2.3 Organization for Technological Step-Change
2.3.2 A Framework for Studying Technological Step-Change
El problema que aquí se plantea tiene relación con la función desempeñada por los mo- dificadores locativos del sustantivo sin determinación y, a su vez, con la interpretación asociada a los nombres escuetos.
En español podemos encontrar nombres escuetos sin marca de número en contextos muy reducidos: en posición de objeto de una clase restringida de verbos, en posición de objeto preposicional y en posición predicativa. Si nos ocupamos exclusivamente del primer grupo, el de los nombres escuetos en función de objeto verbal, en ejemplos como los de (3a), se observará que la introducción de un determinante en forma explí- cita cambia radicalmente el significado asociado al Sintagma Verbal (SV)2.
(3) a. Tengo coche.
b. Tengo un/el coche/coches.
En (3a) el nombre escueto denota una descripción de entidades a la que nos referi- mos como coche, sin especificar ninguna información sobre el número de entidades in- dividuales que puedan satisfacer esta descripción en el contexto, ni tampoco sobre el tipo de entidades. (3a) será cierto en una situación en la que quien profiere el enuncia- do no desea especificar si tiene más de un coche ni de qué tipo es (Tengo coche. De he-
cho, tengo dos, un Audi y un Seat). Por el contrario, (3b) especifica mediante el deter-
minante (in)definido o el número plural la existencia de una entidad individual o de una suma de entidades individuales que tienen la propiedad de ser coches.
Desde esta perspectiva afirmamos que los nombres escuetos puros (sin marca de nú- mero asociada a la raíz nominal) denotan propiedades, propiedades de clases de indi- viduos. Por ello, estas expresiones nominales son neutrales en cuanto al número.
Nótese que, si es cierto que denotan propiedades, es esperable que estas propieda- des, dentro del SV, restrinjan la denotación del predicado verbal: Tener coche denota un conjunto de propiedades más delimitadas que las expresadas simplemente por el verbo ligero tener. Expresamos esta relación como en (4).
(4) 冀tener coche冁 ⊆ 冀tener冁
Es decir, el nombre escueto sin marca de número en vez de referirse a una entidad concreta, objeto de la posesión, nos proporciona la descripción de la clase a la que per- tenece este objeto.
tidades, y, por consiguiente, no pueden interpretarse como argu- mentos de la predicación secundaria. En su estudio no se analizan datos como los de (2).
2Constituyen un caso aparte los nombres objeto de preposición. Stvan (1998) ha estudiado para el inglés los nom-
bres escuetos complemento de preposición. Nótese que estos nombres tienen a menudo una lectura deíctica (i a) o de- notan propiedades de un argumento externo (i b).
(i) a. Irse a casa. [Irse a la casa donde el hablante o el oyente mantienen una relación de familiaridad]; b. Estar en cama. [Estar enfermo]
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Esta hipótesis nos permite avanzar una explicación al contraste que veíamos en (1).
*Tengo coche en el garaje es agramatical porque el modificador locativo contribuye
una propiedad que se entiende en el contexto como una propiedad de entidades indivi- duales, mientras el nombre modificado contribuye una propiedad de otro orden de en- tidades, pues denota una propiedad de una clase de individuos. Su combinación da como resultado una secuencia mal formada porque se trata de una conjunción de dos expresiones incompatibles. Dicho de otra manera, las propiedades de clases no pueden localizarse del mismo modo que las propiedades de entidades individuales. En cambio,
Tengo {un coche/el coche/coches} en el garaje es gramatical porque en esta ocasión
tanto el nombre como el modificador locativo son atribuidos a entidades individuales: un coche indeterminado, un coche específico y único, o un número indeterminado de coches, pero en todo caso un coche y no una propiedad o descripción de clases de co- ches. En este sentido, el contraste de (1) es análogo al contraste que observamos en (5).
(5) a. *Tiene novio americano. b. Tiene un novio americano.
La secuencia (5a) es inaceptable porque en el contexto discursivo se entiende que
americano caracteriza una entidad individual que es el novio de alguien, y no un mo-
dificador que ayuda a especificar de qué clase de novio se trata. Cuando tanto el nom- bre como el modificador describen una entidad individual, como se ejemplifica en (5b), el resultado es aceptable. De un modo esperable, cuando el modificador introduce una descripción de una clase de entidades, como en el caso de (6), entonces la secuencia lingüística obtenida también se considera bien formada. En (6) cocina americana de- nota una subclase de cocinas.
(6) Tiene cocina americana.
En resumen, el contraste de (1) se debe a que el modificador locativo puede combi- narse con una propiedad de entidades individuales pero no con una propiedad de cla- ses de individuos, porque las clases de individuos no son de la naturaleza apropiada para este tipo de modificador.
Consideremos a continuación los datos de (2) y de (7).
(7) a. Es médico en La Paz.
b. #Es {un médico/el médico} en La Paz.
Es interesante observar que la aceptabilidad de estos ejemplos se distribuye de modo complementario a lo que habíamos visto con relación a los ejemplos de (1). Ahora de- bemos investigar la razón por la que tenemos esta distribución de datos.
En primer lugar, nótese que la clase de nombres que pueden aparecer en posición predicativa se ha reducido a aquellos que denotan funciones, títulos, aficiones y, en de- finitiva, estados del individuo argumento externo de la oración (De Swart et al., 2007; Espinal y Mateu, 2011). De ahí la agramaticalidad de (8).
(8) a. *Es coche.
La explicación de esta agramaticalidad se debe, según De Swart et al. (2007), a que el nombre escueto, aunque denote propiedades, no denota estados, funciones o capaci- dades de los individuos.
En segundo lugar, obsérvese que el modificador locativo en Es catedrático en la
Complutense, del mismo modo que Es médico en La Paz, actúa a modo de predicado
caracterizador de una subclase, ya sea la de los catedráticos de una universidad concre- ta o la de los médicos de un hospital específico. Podemos incluso referirnos a subcla- ses de estas subclases, como podemos observar en (9).
(9) a. Es catedrático de Lengua Española en la Complutense. b. Es médico especialista en cuidados paliativos en La Paz.
La idea que estamos expresando es que se produce una relación de subconjunto en- tre capacidades o estados, relación que expresamos en (10):
(10) a. 冀catedrático de Lengua Española en la Complutense冁 ⊆
冀catedrático de Lengua Española冁 ⊆ 冀catedrático冁
b. 冀médico especialista en cuidados paliativos en La Paz冁 ⊆
冀médico especialista en cuidados paliativos冁 ⊆ 冀médico冁
En estas fórmulas, el modificador locativo no caracteriza un individuo particular sino que identifica una propiedad de estas capacidades o estados.
En tercer lugar, la malformación de los ejemplos de (2b) y (7b) se debe a que en esta ocasión el Sintagma Determinante (SD) sí permite identificar una entidad individual y resulta extraño localizar en la Complutense a un solo catedrático o en el hospital La Paz a un solo médico. Cuanto más restringidos sean estos conjuntos, mayor será su aceptabilidad: en (11a) nos referimos a un individuo que pertenece al conjunto de ca- tedráticos de Lengua Española en la Complutense, mientras que en (11b) nos referi- mos al único individuo tal que este individuo tiene la capacidad o función de ser mé- dico forense en La Paz. Ambas secuencias muestran un grado de buena formación mayor que los ejemplos de (2b) y (7b).
(11) a. Es un catedrático de Lengua Española en la Complutense. b. Es el médico forense {en/de} La Paz.
Hasta aquí hemos visto que los modificadores locativos del sustantivo sin determi- nación no son admisibles cuando la expresión nominal es objeto del verbo y denota una propiedad de una entidad individual; en cambio, son admisibles cuando la expresión nominal es predicado de una construcción copulativa y el nombre denota una capaci- dad, función o estado del individuo al que se refiere el sujeto.
Consideremos seguidamente el efecto que tiene la modificación locativa sobre los llamados definidos débiles de (12a) y (13a).
(12) a. Fui a la escuela.
b. Fui a la escuela del Paseo General Martínez Campos. (13) a. Se miraba al espejo.
156 60 problemas de gramática
Un definido débil, de acuerdo con Carlson y Sussman (2005), es una expresión que no tiene referencia definida. Sintácticamente es como si el determinante fuera expleti- vo (Vergnaud y Zubizarreta, 1992) y semánticamente el nombre no denota una entidad específica, como correspondería a un SD definido, sino que denota una propiedad que se compone con el predicado verbal de un modo parecido a lo que ocurre en Tener co-
che. De ahí que Ir a la escuela sea sinónimo de estar escolarizado, pero no implica la
referencia a una escuela determinada. Asimismo, Mirarse al espejo denota la actividad de mirarse reflejado en un espejo sin implicar referencia a un espejo individual.
Es interesante observar que en el momento en que coaparece una expresión locativa (sea un SP o una oración de relativo) con un definido débil nos encontramos con una si- tuación parecida a la que habíamos descrito en (1). Los SSPP locativos de (12b) y (13b) localizan entidades individuales. Para que una expresión nominal pueda interpretarse como argumento de estos SSPP debe estar especificada por un D(eterminante) definido o indefinido que no sea débil. Sólo la presencia de este D garantiza la saturación argumen- tal del predicado preposicional, porque en lenguas con determinante como el español sólo los determinantes no débiles actúan como funciones que cambian el tipo semántico de la expresión nominal desde propiedad a entidad. Por consiguiente, la presencia de la expre- sión predicativa del Paseo General Martínez Campos en (12b) o de la oración de relati- vo que había en el pasillo en (13b) fuerza la existencia de una entidad individual de la que se expresa una localización y, por tanto, excluye la interpretación débil del SD.
Agradecimientos
Agradecemos a las siguientes instituciones la financiación obtenida en los últimos años: Ministerio de Ciencia e Innovación (HUM2006-13295-C02-01FILO, HUM2007- 60599FILO, HUM2010-15006, HF2007-0039), Generalitat de Catalunya (2009SGR- 1079, 2009SGR-0763) y Fundación ICREA.
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