342
RESUMENES
EN
ESPAOL
Efecto
de
la Edad,
Sexo,
y Fibrosis
CIstica
sobre
ci Contenido
de Sodio
y Potasio
del
Sudor
Humano
Se hicieron las siguientes observaciones
sobre el sudor recogido de 197 individuos sin
muestras de enfermedad relativa a Ia fibrosis
cIstica del pancreas tras Ia producci#{243}n de
sudor en el antebrazo por un procedimiento
estandard de iontoforesis de pilocarpina: 1.
Las concentraciones de sodio promediaron
menos de 20 meq/l en ni#{241}osmenores de 11
a#{241}os,mientras en los adultos Ia concentraci#{243}n
media se elev#{243}a 45 meq/l, las concentraciones
de sodio variaron menos en los ni#{241}osque en
los adultos. La variaci#{243}n de edad en la
con-centraci#{243}n de sodio no dependla de Ia varia-ci#{243}nen el promedio de sudor. 2. El promedio
de concentraci#{243}n de potasio en todos los niflos
y hembras adultas fue de 11 meg/I. Fue m#{225}s
bajo en los adultos varones, 7 meq/l. 3. Otras
diferencias por sexo observadas solamente ea
adultos consistieron en un mayor promedio de
sudor y concentraciones de sodio algo m#{225}s
elevadas encontrados en varones. 4. Los
promedios de sudor medidos en ni#{241}osmenores
de 1 aflo fueron considerablemente m#{225}s
varia-bles que los inducidos en ni#{241}osmayores o en
adultos.
La comparaci#{243}n de esos datos con las
observa-ciones de 34 ni#{241}oscon fibrosis cIstica revel#{243}
los siguientes hechos: 1. Los ni#{241}oscon esa
enfermedad presentaban siempre
concentra-ciones de sodio m#{225}selevadas que los testigos
en edad pre-pubertad. El veintinueve por
ciento de los testigos adultos presentaban
con-centraciones dentro del nivel de fibrosis cIstica.
2. Los ni#{241}oscon fibrosis cIstica tenlan Un
promedio m#{225}selevado de concentraci#{243}n de
potasio, 15.0 meq/l que los ni#{241}ostestigos. 3.
No se observaron diferencias por sexo dentro
de este grupo y el mismo aumento de
varia-ci#{243}nen los promedios de sudor inducidos en
los ni#{241}ostestigos se observ#{243} en las criaturas que tenlan la enfermedad.
La observaci#{243}n de 53 padres y 18 hermanos
de los niflos con fibrosis cIstica no reveld
diferencia alguna con los testigos de Ia misma
edad.
Se establecio Ia conclusion de que Ia edad,
sexo y Ia presencia de fibrosis cIstica tienen
un profundo efecto sobre Ia composici#{243}n del
sudor obtenido tras Ia iontoforesis de Ia
pilo-carpina.
Estudios
sobre
Hipertonicidad
Experimental
Se indujo hipertonicidad de los fluidos del
cuerpo en 23 conejos por medio de inyecci#{243}n
intravenosa de cloruro de sodio, cloruro de
sodio y bicarbonato, sucrosa, o urea en
con-centraciones de 2,000 mOsm/l. Los resultados
obtenidos indican que (1) Ia hipertonicidad de
los fluidos del cuerpo puede producir
tras-tombs del metabolismo celular, causando Ia formaci#{243}n y liberaci#{243}n de grandes cantidades de iones de hidr#{243}geno y el desarrollo de grave acidosis metab#{243}lica extracelular, (2) a! restaurar
la osmologIa hacia Ia normalidad por medio
de rehidrataci#{243}n mejora Ia acidosis; (3) no hay
correlaci#{243}n entre los valores para plasma pH y
los valores para sodio y cloruros del plasma,
agua total del cuerpo, agua extracelular e
in-tracelular, y volumen de la sangre.
La Difteria
en los Estados
Unidos,
1959-1960
La proporci#{243}n y casos de ataques de difteria,
y en mucho menor extension la proporci#{243}n de
casos mortales, han disminuIdo de manera
estable en los Estados Unidos durante los
tiltimos 25 aflos. Sin embargo, durante 1959
y 1960 hubo Un alto en esta tendencia de
largo t#{233}rmino. Cuarenta y cinco estados
pre-sentaron datos sobre 868 casos clmnicos de
difteria ocurridos en 1959 y 873 casos
ocu-rridos en 1960, al Centro de Enfermedades
Transmisibles. Los casos y vanios otros brotes
mayores tendieron a concentrarse en los
esta-dos del Sun y Sudoeste. La porporci#{243}n de
ataques y defunciones fue m#{225}selevada en
nifios menores de 10 aflos y Ia proporci#{243}n de
ataques fue m#{225}sde 5 veces mayor en los nifios
de raza no blanca. El an#{225}lisisde datos de
inmunizaci#{243}n de 1960 muestra que el 72% de
los pacientes no hablan recibido inmunizaci#{243}n.
El cincuenta y cinco por ciento de los
porta-dores, pero solo e! 18% de personas con casos
confirmados bacteriol#{243}gicamente, hablan
re-cibido una serie primaria. Entre los 58 casos
mortales del a#{241}o1960, solo uno habIa recibido
RESUMENES EN ESPA1SrOL 343
investigaci#{243}n ciertos problemas descubiertos por los datos de vigilancia.
Pneumonia
Kiebsiella-Aerobacteriana
en
Criaturas
Los organismos de pneumonia Kiebsiella
y aer#{243}genos aerobacterianos no se pueden
dis-tinguir por los medios estandard de
labora-torio yT se deben agrupar bajo el nombre #{241}nico
de aerobacteria Klebsie!la en las discusiones
c!mnicas. Aunque los aerotipos 1, 2, y 4
usual-mente est#{225}nimplicados en las enfermedades
respiratorias graves en adu!tos, cualquier tipo
puede resultar pat#{243}geno en las criaturas. Se
present#{243}Un caso de pneumonia
K!ebsiel!a-Aerobacteriana en una criatura de siete meses
en la que result#{243} fatal un organismo de tipo
16. La enfermedad tomd un curso fu!minante,
caracterizada por copiosa secreci#{243}n de mucus
purulento espeso, en el que se encontr#{243} un
gran niimero de Aerobactenias Klebsiel!a. Estas
disminuyeron r#{225}pidamente tras la terapia
anti-bi#{243}tica, pero el paciente muri#{243}debido a Ia
inundaci#{243}n de los pasajes respiratonios con
esas secreciones.
Se trata sobre 36 casos de esta condici#{243}n notificados en la literatura m#{233}dicamundial, con
especial hincapi#{233} en el diagndstico temprano
y los efectos de la terapia antibi#{243}tica. La
morta!idad en casos espor#{225}dicos es cuatro
veces mayor que !a notificada durante
epi-demias. El diagndstico parece ser
especial-mente e!usivo y se complica por el uso de
drogas antes del cultivo. La importancia de
los portadores por medio de Ia garganta,
es-pecia!mente durante el perlodo de mayor
incidencia es difIci! de interpretar. El te#{241}ido
Cram de secreciones traqueales se destaca
como Un simple procedimiento #{241}ti!para hacer
Un r#{225}pido diagn#{243}stico y para seguir el efecto de la terapia antibidtica. Se indica una
combi-naci#{243}nde estreptomicina y cloranfenicol como
Ia combinaci#{243}n antimicrobiana de e!ecci#{243}n, efectiva en m#{225}sdel 90% de estudios in vitro.
Microbacteria
No
Clasificada,
Como
Agente
Causante
de la Reacci#{243}n
Positiva
a la Tuberculina
Ciento cuatro ni#{241}oscon reacci#{243}n positiva
a Ia tuberculina y que median por lo memos
5 mm en di#{225}metro de induraci#{243}n fueron
sornetidos nuevamente a prueba con soluci#{243}n
de Penici!ina Vieja y los antIgenos de Ia
prueba cut#{225}neade los fotocrom#{243}genos,
escoto-crom#{243}genos y el grupo no cromog#{233}nico. En
solo siete casos se pudo establecen
razonable-mente la conclusion de que no existIa infecci#{243}n
tuberculosa. Nuevas pruebas con FFD-S y
FFD-B parecieron descartar la infecci#{243}n
tuber-culosa en otros 17 pacientes. Al parecen !a
tuberculosis es Ia causa principal de una
re-acci#{243}npositiva a Ia tuberculina en el area de
Richmond, pero Ia infecci#{243}n con una de las
microbacterias (fotocromdgenas, escotocromo-g#{233}nasy no crom#{243}genas) pueden tambi#{233}n sen
causa de una reacci#{243}npositiva a Ia tuberculina
midiendo menos de 10 mm en di#{225}metro de
in-duraci#{243}n.
Fibrosis
Retroperitoneal
Idiop#{225}tica
Se comunica el primer caso de fibrosis
retro-peritoneal idiop#{225}tica juvenil. La enfermedad
es una entidad bien reconocida canactenizada
por inflamaci#{243}n retropenitoneal no especIfica y fibrosis de etiologla desconocida. La implica-ci#{243}nfibr#{243}ticadel ureter frecuentement conduce a hidronefrosis.
Pilomatrixoma
(Epitelioma
Calcffi-cante)
en Ni#{241}os
Se efectu#{243}Un an#{225}lisisclmnicopatol#{243}gico de 92 pilomatnixomas en 84 ni#{241}os.Pocas veces se
hace el diagn#{243}stico dinicamente, ya que las
lesiones no son precisas y con mayor frecuencia
se refiere a ellas como a alguna vaniedad de
quiste. Los sitios usuales son Ia cara, cuello y
brazos. La lesion es benigna y se cura por
excision. En nuestros pacientes siempre se
estableci#{243} el diagn#{243}stico mediante estudio
patol#{243}gico. Existen semejanzas entre las
es-tructuras pilomatrixoma y pilar. El tumor se
origina probablemente en una c#{233}lulaprimitiva del germen epitelial primario y se diferencia
hacia las c#{233}lulasmatrices del pelo. El nombre
pilomatrixoma es aceptable puesto que sugiere
Ia histog#{233}nesis de Ia lesion y evita Ia palabra
“epitelioma” que genera!mente indica un
neo-plasma maligno y no se debe usar para este
tumor benigno.
El
Valor
de
las Determinaciones
de
la
Catecolamina
en Serie
en los Ni#{241}os
con
Neuroblastoma
Se midi#{243} la excreci#{243}n de catecolamina
uninania en un niflo de 4 a#{241}osque presentaba
344 RESOMENES EN ESPA1’OL
(lerecho. Iiiicialfllente Id pro(lnccion de
do-1)anima urinaria y norepinefrina fue eleada.
Debido a que el tumor era inoperable se
administr#{243} un curso de radioterapia y quimio-terapia. Despu#{233}s de este tratamiento dismi-nuy#{243}Ia excreci#{243}n de catecolamina, pero nunca
alzanc#{243} niveles normales. Aunque no hubo
pruebas clInicas de tumor persistente, Ia
ele-vada producci#{243}n urinaria de dopamina y
norepinefrma indicaron neuroblastoma
re-sidual. Por lo tanto, se realiz#{243} Ia exporaci#{243}n
quiriirgica y se encontr#{243} Un tumor encima del
polo superior del ri#{241}6nderecho. Despu#{233}s de Ia eliminaci#{243}n de ese persistente neuroblastoma Ia excreci#{243}n urinaria de catecolamina volvi#{243}
a lo normal y se mantuvo asI. El niflo no
rnostr#{243} sIntomas de enfermedad recurrente y
parece saludable. A nuestro entender, #{233}ste
representa el primer caso comunicado en que
Ia indicaci#{243}n de remoci#{243}n quiriirgica del
neuroblastoma residual estuvo basado
so!a-mellte en Ia elevada producci#{243}n de cateco-lamina urinaria.
Trombosis
Aguda
Idiop#{225}tica de
la
Vena
Renal
en
las
Criaturas
Se registra un caso de trombosis aguda de
Ia vena renal diagnosticada pre-operativamente
en el cuarto dIa de vida y curado por nefrec-tomIa. Se considera que este es el
supervi-viente 111115 joven de terap#{233}utica quir#{241}rgica
para esa condicion. En este caso, un hidrocele del lado de Ia lesion reIlal parece representar
un !lallazgo asociado observado por pnimera
‘ez \ posiblemeiite relacionado con Ia
irnita-CiOll y serositis del peritoneo que cubre el
rinon afectado. Se revisan v discuten los in-formes sobre los pacientes supervivientes
registrados desde 1900.
Cateterizaci#{243}n
del
Coraz#{243}nIzquierdo
en Criaturas
y Ni#{241}os
Se revisan las experiencias relativas a Ia
medici#{243}n de Ia presi#{243}n de! coraz#{243}n izquierdo, en 111 criaturas y ni#{241}os. Esos estudios se
realizaron por medio de la cateterizaci#{243}n
traIl-septal del coraz#{243}n izquierdo a punci#{243}n
an-tenor percut#{225}nea del ventrIculo izquierdo. La
unica complicaci#{243}n importante fue el
desa-rrollo de pneumot#{243}rax izquierdo en dos
pa-cientes tras este #{252}!timo procedimiento. Se
describen brevemente las t#{233}cnicasy se ilustra Ia
iiu1)ortaileia (le Ia cateterizacion (!el coraon
izquierdo en Ia inanipulaci#{243}n clInica de
criaturas y iliflOS con enfermedad cardiaca, por
medio de ejemplos cllnicos escogidos.
Distribuci#{243}n de
la Hemoglobina
Fetal
en la Sangre
de Ni#{241}os
y Adultos
Normales
Estudios realizados sobie Ia hemog!obina
fetal (HbF) en Ia sangre de ciiaturas y nms
junto COfl algunas obser’aciones de Ia
hemo-globina en los adultos (HbA) indican Io
si-guiente: HbA yr HbF pueden hallarse presentes
en el mismo eritrocito. La concentraci#{243}n de
MbF en los eritrocitos es elevada a! nacimiento,
pero disminuye hasta bajos niveles hacia los
6 meses de edad. La disminuci#{243}n postnatal de
HbF se debe en gran parte a la producci#{243}n
de c#{233}lulias contienen mayormente 0
quiz#{225}sen su totalidad HbA, HbF y HbA no se
forman en clones de c#{233}lulas separadas. Todas
las c#{233}lulas eritropoy#{233}ticas tienen Ia capacidad
de producir hemoglobina tanto fetal como
adulta.
Enfisema
Vesiculoso
Gigante
en
Ni#{241}osTuberculosos
Se present#{243} Un caso inusual de lesiones
gigantes vesiculosas y cIsticas durante el
pro-ceso de cicatrizaci#{243}n de tuberculosis pulmonar
de tipo adulto en un ni#{241}ode 7 a#{241}osde edad.
Se discuten las inusuales caracterIsticas de las
lesions. Este caso representa eI primero
co-municado en el que lesiones vesiculares
bi-laterales gigantes se desarrollaron durante el
tratamiento de tuberculosis pulmonar en un
ni#{241}ocuyo esputo y lavaduras g#{225}stricasfueron
positivas de baci!os tuberculosos en los frotes
y en cultivos.
Tumor Neur#{243}geno Intrapuhn#{243}nico
Se presenta un caso de tumor
intrapul-m#{243}nico solitario, pnimario, originado en Ia
cubierta del nervio, en una nina de 73 afios.
A! parecer este caso es el primero en este
grupo de edad y se debe considerar en el
diag-n#{243}stico diferencial de los tumores pulmonares
de Ia niflez. La terap#{233}utica a seguir es Ia
eliminaci#{243}n quir#{241}rgica y los resultados son
RESUMENES EN ESPA1IOL 345
Cuidados
Pedi#{225}tricos a los Trabajadores
Emigrantes;
Una
Oportunidad
de
Ense#{241}anza e Investigaci#{243}n
Bajo los auspicios del Departamento de
Sa!u-bridad se estableci#{243} una clInica de enseflanza
con personal del Departamento de PediatrIa,
cerca de un campo de emigrantes (central
Nueva York) durante el verano. Fue bien
reci-bida por las enfermeras de salud p#{241}blicay por
los padres. Result#{243} de valor a! Departamento
COO operaci#{243}n de ense#{241}anza y como fuente
de informaci#{243}n en Un area de Ia pediatrIa hasta
ahora poco explorada. La naturaleza de la
elI-nica y oportunidad de sus actividades Ia hizo adecuada para algunos estudiantes interesados
0 como casa para Ia asignaci#{243}n rotatoria del
personal. Se presenta este informe con la
es-peranza de que otros centros medicos puedan considerar una combinaci#{243}n similar de ense-nanza, ser’icio, e investigaciones.
Biopsia Renal Percut#{225}nea en
Criaturas.
I.
Desde 1951, en que se introdujo Ia biopsia
renal percutanea como m#{233}todo adjunto para el
estudio de pacientes con enfermedad renal,
han aparecido utlos 4,000 informes sobre
biop-sia de los ri#{241}onesen Ia literatura m#{233}dica.5db
unas 250 fueron realizadas en niflos.
Em-pleando iiiia t#{233}cnicade biopsia similar a Ia
descrita por Kark hemos obtenido tin
especi-men adecuado en 92 por ciento de 205 biopsias
del riii#{243}nrealizadas en 168 ni#{241}oscon enfer-meclades renales difusas.
En los trabajos flle(liCOs se han comunicado
ailteriormente siete defunciones. Se describen
las circunstancias que rodean estas siete
de-funciones asI COOlO las que rodearon Ia que ocu-rri#{243}en nuestra serie. El hematonla perirrenal
ha tenido una inci(lencia de 0.4 ir ciento,
seguil se infornla. La experiencia ha
demos-trado (IL Si se repone la p#{233}rdida(Ic sangre,
la enfermedad sigue un ctirso Sin otras
compli-caciones y Ia masa desaparece
subsiguiente-mente. La hematuria gruesa ha tenido una
in-cidencia notificada de 5.2 por ciento. La
he-maturia microsc#{243}pica que dora de 6 a 12 horas despu#{233}sde Ia biopsia !la sido Ia regla m#{225}sbien
qt Ia excepcidn. Ha habido colllplicaciOfles asociadas a Ia saugiIa. Por Jo taiito, es esencial
utia cuidadosa historia relativa a Ia teiideiicia a sangrar, asi COlll( till estudjo del mecanismo
de coagulaci#{243}n para reducir al minimum el
riesgo de Ia biopsia renal. Adem#{225}s, Ia mayoria
de los investigadores convienen en que Ia
presencia de solo till rindn 0 UO paciente poco
coopenativo son contraindicaciones absolutas
para una biopsia renal.
La biopsia renal es pri11ciptl11le11te tin dtil
instrumento de investigaci#{243}n Ilitra Ia
elucida-cion de la patog#{233}nsis, historia natural (por
estudios en serie) y eficacia de la terap#{233}utica
es-pecIfica sobre las diversas enfermedades
renales. Es de importancia clInica pr#{225}cticaen
Ia sebecci#{243}n de pacientes con el sIndrome
ne-fr#{243}ticoen quienes Ia terapia glucocorticoide
probablemente es beneficiosa, o el paciente Con
anuria cuya lesion rena! probablemente es
re-versible COn el tiempo, s’ como gula de Ia
efectividad de Ia terapia en pacientes con pie-lonefritis o nefritis bupus. No es una
t#{233}cnicare-comendable para uso general o casual. Se
pre-senta y discute una clasificacidn de los hallazgos patohistol#{243}gicos de gbomerubonefritis, siguiendo Ia de Ellis. En los ties trabajos subsiguientes se
emplear#{225} esa clasificacidn para descrihir v
discutir varias enfermedades renales y
enfer-medades sist#{233}micasque ilevan nefritis asociada.
Biopsia
Renal
Percutanea
en Ni#{241}os.
II.
La etiobogia de Ia gbomerubonefritis
persis-tente es fuente de gran controversia. Este
de-bate se ha concentrado principalmente sobre
el papel de Ia gbomerubonefritis
post-estrepto-c#{243}ccicaaguda tIpica en la producci#{243}n de
gbome-rulonefritis crdnica. En los adultos parece
!laber pnie!)as convincentes de que Ia nefritis
aguda pue(le frecuentemente desarrolbarse en
“glomerubonefritis poSt-estreptocdccica
prolife-rativa difusa cr#{243}nica. Nuestra expeniencia en
los ni#{241}osindica que puede ocurrir una
progre-sion similar, Sin embargo, nuestros datos no
1)erllliteil esl)eClllaCi#{243}l1 en cuanto a Ia fre-cuencia de esa ocurrencia.
Los cambios gbomerulares histopatoidgicos en la gbomerubonefritis aguda
post-estreptocdc-cica siguen till patron bastante definido con el
paso del tiempo desde el principio. Los
especI-menes de biopsia obtenidos durante los
pri-meros tres a cuatro meses de so comienzo
mues-traii prohferaci#{243}n de c#{233}lulasgbomerulares,
exu-daci#{243}nde c#{233}bulasinflamatorias y edema. Esas
alteraciones ‘,uedeii a veces estar acentudas
en algunos g1merulos. Adenl#{225}s un especimen
mos-346 RESUMENES EN ESPAOL
a inactivacidn, no ha sido determinado.
tran la presencia de necrosis capilar y
hemo-rragia en las primeras semanas de su comienzo
y m#{225}s tarde crecient&s fibrobl#{225}sticos, ad-hesiones y cicatrices fibnilares.
En las muestras de biopsias obtenidas
des-pu#{233}sde 4 a 5 meses, en aquellos pacientes en quienes van desapareciendo las anormalidades urinarias, Ia proliferaci#{243}n, exudaci#{243}n y edema
est#{225}nausentes. En esta #{233}pocase observan, en
s-u lugar, principalmente, cicatrices fibrilares axilares y en un especimen ocasional, cicatnices
fibrosas, crecimientos fibro-epiteliales o
ad-hesiones. Estas cicatrices axilares se cree que
son est#{225}ticas m#{225}sbien que progresivas. La
persistencia de la proliferaci#{243}n en esta #{233}poca,
sin embargo, asociada a los cambios usuales,
probablemente es indicativa de que la
enfer-medad progresar#{225} hasta sen “glomerulonefritis
post-estreptoc#{243}ccica difusa crdnica.”
Nuestra experiencia indica tambi#{233}nque otra
forma etiol#{243}gicamente separada de la nefritis
cr#{243}nicapuede distinguirse histol#{243}gicamente de
!a nefritides cr#{243}nica no espeelfica. Esta es
nefri-tis anafilactoide, en la cual parece haber una
combinaci#{243}n caracterIstica de dos alteraciones
patol#{243}gicas. Estas son: una gravedad variable
de la lesion histo!#{243}gica de tin glomerulus a!
pr#{243}ximo en el mismo especimen y la naturaleza focal de los cambios gbomerulares.
La Capa
de Revestimiento
Alveolar
Los alveobos del pulm#{243}n normal
est#{225}nre-vestidos de una substancia que ejerce tension
superficial en Ia interfase de aire-lIquido. En eb
pulmdn expandido, Ia tensiOn es alta y aumenta Ia expansiOn el#{225}stica del pulmdn. En el pul-mdn, a voldmenes bajos, la tensiOn superficial es
extremadamente baja. Esto da estabilidad en
los espacios de aire evitando asI Ia atelectasia.
La capa de revestimiento es una pelIcula de
lipoprotelna que no se encuentra donde los
alveobos est#{225}n ann revestidos por el epitelio cuboidal. Su aparicidn coincide con la aparicidn
de c#{233}lulasde revestimiento celular. La
evi-dencia microscOpica electrdnica de actividad
secretoria en las c#{233}lulasalveolares sugiere que
esa puede ser la fuente de Ia pelicula activa
superficial. La capa normal de revestimiento
alveolar no se encuentra en los pulmones de
las criaturas que mueren de atelectasia
pro-funda y enfermedad de Ia membrana hialina.