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pueden divertirse y relajarse, tomando la vida sin tantas exigencias, mientras que ellos viven pendientes de lo «que se debe hacer»: ser serios, responsables y no permitirse nunca soltar el control ni relajarse.

Esta rabia la guardan «en la guata» para no demostrarla, ya que no estaría bien mostrarse enojados, pero se les trasluce en todas sus actuaciones y en

general, en cualquier tipo de relación con los demás. Es corriente que sean irónicos o sarcásticos y por lo tanto «pesados» y que los demás los encuentren intolerantes, «seriotes» y exigentes. Normalmente consiguen controlar la ira, pero cuando explotan, no razonan, se ciegan y pueden ser muy violentos.

Opuesta a la anterior está la virtud de la serenidad y para lograrla, el 1 deberá soltar el control, relajarse, volverse tolerante, dejando de lado tantas exigencias y volverse menos perfeccionista y por tanto más humano. Es aconsejable también que se den permiso para divertirse y obtener placer de los sentidos, ya que esto los ayudará a ser menos rígidos y más cercanos a los demás.

Mediante la práctica de ser conscientes de que hay distintos modos de hacer las cosas sin sentirse dueños de la razón los 1 se permitirán crecer transformando la cólera en energía positiva, sin necesidad de juzgar, ni criticar. Se volverán más alegres y comunicativos. Aprenderán a reírse de sí mismos, a quererse, a sentir que merecen ser amados, por lo que son y no porque son excepcionales.

La Pasión del 2 es el orgullo que se manifiesta con la creencia de que se está por encima de los demás, que se es una persona muy especial y por tanto merece un trato deferente. Posee un componente infantil egocéntrico del niño que necesita ser mimado. Implica una intolerancia a los límites y a la crítica.

El orgullo está tras la necesidad de ser el centro de atención, de poseer gran capacidad de seducción y compulsión de gustar. Es a causa de este orgullo de sentirse mejores, que los 2 solo se sienten buenos cuando dan y ayudan a los demás. No pueden dejar de ayudar aun cuando el otro no quiera o no necesite su ayuda. Si se les dice que no desean su ayuda se sentirán rechazados.

Detrás de esa postura hay una necesidad tremenda de cariño, y de que los demás los quieran valoren. No saben cómo lograrlo si no por eso se ofrecen siempre para demostrar que son buenos, bien intencionados y generosos. La forma de control que el individuo orgullosos ejerce sobre los demás es el dar. Es también a causa del orgullo que los 2 no saben pedir ayuda, que no pueden decir que no y que tienen que estar disponibles siempre para «ganarse« el amor de los demás.

Opuesto a lo anterior la virtud de los 2 es la humildad y se practica aceptando las propias limitaciones, las necesidades y los sentimientos. Cuando logran ser humildes y ponerse a la altura de los demás y saberse también necesitados, permitiendo que les ayuden y atreviéndose a pedir ayuda, es cuando los 2 se vuelven verdaderamente generosos, sin pretender recibir reconocimiento de vuelta, sin sentirse imprescindibles y por tanto más «verdaderos» y más queribles por ser quienes son y no porque ayudan. Colocarse a la altura de los demás les permite atreverse a decir que no cuando realmente no quieren hacer algo y también a pedir ayuda mostrando sus propias necesidades, lo que los hace más humanos.

La Pasión del 3 es la vanidad que también tiene que ver con una exagerada preocupación por la imagen. Hay una gran necesidad de ser reconocidos en sus éxitos y una gran intolerancia al fracaso. La identidad está puesta en lo que «tienen» en lo que «logran» en lo que representan, en la imagen que los demás tienen de él. Las apariencias importan mucho pues su valor depende de lo que es capaz de transmitir a los demás.

Esto parte con el un autoengaño hacia uno mismo primero, en el que los 3 piensan que son la imagen que proyectan,y han fabricado tan bien. Ellos mismos se la creen y se la muestran a los demás para que también los admiren, así como se admiran ellos mismos. No logran darse cuenta de que detrás de esa imagen, están vacíos y que para valorarse necesitan ser reconocidos por los demás.

Opuesto a lo anterior está la virtud de la verdad que hace que los 3, solo cuando puedan desprenderse de su imagen y empiecen a valorarse por lo que realmente son, se volverán auténticos. Ya no necesitarán tanto de la aprobación de los demás, porque sabrán que son valiosos por sí mismos, por su ser único, y aprenderán a apreciarse y a mostrarse sin pretender competir ni ganar. Podrán sentirse a la altura de los otros, como sus iguales y entonces dejarán de ser «narcisos» y podrán amar a los demás desinteresadamente.

La Pasión de los 4 es la envidia y está detrás de casi todas sus actuaciones. Se manifiesta como un estado emocional doloroso de carencia y un ansia por satisfacerla. Nunca se sienten felices con lo que tienen, ya que los 4 viven

sintiendo que los demás logran más cosas que ellos, que son más felices y que «el pasto verde crece mejor en la casa del vecino». Esto los hace compararse produce una comparación con los demás, lo que da como resultado un sentimiento de inferioridad, de sentir que el mundo «les debe» y no les permite dejar atrás el pasado doloroso que los acompaña en la vida.

Más que el apoyo exterior, lo que necesitan es la capacidad de amarse a sí mismos y de hacerse valer, pero no están dispuestos a seguir como «rebaño» las pautas normas de la sociedad. Además, la envidia no les permite el sentimiento de bienestar, ya que este supondría el estar conformes y dejarían de anhelar lo que no poseen, algo tan característico dentro de su personalidad.

El Equilibrio o la ecuanimidad es la virtud de los 4 e integrarla a su personalidad les permitirá aceptar serenamente la insatisfacción de sus propios deseos. Les permitirá vivir el presente, dejando atrás los dolores del pasado sin ceder a la autocomplacencia ni a la autodestrucción. Podrán dejar atrás el niño abandonado y volverse como adultos más equilibrados y adaptarse a los requerimientos de una vida productiva más satisfactoria. En resumen les permitirá amarse y aceptarse, queriéndose más y mejor.

La Pasión de los 5 es la avaricia y se manifiesta como una actitud emocional de retención, de sentir un gran temor a quedar vacíos si dan, que se complementa con retirarse y abandonar. En su interior hay un gran temor a ser vulnerables, lo que lleva al 5 a controlar su afectividad, mostrándose fríos e impersonales, en una evitación de las relaciones que supone siempre frustrantes.

Es debido a ella que los 5 se aíslan y se mantienen alejados de los demás, siendo avaros con sus afectos, con su tiempo, con su dedicación, con su persona e incluso con su dinero. No saben dar y por lo tanto tampoco saben recibir. Sienten que no necesitan de los demás y que pueden vivir su vida solos sin recurrir a nada ni a nadie.

Por otro lado, el desapego es la virtud de los 5 y consiste en ser capaces de compartir sus conocimientos y sus afectos con los demás, sin sentirse empobrecidos. Podrán comprometerse con otras personas, entregarles su tiempo generosamente, compartiendo y estableciendo relaciones afectivas y de

intimidad, sin considerarse mejores que el resto, sino aceptando ser uno más. Se atreverán a relacionarse y a salir de su aislamiento, a sentir, a dejar salir su sensibilidad sin el temor a ser heridos.

La Pasión de los 6 son los miedos que conforman toda la estructura de su personalidad. Es gracias a ellos que los 6 son inseguros, dubitativos, indecisos y viven la vida desde una posición de desconfianza y de dependencia de los demás, que a veces se manifiesta como ansiedad.

Los miedos los paralizan en la acción y les dificulta el tomar decisiones acertadas o emprender desafíos necesarios. Esta inseguridad lleva aparejado un sentimiento de impotencia y de desconfianza en sí mismos y en los demás.

Otorgan demasiado poder a la autoridad y se rigen por normas y pautas que los limitan.

Necesitan escudarse en un grupo y no se atreven a enfrentar solos sus experiencias de vida. En esta personalidad se encuentran los fóbicos, obedientes a la autoridad y los contrafóbicos que la desafían. Pero en ambos casos su personalidad estará regida por los miedos, ya sea para obedecer o para renegar de ella.

Opuesta a lo anterior está la valentía que es la virtud de los 6 y que está ligada al desarrollo del valor y de la confianza en sí mismos y en los demás. Lograr volverse valientes hará que se responsabilicen por sus acciones confiando en su criterio y no dejándose llevar por sus miedos imaginarios. Se atreverán a correr riesgos confiando en sus propias capacidades. Esto también hará que sean capaces tanto de confiar en sí mismos como en los demás, sin la suspicacia que los caracteriza.

La Pasión de los 7 es la gula y esta se refiere a querer vivirse la vida como si esta se fuera a acabar mañana, siendo hedonistas, buscando estimularse continuamente y gratificándose con el logro de todos sus deseos.

Los 7 son consumistas y viven pensando en lo placentero que pueden lograr