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7.1 TOE Security Functionality

7.1.1 Audit

miembros y favorecen la aparición de conductas sintomáticas. Un espo- so de quien dependía el aporte económico a su casa pierde su empleo, sin embargo al poco tiempo consigue otro pero no tan bien pagado; en ese mismo lapso de tiempo a la esposa la ascienden en su trabajo y pasa a ser el principal sustento económico de la casa. Aparentemente esta crisis familiar debería estar resuelta, ya que entre los dos compensaron las pér- didas económicas. Sin embargo, esta pareja en la realidad vivió una cri- sis profunda ya que su problema real no era el económico, sino que se había cuestionado la estructura de poder de la misma.

Los distintos cambios que experimenta la familia a lo largo de su ciclo vital están íntimamente relacionados con el desarrollo de los hijos. Los cambios que experimentan los hijos presionan a la familia a realizar modificaciones en las relaciones que mantienen los distintos miembros entre sí, en las prácticas de crianza utilizadas, en el nivel de independencia que se les otorga a los hijos, en el poder que tiene cada miembro, así como en el tipo y contenido de la comu- nicación.

C

OMUNICACIÓN

Desde los momentos de formación de la pareja se entremezclan diversos men- sajes y variadas personas de manera física o imaginaria, especialmente si con- sideramos la influencia de personas de las familias de origen en interacciones comunicativas del tipo “en mi casa lo normal es...”o “mi abuelita siempre me dice que…”.

Autores adscritos a la concepción sistémica (Watzlawick et al., 1993; Satir, 1991) consideran a la transacción como elemento clave de análisis. La transacción implica interdependencia, causalidad mutua y recíproca entre las partes del sis- tema familiar al comunicarse. Se caracteriza por la simultaneidad de respuestas recíprocas de los que en otros modelos comunicativos serían emisores y recep- tores, pero que en este modelo siempre mantendrían ambas funciones en todos los momentos. De esta manera la comunicación no sería lineal en sentido unidi- reccional ni bidireccional, sino que tendría carácter circular o de espiral.

Existen dos niveles de comunicación. El nivel de contenido se refiere a las ideas expresadas en la comunicación; el nivel relacional apunta hacia la conduc- ta que se espera del otro como respuesta a la comunicación. Es precisamente

este segundo nivel el que más atención ha recabado de los estudiosos de la familia, pues en él se expresa la mayor parte de los conflictos encubiertos que afectan la funcionalidad familiar y la salud psicológica de los integrantes.

En el gráfico que se presenta a continuación se ilustran los aspectos que constituyen cada nivel (figura 2-2).

El nivel de contenido es aquel integrado por los significados a que se refie- ren los mensajes. Sobre este nivel se hacen aclaraciones desde el nivel relacional o metacomunicativo; en este último se ofrece información acerca del mensaje dado, acerca de la intención de los interlocutores más allá del propio contenido y tiene básicamente funciones interpretativas y relacionales.

La función interpretativa permite descifrar el contenido o nivel de informa- ción a través de indicadores verbales y no verbales dentro de los que se encuen- tran los gestos, las expresiones faciales, el paralenguaje (tono de la voz, énfasis en las palabras, inflexiones, pausas, velocidad y volumen), el manejo de la dis- tancia física y el tiempo, la organización y acentuación de palabras específicas, entre otros indicadores que califican el mensaje especificando la interpretación que debe hacerse acerca del mismo.

Un ejemplo de la función interpretativa de la comunicación puede apre- ciarse, en el fragmento de la situación siguiente que ilustra una discusión de una madre y su hijo adolescente: El hijo dice: “No quiero que te acerques” (en tono de voz exaltado, con gestos bruscos y cara de furia se separa de la otra per- sona y extiende su mano señalando que se detenga, a la vez que desvía la mira- da de la cara del otro) y luego concluye: “Y lo digo en serio”.

En la situación anterior el contenido del mensaje coincide con los elementos metacomunicativos; en su parte informativa el mensaje se refiere al deseo de que no haya contacto físico entre ellos, mientras que a nivel metacomunicativo Figura 2-2. Niveles de comunicación. Niveles de la comunicación De contenido o informativo Relacional o metacomunicativa Función interpretativa Función relacional Dimensión simétrica Dimensión intimidad Dimensión complementaria

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Editorial El Manual Moderno

F

otocopiar sin autorización es un delito.

se está reforzando la intención tanto verbalmente con la frase “Y lo digo en serio”, que indica el carácter firme de la decisión, como en los indicadores no verba- les. Entre estos últimos se destaca el manejo del espacio donde el separase acentúa la idea de no proximidad, los ademanes de la mano y los gestos facia- les de brusquedad, enojo y evitación del contacto visual; estos son elementos no verbales que evitan toda intención de reformulación del acercamiento.

En la misma situación, pero con un marco emocional diferente, el hijo dice: “No quiero que te acerques” (su voz se quiebra llorando, su tono es bajo, mientras habla se cubre la cara para que la madre no lo vea llorar, baja la cabeza y encorva su cuerpo mientras se sienta sobre la cama que está cerca de la madre). Concluye: “Desde que volviste a casarte no me das cariño”.

El contenido o nivel informativo está nuevamente indicando un mensaje de evitación del contacto físico. Sin embargo los elementos metacomunicativos pudieran dar indicios de una incongruencia, pues la segunda frase lleva implí- cito un mensaje de pedido de cercanía afectiva, sólo esta frase quizás no fuera suficiente para que la madre se atreva a un acercamiento, pero los indicadores no verbales completan el sentido del mensaje al denotar que la persona no está a la defensiva. Ninguno de estos indicadores apoya la intención de evitar la cer- canía física. Los gestos y postura ponen al adolescente en posición inferior a la madre y pueden ser interpretados por ella como una oportunidad de ofrecer disculpas y recobrar el equilibrio afectivo. Por último, el manejo del espacio ha indicado claramente que él mismo desea estar menos lejos para facilitar la reconciliación.

Por su parte, la función relacional sirve para decir a otros cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo vemos a los demás y cómo vemos la interacción con los otros. Es importante esta función en el marco de la familia, pues en ella la percepción del “nosotros” determina el logro de funciones como las de otorgar un espacio para la pertenencia que es un factor decisivo en los procesos de indi- viduación y socialización de los miembros.

A medida que los miembros de la familia observan sus comportamientos construyen nuevos significados acerca de las relaciones posibles entre ellos. La función relacional de la comunicación es unos de los medios a partir de los cua- les se ofrece la información para estructurar y cambiar los roles autoasignados y asignados a los miembros del sistema familiar.

En cada intercambio comunicativo los individuos enfrentan la decisión de elegir qué rol van a asumir respecto a: el rol que piensan que la otra persona desempeñará, el rol que otras personas esperan que asuma y el rol que se ajus- ta más al posible logro de sus expectativas. En la medida en que la conversación se desarrolla por vías verbales y no verbales decodifican información que les permite reajustar su rol, ceder terreno o ganarlo en dependencia de cómo en el intercambio se configuren los indicadores de la comunicación.

A través del análisis de la función relacional, se puede evaluar el grado de complementariedad, simetría e intimidad de las relaciones entre los diversos miembros de la familia:

1. Relaciones complementarias: en ellas se aprecian diferencias entre las per-

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