MANAGING THE ORGANISATION
5.2 DISCUSSION OF RESEARCH RESULTS: QUESTIONNAIRE ON THE MIDDLE MANAGEMENT DEVELOPMENT PROGRAMME
5.2.3 AMA Management Development Competency Model
En ´ıntima conexi´on con la doctrina acerca de Dios, como en parte hemos dado ya a entender al tratar de las pruebas de su existencia, est´a la metaf´ısica
de la relaci´on entre Dios y el mundo. El mundo es obra de la acci´on creadora de Dios. Todo lo que existe ha sido creado por ´El. Todos los seres tienen, pues, el car´acter de seres participados, de seres que han debido dimanar de un Principio, que tiene el ser no por participaci´on sino por esencia, es decir, de Dios. Seg´un esto, la prueba de que el origen del mundo se debe al acto creador de Dios est´a dominada por la idea de Dios. Creaci´on es producci´on de una cosa en la totalidad de su substancia, sin ning´un substrato preexistente. Creaci´on es, no mera formaci´on de la materia, sino posici´on o establecimiento de la substancia, no es simple determinaci´on del ser, que es lo propio de las causas creadas, sino posici´on del ser. Como posici´on del ser es la creaci´on acto propio y exclusivo de Dios. En la creaci´on Dios no es solamente primera causa (causa prima) en el sentido de primera causa eficiente que pone el ser y la substancia: es tambi´en causa ejemplar de todos los seres. Cuando Dios pone substancia y ser, substancializa sus divinas ideas.
Dios es tambi´en la suprema causa final del mundo. La teleolog´ıa, el orden de fines en el mundo est´a orientado a Dios. Cada criatura de las que constitu- yen el Universo est´a convenientemente ordenada en primer lugar a su propia actividad y perfecci´on. Adem´as los seres inferiores son para los m´as altos y principales. Los seres que est´an por debajo del hombre en dignidad y per- fecci´on han sido creados en atenci´on al hombre. Y todas las cosas singulares est´an ordenadas a la perfecci´on del Universo. Finalmente, todo el Universo con todas sus partes y fines particulares est´a ordenado a Dios como ´ultimo fin. En todas las criaturas resplandece el poder, sabidur´ıa y bondad de Dios para la glorificaci´on de Dios. Los seres dotados de raz´on tienen de un modo especial a Dios por ´ultimo fin, pues por el conocimiento y el amor consciente pueden y deben ordenarse a ´El.
Con estricto rigor l´ogico lleva Santo Tom´as su idea de la creaci´on y con ella su idea de Dios a su doctrina sobre la conservaci´on, cooperaci´on y providencia divinas en el mundo. Si en la idea de creaci´on, en la manera como acent´ua la infinita distancia entre Dios, el Ser por esencia, y las criaturas, que son de ser participado, se muestra a Dios como trascendente al mundo, en la conserva- ci´on, cooperaci´on y providencia se se˜nala la inmanencia de Dios en el mundo. La conservaci´on es la constante comunicaci´on del ser dado en la creaci´on, es una creaci´on continuada. Y como Dios en la creaci´on y conservaci´on comu- nica a las cosas el ser, es decir, lo m´as ´ıntimo que las cosas tienen, por eso est´a en todas las cosas activamente del modo m´as ´ıntimo, concurriendo a sus operaciones, mueve las fuerzas y potencias de las cosas a sus actividades, sin que por esto se anule o desaparezca la actividad propia de las criaturas como
en el ocasionalismo, ni se paralice la autonom´ıa de las criaturas racionales como en el determinismo. Finalmente, la divina providencia es el plan eterno existente en la mente de Dios sobre la ordenaci´on de las cosas del mundo ha- cia su fin. La realizaci´on en el tiempo de este plan eterno se ejecuta mediante el gobierno del mundo por Dios. La doctrina acerca de la providencia divina da tambi´en la soluci´on al problema del mal en el mundo, tanto del mal f´ısico como del moral. El mal f´ısico no lo quiere Dios directamente, no lo quiere por amor a ´el mismo, sino s´olo indirectamente, como medio para un fin m´as alto, en cuanto el mal f´ısico de una cosa contribuye al perfeccionamiento de otra o tambi´en de todo el Universo. Si todos los males f´ısicos desaparecieran del mundo, quedar´ıa ´este privado de muchos bienes morales, por ejemplo, el ejercicio de la paciencia, el amor misericordioso para con el pr´ojimo, etc. En cuanto al mal moral, Dios no puede quererlo ni directa ni indirectamente, pero lo permite porque en su omnipotencia, sabidur´ıa y bondad puede hacer brotar el bien del mal.
Una doctrina propiamente tomista es la doctrina de la posibilidad de una creaci´on eterna del mundo. Si bien considera Santo Tom´as la creaci´on del mundo como una verdad apod´ıctica y demostrable, en lo relativo al ((cu´ando)) de la creaci´on adopta un punto de vista cr´ıtico. Con la sola raz´on no puede demostrarse ni la eternidad del mundo ni su comienzo temporal: la tempo- ralidad de la creaci´on del mundo es doctrina de revelaci´on y de fe. Mientras que el mutacilismo, san Buenavetura y el mayor n´umero de los escol´asticos miran la creaci´on eterna del mundo como una ´ıntima contradicci´on y por tanto como imposible, Santo Tom´as, procediendo con la cautela que le es propia, antes de sentar afirmaciones apod´ıcticas y tambi´en bajo el influjo de Mois´es Maim´onides, entiende que los fundamentos aducidos en pro del comienzo temporal del mundo no son cosa evidente y absoluta que fuerce el convencimiento, y que, por tanto, queda abierta la posibilidad racional de una eterna creaci´on del mundo.
4.6.
Etica y Filosof´ıa del Estado´
4.6.1.
Etica´
La ´Etica de Santo Tom´as, tal como se nos presenta en la segunda parte de la Suma teol´ogica, que es su trabajo sistem´atico m´as penetrante, fu´e ya objeto de admiraci´on para sus contempor´aneos; es indudablemente la ´Etica substancial y met´odica m´as valiosa de la Edad Media. Santo Tom´as no quiso escribir una ´etica puramente filos´ofica, sino una ´Etica cristiana, en la cual
tienen, sin embargo, gran importancia los principios ´etico-filos´oficos.
El doctor de Aquino concibe toda la moral como motus rationalis creatu- rae ad Deum, como movimiento de la criatura racional hacia Dios. La Prima Secundae (primera parte de la parte segunda de la Suma) muestra este movi- miento en general, la Secunda Secundae (segunda parte de la parte segunda) describe este movimiento en especial en la realizaci´on del ideal cristiano de la vida. En la meta de la moral en general est´a la bienaventuranza como t´ermino del movimiento. Esta bienaventuranza, que representa el ´ultimo fin del hombre, es esencial y primariamente la visi´on inmediata de Dios en la otra vida, una elevaci´on y sublimaci´on de la vida espiritual y moral a la uni´on con el divino, absoluto Esp´ıritu, elevaci´on que excede todo poder y compren- si´on natural y que no lleva consigo la anulaci´on pante´ısta de la personalidad humana. Los medios que conducen a este fin ´ultimo son los actos del hombre, que Santo Tom´as estudia en primer lugar como actos morales. En primera l´ınea presenta un delicado an´alisis psicol´ogico de la participaci´on de la vo- luntad en los actos morales, y a este efecto se asienta firmemente el libre albedr´ıo como supuesto fundamental subjetivo de la vida moral. Con arreglo a su aspecto real objetivo son designados los actos morales como buenos o como malos, seg´un que tienen o no la medida de ser exigida de ellos, el grado de perfecci´on que les corresponde. Los ´ultimos fundamentos y ra´ıces de esta exigencia y valoraci´on objetivas se encuentran en Dios como modelo y causa de todos los bienes creados. Seg´un esto, Tom´as de Aquino une la concepci´on metaf´ısica y la concepci´on psicol´ogica de la vida moral, establece su ´etica sobre un fundamento metaf´ısico. El aspecto psicol´ogico se marca tambi´en en su penetrante descripci´on y apreciaci´on de la vida del alma en cuanto se relaciona con la actividad moral.
Los actos morales suponen principios internos y externos. Los principios internos son h´abitos de virtud. El principio externo que se encuentra sobre el hombre es Dios, que mediante su ley nos da norma, contenido y sanci´on de la actividad moral, y por medio de su gracia impulsora y elevadora da a esa actividad la interior proporci´on y ordenaci´on al ´ultimo fin ultraterreno. Para exponer el influjo de la ley divina, que dirige y obliga, aprovecha Santo Tom´as la doctrina agustiniana de la lex aeterna, con la cual se comprende el car´acter de la ley que muestra el plan de gobernaci´on de Dios en el mundo. La impresi´on de esta ley eterna en el esp´ıritu del hombre, es la ley moral natural. Esta ley moral natural se promulga en el hombre al llegar al uso de la raz´on, cuando conoce los supremos principios y m´aximas de la vida mo- ral con la misma facilidad y propia comprensi´on que los supremos principios
del pensamiento y del ser, y siente adem´as en s´ı la inclinaci´on natural de la voluntad a la realizaci´on de esos supremos, inmutables principios morales. Este h´abito de la raz´on, con el cual conoce f´acilmente los supremos principios morales es designado por Santo Tom´as con el nombre de sind´eresis (synde- resis), un concepto psicol´ogico-´etico que era ya corriente en la especulaci´on anterior al tomismo. La sind´eresis se desarrolla en la conciencia, que aplica los principios morales a los actos particulares.
Esta doctrina general de moral filos´ofica forma el cimiento del edificio de la vida virtuosa cristiana, edificio que Tom´as, con art´ıstico poder constructivo, levanta hasta el cielo en la Secunda Secundae y que ha agrupado en torno a la caridad, al amor sobrenatural de Dios y del pr´ojimo. Es, sin duda, la ´etica de Santo Tom´as el reflejo del car´acter de su vida interior arm´onica, templada, equilibrada y equilibrante.