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cuando utilizan toda esa fuerza y su poder para ayudar a otros, o los más destructivos cuando utilizan el poder para vengarse de los demás.

Demuestran mucha seguridad en sí mismos, suelen ser dominantes, controladores y confrontadores. Se les denominan «los chicos malos del Eneagrama».

Se sienten poderosos, por encima de los demás y creen ser «primos hermanos de Dios», o sea que se lo merecen todo. No se amilanan por nada y para ellos enfrentarse a situaciones o a personas difíciles es la parte más excitante de la vida.

Como se sienten superiores, exigen que los demás les obedezcan, les rindan pleitesía y ellos a su vez les otorgan protección.

Tienen poca tolerancia con las sensibilidades o las emociones pues las consideran «blandengues» y por el contrario le dan mucho más valor a mostrarse duros y fuertes. Los 8 son capaces de vanagloriarse de ser tan duros, mostrando arrogancia y avasallando a los demás, aun dejando «muertos en el camino», sin sentir culpa. Para ellos actuar así es la única forma que conocen y desde la cual se sienten seguros.

Como no sienten culpa, pueden ser crueles y decir o hacer cosas que nadie le haría a otro ser humano. Sienten que tienen que ir por la vida defendiéndose de los otros y a su vez atacando para causar temor y respeto.

En su lado más duro pueden convertirse en seres vengativos que no perdonan a ninguna persona que les haya hecho algún mal y buscarán vengarse de cualquier forma, lo que generalmente logran, porque si para eso tienen que

saltarse la legalidad, ejercer el poder de forma desmedida o «coimear» a alguien, lo harán sin dudarlo.

Siendo así las cosas, es obvio que nadie puede ganarles. La venganza siempre está en la mente del 8, sobre todo cuando sienten que han sido humillados

Generalmente son jefes o empresarios porque van a la vanguardia en la vida, atreviéndose a innovar, a tomar decisiones difíciles y a enfrentar los desafíos que le dan el toque necesario a la vida para no aburrirse.

Son justicieros y sienten que por su fortaleza deben hacerse cargo de los más débiles y desamparados defendiéndolos para que no se cometan injusticias; sin embargo no toleran y tienden a aplastar a los pusilánimes o débiles de carácter. Los hombres Ocho son machistas y piensan que las mujeres existen para su satisfacción. Las mujeres 8 se comportan casi masculinamente en cuanto a que pueden ser agresivas, groseras y prepotentes. En una discusión o pelea los 8 siempre tienen las de ganar porque confían mucho en su poder y en la violencia que transmiten y que pueden ejercer sobre los demás. Además no tienen dificultad para arremeter contra el otro con toda su artillería.

Ahora bien, eso es lo que muestran hacia afuera, porque en su interior los Ocho tienen un «corazón de mantequilla» y si se les toca esa fibra pueden reaccionar de forma muy sensible.

Para esconder esa vulnerabilidad, es que se cubren de una caparazón dura y se muestran seguros de sí mismos, fuertes y poderosos. No hay nada que los 8 no se sientan capaces de emprender.

A quienes acuden a mis talleres les digo que si tienen que enfrentarse con un

8, jamás lo hagan de forma sencilla o humilde, ya que los 8 consideran esa

postura como una debilidad y les pondrán un «pie encima». Deben acercarse a ellos sin mostrar temor, de forma avasalladora o arrogante, haciendo gala de una gran fuerza, ya que esto picará el amor propio del 8, que los verá como un contendor interesante. Esa es la única forma que los 8 estarán dispuestos a escucharlos; pero ojo que esta conversación va a ser dura y difícil, porque los

8 ejercerán gran presión sobre su contendor, tratando de demostrar quién es el

más fuerte y obviamente terminarán siendo ellos.

Cómo se forma un ocho

Esta fuerte personalidad los 8 la desarrollaron cuando niños y se debió a que al igual que los Siete sintieron que aunque exigían la dedicación exclusiva de su madre, esta no les prestaba suficiente atención lo que trasladarán más adelante en la vida a sus relaciones de pareja, Entonces se enojaron, porque se sintieron de alguna forma «humillados por su madre» y no se lo perdonaron nunca.

Su personalidad también se define como agresiva en cuanto a que son proactivos y se las ingenian para lograr sin ayuda lo que desean en la vida, sintiéndose por encima de los demás.

En principio se culparon a sí mismos por haber permitido que esto ocurriera, y se odiaron por haber sido incapaces o impotentes para «defenderse», (obviamente algo imposible para un niño pequeño), pero luego proyectaron esa culpa hacia su madre, por ser la persona más cercana y acto seguido a todos los demás y al mundo en general. O sea todos son canallas y todos están en mi contra.

Siendo todavía niños se dijeron a sí mismos que no volverían a pasar por esa humillación nunca más en sus vidas, por lo que debían desarrollar una caparazón lo suficientemente fuerte como para dejar fuera todo aquello que pudiera dañarlos, volviéndose vengativos con aquellos a quienes consideran los culpables de su situación.

Desde niños muestran un carácter conflictivo y prepotente. Suelen solucionar todos sus problemas con gritos, golpes o garabatos en una actitud tremendamente desafiante. Son rebeldes y no aceptan la autoridad de nadie que ellos consideren que no la poseen y a quienes no respetan.

Pueden comportarse como los matones del curso y es probable que tengan muchas anotaciones por mala conducta o faltas de respeto hacia sus profesores.

Cuesta mucho como padres hacer valer la autoridad con niños 8 ya que siempre están en contra de todas las normas porque quieren hacer su voluntad. Cabe destacar que confrontarlos siempre no es un buen sistema en su educación, ya que esto los volverá aún más rebeldes y podrían ser adolescentes problemáticos el día de mañana.

No obstante, los niños 8 tienen muy guardado en su interior un «corazón de mantequilla» que muestra gran sensibilidad y si sus padres o profesores son capaces de ganarse su confianza podrán acceder a esa parte suya tan vulnerable, amorosa, preocupada y protectora de los demás.

La motivación oculta

La motivación oculta que hay detrás de la estructura de personalidad del 8 es que frente a los demás demuestran ser fuertes y poderosos y han fabricado una coraza detrás de la cual esconden una gran sensibilidad y vulnerabilidad, que deben proteger y así evitar el sufrimiento. Están decididos a vengarse de todos y del mundo.

Vivir con los ocho

Vivir con un 8 como pueden suponer no es nada fácil ya que estos se aprovecharán de la situación e intentarán ganar cualquier discusión. Su pareja tiene que estar dispuesta a recibir improperios y a esperar violentos enfrentamientos, los que debe soportar sin echar pie atrás y sin ceder.

La rabia brota en ellos con más fuerza que cualquier otro sentimiento y no se esfuerzan por esconderla, reprimirla o manejarla. Al contrario la dejan salir con bastante naturalidad. Cuando se sienten heridos, se enojan, cuando tienen miedo, se enojan; cuando se sienten perdidos, se enojan; cuando les tocas su sensibilidad también se enojan.

Hay que desarrollar una actitud muy sabia dejándolos primero que se desahoguen. Solo cuando los 8 se hayan calmado podrás intentar conversar con ellos de forma más tranquila y buscar su lado sensible, de lo contrario, te aplastarán.

Deberán sentir tu admiración y respeto y por supuesto una incondicionalidad a toda prueba, pero no permitas que te griten ni que te falten el respeto porque este será un camino que luego no podrás controlar.

Ahora bien, como todo no puede ser tan malo, también si vives con un Ocho tendrás momentos de un amor intenso y pasional, en el que te brindarán protección, cuidados y regalos. Se las jugarán por la relación y debes saber que siempre puedes confiar en que se harán cargo de cualquier situación por difícil que sea que deban enfrentar juntos.

Dado que poseen mucha energía tendrás que estar dispuesta a seguirlos en todas sus andanzas, tanto si deciden ser políticos, como si son competidores en cualquier deporte, porque querrán ser los mejores aunque para ello tengan que remover «cielo y tierra». Son grandes proveedores y se sienten orgullosos de ser jefes o empresarios y que muchas personas dependan de ellos. Su pasión es la lujuria, que se refiere no solo en lo concerniente a lo sexual, sino a un deseo compulsivo, un apetito voraz de «devorarse» la vida y la arrogancia de sentirse superiores a los demás en todo sentido y por tanto «pasar a llevar» a los otros, y a vivir la vida excesivamente.

La lujuria está presente en toda la vida de los 8. Por ejemplo, si les gusta alguna comida, se comerán tres platos, o si desean lograr algo se volverán muy avasalladores con tal de lograrlo, saltándose la legalidad incluso.

En cuanto al plano sexual prima la posesión de aquel o aquella que desean y una agresividad que los lleva a dominar al otro. O sea, juntan la libido con la agresividad lo que conlleva también el desafío de obtener todo aquello que se les presenta como vedado, peligroso o prohibido.

Asimismo, esperan que los demás se comporten como sus vasallos, acaten sus exigencias y deseos, o de lo contrario están dispuestos a pegarles un solo grito o a violentarse si no los obedecen.

Tienen también una característica muy propia que es la de decir o hacer cualquier cosa que pueda escandalizar a los otros y se mueren de risa provocando acaloradas discusiones sobre temas que ni les importan, ni les interesa defender. Solo lo hacen para demostrar su poder.

Su poder lo basan en el temor y el dinero y al igual que los animales suelen «marcar su territorio» tanto en cuanto a sus parejas, como a sus hijos o a sus amigos. Suelen hacerse cargo de la vida de los demás, de manera que nadie puede tocarlos porque sabrán lo que significa enfrentarse a su poderío.

En cuanto a su relación con sus hijos, es posible que tengan momentos de gran ternura y dedicación como padres, pero a la vez habrá situaciones en las que se salgan de sus casillas y sean amedrentadores o violentos, asustando a un niño pequeño por ejemplo. También pueden destrozar con sus críticas o su violencia a otros que tengan características de personalidad más sensibles, y que los 8 consideren débiles, como los artistas, por ejemplo. Sus parejas deberán tratar de apaciguar la cosa y no aceptar que humillen a ninguna otra persona. Al ver que se atreven a hacerle frente, las respetará.

Defectos de los ocho

• Están conscientes de su poder; castigan y amedrentan a los demás. • Les gusta implicarse en actividades peligrosas y estimulantes. • Se aprovechan de la debilidad de los otros y les «pasan por encima». • No se interesan por escuchar a los demás. • Son demasiado trabajólicos y excesivos en todas las cosas de la vida. • Son conflictivos e irrespetuosos y pueden ser groseros y vulgares. • Son prepotentes; se creen «primos hermanos de Dios». • Son vengativos.

• No les interesa observarse internamente y reflexionar y dan poca importancia a la espiritualidad.

Su lado bueno

En su lado positivo los 8 tienen un lado bondadoso que los hace ser muy generosos y cooperadores con los más pobres y pueden también ser muy constructivos, sobre todo cuando se preocupan de ayudar a los más débiles o desamparados.

Su gran poder y capacidad de acción los lleva a emprender grandes tareas en pro de la humanidad, pudiendo hacerse cargo de toda una «población» procurando su desarrollo y logrando que todos los que en ella viven, le tengan gran respeto y consideración, que lo consideren un benefactor.

Pueden ser muy sensibles, lo que acompañado de su gran determinación, puede hacerlos muy apreciados tanto en su familia como entre sus amistades. Son valientes, determinados, muy francos, veraces, justos y auténticos. Lo que demuestran es lo que son.

Las alas

Los 8 con ala siete tienen gran olfato para los negocios y son líderes