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3. The Belle II Experiment

3.4. Background processes

Un factor vital que influye sobre los parámetros reproductivos es la detección de celos que permite inseminar vacas que están realmente aptas para ser servidas. La baja eficiencia en la detección de los celos es el factor más simple que afecta cualquier intervalo reproductivo postparto. Hay reportes que indican que cerca del 50% de los celos pasan desapercibidos por el productor.

Stevenson, J. (1983), afirman que con un nivel de 70% de detección de celo se puede lograr una adecuada eficiencia reproductiva. Se requiere entrenar al personal, asignar más tiempo a la detección de celo y emplear métodos y ayudas adicionales para mejorar la eficiencia de la detección del celo (Sepúlveda, 2001). Muchas de estas tecnologías deberían validarse bajo las condiciones del medio local para comprobar su real contribución al desarrollo y mejoramiento de la ganadería bovina.

Bavera, G. (2000), define por exactitud de detección de celo al porcentaje de celos observados que fueron celos reales. La falta de exactitud ocurre cuando las vacas son inseminadas cuando no están en celo. El examen de la frecuencia de distribución de los intervalos inter-estros es útil para documentar fallas en la exactitud de detección de celo. Si las vacas son inseminadas fuera, antes o después del celo en la 1ª IA posparto, luego tendrán intervalos anormales de retorno al celo (29% y 20% respectivamente). A pesar de que a veces es difícil diferenciar en un rodeo problemas de intensidad y de exactitud, hay características específicas de errores de detección de celo:

• Más del 10% de intervalos inter-estrales entre 3 y 17 días, • más del 10% de intervalos inter-estrales entre 25 y 35 días, • más del 5% de las vacas inseminadas 2 veces en 3 días,

• Vacas diagnosticadas preñadas o paridas con un día de servicio anterior al registrado.

Además de evaluar la distribución de intervalos inter-estros, la evaluación semi- cuantitativa de las concentraciones de P4 en leche puede ser utilizada para determinar la exactitud de la detección de celo. Las vacas con concentraciones de P4 en leche superiores a 1 mg/ml en el momento de la inseminación son consideradas que no están en celo. Si hay más de un 5% de las vacas inseminadas con P4 en leche > 1 mg/ml, la tasa de error en la detección de celo es muy alta.

Para que este resultado tenga significancia, se deberían tomar al menos muestras de leche de 10 a 15 vacas en el ordeñe posterior a la IA. En un estudio realizado en el noreste de EE.UU. por Reimers y col. se encontró que si bien solamente en promedio el 5,1% de las vacas inseminadas no estaban realmente en celo, esto podía variar entre el 0 y el 60% de acuerdo a cada rodeo estudiado. En dicho estudio se determinó que en más del 30% de los rodeos, la tasa de error superaba el 10 %.

II. DISCUSIÓN

A. PARÁMETROS REPRODUCTIVOS

1. Duración de la gestación

Referente a este parámetro y de acuerdo a las investigaciones realizadas Sánchez, M. (2006), en Nicaragua sobre la duración de la gestación en el ganado vacuno de raza Holstein, utilizando 613 registros de duración de gestación recogidos a lo largo de 8 campañas ganaderas (1986 a 1993). La duración media de la gestación ha sido estimada en 287,97 días, al comparar con Ortiz, M. (2008), que obtuvo un promedio de duración de la gestación de 274,46 días, Alvear, E. (2010), reporta 278,48± 1,37 días podemos notar que existen diferencias mínimas esto debe a que es una característica fisiológico normal de los bovinos.

2. Periodo seco (PS)

Al analizar este parámetro Ortiz, M. (2008), encontró un promedio del periodo seco entre 56,48 y 66,89 días en ganado Holstein Friesian, el cual no dista mucho del número de días recomendado por Moreno, A. (2005), se recomienda un período de seca de 60 días para lograr un incremento en la producción lechera. E n este período, el desarrollo del feto alcanza un mayor tamaño y peso (70% en los últimos 2 meses de gestación). Elizondo, J. (2009), señala que el aspecto más importante de esta etapa, es permitir el reemplazo de células epiteliales dañadas o muertas antes de que inicie la lactancia.

Este proceso puede estar finalizado 25 días después de iniciado el secado de los animales. Por lo tanto, un periodo de descanso entre 30 y 60 días, es suficiente para permitir que vacas con un manejo adecuado, buena alimentación y condición corporal produzcan, en la siguiente lactancia, cantidades de leche similares a las obtenidas con vacas que han tenido un periodo seco de 60 días. Un intervalo más corto entre el parto y la primera ovulación y posiblemente un mejor desempeño reproductivo. Estos cambios pudieron haberse debido a que se mantuvo un balance positivo de energía durante las primeras semanas post parto en las

vacas que no tuvieron un periodo seco. Sin embargo, los mismos autores indican que es necesario llevar a cabo más investigaciones que permitan validar dichos resultados.

3. Eficiencia reproductiva del hato (ERH)

De acuerdo a Carmona, G. (2006), la ER es una de las medidas de mayor influencia en la Productividad de la operación Lechera y es más comúnmente medida por el Intervalo entre Partos (I.E.P), el cual coincide plenamente con lo mencionado por Kruif, A. (1998). El cual menciona que La eficiencia reproductiva del ganado vacuno lechero Holstein se suele definir como el intervalo entre partos en la granja, Alvear, E. (2010), encontró una eficiencia reproductiva <20,76%. Al comparar que un rango < 20% entra en la categoría de malo para lo cual existen muchos factores puede decirse que existe un gran número de vacas problema en el hato, números elevados de días abiertos podría haber ineficiencia en la detección de celos

4. Primer Celo, Primer Servicio, primer parto

Estudios realizados por Ortiz, H. (2008), señala que el promedio de edad al primer parto en un hato lechero Holstein fue de 31,8 ± 3,5 meses; en cambio Colimba, F. (2009), señala que la edad al primer parto 26,4 meses, en la hacienda el Relicario y una edad de 16,5 meses al primer servicio; dista de la media que la mayoría de los investigadores conviene en que una media de 24 meses en el primer parto es ideal en cuanto a maximizar la producción por día de vida del animal. Si la edad excede de 27 meses es un problema costoso, debiéndose identificar o corregir la causa o las causas, sin embargo se acerca a lo expuesto por Arévalo, F. (2009), cuando manifiesta con un buen régimen nutritivo se puede alcanzar de los 15 a 19 meses de edad un peso mayor a los 340 kg; momento en el cual los animales estarán en un momento optimo para dar el primer servicio, y así obtener su primer parto entre los 24 y 28 meses.

5. Natalidad o Parición Real

Ortiz, M. (2008), en un estudio realizado sobre evaluación reproductiva del hato lechero Holstein Friesian en la hacienda “San Luis” Cantón Mejía Provincia Pichincha encontró un porcentaje de natalidad de entre 32.50% y 47.92%.

De acuerdo al porcentaje de natalidad o parición real encontrado por Alvear, E. (2010), fue de 92,56%; distan mucho ya que lo optimo seria obtener tasas de natalidad del 100% sin embargo, en condiciones normales, esto es difícil, por no decir imposible, de lograr.