identificar. 118[E.S.]
La conquista americana presenta un fenómeno que es inseparable y fundamental para nuestro trabajo: que es la conquista de los cuerpos y las almas en el Nuevo Mundo. Esto cambiará para siempre las prácticas y los rituales nativos.
(… ) lo sagrado y lo profano constituyen dos modalidades de estar en el mundo, dos situaciones existenciales asumidas por el hombre a lo largo de su historia. Estos modos de ser en el Mundo no interesan sólo a la historia de las religiones o a la sociología, no constituyen un mero objeto de estudios históricos, sociológicos, etnológicos. En última instancia, los modos de ser sagrado y profano dependen de las diferentes posiciones que el hombre ha conquistado en el Cosmos; interesan por igual al filósofo que al hombre indagador ávido de conocer las di- mensiones posibles de la existencia humana.119
Para poder comprender la llegada de los españoles al nuevo mundo, hemos tomado algunas apreciaciones de O´Gorman, dado que éste en su obra pone en crisis algunos fundamentos de la historiografía americana tradicional,120 lo que permitirá percibir cuáles fueron las diferentes estructuras de pensamiento durante el siglo XV en Europa y, cómo éstas transformaron las culturas americanas, a partir de estas tendencias, que se pondrán en crisis durante los siglos XVIII y XIX.
Durante el siglo XV Europa produce una imagen de sí misma y del mundo a partir de una perspectiva egocéntrica del Universo121. La Ecumene122 hace referencia a “nuestro mundo123” y lo define con la división de las grandes porciones de tierra, conocidas como Europa, Asia y África. A partir de esta división tripartita no sólo se representa un espacio territorial, sino un espacio cultural y sobre todo religioso asociado a los misterios de la Santísima Trinidad124.
O´Gorman analiza los viajes de exploración marítima de Colón y Vespucio en una búsqueda hacia el istmo que uniría los dos océanos, para llegar a los territorios asiáticos. Cada uno de ellos será portador de concepciones diferentes que trascienden una imagen previa, la cual se condiciona y se impone a la propia experiencia. Esta imagen explicaría que a partir de la concepción previa que poseen de la realidad, es como cada uno de ellos concibe al mundo y cómo se relaciona con este. Colón se obstinará en la idea de no haber realizado el descubrimiento de un
118 Ibidem, p. 56. [E.S.] El destacado es nuestro. 119
Eliade, Mircea; op. cit., p. 12.
120
O´Gorman, Edmundo, La Invención de América. El Universalismo de la Cultura de Occidente, México, Fondo de Cultura Económica, 1958.
121
Una tierra inmóvil, esférica que ocupa el centro del cosmos. En la que accedió a la posibilidad de la existencia de tierras desconocidas, concebidas como otros mundos.
122
Como aquel mundo conocido, habitado y habitable.
123
Entiéndase como el continente europeo.
124
34
nuevo continente, estas ideas estarían basadas en concepciones medievales de tipo dogmáticas125.
A partir de la construcción del propio ser126 atribuido a América, el autor admite una nueva visión y la existencia de un mundo nuevo, frente a un mundo viejo. Europa asume y aparece representada como la reina del mundo, recibe el homenaje de Asia, África y América127. Europa asume una actitud como el centro del universo y centro de la Humanidad.
La cultura europea se considera heredera y albacea de la tradición grecolatina, poseedora de la verdad revelada128. España, con el descubrimiento, se convertirá en la portadora de esa presencia europea en América, y sobre todo incorporará el mensaje de la fe cristiana como señala Adolfo Cueto, a partir“(...) de una cruzada evangelizadora”129. Esta concepción puede ser interpretada a partir de la primera Ley de Indias, la cual estable:
(...) Y felizmente hemos conseguido traer al Gremio de la Santa Iglesia Católica Romana la innumerables gentes, y Naciones que habitan las Indias Occidéntales, Islas y Tierrafirme del Mar Occeano, y otras partes fujetas á nuestro dominio. Y para que todos vniverfalmente gozen el admirable beneficio de la Redempcion por la sangre de Chrifto Nuestro Señor, rogamos, y encargamos á los naturales de nuestras Índias, que
no hubieren recevido la Santa Fé, pues nuesftro finen prevenir y enviarles Maefstros y Predicadores, es el provecho de fu converfion, falvacion, que los reciban, y oigan benignamente, y dén entero crédito á fu doĉtrina. Y mandamos a los naturales y Efpañoles, y otros qualfquier Chriftianos de diferentes Provincias, ó Naciones, eftantes, ó habitantes en los dichos nueftros Reynos y Señoríos, Islas, y Tierrafirme, que regenerados por el Santo Sacramento del Baptfmo hubieran recibido la Santa Fé, que firmemente crean, firmamente confieffen el Mifterio de la Santifima Trinidad, Padre, Hijo, y Efptitu Santo, y vn folo Dios verdadero, los Articulos de la Santa Fé, y todo lo que tiene, enfeña, y predica la Santa madre Iglefia Catolica Romana; i fi
con animo pertinaz, y oftinado en no tener, y creer lo que la SantaMadre
125
Stehele, Emil, Testigos de la fe en América Latina. Desde el descubrimiento hasta nuestros
días, Buenos Aires, Guadalupe (El Verbo Divino), 1986, pp. 13 - 14. 126
A través de un proceso ontológico.
127
Los tres mundos se asociaban a la trilogía de la Santísima Trinidad.
128
América fue concebida a partir de su imagen y semejanza, y se la identificó, como signo de la barbarie. En ella se depositan los ideales de Europa como el cuerno de la abundancia cuyos productos se ponen al servicio y a los pies de Europa. América postrada ante Europa, se encuentra vacía de historia, de civilización y de humanidad. América encontrará su sentido cuando se asemeje al ideal Europeo. Su población a un paso entre humanos y bestias tendrán la capacidad de incorporarse a la cultura cristiana, y por ello convertirse en ciudadanos de esa nueva Europa.
129
Cueto, Adolfo O., Historia del Proceso de Enajenación de la Tierra Fiscal en Mendoza (siglos
XVI –XIX) Estudio sobre la aplicación de la Legislación Indiana en la época colonial. Su vigencia y proyección durante el siglo XIX en Mendoza; op. cit, p. 36.