En las mujeres de la generación mayor que fueron entrevistadas, la unión y la
ate idad apa e ía o o u a pa te del p o eso atu al de sali de hoga pate o
era prioritario sobre la vinculación laboral. Todas estas mujeres se casan entre los 19 y
los 23 años y solo una de ellas, la más joven, había terminado su carrera profesional.
Solamente esa mujer trabaja a lo largo de toda su vida, especialmente luego de
divorciarse de su esposo pues él no apoyaba financieramente la crianza de sus hijos.
Las otras dos no trabajan porque sus esposos no están de acuerdo con que lo hicieran,
pese a que ambas tenían alguna formación que les permitía emplearse como docentes.
Lucía,
de 79 años relata su experiencia al respecto, que en ese caso, contradice sus
expectativas de desarrollo laboral. Cabe retomar un fragmento de la entrevista de esta
mujer:
… os asa os, después de eso o t até de t a aja … si ple e te e pa e ía o o
lógico, si tenía la posibilidad de hacerlo, me parecía lógico, pero él no me dejó …Yo lo
tomé en beneficio de mis hijos, porque eso me permitió estar siempre pendiente de ellos .
Esta situación se presenta aún cuando esta mujer destaca que en su familia nunca fue
educada en una posición de subordinación frente a los hombres y que, aunque en su
época para muchos era pecado que las mujeres estudiaran con los hombres, en su
hogar nunca se puso en discusión que las mujeres también debían ser bachilleres
independientemente de que compartieran espacios con los hombres. Es más, fue de
las pocas mujeres de sus compañeras de colegio que hizo el bachillerato completo.
De otra parte, este fragmento revela la discusión sobre la legitimidad o ilegitimidad,
conveniencia o inconveniencia de que la mujer trabaje, cosa que evidencia un proceso
no consolidado de transformación a cerca de las expectativas sociales sobre la mujer y
de ahí, de la mujer sobre ella misma.
La otra mujer de esa generación, pese a que expresa una amplia valoración de su
trabajo, se retira luego de que tiene sus hijos. Además, en el ordenamiento de los
sucesos de su vida, se casa y tiene hijos antes de terminar sus estudios superiores, una
licenciatura en biología.
Nora
, 65 años…trabajé como unos cinco años como docente, una experiencia muy linda, porque me fascina enseñar, me fascina educar, entonces, tuve muchas experiencias muy gratas,
pe o t a aja , t a aja , e el ofi io, po ahí i o años; después e asé…nos fuimos a Cúcuta, allá tuve mi primer hijo, duramos tres años allá, y llegamos acá, tuve la bebita y ya entré a estudiar, terminé y me fui a trabajar, ahí fue cuando trabajé dos añitos más, y
Más adelante en la entrevista, esta mujer realiza una reflexión crítica de su entrada a la
maternidad y señala que de haber tenido otra oportunidad habría ordenado su vida de
modo diferente:
…
hago mi vida totalmente diferente a lo que fui, por ejemplo, no me hubiera casado hasta que no hubiera terminado de trabajar y hubiera estudiado, como están haciendo ustedes –las mujeres jóvenes-, haber disfrutado un poquito más la vida, es que uno se casaba muy joven, ahorita la que más temprano se casa será de 23, 24, 25 años, a esaedad u o a te ía hijos…
Este fragmento es muestra de cómo en para las mujeres de esa primera generación, el
bienestar de la familia y el cumplimiento de la norma social sobre el matrimonio
primaban sobre las expectativas personales. Esto no necesariamente se explica por
una situación de dominación; ser buena madre y esposa recibía, para ese momento,
una valoración más fuerte que ser profesional o económicamente independiente.
Igualmente, los relatos que hacen algunas mujeres entrevistadas sobre sus madres
expresan cómo en la experiencia de las mujeres que viven su maternidad en Bogotá
hacia la mitad del siglo XX, comienzan a aparecer espacios sociales diferentes que
también afectan el modo de vivir la relación de pareja y la crianza.
Sandra,
53 años…creo que ella trabajó como un año, y después se casó, ella nunca tuvo que trabajar, mi
papá o e a de los ue….. No eo ue le hu ie a di ho ue o t a aja a, pe o tal vez la fo a de se de ella o ue ía t a aja , po ue eso sí sa es ue u a les oí… i papi
como era militar y lo trasladaban, a mi mami le tocaba quedarse con nosotras, debió ser por eso La a á de esta uje a tual e te tie e años
Luisa
, 36 años...mi mamá no trabajaba en lo formal, siempre estaba haciendo cosas: vendiendo obleas, bolsos, siempre estuvo de alguna manera generando ingresos... mi papá inicia un microemprendimiento, o lo inician en asocio...pero mi mamá es la que se hace cargo, como que se empodera de ese tema desde el comienzo y eso nos valió como empezar a
is papás. Mi papá es u tipo asta te a hista… lo ue ha e ue a ie asta te la
relación es el hecho del emprendimiento, porque mi mamá pasa a ser realmente la
p i ipal p oveedo a de la asa… la a á de esta uje a tual e te tiene 64 años)
Estos fragmentos revelan cómo para las mujeres, en ese momento, la participación
laboral comienza a establecerse como un componente del proyecto de vida. Sin
embargo, no era una expectativa social establecida y, con frecuencia, resultaba
prioritario para ellas cumplir con sus papeles como esposas y madres.
El modo en que las mujeres de la primera generación entrevistada se acercan a
espacios laborales y educativos y la relevancia que esas actividades tienen en sus vidas,
contrasta fuertemente con la forma en que mujeres de generaciones siguientes han
construido su experiencia de maternidad.
En ellas, emerge la deliberación en torno a la maternidad o, por lo menos, la
negociación de otros proyectos personales.
Sandra, 53 años, generación 2
Realmente yo considero que durante toda mi vida he trabajado, desde que salí de la
u ive sidad he t a ajado… o o e o e i ía e el hoga pues espe a do ue i esposo ve ga t aiga la plata…él ta ié es u a de las pe so as ue pie sa ue si u o tie e una
a e a, pues desa olla se e su a e a…e eso u a tuvi os p o le as… eo ue él
ni piensa que el papel mío es quedarme en la casa .
Luisa, 36 años, generación 3
Mi esposo ta dó o o seis eses e o segui t a ajo…Co el te a del t a ajo al
principio para él era difícil, no tanto por sentir que como que él era el mantenido y yo era
la p oveedo a, si o po ue es u difí il esta i a tivo…pa a él, el te a del t a ajo es a soluta e te i st u e tal…él o es ta t a ajóli o o o o, es ue o so
particularmente trabajólica, yo si no me meto en algo como que no soy feliz