• Disparidades territoriales en materia de esfuerzo e inversión en I+D.
• Caída desde 2009 del gasto interno total en I+D en el ámbito agrario.
• Caída desde 2009 de la tasa de ocupación en I+D en el ámbito agrario.
• Reducción del gasto desde 2008 en I+D en el sector empresarial agrícola, forestal y agroalimentario.
• Poca capacidad financiera del sector agrario (explotaciones agrícolas y silvícolas) para acometer proyectos I+D+i.
• Baja participación del capital extranjero en la innovación de las empresas españolas vinculadas al ámbito agrario y agroalimentario.
• Rigidez de los modelos de gobernanza de las instituciones públicas de I+D+i- Universidades y Organismos Públicos de Investigación (OPIs).
• Dificultad de colaboración entre actores de distintas CC.AA.
• Dificultad de las empresas para colaborar en proyectos de interés común.
• Escasa interacción entre sectores relativa a la financiación.
• Escasa participación del sector privado en la investigación.
• Número decreciente de empresas innovadoras y con actividades I+D del ámbito agrario (2007-2012).
• Recortes presupuestarios a todos los niveles, especialmente en la Administración pública, con consecuencias evidentes en todos los sectores, incluida la innovación. • Reducción de un 8,9% del gasto desde 2008
en I+D nacional.
• La escasez de recursos financieros y de recursos humanos son los factores que más dificultan la innovación.
• Falta de cultura de los mercados financieros para la innovación.
• Papel insuficiente de las políticas de apoyo a la I+D+i en las actuaciones prioritarias de las administraciones públicas.
• Las compras públicas de las administraciones no utilizan su potencial para impulsar el desarrollo tecnológico. • La demanda nacional no actúa como
elemento tractor de la innovación. • Baja consideración de los empresarios
españoles hacia la investigación, desarrollo tecnológico e innovación como elemento esencial para la competitividad.
• Escasa promoción pública de grandes proyectos multidisciplinares, con participación de empresas, universidades y otros centros públicos de investigación. • Bajo nivel de explotación de resultados de
investigación.
• Insuficiente transferencia tecnológica en el sector agrario, forestal y agroalimentario.
• Disponibilidad de recursos de I+D+i en Universidades, Organismos Públicos de Investigación (OPIs), y centros de I+D, relacionados con el ámbito agrario. • Liderazgo científico, tecnológico y
empresarial en sectores con recorrido para la innovación (biotecnología, energía, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), etc.).
• Acceso a infraestructuras científicas y tecnológicas avanzadas.
• Gran variedad de productos agroalimentarios favorece el desarrollo de líneas de investigación.
• Existencia de una fuerte tradición de investigación agraria, forestal y agroalimentaria en España.
• Interés por la iniciativa emprendedora en el medio rural y de cultura estratégica. • España es el 4º país europeo en gasto
interno en I+D en el ámbito agrario. • Relevancia internacional de las
publicaciones científicas en el ámbito agrario y forestal, lo que favorece la participación de los investigadores españoles en proyectos europeos e internacionales:
o Desde 2007, crecimiento del número de documentos científicos con origen español, hasta convertirse en 2012 en el 6º país del mundo en publicaciones científicas.
o Cuota de publicación científica europea del 15,2% y mundial del 4,7%.
• Nuevo marco normativo comunitario y nacional en relación a la ciencia, tecnología e innovación, con líneas específicas para el sector agrario y agroalimentario:
o MEC.
o Estrategia Europea 2020. o Programa Horizonte 2020.
o Puesta en marcha de las AEIs, especialmente la AEI de agricultura productiva y sostenible.
o Plan Estatal en Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2013-2016. o Estrategia Española de Ciencia y
Tecnología y de Innovación 2013-2020. • Incremento de los recursos destinados a las
actividades I+D+i en la UE (Programa Horizonte 2020).
• Posicionamiento geoeconómico y el papel de referencia de las universidades, centros de I+D y empresas españolas en América Latina, Norte de África, etc.
• Repunte en 2012 de la financiación extranjera.
• Concienciación de los investigadores y tecnólogos sobre la necesidad de responder a la demanda de innovación de los mercados.
• Importancia de la innovación como factor para la competitividad en un mercado globalizado.
• Valorización de los resultados obtenidos en los proyectos de innovación, para reactivar las necesidades del tejido productivo contribuyendo a su competitividad.
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DEBILIDADES
AMENAZAS
FORTALEZAS
OPORTUNIDADES
Caracterización del sector I+D+i español en el ámbito agrario
• Disminución del número de patentes y del número de EIN y de empresas I+D del ámbito agrario con solicitud de patente (2007-2012).
• Escasa asociación y cultura de colaboración en el ámbito agrario de investigación entre empresas y entre estas y los centros de investigación.
• Bajo porcentaje de empresas del ámbito agrario que han utilizado la cooperación para el desarrollo de sus productos (11-17%). • Bajos niveles de internacionalización en
pymes, especialmente en materia de I+D. • Falta de cooperación entre las pymes para
promover proyectos y actuaciones a favor de la innovación.
• Déficit de espíritu innovador en el sector agrario.
• Dificultades de las empresas innovadoras para mantener la competitividad ante la competencia internacional creciente. • Competencia internacional creciente en
materia de recursos, talento, tecnología y atracción de inversiones en I+D+i en el ámbito agrario.
o Aumento de la tasa de colaboración internacional en las publicaciones españolas de agricultura y ciencias biológicas.
• Crecimiento del gasto interno empresarial en I+D en las industrias de la alimentación, bebidas y tabaco.
• Aumento del número de solicitudes de patentes en empresas de I+D del sector agrícola, ganadero, silvícola y pesca. • Aumento del personal dedicado a la
investigación (8,2% entre 2007 y 2012). • Aumento de la proporción de mujeres
ocupadas en el sector agrario de I+D+i (11% entre 2007 y 2012).
• Existencia de estructuras y redes para hacer llegar el conocimiento a zonas agrarias. • Existencia de tecnologías aplicadas de
sistemas inteligentes y eficientes (crecimiento verde).