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4. The Trigger System

4.2. The calorimeter trigger

Bajo condiciones normales, una vaca posee el potencial de ovular poco tiempo después del parto (Wiltbank, M. et al., 2002). Sin embargo, el ganado bovino lechero bajo condiciones de pastoreo con frecuencia posee una alta incidencia de anestro posparto que extiende el intervalo desde el parto hasta la concepción y como consecuencia, afecta de manera negativa su desempeño reproductivo (Cavalieri, J. et al., 2006). La utilización de 400 UI de eCG al momento de retirar el dispositivo de liberación de progesterona dio como resultado un aumento en la concentración de progesterona en plasma y en las tasas de preñez en vacas amamantadas tratadas durante el anestro posparto (Baruselli, P. et al., 2004). Desarrollamos la hipótesis de que el tratamiento con eCG puede resultar útil para aumentar las tasas de preñez dado que la IATF mejora la eficiencia reproductiva en los rodeos lecheros pastoriles.

Se diseñaron tres experimentos para evaluar los efectos de diferentes tratamientos para sincronizar la ovulación en las tasas de preñez después de la IATF en vacas lecheras en lactancia (Veneranda, F. et al, 2008). En el Experimento 1, se utilizaron 40 vacas Holstein con 57,8 ± 1,5 d de posparto (rango, 47 a 82 d), con una producción de leche de 30,2 ± 0,8 kg por d (rango, 14,0 a 40,7 L), y un escore de condición corporal (BCS), de 2,8 ± 0,0 (rango, 2,5 a 3,5; escala de 1 a 5), y lactancias de 2,5 ± 0,2 (rango, 1 a 7). Las vacas se alimentaban de alfalfa y recibían un complemento de raciones balanceadas con el 13% de proteína bruta (320 g/L de leche), más ensilaje de maíz (20 kg/vaca). Las vacas se agruparon por días posparto y fueron asignadas de manera aleatoria a 1 de los 4 grupos de tratamiento. A las vacas en los grupos de tratamiento con progesterona y estradiol (P4+EB), se les aplicó un dispositivo intravaginal de liberación de progesterona (1 g P4, DIB, Syntex, Argentina), y 2 mg de benzoato de estradiol (EB),el Día 0. El día 8 se retiraron los dispositivos de progesterona y se les aplicó PGF (150 mg D (+) cloprostenol, Ciclase, Syntex), y se las subdividió para administrarles 400 UI eCG (Novormon 5000, Syntex), i.m., o no recibieron ningún otro tratamiento. El Día 9, a todas las vacas se les aplicó 1 mg de EB y se les realizó la IATF 36 h más tarde (60 h después de la remoción el dispositivo). El

Día 0, a las vacas de los grupos P4-Synch se les colocó un DIB y 50 µg de GnRH (Lecirelina, Gonasyn, Syntex), i.m. El Día 7, se retiraron los dispositivos; se les aplicó PGF y se las dividió para aplicarles 400 UI eCG i.m. o no recibieron ningún otro tratamiento. El Día 9, todas las vacas recibieron un segundo tratamiento con GnRH y se les realizó la IATF 16 h más tarde (60 h después de la remoción del dispositivo). Desde el Día 0 al Día 9, se examinaron todas las vacas a diario con ultrasonografía para determinar el momento de emergencia de la onda folicular y cada 6 h a partir del Día 9 para determinar el momento de la ovulación. No existieron diferencias entre los grupos de tratamientos en cuanto a la cantidad de vacas que comenzaron una onda folicular nueva (P>0.12). Sin embargo, si se compara con las vacas tratadas con GnRH (P<0,01), la emergencia de la onda folicular se demoró en las que fueron tratadas con EB.

La aplicación de EB y GnRH en las vacas tratadas presentan diferentes resultados en las ondas foliculares como se lo muestra en cuadro 3.

Cuadro 3. TIEMPO DE EMERGENCIA DE LA ONDA FOLICULAR EN VACAS LECHERAS EN LACTANCIA TRATADAS CON DISPOSITIVOS DE LIBERACIÓN DE PROGESTERONA Y 2 MG EB Ó 50 ΜG DE LECIRELIN (GNRH) EL DÍA 0.

Vacas con una onda folicular Emergencia de la onda folicular Rango (días) EB 15/20 (75%) 3,8 ± 0,2a 3 a 6 GnRH 18/20 (90%) 1,6 ± 0,2b 1 a 4

Fuente: Baruselli, P. et al., (2004).

Las medias difieren significativamente (P<0,01).

La cantidad de vacas que ovularon, el tiempo de ovulación y las características del folículo ovulatorio. El tratamiento (GnRH vs EB, P=0,55), eCG (P=0,22), o su interacción (P=0,24), no tuvieron efecto sobre el diámetro del folículo dominante en el momento de la remoción del dispositivo de liberación de progesterona. El tratamiento (GnRH vs EB, P=0,41), eCG (P=0,26), o su interacción (P=0,33), tampoco tuvieron un efecto significativo sobre el diámetro del folículo ovulatorio. Únicamente existió una tendencia a un intervalo más largo hasta la ovulación en las vacas tratadas con GnRH (P<0,09); pero el tiempo de ovulación no estuvo influenciado por eCG (P=0,84), ni por la interacción EB vs GnRH y eCG (P=0,45).

Estos resultados fueron diferentes a los obtenidos en los bovinos de carne. La diferencia más notoria es que en los bovinos de carne, entre el 90 y el 100% de las vacas tratadas con EB presentaron una onda folicular nueva, que emergió entre 2 y 5 d más tarde (Moreno, A. et al., 2005), pero en el presente estudio sólo el 75% de los animales tratados presentaron una onda folicular nueva durante el periodo de tratamiento, lo que indica que estas vacas podrían tener menor fertilidad a la IATF debido a la ovulación de un folículo persistente. En comparación con los bovinos de carne, el motivo de la respuesta inferior al tratamiento está posiblemente relacionado con una tasa superior del metabolismo del estradiol en las vacas en lactancia (Wiltbank, M. et al., 2006).

En el cuadro 4, presenta las características del folículo ovulatorio con la aplicación de nueva hormona como la eCG para conocer si existen diferencias positivas a comparación con las EB y la GnRH.

Cuadro 4. TIEMPO DE OVULACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL FOLÍCULO OVULATORIO EN VACAS LECHERAS EN LACTANCIA TRATADAS CON UN DISPOSITIVO DE LIBERACIÓN DE PROGESTERONA Y EB Ó 50 ΜG DE LECIRELINA (GNRH) AL MOMENTO DE LA INSERCIÓN DEL DISPOSITIVO Y LUEGO DE LA REMOCIÓN DEL MISMO, CON O SIN LA ADICIÓN DE ECG AL MOMENTO DE LA REMOCIÓN DEL DISPOSITIVO.

Efectos principales Vacas que ovularon Intervalo desde la remoción del dispositivo hasta la ovulación (h.) Diám. del fol. al momento de remoción del dispositivo (mm) Diám. Del fol. Al momento de la ovulación (mm) Crecimiento del fol. Desde la remoción del dispositivo hasta la ovulación EB 17/20 (85,0%) 71,3 ± 1,8a 12,6 ± 1,0 15,5 ± 0,9 0,8 ± 0,2 GnRH 19/20 (95,0%) 75,2 ± 1,6b 13,1 ± 0,5 15,6 ± 0,5 0,8 ± 0,1 eCG 18/20 (90,0%) 73,3 ± 1,8 12,2 ± 0,5 15,0 ± 0,7 0,9 ± 0,1 Sin eCG 18/20 (90,0%) 73,3 ± 1,8 13,5 ± 1,0 16,2 ± 0,7 0,7 ± 0,1 Las medias tendieron a diferir (P<0,09).

En el presente experimento, eCG no aumentó el diámetro del folículo ovulatorio, según se reportó en determinados experimentos realizados en bovinos de carne (Maraña, M. et al., 2006; Baruselli, P. et al., 2004). Sin embargo, otro experimento que se realizó recientemente en Brasil reveló que los tratamientos con eCG producen niveles superiores de progesterona sérica en la fase luteal siguiente, lo que sugiere que eCG estimula el desarrollo de un CL más competente. Esto, a su vez, puede producir un incremento en la tasa de preñez (Souza, N. et al., 2006), según mostramos en el caso de los bovinos de carne (Baruselli, P. et al., 2004).

Aunque en este estudio en particular no se ha determinado la relación que existe entre la producción de leche y la emergencia de la onda, un experimento reciente realizado en Brasil mostró una correlación negativa significativa (r = -0,40; P<0,05), entre la producción de leche y el intervalo hasta la emergencia de la onda después del tratamiento con ODB (Souza, N. et al., 2007). Las vacas con mayor producción de leche (>35 kg/día), poseen una emergencia más temprana (P<0,05), de la onda folicular (3,5 ± 0,2 días), que las que poseen una producción menor (<25 kg/día; 4,6 ± 0,3 días). Las vacas que producen entre 25 y 35 kg/día poseen un intervalo intermedio hasta la emergencia folicular (4,0 ± 0,2), que no difirió de los otros grupos. Estos datos sugieren que el nivel de producción de leche afecta el tiempo de la emergencia folicular en vacas Holstein en lactancia tratadas con EB. Se deben realizar estudios en el futuro para evaluar la dosis de EB más adecuada para las vacas que producen más de 35 kg de leche por día.

En el Experimento 2, se utilizaron 394 vacas Holstein que tenían 61,7 ± 13,6 d posparto (rango entre 35 y 94 d), con una producción de leche de 30,7 ± 6,8 kg por día (rango entre 12,0 y 52,4 kg), y BCS entre 2,5 y 3,5 de 5. Las vacas se agruparon por días de posparto y se asignaron de manera aleatoria a los mismos cuatro grupos de tratamiento que en el Experimento 1. En este experimento, se obtuvieron muestras de sangre entre los Días –10 y 0 para determinar las concentraciones de progesterona en plasma; el 93 % de las vacas tenían >1 mg/mL de progesterona en al menos una muestra, lo que indica una tasa elevada de ciclicidad. Las vacas fueron examinadas mediante palpación rectal 50 d después de la IATF para determinar la condición de preñez y los datos se

analizaron mediante regresión logística. Las tasas de preñez no estuvieron afectadas por BCS, días de posparto, ni por producción de leche (P>0,5). Sin embargo, hubo una interacción con eCG (P<0,05), que se le atribuyó a una tasa de preñez superior en el grupo P4+EB+eCG (44/98; 44,9%), que en el grupo P4+EB (sin eCG; 30/100; 30,0%), y que en el grupo P4-Synch+eCG (30/98; 30,6%); el grupo P4-Synch (sin eCG), presentó una tasa de preñez intermedia que no difirió de los otros grupos de tratamiento.

El Experimento 3 se diseñó para comparar aún más los dos grupos del Experimento 2 que presentaban tasas de preñez superiores. Por lo tanto, se trataron 200 vacas Holstein en lactancia del mismo establecimiento con los protocolos P4+EB+eCG o P4-Synch (sin eCG), mediante la utilización de DIB o CIDR en un diseño factorial 2 x 2. Al igual que en el Experimento 2, las vacas fueron examinadas mediante palpación rectal 50 d después de la IATF para determinar la condición de preñez y los datos se analizaron mediante regresión logística. No se detectaron diferencias significativas (P=0,40), en las tasas de preñez entre las vacas tratadas con DIB (51/100; 51,0%), o CIDR (42/100; 42,0%). Sin embargo, existió una diferencia numérica (P=0,18) (aunque no significativa), en las tasas de preñez entre los grupos P4+EB+eCG (52/100; 52,0%), y P4-Synch (sin eCG; 41/100; 41,0%).

Dado que el tratamiento de presincronización mostró una mejora en las tasas de preñez de los protocolos Ovysnch (Moreira, F. et al., 2001), se diseñó un cuarto experimento para comparar las tasas de preñez en las vacas tratadas con un programa de pre-synch con los tratamientos P4+EB+eCG y P4 Synch evaluados en los estudios anteriores (Veneranda, F. et al., 2008). Se utilizaron quinientas vacas del mismo establecimiento que en los tres estudios anteriores. Las vacas tenían entre 30 y 51 d posparto (al momento de aplicar los tratamientos con PGF en los grupos de pre-synch), una producción de leche de 29,5 ± 7,0 kg/día (rango de 13,0 hasta 46,0 kg), y BCS entre 2,5 y 3,5 de 5. Las vacas se agruparon por días de posparto y se asignaron a 5 grupos de tratamiento de manera aleatoria. A las vacas del grupo de Pre-Synch se les aplicó PGF 28 y 14 días antes de la inserción de un dispositivo DIB y de la administración de 50 µg de Lecirelina

(GnRH) i.m. (Día 0). El Día 7, se retiraron los DIB y se les aplicó PGF. El Día 9, todas las vacas recibieron un segundo tratamiento con GnRH y se les realizó la IATF 16 h más tarde (60 h después de la remoción del dispositivo). Las vacas en el grupo Pre-Synch+P4 fueron tratadas de manera similar, con la excepción de que se les aplicó un DIB durante 7 d antes de la segunda inyección de PGF y no recibieron DIB en el momento de la primera GnRH.

Las vacas del grupo P4-Synch recibieron el mismo tratamiento que las del grupo Pre-synch pero no se les aplicaron las dos dosis de PGF 28 y 14 días antes. Las vacas de los dos últimos grupos recibieron un DIB y 2 mg de EB el Día 0. El Día 8, se retiraron los DIB y se les aplicó PGF y 400 UI eCG i.m. A las vacas del grupo P4+EB+eCG+EB se les aplicó 1 mg de EB el Día 9 mientras que a las del grupo P4+EB+eCG+GnRH se les aplicó GnRH el Día 10. Todas las vacas fueron inseminadas a tiempo fijo 60 h después de la remoción del dispositivo. Las vacas fueron examinadas mediante palpación rectal 50 d después de la IATF para determinar la condición de preñez y los datos se analizaron mediante regresión logística.

Los resultados de estos experimentos sugieren que la incorporación de eCG mejorará las tasas de preñez después de la IATF en vacas lecheras en lactancia. Cuando se consideran los tres experimentos juntos, las tasas de preñez fueron significativamente superiores (P<0,008), en las vacas tratadas con P4+EB+eCG (145/298; 48,7%), que en las vacas tratadas con P4-Synch (117/298; 39,3%). Por el contrario, eCG no mejoró las tasas de preñez en las vacas a las que se les aplicó GnRH en el momento de inserción del dispositivo de liberación de progesterona, lo que posiblemente se deba a las diferencias en la dinámica de las ondas foliculares entre las vacas tratadas con EB y las tratadas con GnRH. Se deben realizar más estudios para investigar el intervalo más adecuado entre la administración de GnRH y el tratamiento con eCG en vacas lecheras en lactancia. En estudios preliminares, el intervalo de 5 o 6 d entre GnRH y eCG podría ser más adecuado que el de 7 d para vacas lecheras en lactancia.

También se estudió el tratamiento de las vacas lecheras en lactancia con eCG junto con dispositivos de liberación de progesterona y EB en un sistema free stall

en Brasil, en establecimientos de parición estacional en Argentina y más recientemente en Nueva Zelanda. El objetivo del estudio realizado en Brasil era evaluar los efectos del eCG y del cipionato de estradiol (ECP), en el pico de LH y en la tasa de concepción en vacas Holstein de alta producción en las que se utilizan protocolos para IATF (Souza, N. et al., 2007). Las vacas producían 36,2 ± 0,4 kg/día y tenían 151,6 ± 3,5 días en lactancia. Se utilizaron los mismos tratamientos hormonales en 22 rodeos lecheros (Free-stall). El Día 0, a todas las vacas se les aplicó 2 mg de ODB (Estrogin, Farmavet, Brasil), y un dispositivo de liberación de progesterona (CIDR, Pfizer Animal Health, Brasil). El Día 8, se retiró el CIDR y a todos los animales se les aplicó PGF (Lutalyse, Pfizer, Brasil). Las vacas se asignaron de manera aleatoria a 1 de 4 grupos de tratamiento. Grupo 1: eCG (400 UI; Folligon, Intervet, Brasil) + ECP (1 mg), el Día 8; Grupo 2: eCG el Día 8 + GnRH (Fertagyl, Intervet, Brasil), 48 h más tarde; Grupo 3: ECP (1 mg), el Día 8 y Grupo 4: GnRH 48 h más tarde. En la fase I (n=31), se examinó a las vacas por ecografía cada 12 h y se obtuvieron muestras de sangre cada 4 h a partir de 30 hasta 60 h luego de la remoción del CIDR. En la Fase II, se realizó un estudio de campo (n=782), con los mismos tratamientos hormonales. Se inseminó a todos los animales entre 56 y 58 h después de la remoción del CIDR.

El diagnóstico de preñez se realizó mediante ecografía entre 30 y 40 d después de la IATF. A pesar de la utilización de diferentes drogas para inducir la ovulación (ECP vs GnRH), al finalizar los tratamientos hormonales, no hubo diferencias en las características del pico de LH preovulatorio entre los grupos experimentales (media de 43,5 ± 1,5 h luego de la remoción del CIDR). Sin embargo, como ya se explicó antes, las vacas tratadas con eCG tuvieron mayores niveles de progesterona en el ciclo estral subsiguiente a la sincronización e IATF.

Las tasas de preñez en Grupo 1 (29,1%), Grupo 3 (30,9%) y Grupo 4 (28,9%), no presentaron diferencias. Por otra parte, las vacas en el Grupo 2 presentaron tasas de preñez más altas (33,8%), que en el Grupo 4 (P=0,02). Además, las diferencias en las tasas de preñez fueron más evidentes entre las vacas con un BCS más bajo (<2,75), en las vacas tratadas con eCG (44,4%), las tasas fueron mayores que en las que no fueron tratadas con eCG (6,1%; P<0,05). Por el

contrario, las tasas de preñez no difirieron en las vacas con BCS >2,75 y tratadas (32,1%), o no tratadas (33,5%), con eCG. Estos resultados sugieren que eCG incrementa las tasas de preñez en las vacas de alta producción, especialmente en aquellas con BCS más bajo.