CaracterIstica de Desarrollo Anormal
Los trabajos que se han llevado a cabo en
a#{241}osnecientes han esclarecido la funciOn de Ia gl#{225}ndulaadrenal en el feto humano hasta tal punto que permite una explicaciOn razonable
de sus diversas peculiaridades. Creemos que la c#{225}psulasuprarrenal en el feto es un Organo es-tenoidog#{233}nico con una alta capacidad biogen#{233}-tica. Su producciOn esteroide es cualitativa-mente similar a aquella de la gl#{225}ndulaadulta, peno ciertas diferencias cuantitativas puede que se hallen presentes. La evidencia obtenida de experimentos in vitro, que son apoyados sOlo en parte por las limitadas observaciones in vivo, sugiere que la producciOn de 17 cetoesteroides aumenta, y que la producciOn de 11
corn-178 RESUMENES EN ESPANOL para con la de la gl#{225}ndulaadulta. Hay
eyiden-cia indinecta de que el feto produce o requiere relativamente poca aldosterona. La placenta
sinve para regular Ia homeostasis electrolita en el feto mamifero.
Cneemos que Ia adrenotropina priniaria que estimula Ia c#{225}psula suprarrenal del feto es
ACTH de Ia pituitaria fetal y que la
di-lataciOn de la c#{225}psula suprarrenal fetal
ne-fleja la intensidad del estImulo. Como hay al-guna evidencia de que en el feto, as! como en el adulto, los esteroides adrenales controlan un
mecanismo de retomo que funciona entre la
pituitania y Ia adrenal, somos de opiniOn que el fuerte estimulo de ACTH refleja una demanda creciente del feto por la corticosteroidog#{233}nesis. Esta creciente demanda podrIa sen secundania
a Ia producciOn defectuosa de esteroides por la adrenal fetal o pon el mayor metabolismo de
esteroides por el feto. Un mecanismo probable,
aunque no confirmado, es la destrucciOn de
corticosteroides en Ia placenta. Creemos que
las difenencias de especies en el tama#{241}ode Ia
c#{225}psulasuprarrenal fetal, y las adrenales atrO-picas en los monstruos humanos anencef#{225}hcos, neflejan variaciones en la intensidad del esti-mulo de ACTH en la pituitania fetal, y que la pobre diferenciaciOn de Ia zona glomerulan com#{252}na los mamIferos nefleja Ia falta de esti-mulo por Ia hormona tr#{243}picapana la aldoste-rona. No hay evidencia actualmente de que Ia gl#{225}ndulaadrenal fetal humana aparentemente
activa juegue Un papel trascendental en el
desarnollo normal del feto.
Hemos tratado de se#{241}alaresos numerosos