• No results found

Where are the Abilities?

Actualmente se están realizando controles y seguimientos de algunas poblaciones dispersas en las costas mediterráneas de distintos países. En Francia, por ejemplo, se está realizando el seguimiento de las poblaciones del Parque Nacional de Port Cros, de las Reservas Naturales de Scandola, Cerbère- Banyuls y Bagna y del Parque Marino de la Costa Azul y del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de “Posidonies du Cap d’Age”, dentro de zonas protegidas por la legislación francesa y del archipiélago de las Embiez y de la laguna de Brusc, dentro de zonas no protegidas (Medioni y Vicente, 2003; Foulquie y Dupuy, 2003). En estas zonas se están realizando seguimientos de individuos marcados y cartografiados así como censos periódicos para comprobar la evolución de las poblaciones. En España se está estudiando la evolución de pequeños grupos de individuos cartografiados en algunas reservas marinas, como en las Islas Chafarinas y en la Reserva Marina de Ses Negres (Guallart, 2000; Alsina, com. pers.) y se están realizando algunos estudios puntuales en algunos LICs, como por ejemplo en Serra Gelada y la Marina Baixa (AAVV, 2004). Recientemente, en Croacia se ha comenzado a realizar un seguimiento del crecimiento, mortalidad y reclutamiento de los ejemplares localizados en las lagunas de Malo y Veliko, en el Parque Nacional de Mljet (Siletic y Peharda, 2003). En Túnez se están desarrollando campañas para caracterizar el estado de conservación y distribución de las poblaciones en sus costas (Zaouali, 2003), mientras que en Cerdeña se ha trabajado en ecología de una población con alta densidad de individuos de gran tamaño y en las amenazas, principalmente de origen antrópico, que están afectando a la población (Porcheddu et al., 1998).

Teniendo en cuenta la distribución de Pinna nobilis en las aguas costeras de la cuenca mediterránea (<60 m), estas aportaciones suponen pequeños avances para poder comprender la ecología de la especie y sería deseable el desarrollo de campañas más extensas y con una mayor cantidad de recursos, que permitieran el desarrollo de réplicas y de comparaciones a mayor escala coordinando el trabajo de distintos equipos en toda la cuenca (García-March, 2003).

También se están desarrollando algunos esfuerzos para conocer mejor la fecundación y el desarrollo de los primeros estadios de Pinna nobilis con fines conservacionistas (Vicente, com. pers.) y la captación de semillas para su reimplantación (Vicente, 2003), así como estudios sobre el consumo de oxígeno y las necesidades bioenergéticas de la especie (Riva, 2003).

realizado estudios sobre el contingente de moluscos instalados sobre la concha, mientras que Mears (2002) ha realizado una revisión de los poliquetos que habitan sobre la concha de ejemplares localizados en Moraira (Alicante) y la laguna del Mar Menor (Murcia).

En los últimos años también se ha estudiado la edad de Pinna nobilis a partir de la concha, utilizando el análisis de los isótopos estables de oxígeno (18O:16O) (Richardson et al., 1999) y, posteriormente, se ha aplicado una

metodología similar con isótopos estables de oxígeno y carbono de la concha d18 O

esquelético y d13 Cesquelético,para estudiar la cronología y temperatura de las

aguas superficiales costeras del Mediterráneo (Kennedy et al., 2003). Recientemente Richardson et al. (2004) han estudiado el crecimiento de varias poblaciones de P. nobilis en las costas croatas mediante isótopos estables de oxígeno y las proporciones de Mg:Ca y Sr:Ca de la concha.

Por último, se están estudiando los componentes proteínicos de la matriz de la concha de P. nobilis, tanto de su componente calcítico como aragonítico (Marin et al., 1994). Para este fin se han desarrollado una serie de metodologías basadas en la inmunodetección, que incluyen el visualizado de librerías de ADNc con anticuerpos (Marin et al., 2001; 2003b), que han permitido su aplicación en estudios filogenéticos (Marin et al., 1999) así como el descubrimiento de tres nuevas proteínas constituyentes de la matriz de la concha, con capacidad para influir en la cristalización del carbonato cálcico (Marín et al., 2000; 2003a).

Las grandes dimensiones de la especie, el estrés asociado a la ablación del biso durante la recolección de especímenes y su baja densidad poblacional, han dificultado la aplicación de técnicas de laboratorio utilizadas con otros bivalvos. Estas técnicas permiten conocer aspectos tan importantes como las pautas de selección de tamaño y tipo de alimento (Shumway et al., 1985; Langdon y Newell, 1990; Charles, 1993; Bayne et al., 1987: Cranford y Grant, 1990; Wildish et al., 1992), los mecanismos utilizados por la especie para el filtrado de partículas (Ward et al., 1991; 1993), las tasas de bombeo de agua a través de las branquias y el consumo de oxígeno (Bernard y Noakes, 1990; Jones et al., 1990) y las interacciones entre la especie y los factores del medio circundante (Wildish y Kristmanson, 1984; Grant et al., 1992). Como consecuencia, numerosos aspectos relacionados con la fisiología de Pinna

nobilis tampoco han sido estudiados en detalle. Un ejemplo es el consumo de

oxígeno, cuyo estudio debe realizarse en el campo, en lugar de en el laboratorio, y necesita de la aplicación de técnicas innovadoras para poder llevar a cabo el experimento in situ (Vicente et al., 1991). Igualmente complejo resulta el estudio de la actividad de las valvas, relacionada directamente con la respiración. En este caso, la adaptación del experimento es aún más comprometida, ya que hasta el momento las técnicas de monitorización de los bivalvos sólo se han aplicado in situ con especies de agua dulce (Soniat et al., 1988; Kees et al., 1989; Englund y Heino, 1994a; 1994b; Englund et al., 1994) y hasta hace muy poco tiempo, el uso de cámaras sumergibles proporcionaba

periodos de estudio muy cortos debido al alto consumo energético (Thorin et al., 1998).

Haciendo referencia a otras especies de la familia, la mayoría de estudios recientes sobre su ecología se han desarrollado sobre la especie Atrina

zelandica, que posee una alta densidad poblacional, ya que en algunas zonas

puede alcanzar los 85 ejemplares/m2 (Nikora et al., 2002). Los aspectos más

estudiados de esta especie han sido su influencia sobre las comunidades asociadas a hábitats de sedimentos blandos (Warwick et al., 1997; Cummings et al., 1998; 2001; Austen y Thrush, 2001; Norkko et al., 2001), la resistencia al avance y las modificaciones producidas en las láminas de agua que se encuentran con sus poblaciones a nivel del fondo (Green et al., 1998; Nikora et al., 2002) y el impacto de las anclas de los barcos sobre sus individuos (Backhurst y Cole, 2000). Desde un punto de vista más comercial, se ha investigado el crecimiento y la adaptación de Pinna rugosa, P. bicolor y P.

carnea a medios artificiales, la influencia de la temperatura en el crecimiento y

la reproducción de la especie A. maura para desarrollar su cultivo comercial (Arizpe y Félix, 1986; Wu y Shin, 1998; Narvaez et al., 2000; Leyva et al., 2001; Rodríguez et al., 2001), la composición bioquímica y contenido en sustancias bioactivas en P. muricata, P. attenuata y P. bicolor (Chou, 1996; Chou et al., 1996; Takatani et al., 1997; Faulkner, 1998; Kuramoto et al., 1999; Takada et al., 1999; 2001; Kigoshi et al., 2001) así como la acumulación de sustancias tóxicas originadas por las mareas rojas en P. rugosa (Ochoa et al., 1998).

El enfoque de las investigaciones sobre Atrina zelandica y las diferencias ecológicas con Pinna nobilis limitan considerablemente la extrapolación de los resultados y su utilización para comprender la ecología de esta especie. Igualmente, las investigaciones realizadas sobre las demás especies no profundizan en el conocimiento de la ecología de la familia, aunque abren nuevos campos de investigación sobre Pinna nobilis (como el cultivo y crecimiento en condiciones artificiales, o la caracterización de sustancias bioactivas). Como consecuencia, el estudio de la ecología de P. nobilis no se beneficia, por lo general, de los conocimientos de especies relacionadas, a excepción de los datos aportados por Butler y Brewster (1979), Butler y Keough (1981), Roberts (1984) y Butler (1987) para P. bicolor. Es necesaria, por lo tanto, la localización de poblaciones de P. nobilis en buen estado de conservación para poder estudiar profundamente los aspectos de su biología y ecología que aún permanecen escasamente conocidos. Además, es imprescindible simplificar las técnicas de campo para disminuir el esfuerzo necesario cuando se realizan los muestreos in situ y han de buscarse soluciones que faciliten la aplicación de los distintos experimentos de laboratorio a las condiciones extremas de su desarrollo en el campo.

1.9 Utilización de la especie como indicadora del estado de