Uno de los resultados no planteados dentro de los objetivos de este estudio pero aun así importante en el análisis es la proporción elevada de deserción. En este estudio 15 de los 19 participantes no finalizaron su participación. Cuatro solamente vinieron a la primera cita de evaluación y aunque firmaron un consentimiento informado no se consideraron realmente como participantes. En este sentido se calcula que hubo 15 participantes efectivos en la investigación, dando una proporción de deserción de 73,3 % (11 personas) o 66,7 % si se calcula el abandono de participantes que empezaron el entrenamiento en habilidades (12 en total con 8 participantes abandonando la intervención).
Aunque el nivel de deserción fue alto, como mencionado anteriormente, en la literatura el diagnóstico de BPD es conocido como un factor de riesgo de abandono. Mirando la participación en entrenamiento de habilidades de DBT en grupo, más equivalente a la intervención de esta investigación, un estudio encontró una proporción de deserción de 75
%, equivalente a la proporción en esta investigación (Hunnicutt Hollenbaugh, 2011). Asimismo, en un estudio para Colombia se encontró una proporción de deserción de 88% en las intervenciones terapéuticas sin especificar ni el motivo de consulta ni la problemática (Rondón, Otálora & Salamanca, 2009).
Como conclusión, la deserción de esta investigación fue más elevada que la proporción de deserción reportada en intervenciones de DBT estándar realizadas en otros países pero en línea con la proporción de deserción encontrada en un estudio sobre entrenamiento de habilidades DBT en un contexto internacional y en otro estudio en el contexto colombiano.
Asimismo, se han analizado los factores relacionados con la deserción de intervenciones terapéuticas. Un factor relacionado con riesgo elevado de abandono es el uso de sustancias psicoactivas (Kröger, Harbeck, Armbrust & Kliem, 2013). En la investigación actual nueve de las 15 personas que abandonaron o nunca iniciaron la intervención reportaron un uso de sustancias mientras que ninguno de los cuatro que finalizaron toda la intervención usaban algún tipo de sustancias. Por otro lado, De Panfilis et al. (2012) encontraron que un factor predictor de abandono en pacientes con BPD en tratamiento psiquiátrico ambulatorio fue la historia de intentos de suicidio. En nuestro caso, 13 de las 15 personas que abandonaron o nunca iniciaron la intervención reportaron al menos un intento de suicidio en su historia, en comparación con dos de los cuatro que finalizaron su participación quienes no tuvieron ningún intento
Otros factores a considerar de manera descriptiva es que hay diferencias entre los “grupos”
presentados anteriormente en la tabla 3. Aunque no se calculaba si hubo diferencia significativa en sintomatología de trastorno límite de la personalidad medido por el BSL-23 de las personas que siguen la intervención y las que abandonan, las personas que finalizaron la intervención, tenían clínicamente un funcionamiento mejor en el sentido de que lograron trabajar o seguir un plan de estudios, y por ende tener una vida independiente. También hay una cantidad menor de hospitalizaciones psiquiátricas en este grupo. De los 4 que finalizaron tres tuvieron solo una hospitalización en su historia y uno ninguna, aunque todos hayan tenido contacto con psiquiatría ambulatoria. Esto se puede comparar con varias de las personas que abandonaron que tuvieron una historia de más de 20 hospitalizaciones cada uno. A destacar es que en el grupo que abandonó después de varios sesiones de
intervención (N=4): ninguno tenía una estabilidad en sus labores (1 estaba pensionada por motivos mentales, 1 no lograba poder estudiar, 1 trabaja de manera independiente pero sin poder vivir de sus labores, y 1 trabajaba ilegalmente de manera esporádica); tres de estos 4 tenían una historia importante de uso de sustancias; y tres de los 4 tenía más de 10 hospitalizaciones en su historia habiendo empezado en una edad temprana. El único caso en este grupo sin hospitalizaciones conocidas tenía una historia de rehabilitación de drogas. Tres de los 4 tenían múltiples diagnósticos psiquiátricos, como trastorno bipolar (uno de ellos) y diagnósticos somáticos (dos con epilepsia).
Otro factor a considerar es que 11 de los 15 que abandonaron tenían un diagnóstico adicional de trastorno bipolar mientras que ninguno de los 4 que finalizaron la intervención tenía este diagnóstico.
También se debe destacar como un posible factor influyendo en el abandono alto que ninguno de los participantes activamente buscaba participar en el proyecto o buscaba este tipo de intervención sino que fueron referidos al proyecto por parte de psiquiatras o psicólogas, y habían tenido una sesión de información donde debían decir sí o no a participar. Todos dijeron que sí aunque de pronto sin pensar si realmente querían. La mayoría también expresó la idea de que querían ayudar al investigador en vez de pensar que recibían una intervención. Dado esto se puede pensar que la motivación de finalizar la intervención en la mayoría de los casos no era alta.
Otro aspecto a considerar sobre el nivel de abandono es la diferencia entre el DBT estándar, el entrenamiento de habilidades DBT en grupo, y el entrenamiento individual de habilidades. Como se ha mencionado anteriormente, el entrenamiento de habilidades es una intervención protocolizada dirigida a un cambio conductual, parecida a las intervenciones de la segunda generación de terapia cognitivo-conductual. Como ya se mencionó también, la DBT se desarrolló debido a las dificultades encontradas con este tipo de intervención en personas con problemática del tipo BPD, con el riesgo de que enfocarse exclusivamente en el cambio fuera invalidante (Linehan 1993ª). De pronto las investigaciones de Soler et al (2009; 2012) no encontraron estos problemas debido a que hicieron el entrenamiento en grupo y la intervención grupal puede funcionar como un factor protector de invalidación.
Dado lo anterior se recomienda hacer investigaciones futuras sobre factores que se relacionan con abandono durante el entrenamiento de habilidades DBT en particular.