ENTER THE INTRACULTURAL
2.5 The Intracultural Methodology in Brief
2.5.3 A multilingual, multi-vernacular practice
conflictos sociales.
Desde la herencia del pensamiento contemporánea con Marx, Sorel y Sartre, estos tres pensadores se ubican en el entendimiento de los movimientos sociales según escenarios de conflicto social dados en la violación de las reglas implícitas del reconocimiento reciproco, en consecuencia inciden en una pequeña parte de la categoría de lucha social que ha constituido el núcleo de la compresión de la realidad social, desde dos modelos el Darwinista y el Utilitarismo centrados en la auto conservación, viendo con esto que históricamente se ha dado una teoría subyacente al análisis de los conflictos, por eso es fundamental desarrollar en el concepto de lucha social desde la moral centrado en la injusticia no en los intereses, el modelo hegeliano fue un inicio pero sus tres estadios refieren a un conflicto interno que no tienen la fuerza o tensión moral que desencadene conflictos o confrontaciones sociales desde una colectividad que esté por encima de un plano puramente individual o estatal como lo plantea Karl Popper, Hegel toma al estado como un universal moral de conciencia y pensamiento necesario que es el único medio que ejerce justicia (Popper, 1945), y que deslegitima las
relaciones de derecho y valorización social donde si se da un espacio de confrontación social por su función orientada a criterios sociales, con normativa moral que constituye principios de responsabilidad o representaciones de valor viendo con esto que la lucha social se enmarca en experiencias de menosprecio individual redimidas en un plano colectivo para ser tomadas como influencia de acción y exigencia colectiva de formas de resistencia violentas o no violentas, dados en una representación de violencia simbólica, pasiva o material como muestra publica de rechazo a las violaciones y menosprecio vividos (protesta).
La lucha social enmarcada en el reconocimiento va de la mano con la formación de la identidad dentro de un espacio socio-cultural, donde si a las exigencias normativas se defraudan por parte de la sociedad se dan sensaciones de menosprecio que desencadenan en acciones políticas de reivindicación, en cuanto a un valor reciproco entre los miembros del grupo en interacciones sociales de confrontación bajo estándares de poder (intereses) o los sentimientos colectivos de injusticia comprendidos en el reconocimiento social u de derechos, estos dos modelos no deben ser reemplazados uno por el otro sino, ir correlación en donde la valoración social se une a la disposición de bienes, que permita concebir un modelo de conflicto no solo de explicación de origen a las luchas sociales, sino un espacio interpretativo de proceso formativo moral (Fraiser, 2006).
Partiendo de lo anterior Axel Honneth desarrolla la teoría del reconocimiento de otro, desde el modelo hegeliano que plantea el concepto de reconocimiento fundamentado en el conflicto, entendido como un delito que es la violación del marco de una relación de reconocimiento existente y se cimienta de lucha de uno contra otro, a esto lo constituye el reconocimiento de pretensiones diferentes (pretensión de resolución del conflicto desde la subjetividad y la pretensión reactiva del respeto social de los derechos de propiedad)
demostrando que las estructuras de reconocimiento elemental son eliminadas desde los actos de alienación negativa de la libertad y es allí, donde los actos delictivos se constituyen en relaciones éticamente maduras de reconocimiento en cuanto determinan el cómo, dado en la confirmación practica en las relaciones afectivas que se sintetiza en: Reconocimiento intuitivo (afectivo: familia (amor), Reconocimiento cognitivo (concepto): sociedad civil (derecho) y Reconocimiento intuición intelectual (afecto devenido racional): estado solidaridad.
Cabe de aclarar que dichos presupuestos son estadios que van en una secuencia de medios que hacen referencia a la necesidad que tiene el “Yo” del reconocimiento reciproco como sujeto libre y activo, desde la autoconciencia donde la vida social se cumple bajo el imperativo de reconocimiento reciproco. Hegel enfatiza en la lucha por el reconocimiento desde el espíritu humano desde el conflicto, ya que el individuo puede generarse uno consigo mismo, siendo allí donde se establece una relación reciproca ideal entre los sujetos, cada uno ve al otro como su igual y también separado de si, solo a través del otro constituye su individualidad en tanto a reconocerse como ser reconocido dentro de una ética.
Siguiendo la línea histórica del desarrollo del concepto de reconocimiento actualmente Nancy Fraser parte de la concepción de reconocimiento en una reivindicación, política social de justicia, basada en la aceptación de la diferencia y la integración de la mayoría en cuanto a normas culturales dominantes, este concepto se desarrolla tanto filosófica y políticamente. Respecto a la referencia filosófica se enmarca bajo paradigmas normativos hechos por teóricos políticos y filósofos morales, y “desde el punto de vista político refiere a familias de reivindicaciones planteadas por acciones políticas y movimientos sociales en la esfera pública” (Fraiser, 2006, pág. 19).
En concordancia Charles Taylor y Axel Honneth establecen el reconocimiento como eje de las filosofías sociales normativas que piensan reivindicar la política de la diferencia, sin dejar atrás la lucha de clase, género y nacionalidad en el marco de la justicia social, de injusticia en términos culturales dentro de patrones sociales de representación, interpretación y comunicación, conflictiva ya que el ser reconocido por otro sujeto es necesario para lograr la subjetividad plena, negarle a una persona dicho reconocimiento esgrima en una opresión y su causal será el conflicto, ya que no es una simple premisa sino un necesidad vital de autorrealización, donde Axel Honneth determina un intento de renovación a las re vindicaciones en un plano global desde la teoría crítica donde los aspectos simbólicos y materiales se ven en una esfera histórica cambiante de procesos culturales de institucionalización ya sea bajo la actual denominación de nuevos movimientos sociales de intereses o re vindicaciones basadas en la calidad de vida o en el fenómeno multicultural (políticas de identidad).
En definitiva la visión hegeliana del reconocimiento que lleva a Axel Honneth a elaborar la teoría del reconocimiento del otro a través de un examen histórico critico a la modernidad u a los conflictos sociales ligados a constitución de lucha social y el ideal político estatal institucional, desemboca en una constituyente de análisis a la contemporaneidad y a las problemáticas en tanto a espacios: educativos, familiares y colectivos en los cuales se evidencian muestras claras de menosprecio y opresión generando así acciones legitimas que garanticen el reconocimiento social, tales como la violencia desde los mismos sujetos, que redimen su función en un ideal que satisfaga la necesidad de vivir en comunidad, las
sociedades actuales propenden al derecho natural y su organización es un esquema estatal basado en el poder, debido a la moral kantiana que sigue imperando con la idea de libertad como concepción universal mas no un sentimiento ligado al sujeto, de allí que la exploración a la conformación de nuevos movimientos sociales que buscan reivindicar su identidad y su lucha por fuera del estado o las instituciones vean en el reconocimiento el sustrato de su lucha. El sujeto contemporáneo desde cualquier esquema contextual ya sea el caso colombiano ha vivido sentimientos de menosprecio que lo llevan a un inconformismo o a buscar intereses particulares como lo demuestra las falsas necesidades que engendra el capitalismo; de esto se desprenden saberes y prácticas aberrantes como: los genocidios, matanzas sistemáticas, maquinas de exterminio, masacres, etc. pero en esencia no se trata de evidenciar el sufrimiento generado por la violencia, el sujeto es el resultado de lo político, del estado con las instituciones, ya que en este se desarrolla su vida su razón material de su existencia por ende el raciocinio violento que genera todo tipo de hechos tortuosos y delictivos son productos políticos (la racionalidad del mismo sistema que nos rige); por la razón tanto como engendradora de seres violentos, también engendra al ser ético y pensante; la razón de ser esta en el mismo hilo conductor, de tal manera la eticidad de la teoría del reconocimiento y las ideas contemporáneas del reconocimiento reciproco propenden darle solución a los conflictos del sujeto en sociedad desde el ideal ético-político.
Dentro de la filosofía y el pensamiento se ha reivindicado al ensayo de todo lo que concebimos se ha tomado al método teórico como base de dicho ensayo, aunque como lo plantea Karl Popper se parte de un método científico que busca la solución de un problema lo y somete a prueba (método ensayo y error), cualquier teoría será puesta a critica y con esto se demostrara la caducidad o falencia de cualquier dogma o sistema mantenido en un largo
periodo, viendo con esto que la critica será la fuerza motriz del avance del pensamiento intelectual humano; pero a través del desarrollo filosófico al método para la modernidad se establece la dialéctica como método teórico que determina el desarrollo de una manera particular en la cual la base no será la critica sino la contradicción en un esquema de triada, donde no se elimina del todo la teoría que se pone a prueba sino que algún elemento puede ser digno de conservación, llevando a concebir una nueva lógica “la lógica dialéctica” pero el problema está en que no podemos admitir que las contradicciones nos lleven totalmente al progreso, demostrando así que este sistema puede ser débil y no muy lógico….se debe tener un avance por ende los nuevos esquemas dialecticos basados ya en las problemáticas y la reivindicaciones de las luchas actuales que toma la segunda categoría de este trabajo se desarrollan a partir de un reconocimiento en principio esbozado por Hegel y después tomado y planteado por la escuela de Frankfurt especial mente uno de sus representantes Axel Honneth
5.5 La memoria histórica eje de reivindicación de la historia a través de la enseñanza de