Chapter 6: Applying Different Clustering Algorithms for Content-Based Image
6.3 Applying Mean Shift Clustering Algorithm for CBIR
Para analizar la posición temática de los rótulos cohesivos, nos basamos en las categorías de tema y rema79desarrolladas por la gramática sistémica funcional80 (Caffarel et al., 2004; Fries, 1983, 1994, 1995a, 1995b, 2001, 2008; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004, 2014; Hasan y Fries, 1995; Lavid et al., 2010; Martin, 1992; Martin, Matthiessen, y Painter, 1997; Matthiessen, 1995a, 1995b, 2004; Thompson, 2007; Thompson y Thompson, 2008). El tema y el rema organizan la oración como mensaje o unidad comunicativa. El tema es el elemento que se encuentra en el extremo izquierdo o comienzo de la oración, el cual funciona como punto de partida del mensaje que contextualiza y orienta la oración e influye en la interpretación de lo que se dirá posteriormente. El rema es el resto de la oración, que aporta información sobre el contexto introducido en el tema. La combinación tema-rema determina la organización de la oración, configura la oración como mensaje y contribuye al flujo de información.
79 Como muchos principios teóricos de la gramática sistémica de Halliday, los conceptos de tema y rema fueron desarrollados en la tradición de Praga, por ejemplo V. Mathesius.
80 La noción de tema también ha sido abordada desde otras perspectivas teóricas, como por ejemplo, el análisis del discurso (Brown y Yule, 1983; Grimes, 1975), la semántica (Lyons, 1977) y la gramática descriptiva (Quirk et al., 1985).
138 Al igual que los mecanismos cohesivos (referencia, elipsis, substitución, conjunción y cohesión léxica) (Capítulo 1), la estructura temática de una oración constituye un recurso textual muy productivo para crear unidad y conectividad al enlazar segmentos textuales en el proceso de creación y organización de los textos (Caffarel et al., 2004; Fries, 1983, 1994, 1995a, 1995b, 2008; Ghadessy, 1997; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004, 2014; Hasan y Fries, 1995; Lavid et al., 2010; Martin, 1992; Martin et al., 1997; Matthiessen, 1995a, 1995b, 2004; Thompson, 2007; Thompson y Thompson, 2008; Whittaker, 1995). Básicamente, la tematización consiste en elegir qué elemento se ubicará en posición temática para contextualizar el mensaje de la oración. A diferencia de la cohesión, la tematización implica manipular la sintaxis utilizando diferentes estructuras. El elemento tematizado conecta lo anterior con lo nuevo manteniendo un punto de vista coherente y sirve como punto de partida para el posterior desarrollo del texto. Dicho proceso81 influye en la organización y estructuración del texto contribuyendo al avance de la información. Por esta razón, la tematización no es simplemente un procedimiento sintáctico que sucede en el interior de la oración sino un procedimiento discursivo que permite ubicar una oración en el texto, estableciendo conexión entre partes textuales y facilitando la continuidad de la información. En la gramática de Halliday la estructura temática (tema y rema) se distingue de la estructura informativa de la oración (información conocida y nueva), otro recurso productivo para el desarrollo de los textos (Caffarel et al., 2004; Fries, 1994, 1995a; Halliday, 1994a; Hasan y Fries, 1995; Lavid et al., 2010; Matthiessen, 1995a, 2004; Thompson, 2007). Mientras que la tematización tiene que ver con la ubicación de los elementos en la oración, la información tiene que ver con el estatus informativo de los elementos del mensaje. La estructura informativa supone la división de una unidad, que no corresponde necesariamente a una unidad gramatical, en la secuencia información conocida(recuperable) e información nueva (no recuperable). Existe una interacción sistemática entre el sistema de tema y el sistema de información, dado que la posición temática tiende a contener información conocida y la posición remática información nueva. Esto se debe a que generalmente se utiliza el comienzo de la oración para orientar a los lectores y el final de la oración para ubicar información nueva (Fries, 1994, 1995a). No obstante, esta tendencia no es universal dado
81 Fries (1983, 1994, 1995a, 2008) denomina el proceso método de desarrollo, basado en el concepto de
139 que varía en las distintas lenguas (Kaplan, 2005). Por otra parte, la correspondencia no es absoluta, pues el tema no siempre presenta información conocida y accesible y el rema no siempre coincide con la información nueva del mensaje, lo que varía según los propósitos retóricos (Fries, 1995a, 1995b).
Las nociones de tema y rema han sido elaboradas en detalle por la gramática sistémica funcional y se han propuesto una serie de subcategorías, que emplearemos en nuestro estudio: temas simples y múltiples, temas no marcados y marcados, y ciertas categorías especiales de temas marcados (ecuaciones temáticas, temas predicados, temas absolutos y temas en oraciones complejas). Dados los objetivos de nuestro estudio, presentaremos las categorías centrándonos en las oraciones declarativas.
Una de las principales distinciones se establece entre los temas simples y los temas múltiples (Ghadessy, 1997; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004, 2014; Hasan y Fries, 1995; Martin et al., 1997; Thompson, 2007). El tema se extiende desde el comienzo de la oración hasta, inclusive, el primer elemento que permite anclar la oración en el campo de la experiencia. Consiste siempre de un único componente ideacional (tema tópico) que tiene un rol en la estructura de la experiencia de la oración, sea este participante, proceso o circunstancia. Así, el tema tópico es el primer sintagma nominal, verbal, preposicional o adverbial que tiene una función en la representación de la realidad. En las oraciones declarativas el tema tópico es generalmente un participante, que puede estar materializado por uno o más sintagmas nominales. Los temas tópicos pueden aparecer solos y constituir temas simples, o pueden conformar temas múltiples al estar precedidos por temas textuales que ayudan a organizar el texto (por ej., therefore, sin embargo) o temas interpersonalesque expresan la actitud y valoración del escritor (por ej., certainly, aparentemente). En los textos escritos los temas textuales se materializan por conjunciones (por ej., and, unless, pero, aunque) y adjuntos conjuntivos (por ej., in conclusion, on the other hand, no obstante, asimismo), mientras que los temas interpersonalesestán representados por adjuntos modales (por ej., in my opinion, as expected, probablemente, evidentemente). En suma, el contexto temático de una oración siempre es ideacional y puede opcionalmente ser, además, textual e interpersonal, siendo la expansión máxima la secuencia textual + interpersonal + ideacional.
Se diferencian, también, los temas no marcadosde los temas marcados. Los temas no marcados representan casos neutros, es decir las elecciones más usuales, mientras que los
140 temas marcados representan casos atípicos (Eggins, 2004; Gaiser, 2008; Ghadessy, 1997; Gosden, 1992a; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004, 2014; Hasan y Fries, 1995; Martin, 1992; Martin et al., 1997; Matthiessen, 1995a; Thompson, 2007; Whittaker, 1995). En las oraciones declarativas, los temas no marcados son los participantes que ejercen la función de sujeto. No obstante, existen otras alternativas motivadas por la necesidad de dar prominencia textual a otros elementos y hacerlos más visibles en posición inicial. En efecto, se puede cambiar el orden usual de las oraciones declarativas y comenzar con otros elementos, como por ejemplo circunstancias (por ej., in that study, con estos datos).
Además de los casos ya señalados, existen temas marcados especiales: las ecuaciones temáticas (por ej., Lo que resulta relevante es la presencia de todos los clones) y los temas predicados (por ej., Es la presencia de todos los clones lo que resulta relevante) (Fries, 1995b; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004; Hasan y Fries, 1995; Matthiessen, 2004). En estos casos se puede analizar la estructura temática de cada cláusula o se puede considerar la primera cláusula como el tema de toda la oración.
Existe también otra construcción especial de tema marcado, denominada tema absoluto (Lavid et al., 2010; Matthiessen, 1995a, 2004). Se trata de una estructura que, a diferencia de los otros casos de temas marcados, siempre debe tener estatus temático, no tiene un rol en la construcción de la experiencia (participante, proceso, circunstancia) y no está integrada estructuralmente a otros elementos de la oración, aunque está relacionada cohesivamente. El tema absoluto, generalmente separado del resto de la oración por una coma e introducido por expresiones como as for, as to, regarding, with respect to, según, en cuanto a, con respecto a, de acuerdo a, tiene una función únicamente textual, pues es usualmente empleado como estrategia para recapitular, reelaborar información presentada anteriormente y reorientar la nueva oración hacia otro foco, un procedimiento muy común en textos expositivos como los artículos de investigación analizados en este estudio.
También existen cláusulas completas que funcionan como temas marcados de las oraciones complejas que contienen cláusulas subordinadas con verbos conjugados (por ej., while this procedure may provide an initial benchmark, una vez que fueron realizadas las correlaciones) o sin conjugar (por ej., unless otherwise stated, as shown in figure 1, siguiendo este razonamiento, para cumplir con el objetivo). En estos casos el orden no marcado o usual se presenta cuando la oración comienza con la cláusula principal (Halliday, 1994a; Halliday
141 y Matthiessen, 2004; Martin et al., 1997). La secuencia marcada, en cambio, se presenta cuando la cláusula subordinada tiene estatus temático para reorientar el texto por propositivos discursivos. Ambas secuencias determinan el análisis de la estructura temática (Eggins, 2004; Halliday, 1994a; Halliday y Matthiessen, 2004). Cuando la cláusula principal precede la subordinada, se analiza la estructura temática de cada cláusula por separado. Si la cláusula subordinada precede la cláusula principal, hay dos opciones de análisis: considerar la cláusula subordinada como el tema de toda la oración o analizar la estructura temática de cada cláusula. El primer tipo de análisis es importante para observar la cohesión y continuidad de la información en los textos (Thompson y Thompson, 2008), dado que toda la subordinada establece el contexto de interpretación de la oración (Eggins, 2004; Fries, 1994, 1995a, 1995b; Ghadessy, 1997; Gosden, 1992a; Halliday y Matthiessen, 2004, 2014; Martin, 1992; Martin et al., 1997; Matthiessen, 1995a; Thompson y Thompson, 2008; Whittaker, 1995).
3.7. Metadiscurso
Para analizar el uso de los nombres rotuladores presentes en los rótulos cohesivos, nos basamos en la noción de metadiscurso82, un recurso importante en la escritura académica que le permite al escritor proyectarse en el texto y orientar a los lectores. Existe poco consenso en cuanto a la conceptualización del metadiscurso, el alcance de la categoría, los mecanismos lingüísticos analizados y las clasificaciones y taxonomías propuestas, un problema recurrentemente aludido en la bibliografía (Ädel, 2006, 2008; Ädel y Mauranen, 2010, Crismore y Farnsworth 1990; Fandrych y Graefen 2002; Hyland, 2004a; Hyland y Tse, 2004).
Más allá de las diferencias, es posible identificar ciertos puntos en común en los que la mayoría de los autores coinciden. En general, el metadiscurso ha sido conceptualizado como aquellos recursos lingüísticos que no comunican contenido proposicional -significados ideacionales en la gramática de Halliday- sino que señalan la presencia del autor en el texto y contribuyen a la organización y conexión textual (Ädel, 2006, 2008; Ädel y Mauranen, 2010; Crismore, 1984; Crismore y Farnsworth 1990; Hyland, 2004a; Hyland y Tse, 2004;
82 La noción, originalmente introducida por Harris (1970, como se cita en Intaraprawat y Steffensen, 1995), ha recibido especial atención en la lingüística aplicada anglosajona particularmente desde la publicación del libro
Style: ten lessons in clarity and grace (J. Williams, 1981) y los trabajos de referentes como Vande Kopple (1985), Crismore (1984) y Crismore y Farnsworth (1990), entre otros.
142 Intaraprawat y Steffensen, 1995; Markkanen, Steffensen, y Crismore, 1990; Vande Kopple, 1985). Así, las definiciones propuestas en la literatura suponen una diferencia entre el plano proposicional o informativo, mediante el cual la lengua se emplea para informar, y el plano no proposicional o interactivo, mediante el cual la lengua se emplea para dirigir. Asimismo, todas las definiciones enfatizan la importancia del metadiscurso para marcar la presencia del autor y guiar al lector en la comprensión de la información.
Las distintas posturas han sido sintetizadas por Ädel y Mauranen (2010) en dos tradiciones teóricas cuyas diferencias residen en la distinción que Halliday (1982, 1985a, 1985b) establece entre los significados textuales y los significados interpersonales: la definición acotada, que considera la reflexividad de la lengua como rasgo central del metadiscurso, circunscribe la conceptualización del metadiscurso a la función textual (Ädel, 2006; Bunton, 1999; Fandrych y Graefen, 2002; Valero-Garcés, 1996); la definición amplia, que concibe la interacción textual mediante la lengua como un aspecto fundamental del metadiscurso83, integra la función textual y la función interpersonal, añadiendo los
mecanismos empleados para comunicar actitud y evaluación84 (Crismore, 1984; Crismore y
Farnsworth, 1990; Crismore, Markkanen, y Steffensen, 1993; Hyland, 1998a, 1998b, 2004a; 2005; Hyland y Tse, 2004; Markkanen et al., 1990; Vande Kopple, 1985, J. Williams, 1981). La definición acotada, postura a la que adherimos en nuestro estudio, concibe los recursos metadiscursivos como mecanismos lingüísticos que orientan al lector, comentan explícitamente acerca de la estructura del texto y contribuyen a la organización textual (Ädel, 2006; Bunton, 1999; Fandrych y Graefen, 2002; Valero-Garcés, 1996). Dichos mecanismos de organización suelen denominarse más específicamente metatexto (Ädel, 2006; Bunton, 1999; Mauranen, 1993), comentarios textuales o recursos metacomunicativos (Fandrych y Graefen, 2002). Desde esta perspectiva, el metadiscurso se define usualmente como el discurso sobre el discurso o el texto sobre el texto, destacando el potencial de reflexividad de la lengua para referirse al discurso mismo (Ädel, 2006; Lyons, 1977). Basándonos en la definición acotada, asumimos una concepción teórica del metadiscursocomo mecanismo de
83 Algunos autores proponen emplear el término metatexto para la función textual y metadiscurso para la combinación de la función textual e interpersonal (Bunton, 1999; Mauranen, 1993).
84 Desde esta perspectiva, las diferentes categorías de recursos metadiscursivos han sido tradicionalmente divididas en dos grupos, metadiscurso textual y metadiscurso interpersonal (Crismore y Farnsworth, 1990; Hyland, 1998a, 1998b, 2005; Hyland y Tse, 2004; Vande Kopple, 1985) o metadiscurso informativo y
143 organización textual85 que orienta a los lectores, marca la estructura del texto, establece relaciones entre segmentos textuales y determina el estatus de una parte del texto en relación a otra parte, funciones que caracterizan a los rótulos cohesivos analizados en este estudio.
3.8. Síntesis del capítulo
En el presente capítulo presentamos las principales perspectivas teóricas que hemos elegido para abordar el estudio de rótulos cohesivos en artículos de investigación: la teoría de los géneros, la lingüística de corpus, la retórica contrastiva, la gramática sistémica funcional y el metadiscurso. La integración de estas corrientes teóricas nos proporciona un encuadre conceptual para analizar la variación funcional de la lengua en artículos de investigación de las ciencias agrarias, con propósitos teórico-descriptivos y pedagógicos.
En el capítulo que sigue presentaremos el enfoque metodológico adoptado en este estudio, detallando los métodos y procedimientos empleados en el proceso de investigación, y exponiendo las decisiones metodológicas más importantes, basadas en lo expuesto en los Capítulos 1 y 2 y en el presente capítulo.
85 Los recursos empleados para expresar actitud y valoración son abordados desde otras áreas y líneas de investigación que han elaborado distintas clasificaciones y categorías, por ejemplo: evaluation (Hunston, 2011; Hunston y Thompson, 2001), appraisal (Martin, 2001; Martin y White, 2005), engagement (Hyland, 2001, 2009b) y stance (Biber, 2006).
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Capítulo 4
Metodología
En este capítulo se presentan y detallan los procedimientos llevados a cabo para la recolección y el análisis de los datos y los materiales utilizados. El capítulo está organizado en cuatro secciones principales. En la sección 4.1 presentamos una síntesis de los criterios y fundamentos metodológicos que sustentan nuestro estudio. En la sección 4.2 presentamos los materiales utilizados, centrándonos en los corpus compilados para el estudio y en la muestra de textos analizada. En la sección 4.3 detallamos las etapas y los procedimientos de recolección y análisis de datos: primera etapa, identificación de casos, frecuencias y proporciones, y análisis de variables en cada submuestra (4.3.1); segunda etapa, análisis de independencia de variables en cada submuestra (4.3.2); tercera etapa, análisis contrastivo entre submuestras (4.3.3); y cuarta etapa, descripción semántica, morfológica y pragmática de los nombres rotuladores, análisis de los tipos y funciones de los modificadores en los RRCC, y análisis de la posición temática de los RRCC (4.3.4). Por último, en la sección 4.4 sintetizamos el capítulo.