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1. The analysis contained in this chapter is presented in journal article form in Vousden and Campbell

Los mecanismos enunciativos

Los mecanismos enunciativos son relevantes en un análisis del discurso escrito porque dan cuenta de la arquitectura de los textos desde una perspectiva interaccionista, según Bronckart (1996), quien distingue tres niveles de arquitectura textual:

1. La infraestructura general o nivel de contenido, que consiste en una combinación de tipos de discurso, de secuencias o de otras formas de planificar. La carta al director sería un discurso de contenido evaluativo siguiendo un esquema argumentativo-explicativo.

2. Los mecanismos de textualización (la conexión, la cohesión nominal y verbal) que configuran la coherencia temática del texto. Estos mecanismos contribuirán a la coherencia temática del texto (marcadores de persona, jerarquías, relaciones lógicas/ temporales); a la cohesión nominal mediante sintagmas nominales o los distintos pronombres (anáforas/sustituciones); y a la cohesión verbal, que aseguren la cohesión temporal y jerárquica.

3. Los mecanismos enunciativos (distribución de las voces y explicación de las modalizaciones), que dan al texto su coherencia pragmática o interactiva. Estos mecanismos de enunciación contribuirán a la coherencia pragmática o interactiva del texto señalando las relaciones entre los interlocutores y entre el hablante y el texto.

Estos tres niveles son comparables a los del modelo funcional de Halliday (1979):

• El ideacional (que tiene que ver con la experiencia representada o construida por el lenguaje).

• El textual (que tiene que ver con la organización de la lengua como mensaje coherente).

• El interpersonal (que tiene que ver con la naturaleza de las relaciones entre los interlocutores).

Según Bronckart (1996) son los mecanismos de la enunciación los que establecen la coherencia pragmática o interactiva del texto (véase 2.1.1. Aspectos del discurso escrito). Para ello hace un examen exhaustivo de lo que ocurre cuando la acción lingüística se transforma en texto empírico. Bronckart distingue entre la modali- zación, y otros mecanismos enunciativos. A continuación examinaremos cuáles son estos mecanismos porque están relacionados con algunas estrategias corteses, como la mitigación, cuya enseñanza y aprendizaje forman el núcleo del trabajo empírico (capítulos 6, 7 y 8).

Los mecanismos enunciativos de los que habla Bronckart son producto de una teoría de la enunciación evolucionada. Esta teoría nos ayuda al conocimiento de los textos en tanto lengua en uso, ya que nos proporciona elementos clave para entender cómo funciona el discurso en relación con la inscripción del locutor en el texto y las marcas de subjetividad en el lenguaje (Kerbrat-Orecchioni, 1980:20); aspectos fundamentales del contexto de uso.

Los mecanismos enunciativos, al dar cuenta del aspecto interpersonal de los textos incluyen lo que desde otras perspectivas teóricas se ha convenido en llamar las modalizaciones y son de especial interés en este trabajo porque están relacionadas con los aspectos que quedan más allá del contenido temático, por ejemplo, con el modo en que los enunciados contribuyen a codificar las relaciones sociales entre los interlocutores. Los mecanismos enunciativos operan casi independientemente del contenido temático, ocupándose de las voces del texto (Bajtin), y de atribuir las respon- sabilidades acerca de lo que se dice en él, por ejemplo, deciden quien es el garante o legitimador de una opinión, y juegan un doble papel: por un lado explicitan las diversas evaluaciones (juicios, opiniones, sentimientos) susceptibles de ser formuladas, en vista del contenido temático, y, por otro, informan sobre las fuentes mismas de estas evalua- ciones; dicen quién se responsabiliza de ellas o quién las asume (Bronckart, 1977: 317). A continuación revisaremos cinco aspectos relacionados con los mecanismos enunciativos en primer lugar porque nos ayudan a analizar el discurso escrito y en segundo lugar por su relación con algunas estrategias de cortesía: los performativos moralizados, las voces del texto, el eje de subjetividad o eje axiológico, tipos de moda- lizaciones y marcadores más frecuentes en lengua inglesa.

Los performativos modalizados

Los performativos modalizados o “hedge performatives” (Fraser, 1975), parten de la tradición semántica y pragmática. Se designa con este término a lo que podría ser un recurso o estrategia enunciativa, ya que juegan un papel importante en la responsabilidad del locutor respecto del contenido de sus proposiciones. Estas expresiones (I can promise/ I must advise you/ I have to admit, etc.) pueden ser utilizados por el hablante como estrategias de evitación de la responsabilidad de la carga ilocucionaria de los actos de habla (Fraser, 1975:187). Ejemplos procedentes de

las cartas de opinión, como I must admit..., ilustran muy bien la afirmación de este autor:

[When the speaker] [...] is predicating the obligation to perform a particular act and, at the same time, implying that he would like to be relieved of at least some of the onus of the consequences (Fraser, 1975:196).

Una de las causas de este uso del performativo modalizado (hedged performative) es que el hablante/escritor no quiere anunciar algo que es contrario al punto de vista del oyente/lector, que no quiere, en cierto modo, enfrentarse:

[…] the speaker might not want to announce a conclusion that was counter to the hear- er’s views and thereby antagonize him...condemn another’s actions, or ask another to carry out some action that possibly could inconvenience him (Fraser, 1975:196).

En este sentido los performativos modalizados entran dentro de las estrategias de cortesía lingüística y son pertinentes en el análisis del discurso escrito a nivel de su unidad mínima (el enunciado), ya que sirven para mitigar las opiniones de los hablantes cuando buscan la adhesión del lector.

Las voces del texto

Los mecanismos enunciativos se pueden relacionar también con las voces del texto (Bajtín, 1979). Así Bronckart (1977: 326) habla de que “la voz del enunciador” pone en escena otras voces, definiendo las “voces” como: “entités qui assument (ou au quelles sont attribuées) la responsabilité de ce qui est énoncé”. Si en una narración encontramos las voces de los personajes, en un texto de opinión lo que encontramos son las voces de las instancias sociales: voces de personas, grupos, o instituciones sociales, que se mencionan como instancias externas de evaluación de ciertos aspectos del contenido temático. Más allá de estas voces estaría la voz del autor empírico del texto, la que interviene para comentar o evaluar ciertos aspectos de lo que se ha enunciado (Bronckart, 1997: 326).

Bonckart advierte de que las relaciones entre autor, instancia enunciativa y voz pueden ser muy complejas, especialmente en el discurso escrito donde las instancias enunciativas están generalmente implícitas. El análisis del discurso debe de servir para explicitarlas. Este autor distingue entre tres tipos: polifónico implícito o explícito o coexistencia de ambos. Este aspecto de la responsabilidad de los enunciados y su

relación con las estrategias de cortesía lingüística está directamente relacionado con nuestra secuencia de instrucción (véase capítulo 7).

Aunque las voces del texto y los mecanismos enunciativos han sido estudiados ampliamente por la filosofía, la semántica, la lingüística de la enunciación y la gramática textual, la teoría de la cortesía considera estos fenómenos, por su parte, como efecto de las presiones sociales de la imagen de los interlocutores en relación con las tres variables: la gravedad de los actos de habla, la distancia entre interlocutores o la jerarquía entre ellos. Como es sabido, una de las funciones de la modalización es precisamente la de modular la interacción de acuerdo con consideraciones interactivas y, por lo tanto, no es de extrañar que la cortesía verbal se haya ocupado de los performativos modalizados, como estrategias de evitación de responsabilidad para salvaguardar la imagen del emisor.

Pero los mecanismos enunciativos, como hemos visto, no siempre están relacionados con la atribución de responsabilidades. Su otra función es establecer el eje axiológico del texto a partir de la explicitación de las distintas evaluaciones que se realizan. Este aspecto, el subjetivismo axiológico, ha sido estudiado por Kerbrat- Orecchioni (1980), quien lo califica de “implícitamente subjetivo” por cuanto constituye un “continuo” mediante el cual el hablante se inscribe en el texto. Todo enunciado cae dentro de este eje axiológico (que examinaremos en el epígrafe siguiente), aunque el hablante no lo perciba.

El eje de la subjetividad-objetividad o el eje axiológico

El eje de la subjetividad-objetividad o eje axiológico está constituido por el conjunto de actitudes y valores del texto, atribuibles a sus voces. Este eje es inseparable de los mecanismos enunciativos desde el punto de vista pragmático. Los deícticos personales, así como del subjetivismo afectivo y evaluativo son los dos modos en los que la subjetividad se inscribe en el texto (Kerbrat-Orecchioni, 1980:70). Tanto la inscripción de las personas en el texto, como la ausencia de inscripción, mediante la ocultación del agente, constituye un indicador de cómo se sitúan los enunciados en el continuo entre subjetividad y objetividad. Los deícticos son los indicadores o la huella de los participantes en el acto comunicativo, que, junto a las coordenadas espacio- temporales (expresadas básicamente por los verbos y adverbios), formarían los referentes extratextuales que darían cuenta del significado pragmático.

Lyons (1977) se refiere así a la función deíctica:

It refers to the function of personal and demostrative pronouns, of tense and of a variety of other grammatical and lexical features which relate utterances to the spatio-temporal co-ordinates of the act of utterance (Lyons,1977:636).

Los deícticos constituyen elementos clave en el análisis del discurso porque son los elementos que anclan el texto en el contexto. Así en las cartas de opinión el “yo” y el “tu”, se convierten en la expresión misma de la intersubjetividad en el lenguaje. Esa dimensión interpersonal, pues, es la que hace del lenguaje un hecho de comunicación concreto. En algunos tipos de discurso, como es el caso de las cartas de opinión al director, el recurso al yo inclusivo (I+you) es bastante corriente. Gracias a la deixis, los papeles de los participantes se gramaticalizan o lexicalizan de un modo u otro, mediante el singular o el plural. La deixis de persona, como ciertos tipos de modalidad, introduce una subjetividad inerradicable en la estructura semántica de las lenguas naturales, tal como ha señalado Benveniste, (1958a, en Lyons, 1977:646).

Lo interesante de los deícticos como recuso lingüístico-pragmático es que gracias a ellos el locutor puede bien plantearse como “sujeto”, bien ausentarse para objetivizar los enunciados, enmascarándose, llegado el caso. Las expresiones modalizadoras revelan la actitud del hablante ante el mundo representado en los enunciados, al igual que el “ego” se revela lingüísticamente mediante los pronombres personales y posesivos de primera persona.

En conclusión, el eje de la subjetividad revela la actitud del hablante, vehicula la vertiente intersubjetiva del discurso, y sirve para modular las relaciones con el otro, a partir de cómo nos posicionemos frente a los hechos o frente a la realidad, regulando la distancia entre el hablante y los hechos.

Tipos de modalizaciones

A continuación, siguiendo a Bronckart (1997) mostraremos los tipos de modalización. Esta clasificación nos puede servir para este plano del análisis desde la perspectiva cortés que considera la modalización como un fenómeno de mitigación de los enunciados que expresan opiniones. Bronckart distingue entre diferentes tipos de modalización, según se muestra en la Figura 1.

La modalidad lógica o epistémica es la que sirve para expresar actitudes del hablante, como la duda y tiene que ver con su compromiso con aquello que afirma (I

think, I wonder, in my opinion). Al expresar seguridad en el aserto el hablante está imponiendo su opinión al oyente/lector. Si este mismo aserto es modalizado mediante algún indicador de modalidad epistémica, el hablante esta desactualizando o mitigando la fuerza ilocutiva del enunciado. De ahí que la teoría de la cortesía interprete ese indicador modal como un mitigador o hedge y le adjudique esta función pragmática. Cualquier enunciado en el que el hablante explícitamente cualifica su compromiso con la verdad de la proposición expresada en la oración, tanto si se explicita en el componente verbal como en el prosódico, es un enunciado epistémicamente modal, dice Lyons (1977:793). Al proporcionar pruebas de que aquello que afirma es cierto, los otros pueden convencerse de ello y opinar igual. Otros subscribirán esa verdad.

lógicas Cuando evalúa el contenido temático desde una perspectiva objetiva (según criterios que parten del mundo objetivo de Habermas). Así las evaluaciones cumplen función de certeza, posibilidad, probabilidad, eventualidad o necesidad. (“quizás”, “necesariamente”, “es evidente que”, etc.).

deónticas Evalúan el contenido temático según los valores de la sociedad o las opiniones y reglas que constituyen el mundo social y las presentan como cosas que son así en la sociedad. (“debe”, “puede”, “no es conveniente que”...).

apreciativas Aquí las evaluaciones proceden del mundo subjetivo, de la voz que esta en el origen del juicio que se hace. Presentan la evaluación como algo beneficioso, o perjudicial desde el punto de vista de la entidad evaluadora. (“Afortunadamente”, “Desgraciadamente”)

Figura 1: Tipos de modalización, según Bronckart, 1997.

En algunos tipos de discurso, como es el caso del género periodístico, en el que se engloban las cartas de opinión al director (epígrafe 2.5. la carta de opinión), el recurso al yo inclusivo (I+you) es bastante corriente. Gracias a la deixis, los papeles de los participantes se gramaticalizan o lexicalizan:

[…] person deixis, like certain kinds of modality, introduces an inerradicable subjectiv- ity into the semantic structure of natural languages (Benveniste, 1958a, citado en Lyons, 1977:646).

Antes hemos constatado cómo lo interesante de los deícticos era que gracias a ellos el locutor puede bien plantearse como “sujeto”, bien ausentarse para objetivizar los enunciados, enmascarándose, llegado el caso. Pues bien, las expresiones modalizadoras, que se combinan con ellos, igualmente revelan la actitud del hablante ante el mundo representado en los enunciados.

Hasta aquí hemos tratado de los tipos de modalización según Bronckart (1997) y hemos indicado algunos aspectos de la deixis relativos a la subjetividad señalados por Lyons (1977), pero si descendemos al nivel lingüístico, encontramos un exhaustivo estudio de la modalidad realizado por Palmer (1986) que nos ayuda a comprender aspectos más concretos del micronivel de análisis. Este estudio, que retoma a Lyons (1977) en muchos aspectos, como la distinción entre los elementos modales y proposicionales del enunciado y la afirmación de que los primeros, los elementos modales, son los que vehiculan la opinión y actitud del hablante respecto del contenido de la proposición, es bastante útil para concretar la realización lingüística de la modalidad en lengua inglesa.

Los marcadores de la modalidad en lengua inglesa

En este apartado, señalaremos únicamente las relaciones forma-función siguiendo a Palmer (1986) y a Lyons (1977). Para Palmer la modalidad es: “the grammaticalization of speakers’ (subjective) attitudes and opinions”(Palmer, 1986:16). Este autor concibe la modalidad en sentido estrecho (microlingüístico), y no pragmático. Pero la pragmática tiene una visión amplia de los fenómenos de modalización, que abarca hechos distintos, elementos gramaticales diversos. La tabla siguiente recoge las expresiones modalizadoras más frecuentes en lengua inglesa:

modo gramatical I wish cars went more slowly

verbo modal Cars should go more slowly

adjetivo de modo In the future cars will probably go more slowly

palabras periféricas (parenthetical words)

Perhaps cars will go more slowly in the future

expresiones modalizadoras I think cars will go more slowly in the future Figura 2: Codificación lingüística de la modalidad, según Lyons, 1977.

Este cuadro muestra cómo la asertividad del sujeto, su compromiso con lo que dice, se modula mediante formas funcionalmente equivalentes (Lyons, 1977:847). Por eso los estudios pragmáticos tratan expresiones gramaticalmente distintas como semejantes, por cuanto cumplen una misma función pragmática. Por ejemplo, el adverbio modal maybe, y el adjetivo possible, (Auwera, 2001:242). Cuando maybe inicia una frase, como en “Maybe scientists have nothing better to do”, este adverbio funciona como un satélite que afecta a toda la oración; en cambio en “It is possible that scientists have nothing better to do”, “possible es un predicado, pero tiene el mismo

ámbito de acción que maybe: toda la proposición. Por eso, aunque pertenezcan a distintas partes de la oración, son del mismo rango pragmáticamente hablando.

Verstraete (2001) reconoce dos tipos de funciones en los verbos modales: las relacionadas con el hablante y las relacionadas con el contenido proposicional. El enfoque pragmático del discurso escrito aplicado a los géneros discursivos escritos permite enfocar la modalidad desde una perspectiva más global que la hace más accesible a los alumnos. Por ejemplo, en el género de las cartas al director, la modalidad deóntica (la expresión de la obligación) conecta la intención del hablante con la referencia al futuro estado de las cosas que este considera necesarias o deseables. Puede servir, pues, para codificar el acto de habla directivo del cierre de la carta y vehicula la fuerza ilocucionaria del acto, haciéndola explícita. Según Verstraete (2001:1525):

As to deontic modality, both subjective and objective functions occur [...] Certain uses of deontic modality clearly serve to encode the speaker's commitment to the necessity/ permissibility of an action, and this subjective function is reflected in the same gram- matical characteristics which reflect the subjective nature of epistemic modality (Ver- straete, 2001:1525).

Desde el punto de vista del análisis del discurso escrito podemos distinguir entre dos categorías de verbos modales:

1. Los verbos modales que intervienen en el componente ideacional de los enunciados.

2. Los que intervienen en el componente interpersonal de los mismos.

Los segundos son los que ejercen función performativa (Verstraete, 2001) por eso merecen la atención especial en un análisis pragmático del discurso escrito. La performatividad interactiva (interactive performativity), la asociada con la fuerza ilocucionaria de los enunciados, pone de relieve la relación social entre interlocutores, distinguiéndose así de la performatividad de la modalidad subjetiva, donde lo que se establece es el posicionamiento del hablante con respecto al enunciado aunque, como hemos visto antes, ese compromiso o responsabilidad con el contenido proposicional puede tener una causa social desde la interpretación que hace la teoría de la cortesía.

En este epígrafe hemos revisado algunos aspectos de la enunciación en relación al nivel de análisis del discurso escrito que nos interesaba desde una perspectiva cortés. A continuación realizaremos una aproximación a la caracterización de las cartas de opinión que nos pueda servir de marco para comprender el género discursivo que ha

sido el centro de interés de la secuencia de instrucción de la escritura que presentamos en la parte empírica de este trabajo.