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Páez, Juan Pablo Instituto Superior Privado “Robustiano Macedo Martínez”

Formosa, Argentina [email protected] Introducción

Los cambios lingüísticos registrados en la región NEA son variados y, en general, han sido estudiados por numerosos especialistas, quienes dedicaron sus esfuerzos y conocimientos para establecer diferentes líneas de investigación en torno al contacto lingüístico inducido, en la frontera Argentina-Paraguay.

En esta ocasión, y siguiendo los aportes metodológicos y las reflexiones planteadas particularmente por las investigadoras Azucena Palacios Alcaine (1997, 2005) y María Isabel Guillán (2010), realizamos el abordaje de uno de los fenómenos de contacto de lenguas que se desprende de las producciones escritas de los estudiantes del nivel medio de la EPES 56 “San Miguel”, ubicada en la capital formoseña.

Los cambios lingüísticos inducidos por contacto plantean un doble movimiento que va del español al guaraní y del guaraní al español. Sin embargo, en esta oportunidad nos centramos solamente en las influencias que produce el guaraní en el español, esto es, las alteraciones que se originan cuando entran en contacto una lengua amerindia, el guaraní, y una lengua románica, el español.

El objetivo del presente trabajo es analizar la sustitución de los valores semánticos del adverbio castellano de luego en un corpus de textos producidos por los estudiantes del 5° año, 1° Div. (Orientación - Ciencias Naturales) del establecimiento mencionado. Este proceso de resemantización es atribuido a la transferencia de los valores del morfema modal guaraní voí al lexema castellano.

Para llevar adelante esta propuesta investigativa, en primer lugar, realizamos un acercamiento teórico al contacto de lenguas que se da en la frontera Argentina-Paraguay con el fin de obtener una aproximación a los fenómenos lingüísticos de la zona. En segundo lugar, describimos la metodología empleada para la obtención de datos y, paralelamente, brindamos una descripción del contexto en el cual realizamos la actividad para la obtención de los fenómenos de contacto Finalmente, analizamos el atenuador luego a partir de las perspectivas teóricas que lo abordan.

En cuanto al enfoque teórico-metodológico, para el desarrollo de este trabajo, consideramos importantes los aportes de Francisco Moreno Fernández (2006) para pensar la cuestión de las fronteras en Hispanoamérica, mientras que los estudios de Adolfo Elizamaín (2007) y Carmen Silva-Corvalán (2001) nos permitieron abordar la noción del contacto de lenguas, particularmente, en la zona Argentina-Paraguay. Y, finalmente, consideramos las investigaciones de Azucena Palacios Alcaine y María Isabel Guillén para el estudio y el análisis de los datos.

La doble vertiente: características del contacto guaraní – español

La población de los países hispanohablantes convierte a la comunidad hispánica en una de las culturas con mayor peso demográfico en el panorama mundial. El español es una lengua con alto grado de homogeneidad y a pesar de poseer diferencias internas es posible la comunicación.

En su artículo Aspectos teóricos y metodológicos del contacto de lenguas: el sistema pronominal del español en áreas de contacto con lenguas amerindias, Azucena Palacios (2005a.) estudia los aspectos más relevantes de la imbricación de la lengua hispana y la amerindia, y expresa que las circunstancias de contacto lingüísticos que resultan más productivas, en tanto plantea la influencia de una lengua sobre otra, son aquellas que presentan históricamente

una situación de bilingüismo estable. En este sentido, es oportuno recordar que desde fines del siglo XVI la modalidad histórica del español se construyó como una variedad definida, cuyo núcleo de rasgos permitió una transmisión estable de los fenómenos de una generación a otra, llegando incluso a las capas medias y altas monolingües de la región. Además, en el texto ya citado, Palacios explica que los procesos de influencia de una lengua pueden afectar no sólo al léxico sino también a los distintos niveles gramaticales de una lengua otra, se manifiesta en aspectos tales como la marcación de casos y de géneros, diferenciación en los tipos de concordancia gramatical, la presencia o ausencia de artículos, el orden de las palabras, el sistema pronominal, entre otros.

Por su parte, Adolfo Elizaincín sostiene que el contacto de lenguas no se da en el vacío, en tanto que el lenguaje no solo forma parte de la cultura sino que se diferencia de los otros componentes porque es “el responsable principal de la transición de esa cultura de una generación a otra (…) el contacto lingüístico no se da en forma aislada del contacto cultural” (Elizaincín, 2007: 102). Desde esta perspectiva, Elizaincín y Palacios coinciden en brindarle un lugar relevante tanto al componente lingüístico como al contexto en el cual se produce. En términos de Palacios:

la sola contigüidad geográfica de las lenguas no es suficiente para proponer influencias de las lenguas indígenas sobre el español. El grado de conocimiento de la segunda lengua por parte de los hablantes y los factores socioculturales que rodean la comunidad desempeñan un papel fundamental (Palacios, 2005: 64)

Como podemos observar, ambos autores destacan el hecho de que la contigüidad de las zonas geográficas no determina que una lengua influya en otra, o viceversa. De manera que la cuestión geográfica es un elemento importante al momento de pensar las lenguas de contacto pero se ubica en un segundo lugar, si consideramos a los hablantes bilingües quienes, en definitiva, determinan si una zona geográfica ocurre, o no, el contacto de lenguas.

La postura de los autores citados entronca, a su vez, con la perspectiva planteada por Carmen Silva-Corvalán (2001), quien propone que dos o más lenguas se encuentran en contacto cuando conviven en el mismo espacio geográfico y son usadas por los mismos individuos, esto es, cuando existe bilingüismo, en términos de la investigadora: “situación en la que los hablantes bilingües constituyen el locus del contacto” (Silva-Corbalán, 2001: 269). En este sentido, más que al suelo, el contacto de lengua está ligado al sujeto que lo habita.

Una pequeña pieza teatral: aproximación metodológica

Para la obtención de los escritos que dieron lugar a la construcción de nuestro corpus de estudio, propusimos una consigna de escritura. En clase, planteamos a los estudiantes, que en grupo de dos, escribieran una pieza teatral breve puesto que la clase giraba en torno al teatro y sus aspectos formales.

En la consigna, pusimos el foco en el cumplimiento de los aspectos propios del texto teatral tales como 1) diferenciación de parlamentos y didascalias; 2) Distinción de niveles estructurales: acto, escena y cuadro, con esta actividad buscamos brindar mayor libertad al uso de la lengua. El tópico en torno al cual debía girar la producción fue “Los últimos días de clases”.

Asimismo, la actividad exigía a los alumnos la producción de un texto escrito en el que se incluyan recreaciones de la lengua coloquial, a través del diálogo de los personajes, lo que propiciaba la ocurrencia de expresiones características del español regional hablado en la zona.

La actividad realizada arrojó producciones escritas interesantes que permitieron el relevamiento de datos que daban cuenta de la influencia del guaraní en el español dentro del aula. De un total de 12 trabajos presentados, tomamos una muestra de 7 textos para analizar los fenómenos de contacto del guaraní en el español en la frontera Argentina- Paraguay.

Como vimos anteriormente, el contexto constituye un factor importante para pensar el contacto de lenguas. En este caso, el establecimiento educativo E.P.E.S. N°56 “San

Miguel” está ubicado en uno de los barrios periféricos de la ciudad, sobre todo, si se toma como punto de referencia al casco céntrico. Al colegio concurren estudiantes de familias de clase media y media baja quienes, por lo general, provienen de zonas alejadas al establecimiento, incluso cuenta con estudiantes procedentes de Alberdi (Paraguay). Esta institución posee un importante número de matriculados a principio de año, pero este disminuye notablemente hacia el final del periodo lectivo. El colegio no cuenta con conexión a internet y los estudiantes tienen, en su mayoría, las netbooks otorgadas por el estado en reparación.

Cabe señalar que la E.P.E.S. N° 56 organiza sucesivas rifas a lo largo del año con el fin de recaudar dinero para insumos que van desde la compra de productos de limpieza, borradores, tizas, hasta elementos técnicos como proyector, micrófonos para los actos, e incluso el dinero que se recauda se utiliza para el pago del servicio de limpieza y reacondicionamiento de los aires acondicionados y ventiladores. Estas actividades buscan compensar el hecho de que los estudiantes, en su mayoría, al provenir de familias con escasos recursos económicos que no pueden pagar sistemáticamente la cooperadora. Por lo tanto, el establecimiento nuclea estudiantes provenientes, en su mayoría, de familias de la clase media y media baja, y en cuyas aulas conviven estudiantes bilingües y monolingües.

Contacto de lenguas: fenómenos detectados

A partir del relevamiento de los datos, en los escritos pudimos observar los siguientes fenómenos asociados a la situación de contactos de lenguas:

- Relación de concordancia entre el núcleo del sujeto correspondiente a la tercera

persona y el verbo núcleo del predicado: “me aburre esas cosas”.

- Siguiendo el modelo guaraní se posponen al verbo del predicado ya: “que honda

estudiaste ya algo”, “y necesito ya”.

- Atenuador: sustitución de los valores del castellano luego: “todo luego quiere que

hagamos”

- La relación de concordancia del género en pronombres: “terminar la tarea de Biología,

porque la profesora lo quiere mañana en su escritorio”, “Che necesito urgente la carpeta de química./ Ohhh a estas horas me lo pedís”. En ambos casos, el referente es femenino “la tarea” “la carpeta” pero se indica con “lo”.

- Variación significativa del castellano paraguayo: el leísmo en “y le invite a bailar”. - Omisión de pronombre personal objeto directo, tercera persona plural referido a

objeto: “Es que mañana cierra la nota y necesito ya/ Bueno vení a buscar, te espero.” “Una vez corregida la carpeta Oscar pasa a buscar”. En ambos casos se omite el pronombre enclítico: “buscarla”

- Mantenimiento de adjetivo posesivo modificador de sustantivo: “pero para su suerte

tiene a su compañera”. En “su suerte”, el pronombre da cuenta de la unicidad, mientras que en “su compañera” este solo marca la posesión.

- Verbos pospuestos: “Encima la vieja es más argel no te va a dejar que presente otro

día; si más perra es” “llega la preceptora y le dice a Carla que encontraron un pair de ella, en preceptoría está”, “Aijue sí, cansada me tienen”

- Siguiendo el orden de las funciones en guaraní, pospone la tercera persona, y por

analogía con la posposición de tercera persona, esporádicamente se posponen las personas primera y segunda del singular: “Estás re perdida vos” y “no, no tengo yo” Introducción de atenuadores modales

Dado que la mayoría de los fenómenos antes mencionados ya fueron estudiados en profundidad por numerosos especialistas, en esta oportunidad nos centraremos en el caso del atenuador o validador modal luego. En el total de textos producidos que componen nuestro corpus, este término aparece en dos ellos: 1) “todo luego quiere que hagamos” y 2) “Luego de un rato Oscar llega a la casa”, mostrándonos dos realizaciones posibles.

Para llevar adelante nuestro análisis, primero, caracterizamos el proceso de transferencia que atravesó luego para llegar a ser atenuador, a partir de las investigaciones realizadas por Azucena Palacios Alcaine (1997). Posteriormente, analizamos los usos en los escritos en los cuales aparece, haciendo hincapié en los casos en que este funciona como atenuador y en los casos en que se emplea como adverbio.

En su texto Acerca del contacto de lenguas: español y guaraní, Azucena Palacios distingue cuatros fenómenos de transferencias del guaraní al español paraguayo: 1) el leísmo del castellano paraguayo, 2) la elisión de pronombres objeto, 3) la introducción de atenuadores modales y 4) la elisión de la cópula en las oraciones atributivas.

Como dijimos, en esta oportunidad analizamos la presencia del atenuador modal luego en los escritos de estudiantes de un establecimiento de nivel medio de la ciudad de Formosa. Laura Malena Kornfeld (2013), siguiendo las propuestas de Caffi (1999) y Landone (2009), plantea que los atenuadores, también denominados mitigadores, fueron descriptos como elementos que se utilizan para relativizar o mitigar el impacto de las afirmaciones, por lo que podrían considerarse una estrategia propia de la cortesía verbal, desactivando la fuerza ilocutiva.

Azucena Palacios explica que, entre otras transferencias del guaraní al español, se encuentra la transferencia del marcador modal guaraní voí al castellano paraguayo luego e indica que el español paraguayo integró en su estructura gramatical numerosos morfemas verbales guaraníes, cuya función reside en matizar la actitud del hablante, del mensaje o de la realidad que los rodea (Palacios, 2005b). Entre otras transferencias, Palacios destaca: 1) imperativo amistoso -na que suaviza el mandato; 2) el imperativo cariñoso que implica afecto en el mandato –mi; 3) - katu, -ko, -niko que señalan verosimilitud narrativa o énfasis; 4) -rei indica que la acción o su resultado se ha frustrado, se ha realizado en vano y, finalmente, 5) - voi posee valor aseverativo.

Estos morfemas fueron transferidos a la lengua española mediante equivalentes léxicos. Siguiendo los aportes de Granda (1994), Palacios (1997) señala que este procedimiento se produjo al sustituir los valores del castellano luego por los del marcador modal guaraní. Así, luego pasó a significar en esta modalidad castellana la gramaticalización de la función asertiva con implicación del hablante. En palabras de la autora: “el hablante expresa mediante luego la certeza de que la información que está transmitiendo es verdadera, por lo que se convierte en un marcador modal en el que el hablante se implica” (Palacios, 1997: 811). Como hicimos mención, en los escritos que componen nuestro cuerpo de análisis, encontramos:

(1) ¡Ay te jurooo! Más pesada es con el tema del examen para este trimestre y el acto de fin de año ¡Todo luego quiere que hagamos!

(2) Luego de un rato Oscar llega a la casa de Gonzalo y toca el timbre.

En el caso (1) localizamos la presencia de un elemento del guaraní transferido al español, se trata, como lo advierte Granda, de una transferencia y sustitución en el plano del significado, ya que el sentido del término luego ha sido sustituido por el modalizador guaraní voí. Así, en ¡Todo luego quiere que hagamos!, el enunciador expresa afirmativamente el hecho como una verdad; esa verdad es la exigencia y la demanda que siente por parte de quien la exige.

Por su parte, en el caso (2) el sentido del término luego no se altera. En el contexto oracional, este (2) funciona solo como adverbio de tiempo, equivalente a después, cuya función no es otra que ordenar circunstancialmente, temporalmente, los sucesos. El diccionario de la RAE, en su versión online, señala diferentes acepciones para este término, el primero de ellos indica su carácter adverbial: “1. adv. Después, más tarde. Anoche fuimos al teatro, y luego a una sala de fiestas. Estudió derecho, y luego medicina.” (RAE). No obstante, en ninguna de sus entradas, el diccionario muestra la variedad que surge a partir del contacto de lenguas. Esto pone en evidencia el lugar que ocupa una y otra realización en relación a la norma prescriptiva. Eva Méndez en su ensayo Minorías lingüísticas y derecho a las lenguas, ofrece una definición de lo que se considera “minorías lingüísticas” con ejemplos representativos en zonas lingüísticamente complejas y brinda “datos que ratifican la existencia, vitalidad y extinción de estas según el contexto”

(Méndez, 2012: 7). Si el plano extralingüístico opera como un factor importante, la presencia el atenuador modalluego en un escrito producido en el ámbito áulico, constituye una prueba de la convivencia de este fenómeno lingüístico con formas estándares de la lengua.

Mientras que una realización (1) es empleada siguiendo la normativa, la segunda (1) viene a dar cuenta del contacto de lenguas en el aula, de modo que estas realizaciones (1) no deben ser tenidas en consideración como “errores lingüísticos” sino, por el contrario, reconocerlas como una manifestación de los cambios lingüísticos producidos por la influencia de las lenguas amerindias. En este sentido, la meta última en el ámbito de la lingüística aplicada es la propuesta de soluciones que resuelvan problemas materiales surgidos en torno al lenguaje y las lenguas. Al decir de Marta Barolo: “la lingüística aplicada puede echar luces esclarecedoras sobre qué enseñar, porqué y para qué, cuestiones básicas de cualquier diseño curricular” (Barolo, 2003: 31).

Finalmente, nos interesa recuperar las propuestas realizadas por María Isabel Gillán (2010) quien sostiene que la lengua guaraní posee un sistema de marcadores modalizadores que les permite a los hablantes mostrar su posición frente a los enunciados que transmite, la veracidad o falsedad del mismo, atenuar, enfatizar o matizar la información que enuncia. Asimismo, la investigadora explica que dichos matices se trasladan al español y que es posible su reconocimiento tanto en hablantes bilingües como monolingües, aunque estos en menor medida.

Si bien es cierto, Guillán centra sus estudios en la incorporación de los marcadores que indican un refuerzo interrogativo pa y pikó; su aporte resulta significativo en tanto nos permite pensar que en el caso (1) quienes redactan la aseveración buscan enfatizarla y para ello agregan los signos de exclamación, inscribiendo de esta manera la subjetividad de quien enuncia. Y es que considerar los atenuadores implica considerar los matices subjetivos en los enunciados y las apreciación del sujeto que se inscribe en lo dicho.

Conclusión

En esta oportunidad, realizamos un relevamiento de aquellos fenómenos de contacto que detectamos en las producciones escritas de los estudiantes del 5° año, 1° Div. (Orientación - Ciencias Naturales) de la E.P.E.S. N° 56 “San Miguel”. A partir de ello, elaboramos una nómina con los casos de influencias que produce el guaraní en el español y seleccionamos uno para su análisis. En este caso, escogimos como objeto de reflexión la sustitución de los valores del adverbio castellano en luego.

El análisis que realizamos muestra cómo se produce la transferencia del marcador modal guaraní voí al castellano luego, transformando a éste último en un atenuador que permite mitigar, enfatizar o matizar el impacto de las afirmaciones. En el enunciado relevado, este enfatiza el impacto de toda la aserción. Este fenómeno convive con formas estandarizadas, de esta manera, y como contrapartida, encontramos también el uso de luego empleado como adverbio de tiempo.

Dado que el factor extralingüístico es un elemento importante, realizamos una lectura del contexto en el cual se forman los estudiantes, el nivel social medio y medio-bajo al que pertenecen y la ubicación del establecimiento, factores que favorecen las realizaciones. En suma, este recorrido por los fenómenos que surgen como resultado del contacto de lenguas visibiliza los usos estándar y usos de las variantes de contacto de forma alternada en el ámbito escolar. Y es que los hablantes crean y recrean constantemente la gramática por lo que es necesario que los docentes, en el espacio áulico, podamos explicar estos fenómenos de variación desde la perspectiva del cambio lingüístico y no sólo "censurarlos" o corregirlos desde lo que proponen las gramáticas normativas.

Referencias bibliográficas

Baralo, M. (2003) “Lingüística aplicada: aprendizaje y enseñanza de español/LE” En Interlingüística 14, pág. 31-34.

Elizaincín, A. (2007). “Ocho precisiones sobre el contacto lingüístico”. En Revista Lingüística. Vol. 19 Nº 1, 2007, 117-132. Asociación de Lingüística y Filología de la América Latina.

Guillán, M.I. (2010). “La variedad de español del NEA. Huellas del contacto español-