System Design
4.5 AC Coupled Interconnect Design
El sistema de organización para la Escuela de Wushu de Santa Clara se fundamenta en los presupuestos teóricos tratados en el Capítulo 1: la Escuela de Wushu como sistema, el sistema organizativo en la educación, la comunidad como sistema, el movimiento de Deporte para Todos y la calidad de vida.
Como se menciona en el Capítulo 1 toda escuela debe ser considerada como un sistema en si misma y, a su vez, como un subsistema de otro superior. Por ello la Escuela de Wushu de Santa Clara constituye un subsistema que, a su vez, pertenece a la Escuela Cubana de Wushu. Asimismo la Escuela de Wushu de Santa Clara constituye un sistema abierto en permanente relación de interdependencia con el contexto. Esta relación se expresa, en primer lugar, a partir de que es precisamente del contexto o las comunidades de donde provienen los practicantes del Wushu que constituyen los miembros de la escuela. Este contexto es, al mismo tiempo, el lugar donde los practicantes del Wushu ponen en práctica los conocimientos adquiridos en las clases para satisfacer sus necesidades. Por ello, son las necesidades, gustos y preferencias de los practicantes y de la comunidad en su contexto, el principal objetivo hacia el cual debe enfocar su clase el instructor. La directiva de la escuela y el grupo asesor deben conocer profundamente el contexto, de manera que puedan dirigir las actividades de promoción que desarrolla la escuela y proporcionar la orientación necesaria a los practicantes, para que logren la satisfacción de sus necesidades, gustos y preferencias.
Por otra parte, para garantizar el mejor funcionamiento de la Escuela de Wushu de Santa Clara, es necesario que los componentes del sistema organizativo, descritos en
el Capítulo 1, se reflejen en el sistema de organización que, como resultado de la investigación, se ha concebido para perfeccionar la práctica de Wushu como Deporte para Todos en Santa Clara. De esta manera, en el sistema de organización propuesto, pueden encontrarse los subsistemas del sistema organizativo de la manera siguiente:
• El Sistema Estructural-Funcional se expresa en la propuesta a través de los diferentes componentes del sistema. La ausencia de estos componentes dentro del sistema de organización propuesto, afectaría el resultado final del proceso. Las funciones de cada componente así como las relaciones entre ellos garantizan el cumplimiento del objetivo propuesto.
• El Sistema de Organización e Higiene del Trabajo se aprecia fundamentalmente a través de la organización propuesta para los grupos clase y la formación de los instructores. Los grupos de practicantes se organizan de acuerdo con una serie de requisitos relacionados con sus características individuales y se cumplen los principios de la didáctica del ejercicio físico. De igual manera, la formación de instructores se concibe de manera progresiva y sistemática, a partir del aprovechamiento de las potencialidades detectadas por el profesor y su explotación dentro de la misma clase.
• Finalmente el Sistema de Control Interno se concibe a partir de un grupo denominado “asesor”. Este grupo asesor garantizará el control interno de todos los procesos desarrollados en la escuela a través de los mecanismos descritos en el funcionamiento del sistema propuesto.
Al concluir cada ciclo del sistema se desarrolla un análisis de los resultados. Ello permitirá el perfeccionamiento de los subsistemas y sus mecanismos de interacción paralelamente al desarrollo de la propia Escuela de Wushu de Santa Clara.
La Escuela de Wushu de Santa Clara se caracteriza por ser un espacio donde los asistentes participan con un interés común, la práctica de Wushu y con el objetivo del autoperfeccionamiento humano. Al tiempo, procuran que la práctica de Wushu se convierta en una actividad social para el mejoramiento de la calidad de vida de una mayor cantidad de personas. Todo lo anterior hace de los grupos de participantes una comunidad y refuerza la naturaleza sistémica de la Escuela de Wushu.
Múltiples definiciones de comunidad pueden encontrarse en la literatura, pero los elementos comunes a la mayoría de estas definiciones llevan a considerar la comunidad como un sistema integrado por otros subsistemas. Así puede verse la Escuela de Wushu de Santa Clara como una comunidad integrada por los siguientes subsistemas: directiva, instructores, grupos de clase de diversos niveles, servicios de apoyo a la práctica. Todos estos interactúan entre sí, y se genera la sinergia del sistema que da origen a esa cualidad superior que es percibida por los miembros y hasta por aquellos que se incorporan a la escuela por primera vez: una cualidad que estimula a permanecer en el grupo, participar de la vida del grupo y al decir de los propios protagonistas, “crea hábito”.
No es posible desde una posición exterior acceder a esta experiencia, menos aún, ser parte de ella. Por ello, como plantea González Rodríguez (1998) “…transformación desde la comunidad…”, es necesario insertarse en ella, practicar, vivir la experiencia para tener la llave de la transformación.
Se comprende entonces que el trabajo en la Escuela de Wushu debe dirigirse a la potenciación del cumplimiento del principio del autodesarrollo comunitario y por consiguiente, de las acciones que al respecto plantea el Centro de Estudios Comunitarios de la Universidad Central de Villa Clara.
El cumplimiento de las acciones se manifiesta en el sistema de organización para la Escuela de Wushu de Santa Clara a partir de una concepción que busca la manera de garantizar el desarrollo de un conocimiento del arte entre los practicantes de Wushu. Este conocimiento les permite asumir una posición crítica ante sus modos de vida, estilos de vida, valores, carácter y otros elementos que repercuten en su calidad de vida. A través de clases teóricas, el estudio independiente de la literatura especializada y el propio intercambio con los practicantes de mayor experiencia, los miembros se disponen voluntariamente al cambio. De esta manera asumen nuevas perspectivas para analizar la realidad, aceptarla e, incluso, llegar a transformarla.
El grupo asesor de la escuela, coordinadamente con la directiva, tiene la tarea de mantenerse alerta para aprovechar las circunstancias y estimular las potencialidades internas. El objetivo es modificar aquellos elementos de la escuela que resulten
necesarios, hacerlo de una manera creativa y, siempre que sea posible, de acuerdo con las concepciones filosóficas de las artes marciales chinas.
La sostenibilidad constituye un elemento de primera importancia en el sistema. La formación de profesores así como la superación permanente se encuentran expresados en la organización de los grupos clase y niveles del programa. Cada instructor estará atento a las potencialidades de sus alumnos para seleccionar monitores que puedan asumir tareas en determinados momentos y, en un futuro, crear nuevos grupos. Asimismo, la confección de medios para las clases y la solución de dificultades que puedan presentarse al desarrollar las actividades de la escuela deben estar a cargo de aquellos que manifiesten habilidades y facilidades de autogestión.
Lo anterior presupone que la Escuela de Wushu no debe constituir un lugar donde acudan las personas a participar de manera pasiva en una clase de ejercicios físicos, para luego partir de regreso a sus hogares y regresar luego para una nueva clase. Por el contrario, requiere del establecimiento de relaciones estrechas entre los miembros, el vínculo afectivo intenso que salga de los marcos de la práctica para acercarse a la cotidianidad de los sujetos. Requiere que los principios, ideas y demás elementos de la práctica sean difundidos fuera del marco de la clase por cada practicante, y lleguen hasta aquellos que no practican. De este modo cada miembro se convierte en un promotor de la cultura asiática propia del Wushu y estilos de vida saludables relacionados con la cultura del Lejano Oriente.
Los procesos sociales comunitarios, entre los que puede considerarse la práctica del Wushu, tienen como característica la multicondicionalidad. El responsable del grupo de práctica del Wushu debe captar los resultados producidos por la incidencia de una compleja red de condicionamientos internos y externos, cuya conjunción sistémica hacen del grupo lo que es en el momento inicial del trabajo. Ese presente, que para el profesional viene a ser el punto de partida, contiene una diversidad de contradicciones, conflictos, malestares, demandas y actitudes en la gente que constituyen la fuente para el autodesarrollo.
La participación es un elemento importante al concebir y poner a funcionar el sistema. Es generalmente conocida como un proceso de compromiso que exige a los
mismo. Participar es compartir, sentirse parte, es trabajar en la solución de los problemas comunes en un clima de estrecha comunicación, respeto y ayuda mutua. Resulta importante enfatizar que esta labor requiere de la entrega total de los responsables del grupo, ya sean los miembros de la directiva y el grupo asesor como de los instructores. Ellos deben ser capaces de trabajar sobreponiéndose a los problemas personales y demostrar con su actuación diaria que el desarrollo de la escuela y sus miembros constituye una prioridad. No se puede pedir a otros que hagan aquello que uno mismo ni siquiera se esfuerza en hacer.
Todo lo anterior permite comprender que existe una estrecha relación entre los conceptos de comunidad y Escuela de Wushu. Este deporte lo practican personas con intereses similares los cuales establecen pertenencias comunes, ya sea implementos deportivos, el área de práctica, vestuario o incluso motivos de salud y/o entretenimiento. Los practicantes de Wushu se establecen en un área geográfica donde interactúan entre sí e influyen de forma pasiva o activa en la transformación de su entorno, acondicionan el terreno, sirven de promoción de salud para los vecinos del lugar, sus familiares y amigos, además de embellecer el entorno con sus movimientos y la dinámica que imprimen al medio circundante.
Otro elemento de importancia al concebir el sistema es el movimiento del Deporte para Todos. La práctica de Wushu constituye un claro ejemplo de este movimiento en nuestro país y el mundo. La Escuela de Wushu es un lugar donde acude la población a practicar deporte de manera espontánea y voluntaria como parte del tiempo libre. Se constituye por grupos de gran diversidad de individuos, con creencias, nivel profesional, intereses y necesidades variadas. Es un espacio donde resulta frecuente escuchar comentarios relacionados con la mejoría de la calidad de vida y es apreciable el humanismo entre los practicantes. Todo ello constituye un elemento importante a proteger y potenciar por todos los miembros y, en especial, la directiva y el grupo asesor. Se hace necesario protegerlo del campeonismo, la arrogancia y otros peligros que se generan en el mundo del deporte de competición. Sin embargo, lo anterior no significa que la Escuela de Wushu deba apartarse de la competencia como espacio de intercambio, promoción de estilos de vida saludables y estímulo al perfeccionamiento individual entre los practicantes.
El Sistema de Organización para la Escuela de Wushu de Santa Clara se concibe para poner al alcance de una mayor parte de la población los beneficios de la práctica de este arte. La concepción del sistema permite articular todos los componentes que interactúan dentro del proceso de enseñanza aprendizaje de Wushu. De esta forma se genera como resultado directo la elevación de la calidad de vida del practicante y, de manera indirecta, el mejoramiento de la calidad de vida de todos aquellos que interactúan con la escuela.
A manera de resumen puede afirmarse que los fundamentos teóricos tratados constituyen elementos de gran importancia en la concepción de la propuesta. Su análisis permite abordar el fenómeno en estudio con mayor profundidad y precisión, a la vez que se garantiza que la propuesta de solución, concebida en un “Sistema de Organización para la Escuela de Wushu de Santa Clara”, posea mayores probabilidades de éxito.
3.2 Descripción del Sistema de Organización para la Escuela de Wushu de Santa