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Como ya se ha indicado, durante el curso se aplicaron cuatro tests sociométricos. El primero se realizó recién comenzado el curso a modo de diagnóstico inicial. Los otros tres tuvieron lugar al final de cada trimestre.

Al contrastar con la observación directa los resultados obtenidos en los tests, se ha podido contar con una visión mucho más clara de la evolución de su integración social.

Cada test constaba de tres preguntas2, y en cada una de ellas se debían efectuar

tres elecciones. En consecuencia cada alumno podía elegir, en caso de no producirse ninguna repetición, a un máximo de nueve compañeros.

Javier siempre agotó las nueve posibilidades, excepto en el tercer test, en el que realizó cinco elecciones. Entre los cuatro tests, Javier centró su atención en 16 de sus 27 compañeros –59% de todo el grupo–, de los que 6 eran niños y 10 niñas. De estos 16, 9 han sido elegidos más de una vez por él. En todos los trimestres realizó eleccio- nes nuevas, aunque en el último sólo hubo una de esta naturaleza. Estas novedades,

2Las preguntas son: A.¿Con quién te gustaría estar sentado en clase?; B.¿Con quién te gustaría hacer

como se desprende de los datos aportados, coexistían con elecciones ya realizadas en otras ocasiones.

Podemos ver, por lo tanto, que Javier se ha sentido vinculado a algunos de sus compañeros –los que más solía elegir–, pero que además ha explorado la posibilidad de otras relaciones, máxime teniendo en cuenta que la cantidad de elecciones realiza- das es elevada. Hacia el final del curso, tal como refleja el último test, dejó a un lado casi por completo esta exploración, lo que puede indicar una incipiente estabilización de sus relaciones interpersonales.

Los niños que han recibido más elecciones por parte de Javier han sido Fernando –en tres de los cuatro tests– y Yaiza y Gabriela –en todos–.

Con Yaiza ha tenido la relación más significativa, quien ha llevado de la mano a Javier en muchos aspectos. Ha habido, además, correspondencia por parte de ella, que lo ha elegido en los dos últimos tests –marzo y junio–. Yaiza es una niña muy inteligente, con una gran capacidad de empatía, grandes dotes para el liderazgo y una actitud mental positiva. Extremadamente llamativa resultó la empatía que desarrolló hacia él.

El siguiente hecho ilustra a la perfección este punto. El día antes de acabar el curso Javier necesitaba ayuda para terminar de archivar sus trabajos. Antes de que nadie pudiera decir nada, Yaiza ofreció su colaboración diciendo: «Yo ayudo a Javier, que ya estoy familiarizada con él». No en vano, su papel ha sido importante a la hora de lograr una cierta evolución en la aplicación del sentido del humor. De igual forma, su concurso ha sido determinante en la mejoría experimentada por Javier en los traba- jos en equipo.

Por su parte, Fernando es un niño también inteligente y con buena capacidad de empatía, de carácter noble y muy bien aceptado por sus compañeros.

Gabriela, en cambio, es una niña muy introvertida, sin mucha habilidad social, lo que le ha llevado a no gozar de una gran aceptación en el grupo. Recordemos que en cursos anteriores llegó a sufrir de colon irritable. Sin embargo, también se trata de una persona con un carácter muy noble y con una especial sensibilidad hacia Javier.

Si examinamos las características de los 16 niños elegidos alguna vez por él, ob- servaremos que 7 presentan como característica más relevante de personalidad la extroversión, mientras que otros 5 se caracterizan por poseer una buena capacidad de

empatía. En resumen, el 75% de sus elecciones ha estado dirigido hacia un perfil de personalidad más o menos claro. Podemos presumir que en sus interacciones busca la extroversión y, como todos nosotros, a quienes sean capaces de comprenderle.

A diferencia de todo esto, no existe un perfil preponderante entre los niños que le han elegido en cada test, así como tampoco se produce una preponderancia en cuanto al sexo de los electores.

Javier recibió un total de 12 elecciones durante el curso, procedentes de 7 compa- ñeros. En el primer test recibió solamente una elección. En el segundo, después de un mes y medio de clases, recibió 3.

En cada uno de los dos últimos, las elecciones fueron 4, procedentes en ambos casos de 3 alumnos.

A partir del segundo test empiezan a darse correspondencias. En éste hay una, mientras que en cada uno de los dos últimos se producen dos.

El análisis sociométrico reflejaba con cierta nitidez su paulatina integración so- cial. La observación directa, en cambio, mostraba una realidad con mayor aceleración. Es ilustrativo, entre otros, el caso de Santi, quien, además de Yaiza, ha tenido gran interacción con Javier, tanto en el aspecto cualitativo como en el cuan- titativo. Como ella, es extrovertido y mostró muy buena empatía hacia él –dos características buscadas por Javier en la mayoría de sus elecciones–. Ha sido un compañero habitual de juegos y ha compartido mucho tiempo a solas con él, incluso en momentos de apoyo emocional. Además, Santi le ha dedicado tres elecciones, repartidas entre los tests segundo y tercero. Extrañamente, Javier nunca lo eligió. De forma análoga llama la atención que, a pesar de su enamoramiento, ignorara a Berta en la mitad de los tests.

Únicamente en diciembre es elegido –por dos niños– para realizar trabajos en equipo, precisamente cuando aún mostraba una participación deficiente en este tipo de actividad. Curiosamente no recibe más elecciones de esta naturaleza a pesar del gran progreso experimentado en este capítulo a partir del segundo trimestre. Conside- raciones de otra índole tuvieron más peso entre sus compañeros, que a partir de marzo lo eligieron en cinco ocasiones para compartir tiempo de juegos –en cada uno de los dos primeros tests sólo fue elegido una vez para jugar–. En definitiva, Javier se fue revelando como una persona divertida a ojos de sus compañeros y, en efecto, así ha sido.