5 REPORTING ABUSE AND TAKING ACTION
5.2 Barriers to taking action
El teatro es entonces el lugar del Encuentro de muchas disciplinas, el lugar del encuentro de la creación, la síntesis de todas las artes y todas las expresiones. En la escena es posible Todo lo que la imaginación pueda visualizar. Por eso es posible hacer tantas versiones de una obra como grupos se embarquen en su construcción. La subjetividad del ser humano, con todo su bagaje, influye en la manera de construir y emitir un mensaje y en la forma de de ‐construirs o leer ‐ interpretar ese mensaje.
Un arte total que desde sus orígenes ha encontrado multitud de vías de expresión cuando las artes no se fragmentaban entre sí y formaban parte esencial de la existencia cotidiana y las artes representacionales constituían un instrumento fundamental de comunicación humana. Cuando teatro y rito hacían parte de un mismo imaginario y se comunicaba por medio de símbolos todo un acervo cultural que pasaba de generación en generación. Estos actos de encuentro estaban destinados a despertar el sentimiento de pertenencia a la comunidad y de armonía con la naturaleza. Posteriormente surgió la división entre rito y teatro en occidente con el racionalismo griego surgiendo a la vez la división sujeto‐objeto, la cual repercutió en la división actor‐espectador y así el pueblo dejó de participar en el proceso de Comunicación Creativa.
No fue sino hasta el presente siglo que comenzó a recuperarse el sentido original del arte representacional. Dramaturgos como Craig, Meyerhold, Stanislavski, Becht, Arataud y Grotovsky coincidieron en que para que el teatro pueda vivir, debe morir y así enfocaron su atención en los dos elementos imprescindibles del acontecer teatral: el actor y el espectador. “El Meollo del teatro es el Encuentro”, dice Grotovski: el encuentro de un grupo de seres humanos vivos y presentes. (Craig citado por Molinari en Prieto, 1992, p.46) Estos autores han vuelto su atención al teatro de oriente con todos sus rituales en un intento por renovar el arte escénico de occidente y de lograr mayor comunicación entre dramaturgo‐ director‐actor‐espectador. Y al incorporar estas técnicas logra fortalecer aún más el universo simbólico generando una respuesta interpretativa en el espectador, apelando, a través del símbolo, a su inconsciente e invitándolo a compartir un proceso de introspección.
Surgen entonces varias tendencias de teatro interdisciplinario y multicultural como el teatro antropológico, el teatro alternativo, postmodernista, teatro sagrado entre otros. Entonces para incluirlos a todos dentro de una expresión que los contenga a todos se creó el término “Teatro del Encuentro” el cual intenta restablecer la Comunicación interpersonal, intercultural e interdisciplinaria de manera efectiva.
El teatro se preocupa por trascender las barreras entre intérpretes y espectadores haciendo uso de innovadores elementos de representación, promoviendo una conciencia crítica y profunda en sus protagonistas al establecer una comunicación comprometida con el prójimo, el entorno y consigo mismos.
Por lo tanto el Teatro es un Medio de Comunicación en donde interactúan dos ámbitos del Universo Teatral, el ámbito del espectador que pertenece al mundo real y el de la representación que pertenece al mundo ficcional y puede orientar la lectura de sus repertorios de significación y por consiguiente contribuir a generar sentido.
Es evidente entonces que un proceso de Comunicación Escénica se hace posible a partir de un engranaje interdisciplinario en donde cada uno de los integrantes del equipo artístico aporta todo su bagaje, la pasión, la fuerza y el profesionalismo que son los que al final determinan tanto la calidad del evento de comunicación como la interpretación hecha por el espectador a ese conglomerado de estímulos denominado “polifonía sígnica”.
Polifonía que es elaborada rigurosamente desde una mesa de trabajo en donde se llega a un consenso, después de varias exposiciones, por parte del equipo artístico, de diferentes puntos de vista, propuestas e interpretaciones del texto dramático del que parte todo montaje, para escribir conjuntamente la “partitura” de la obra, como resultado de agotadoras jornadas de ensayo, de incesantes búsquedas y por infinitos caminos hasta encontrar. Y al igual que en una orquesta lograr interpretar magistralmente su parte con el propósito de garantizar una sinfonía inolvidable, apuntando a la percepción intuitiva del público receptor y provocando su respuesta que puede estar representada en aplausos, risas, expresiones y comentarios de alegría y satisfacción, movimientos de aprobación, y demás expresiones que, al ser tan inmediatas influyen a su vez en la calidad interpretativa del actor. Y así sucesivamente durante toda la obra generando así lo que hemos acordado llamar Comunicación Escénica Circular, que a la vez comprende varias maneras de comunicación: verbal, no verbal o corporal, visual, sonora, espacial y todas las que, con la aparición de nuevas tecnologías y formas innovadoras de expresión, puedan irse construyendo.
El teatro como un arte total elabora sus puestas en escena con seres humanos y para seres humanos por consiguiente se dan procesos de comunicación: creador ‐ creador que se materializan en varios planos en su propósito de comunicar experiencias vitales. Y en ese teatro vivo, en primera instancia el arte teatral comunica el mundo interior del autor (actor ‐ bailarín ‐ director ‐ artistas del equipo creativo) y desde ese proceso mismo de creación se
convierte en el Emisor Múltiple de esa “polifonía sígnica” que como construcción de sentido está influenciada por varios factores:
1) Su formación artística que de alguna manera marca las tendencias tanto de la forma como
del contenido del mensaje.
2) Las rutinas de trabajo que le permiten, Encontrar la organicidad de los personajes, su
verdad escénica y llegar a un Acuerdo de todo el equipo creativo y creador de esa realidad alternativa de la que hablamos al comienzo. 3) La Mirada estética que es muy subjetiva. Todo esto permeado de forma transversal por las condiciones económico ‐ políticas y el contexto socio‐histórico al que pertenece. ¿De qué es expresión el mensaje que se comunica en el Universo Escénico? Cuando el público entra a una sala de teatro ya sea A la Italiana ó Circular ó en un espacio no convencional encuentra que la propuesta escénica le está dando indicios generalmente muy claros sobre las reglas del juego. Es decir que le marca las pautas al espectador para que se oriente sobre cuáles son los códigos que le permiten interpretar la obra. Una puesta en escena es una pro‐puesta y a la vez una apuesta por develar el sentido de un contenido elaborado con un fin determinado. Los objetos que el público encuentra en escena le dan también claras pautas sobre estilo, época, tendencia artística y una multiplicidad de signos que buscan hacer del espectáculo un discurso estético con cohesión. Aunque hay quienes dicen no tener ninguna intención de comunicar en sus elaboraciones artísticas, personalmente creo que la sola idea de transformación de un repertorio en otro diferente ya significa una elaboración sin intención, y ese “sin sentido” es en sí mismo una propuesta susceptible de ser leída. El mensaje, entonces puede ser expresión de la subjetividad de los autores, de la influencia del medio y de su mirada estética. El Receptor también es múltiple y heterogéneo; y su diversidad nos plantea una comunicación creador ‐ espectador. Este ha sido quizá uno de los temas de estudio del ser humano a lo largo de la historia, la relación con el público y el rol que toma éste en la culminación del proceso de creación‐comunicación ya que el teatro o las artes escénicas no están completas hasta tanto no se han confrontado ante un auditorio. El proceso de comunicación entre el creador y el espectador se completa cuando, el espectador luego de hacer la lectura interpretativa del espectáculo emite inmediatamente una respuesta que, afecta el desenvolvimiento escénico
provocando una nueva interpretación con su consecuente respuesta. Interpretación que puede está mediada por varios factores:
1) La Mediación Cognoscitiva que tiene que ver con el acervo cultural que tengan los integrantes del público, en mayor o menor medida, pero ejercen influencia en la forma de leer los signos, señales y símbolos presentes en la obra.
2) La Mediación Perceptiva tiene que ver con la posibilidad que tienen los individuos de dejarse tocar por las imágenes poéticas, por los “textos” metafóricos y en general por los lenguajes artísticos que cobran vida en el ámbito de lo sensible.
3) Las Mediaciones Sociales tienen que ver con la influencia que puede ejercer el grupo social al que pertenece cada uno de lo integrantes del público en la forma de interpretar, y a la vez, la interpretación de una fracción del público puede influir o mediar en la interpretación del resto. Todo ello dentro del marco de una Mediación experiencial que es como su archivo personal, cultural y emocional, su historia de vida en el sentido amplio del término, las huellas del cuerpo grabadas en su memoria, son las que direccionan su percepción y le permiten expresar sus respuestas en risas, aplausos, comentarios, chiflidos, actitudes y silencios.
Dentro del modelo de Comunicación Circular que proponemos, los canales por medio de los cuales llega el mensaje a su destinatario son:
1) Físico en tanto se materializa en imágenes visuales y auditivas, realizadas por seres
humanos cuyo instrumento es su cuerpo: actor‐bailarín ‐ cantante o músico.
2) Cultural en tanto espacio referente de una realidad en la que se encuentra inmerso o a la que entra temporalmente para comprender la obra.
Para terminar consideramos que el Universo Escénico se abre para el espectador en el momento en el que entra al espacio de la representación. No es lo mismo asistir al teatro “ La Candelaria ” de Bogotá a la cabeza del Maestro Santiago García para ver Guadalupe Años Sin Cuenta, Creación Colectiva que ha ganado muchos premios y reconocimientos en el exterior, o asistir a la Corporación Colombiana de Teatro para ver una obra sobre el género femenino bajo la dirección de Patricia Ariza, que asistir al Teatro Nacional de la Castellana para ver Taxi ó asistir al Teatro Colsubsidio, durante el Festival Iberoamericano de Teatro para ver Sankai Juku, un grupo japonés de danza Butoh. Con esto queremos decir que el contexto en el que se
desarrolla la obra artística, cualquiera que ella sea incide tanto en la percepción como en el proceso de Comunicación. Es fundamental establecer desde el comienzo lazos energéticos fuertes con el espectador, mantener su atención y llevarlo de la mano de comienzo a fin, es una de las mayores artes que podemos encontrar sobre el escenario. Porque como dice Walter Benjamín “el público es un examinador, pero un examinador que se dispersa”. (Citado en Bermúdez, p.1)
Estudiar el teatro desde la recepción nos acerca a lo que se ha denominado “semiótica de las pasiones”. Eugenio Barba director del Teatro Danés Odín Teatre decía: “cuanto mas difícil es para él (el receptor) interpretar o valorar inmediatamente el sentido de lo que sucede delante de sus ojos y su mente, tanto más fuerte es para él la sensación de vivir una experiencia. O mejor, dicho de una manera más oscura, pero tal vez más cercana a la realidad: tanto más fuerte es la experiencia de una experiencia”. Ese estar presente contribuye con sus emociones a completar la comunicación, la cual en virtud de su naturaleza reiterativa dentro del “estar en teatro” se convierte en Comunicación Circular.
En este espacio‐tiempo en el que sucede el Teatro del Encuentro, en donde se ha dado un acuerdo entre público y actor los dos presentes en la representación, en donde se da esa otra realidad o Realidad Alternativa, al participar en ella como actores y espectadores de un mundo ajeno y hacerlo propio, se da el proceso de Comunicación: un emisor (actor) transmite un mensaje a un receptor (espectador) acerca de su experiencia y, al compartir ambos esta misma experiencia, se logra el fenómeno comunicativo, en donde “el que comprende establece una comunicación entre ambos mundos; entiende el contenido objetivo de lo transmitido en cuanto se aplica la tradición a sí mismo y a su situación”, (Mardones y Urzúa . p. 218)
Y en esta implicación del actor al espectador en su mundo “imaginario” el espectador interpreta leyendo una serie de signos, símbolos y señales que afectan sus sentidos, en primera instancia, para luego ser racionalizados formando el mensaje de la representación; En aras de comprender mejor las diferencias de cada concepto, tomemos la explicación de Edmund Leach (1985, p.13)
1‐ Símbolos: un símbolo se presenta cuando dos elementos pertenecientes a contextos
culturales diferentes se relacionan. Por ejemplo, utilizar una corona como marca de una cerveza, es un símbolo, ya que “corona” y “cerveza” pertenecen a un contexto evidentemente muy distinto.
2‐ Signo: Un signo existe cuando dos elementos de un mismo contexto se relacionan; por ejemplo, una corona es símbolo de monarquía, de realeza. 3‐ Señal: se da cuando dos elementos (a y b) se relacionan mecánica y automáticamente: a desencadena b. El mensaje la entidad portadora del mensaje son sólo dos aspectos de la misma cosa. Todos los animales, incluido el hombre, en todo momento responden a una gran variedad de señales. Las señales, los símbolos y signos son acciones expresivas cuya función comunicativa es decir algo sobre el estado de las cosas tal y como se encuentran; o bien pretenden alterarlas por medios metafóricos, como Las ideas que se expresan a través del habla. Esas acciones también se refieren a gestos y conductas en general que ayudan a elaborar un mensaje.
El modelo que vamos a ver a continuación es un modelo que intenta integrar todos los componentes que conforman lo que hemos acordado llamar Comunicación Escénica. Pero es un modelo abierto que no pretende convertirse en una camisa de fuerza; antes bien, se propone como un diagrama con carácter pedagógico en la medida que permite comprender la complejidad de este fenómeno que se da cuando se reúnen todos los factores antes descritos.
Modelo circular de comunicación escénica
CAPITULO II
¿
Comunicación a través del arte para qué? Cuáles pueden ser los beneficios de desarrollar estrategias de Comunicación por medio de propuestas escénicas? ¿A quién o a quiénes puede beneficiar el diseño e implementación de estas estrategias llevadas a cabo por medio de la elaboración de lenguajes lúdicos? El arte ha sido la expresión de la vida social de un pueblo desde las más remotas épocas, y el hombre ha sentido la necesidad de dar vía a sus percepciones sobre al mundo por medio de la elaboración de construcciones simbólicas que dan cuenta de su mirada estética, del momento histórico, social y político que le ha correspondido vivir. Y estas manifestaciones se han ido convirtiendo de alguna manera en los testimonios de esos procesos sociales en los que el ser humano se ha encontrado inmerso.
La complejidad del hombre es ilustrada gracias a las artes: el hombre que contempla una pintura, que lee un poema u observa una obra de teatro ve reivindicada su figura en el mundo, se ve reflejado en la representación elaborada por sus semejantes. El arte, pues, se presenta como un vínculo activo de re‐presentación entre los hombres. El teatro es una de las manifestaciones artísticas más auténticas: es la vida y el drama humanos que se originan en las relaciones entre los hombres. (Carrasqueño y Finol, 2007, p. 7 )
Y es precisamente de ver cómo, para qué y para quiénes, se puede abordar las innumerables posibilidades de relaciones entre los seres humanos, que cobra sentido el diseño e implementación de estrategias de comunicación llevadas a cabo por medio del teatro.
Comunicación que trasciende la esfera de lo particular para avanzar hacia lo social con un propósito muy consistente: Gestionar programas innovadores de desarrollo que propicien cambios reales en comunidades; Y cuando hablamos de Innovadores, nos referimos a formas creativas, originales e impactantes de abordar estas problemáticas. Quizá deberíamos empezar por revisar algunas posiciones sobre el concepto de Desarrollo con el fin de llegar a un acuerdo sobre el punto de partida:
Desarrollo
Una mirada a varias conceptualizaciones:
Desarrollarse es pasar de un estado actual conocido e insatisfactorio, a uno superior, en forma sostenida, armónica y difusa. Tránsito que requiere un esfuerzo multisectorial deliberado y permanente, que rebasa los marcos institucionales y las capacidades operativas de una entidad o grupo aislados, de ahí que se requiera la aplicación idónea de la comunicación social para obtener una actitud positiva y la participación sinérgica, consciente y organizada, entusiasta y generosa del hombre, de todos los hombres, subestructura del desarrollo social. ( Menéndez, 1972, P. 8)
Hablar de Desarrollo en el mundo es hablar, como bien lo dice un vocero de la UNESCO, de desarrollo humano sostenible, y debe convertirse en un objetivo común de la humanidad, además de propugnar por una concepción más amplia que ofrezca condiciones favorables en el cumplimiento de los derechos fundamentales de todos los seres humanos, se centra en afirmar que la Paz es el pilar del Desarrollo, ya que posibilita una economía estable con equidad y justicia social, aunque, nos hemos demorado muchos años en darnos cuenta de la complejidad de este proceso. (UNESCO, 1994)
Una teoría de Desarrollo general debe estar centrada en el ser humano. Las reflexiones que se han dado sobre Desarrollo han permitido observar un cambio importante en la concepción que antes se centraba en el crecimiento económico, hacia otra más orientada al bienestar y el desarrollo de la población. Es decir, que ya no se piensa que el desarrollo sea la consecución de objetivos y realizaciones materiales, sino un proceso social que permite a los seres humanos mejorar progresivamente sus capacidades para alcanzar niveles más elevados de éxito material, de progreso social y cultural y de plenitud psicológica. Se hace necesario una nueva teoría que subraye la función dinámica de la información, las actitudes, las instituciones sociales y los valores culturales en el proceso de desarrollo. De la Cumbre sobre Desarrollo
Social de las Naciones Unidas debería surgir una nueva concertación internacional de esfuerzos encaminados a elaborar una teoría del desarrollo individual y social centrada en el ser humano, que conduzca a la formulación de estrategias más eficaces para acelerar el proceso de desarrollo. (Informe para la paz y la alimentación, 1994)
Por consiguiente, una sociedad que esté en vías de Desarrollo debería dar cuenta de todos los aspectos fundamentales del ser humano, como la igualdad de oportunidades que le permita elevar su calidad de vida, dar prioridad a la niñez, permitir la participación democrática, una distribución de la riqueza con justicia social, crear conciencia sobre la protección del medio ambiente y reestructurar un programa de educación cimentado en valores fundamentales como la paz, la rectitud, el amor, la verdad y la no violencia; promover un sentido de unidad que permita comprender a toda la población que el cambio se puede dar cuando se da una transformación de la mirada, al entender que hace parte de un sistema Macro‐social que es afectado por los sistemas micro‐sociales y los sistemas Micro‐sociales igualmente son afectados por las acciones de esa gran estructura. Es alcanzar el pensamiento de que aunque somos individuos debemos pensar en colectivo, sin discriminar a las minorías por razones de raza, religión, o inclinación sexual; con equidad de género y partiendo de la base de que si el individuo se ocupa de su propia transformación puede influir en la transformación de su comunidad, y varias comunidades pueden influir en la transformación de una ciudad, la cual a