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Chapter 3. Research method

4.4 Analysis

La Materia Prima es llamada a menudo Magnesia y así es descrita por el doctor Waite en el Glosario a su traducción de los manuscritos Herméticos de Paracelso. Esta descripción es tomada, casi verbatim, de los escritos de Thomas Vaughan.

“Magnesia. Este término, el cual es ocasionalmente usado por Paracelso en su Alquimia, como diferente de su sentido químico, ha recibido muchas explicaciones de los Adeptos. Esta es la materia de la Piedra y a la cual los filósofos llaman algunas veces su magnesia roja y otras su magnesia blanca. En la primera preparación el caos es rojo sangre, porque el azufre central es agitado y descubierto por medio del fuego filosófico.

En la segunda es excesivamente blanco y transparente como los cielos. Es algo como azogue común pero de una brillantez celestial trascendente a la que nada sobre la tierra puede ser comparado. Es una hija de los elementos, una virgen pura, de la que nada ha sido aún generado. Cuando engendra, es por el fuego de la Naturaleza, el cual es su esposo. No es ni animal, ni mineral, ni es un extracto de estos; es preexistente a todos ellos y es su madre. Es pura, substancia simple, dócil solo por el amor por que la generación es su designio, y esta nunca es consumada por medio de la violencia. Ella produce de su corazón agua densa, pesada, blanca como la nieve, la cual es Lac Virqinis (La leche de la Virgen) y luego mana sangre de su corazón.

Por último presenta un cristal secreto. Ella es uno y tres pero al mismo tiempo es cuatro y cinco. Es la Magnesia Católica, el Esperma del Mundo del cual son generadas todas las cosas naturales. Su cuerpo es en cierto sentido incorruptible; los elementos comunes no lo destruirán, ni se mezclará con ellos esencialmente. Externamente parece una Piedra y no obstante no es una Piedra. Los filósofos la llaman su goma blanca, el agua de su mar, el agua de vida, la más pura y bendita agua, es agua densa, permanente, salada, y que no humedece la mano; un agua seca, viscosa, legamosa y generada de la grasa salina de la tierra. El fuego no puede destruirla, porque es en sí misma fuego, teniendo dentro de sí una porción del fuego universal de la naturaleza y un espíritu celeste secreto, animado y vivificado por Dios.

Es una naturaleza media, entre espesa y tenue, no completamente terrestre, ni completamente física, sino una substancia aérea media que se encuentra en todas partes y en todas las estaciones”.

En la frase: "Ella es una y tres pero al mismo tiempo es cuatro y cinco", se encuentran varias claves de la arcana de la Ciencia Hermética.

La Materia Prima es en si misma una perfecta unidad. Por esto la TABLA DE LA ESMERALDA dice: "Todas las cosas proceden de una por mediación de una... y todas las cosas tienen su nacimiento de esta cosa una por adaptación".

Otro dice de la Materia Prima: "Esta es una materia comúnmente difusa". En forma similar, Anastratus dice que la materia es una y que contiene dentro de si todo lo que es necesario. La misma declaración, con variación de palabras, es hecha por todos los sabios.

46 La Materia Prima, es también tres, porque contiene dentro de sí misma los tres principios: Azufre, Mercurio y Sal. Estos no son tres cosas de las cuales está compuesta la Materia Prima. La Materia Prima no es un compuesto. Es una unidad perfectamente homogénea. Los tres principios debe más bien entenderse como tres aspectos de la naturaleza de la Cosa-Una, inseparables de ella y el uno del otro. El Azufre, el Mercurio y la Sal son tres formas en las que se manifiesta la Materia Prima, son tres fases de su comportamiento.

Se dice que la Materia Prima es cuatro, porque es expresada como los cuatro elementos: fuego, agua, aire y tierra. Estos, como dice "EL LIBRO DE LOS SIGNOS", son realmente entidades sutiles e invisibles y no deben entenderse como significando alguna cosa limitada al plano físico. De la filosofía Yoga aprendemos que el fuego es el principio sutil de la vista, el agua es el principio sutil del gusto, el aire es el principio sutil del tacto y la tierra el principio sutil del olfato.

Cada principio tiene, también una propiedad característica. La propiedad del fuego es expansión, la del agua contracción, la del aire locomoción y la de la tierra es cohesión. Todo principio tiene una característica gustativa. El fuego es caliente y pungente , el agua es fría, astringente y amarga, el aire es ácido, agrio y cortante, la tierra es dulce.

Estas últimas deben ser comparadas con la doctrina de Jacob Boehme de que en la Substancia Primaria hay un fuego doble, teniendo las cualidades de amargo y de cortante. Boehme no sabía nada de filosofía Yoga como tal, pero tuvo la misma clase de experiencia que constituye la base de la doctrina Yoga. Él fue, en efecto, un Yogui Europeo. Es significativo, no obstante, que en todos sus intentos por explicar su filosofía empleó el lenguaje alquímico.

Los principios sutiles de la filosofía Yoga son llamados algunas veces "éteres”, como en el libro de Rama Prasad. LAS FUERZAS SUTILES DE LA NATURALEZA, donde leemos que Tejas (Fuego) es el éter luminoso que Apas (Agua) es el éter gustativo que Vavu (Aire) es el éter táctil y que Prithivi (Tierra) es el éter olfativo.

No nos agrada el uso de la palabra "éter" por ser confuso. En la enseñanza esotérica, se dice haber subdivisiones del éter y éstas son algunas veces designadas vagamente como primero, segundo, tercero y cuarto éteres; pero el término pertenece en propiedad a las más groseras manifestaciones de Akasha y Akasha como aprendió de la lección 3, es idéntico con la Quintaesencia Alquímica.

El nombre Sánscrito para "principio" es Tattva, algunas veces escrito Tattwa. Su significado literal es "Realidad". Este significado porta una genuina significación. Indica que los Tattvas no son solamente entidades hipotéticas. No son solamente nombres o nociones humanas. Tienen existencia real. Son fuerzas reales que nos proporcionan nuestra consciencia de la vista, gusto, tacto y olfato. De estos, y del quinto principio del cual todos los otros proceden o son derivados, formulamos toda nuestra percepción del mundo que nos rodea.

Nosotros no percibimos nada directamente. Todo lo que conocemos son las varias combinaciones de sensaciones. No quiere decir esto que lo que percibimos en el mundo que nos rodea sea irreal. Lo que debemos comprender es que la realidad no es lo mismo que nuestras percepciones sensorias. Nuestro mundo es una síntesis de sensaciones. Sensaciones es todo lo que nosotros conocemos y las sensaciones no proporcionan un informe inmediato o directo del mundo real.

47 De la Materia Prima se dice que es cinco, porque incluye otro principio además de las cuatro cuyas actividades producen en nosotros nuestra experiencia ordinaria del mundo físico. En los escritos alquímicos este principio es llamado la Quintaesencia y usualmente se dice que es "extraído" de los cuatro elementos en el curso de la Gran Obra. Se dice esto porque derivamos nuestra percepción de la Quintaesencia de nuestra experiencia de la operación de los otros cuatro. La Quintaesencia, sin embargo, no es en sí misma un extracto de los otros cuatro principios. No se deriva de ellos. Ellos se derivan de ella.

El nombre Sánscrito para la Quintaesencia es Akasha. Se dice que Akasha, carece de tacto, gusto, color y olor. Su cualidad fundamental es aquella de espacio. Aquí encontramos una dificultad. Hay una diferencia entre espacio absoluto o Akasha y espacio relativo, tal como lo concebimos ordinariamente. El espacio relativo, como lo indica Einstein, es curvo y finito. Puede no ser muy exacto decir que Akasha, o espacio absoluto, contiene espacio relativo; sin embargo, es lo más aproximado a que podemos llegar en cuanto a la verdad del asunto, considerando las limitaciones del lenguaje humano.

Akasha, además, es el principio sutil del sonido. Este no es el sonido ordinario, la vibración atmosférica que escuchamos. Es el poder original de vibración. Es el Poder de Vida indiferenciado, la causa de todas las otras manifestaciones. Para esta realidad inmanifestada no podemos trazar una definición adecuada. Para nosotros parece ser No-Cosa, o nos encontramos pensando de ella como de espacio perfectamente vacío. Este es el porqué los sabios de la India dicen que la cualidad fundamental de Akasha es espacio puro. Porque el espacio es omnipresente, enseñan también que Akasha es omnipenetrante.

Rama Prasad dice: “El Akasha es el más importante de todos los Tattvas. Él debe naturalmente, preceder y seguir cada cambio de estado en todo plano de vida. Sin esto, no puede haber manifestación o cese de formas. Es del Akasha de donde procede toda forma v es en el Akasha en d onde toda forma vive. El Akasha está lleno de formas en estado potencial. Él interviene entre cada dos de los cinco Tattvas”.

Aquí, a propósito, hay una insinuación para los estudiantes del Tarot en cuanto al sitio del Loco en la serie completa de triunfos mayores. Así como 0 es el predecesor lógico de 1, así, en el Tarot, el Loco precede al Mago, numerado 1. El poder que representa el Loco es, no obstante, aquel que precede todo número y sigue a cada número también. Entre cada dos números está el cero, así que lo que se debe entender por la serie 1,2,3,4 es realmente 0, 1, 0, 2, 0, 3, 0, 4, 0 etc. , a lo largo de toda la extensión de la serie. Es, también, digno de atención, que el signo cero, un óvalo, es el símbolo Hindú para el Akasha.

Muchos símbolos hacen referencia a la idea de que la Materia Prima es "una, que es también tres, cuatro y cinco". Entre ellos se encuentra la Gran Pirámide, una estructura, representando por sus caras triangulares el número tres, por su base cuadrada el número cuatro y por su ápice y sus cuatro esquinas (también sus lados y su base) el número cinco. El mandil vestido por los Francmasones, y mandiles semejantes vestidos en otras organizaciones ceremoniales basadas en la tradición Occidental, son también símbolos de unidad, representando el número tres por un Faldón triangular, el número cuatro por la forma cuadrada de los mandiles mismos y el número cinco por las cuatro esquinas del mandil cuadrado y el quinto por el ápice del faldón triangular.

48 Otro símbolo de la Materia Prima y de la Gran Obra es el celebrado triángulo Pitagórico, sagrado a Osiris, Isis y Horus, poseyendo estas proporciones:

En este triángulo la figura misma es el Uno, representando la Materia Prima que lo penetra todo. La línea vertical, descendente, es aquella de Osiris, el Padre y sus divisiones están atribuidos a los tres principios, Mercurio, Azufre y Sal. La línea horizontal es aquella correspondiente a Isis y tiene cuatro unidades, representando los elementos fuego, agua, aire y tierra. La hipotenusa ascendente, corresponde a Horus, el Hijo, contiene cinco unidades y nuestras cinco etapas en el desenvolvimiento de la manifestación del Poder de Vida.

La primera etapa es aquella del mineral; luego viene la planta. Después de la planta se encuentra el animal. Por sobre el animal está el hombre natural. Por encima del hombre natural está el hombre que se ha hecho a si mismo el sujeto de la Gran Obra, y quien es el Adepto, maestro y mago. Él completa la Gran Obra llegando a ser uno con el Padre, en la misma forma que la línea de Horus, en este triángulo se completa llegando al punto donde la línea atribuida a Osiris empieza a descender. En la lección 7 discutimos el significado alquímico de ehben, Piedra, que combina las palabras, Ab, Padre y Ben, Hijo. Hemos mencionado también en varias ocasiones que el número de esta palabra es 53. Este es el número de khammaw, el nombre Hebreo poético del "Sol". El mismo número 53, es el que designa los grados formados por el ángulo del triángulo Pitagórico donde la hipotenusa, atribuida a Horus, se une a la línea vertical atribuida a Osiris. Así, en este triángulo, el número 53 define la unión del Hijo, Horus, con el Padre, Osiris. Esto es, Osiris es Ab y Horus es Ben. Ambas son deidades solares.

49 Puesto que la relación angular entre la hipotenusa y la línea vertical es de 53 grados, el ángulo formado por la base y la hipotenusa debe ser necesariamente 37 grados, puesto que los tres ángulos interiores de cualquier triángulo suman siempre 180 grados y en este triángulo, el ángulo entre la línea vertical y la base es un ángulo recto, o ángulo de 90 grados.

La relación angular de la hipotenusa a la base es siempre de 37 grados en cualquier punto de la hipotenusa. Y en cualquier punto sobre la hipotenusa el ángulo en relación con la línea vertical es siempre de 53 grados. La relación de las formas evolucionantes del Poder de Vida con la Madre Naturaleza, de donde estas formas surgen, es siempre la misma. Las mismas leyes y fuerzas se encuentran en operación en la Piedra tanto como en el maestro perfecto. Las diferencias en forma, en radio de expresión. En la Piedra, la dirección o impulso de esas leyes y fuerzas es también, la misma que en el maestro. Todas las fuerzas de la naturaleza se mueven juntas hacia la unión perfecta del Hijo con el Padre y hacia la unión perfecta, también, de los poderes del Padre y de la Madre en la manifestación del Hijo.

Así que el triángulo Pitagórico es un resumen de los fundamentos de la Alquimia, mostrando el descenso del Espíritu en la Naturaleza como la causa del ascenso de la consciencia a través de cinco grandes etapas, de regreso hacia la perfecta identificación con la Causa Primaria. Puede ser demasiado decir que los antiguos Egipcios tenían la Alquimia en la mente cuando adoptaron este triángulo como un símbolo de su Santa Familia. Nosotros indicamos solamente que este triángulo fue usado por los alquimistas para resumir su doctrina debido a que sus propiedades matemáticas son tales que se presta fácilmente para tal interpretación simbólica.

Uno y solamente Uno , Soy en esencia; Inmutable, indivisible;

Ocultando en mí Ser

Las Diez luces de emanación divina. En esta, mi inalterable unidad, Soy supremo. Y nada es igual a mí. Aunque permanezco sin cambio Por toda la eternidad

Mi poder se manifiesta en cambio incesante.

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LECCIÓN DIEZ