3. Thesis structure
1.1 Bourdieu
Debido a las críticas del modelo de Flower y Hayes de 1981 –que reduce y simplifica el acto de escribir-, Flower (1989) citada por Parodi (2003), reorientó el modelo para dar paso hacia una teoría más interactiva, el cual consiste en,
(…) una descripción cuidadosa de las actividades sociales y de las actitudes en contexto de estudiantes que se observan enfrentados a tareas de escritura, y su foco está en los objetivos y en las estrategias que ellos llevan a cabo. Así, se pretende ofrecer, al menos, un modo de describir cómo la cognición y el contexto trabajan en conjunto mientras los lectores/escritores construyen significados por escrito (p.102).
Con esta nueva perspectiva, la autora no buscó hacer una nueva propuesta; por el contrario, retoma los procesos explicados en el anterior modelo y acude a teorías integradoras tales como: la retórica, la psicología, la lingüística, etc., con el fin de explicar el acto de la escritura como un proceso complejo. Para ello, incorpora como método base en su investigación descripciones multifocales y explicaciones teóricas más rigurosas respecto a la escritura como proceso que le permitieran describir aspectos sociales antes descuidados, por ejemplo ¿cómo construye significados el escritor?, ¿qué acciones realiza el compositor para la construcción de conocimientos?, ¿es la escritura un trabajo colaborativo? (Parodi, 2003, p.100).
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Flower (1981), afirma que el contexto social y la cognición pueden construirse uno a otro. Para explicar esto la autora se basa en tres principios que son: el contexto guía la cognición, pues es el contexto quien determina el pensamiento del escritor y se manifiesta en las experiencias pasadas, en el conocimiento previo, en las expectativas y creencias; la cognición media el contexto, aunque parezca que el contexto gobierna el proceso de escritura la cognición está latente y puede ser automática, tácita o inmediata y afirma que un propósito encadenado es un acto retórico significativo, es decir, que todo escritor ante la tarea de componer textos se ve afectado por su cultura, por las demandas del trabajo, por los términos de una obligación específica, por las realidades de un mercado determinado, etc., (p.101).
Por consiguiente, esta propuesta repensada resulta ser sugerente para desarrollar procesos de composición escrita en una comunidad discursiva gracias a la incorporación de teorías integrales, además de ofrecer una orientación para encarar la tarea de la escritura como un proceso estratégico, ya que, esta perspectiva interactiva nos enseña a aprender a escribir. Parodi (2003) resalta el poder pedagógico de esta propuesta, pues, es evidente que permite desarrollar la enseñanza de esta habilidad comunicativa en contextos educativos con el fin de que los estudiantes logren apropiarse de estrategias de composición, de esa manera se les muestra a los aprendices que el acto de la escritura consiste en resolver problemas y que para adquirir la capacidad estratégica de la escritura y a su vez mejorar en la producción de textos debe existir una constante relación entre el conocimiento y la conciencia de los propios procesos metacognitivos.
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Por lo que refiere a la metodología de esta teoría interactiva de la escritura, Flower (1986) buscó un método base que le permitiera ver y explicar el desarrollo de la tarea de composición textual de una manera cualitativa, por lo tanto, se interesó por saber cómo los aprendices procesan la información y lo plasman en sus escritos desde el momento que el escritor se enfrenta a la situación retórica, el desarrollo de la Memoria de Largo Plazo, hasta que materializa las ideas mentales a través de los procesos de escritura. Así es que para lograr un método que le permitiera develar estos componentes, la autora diseñó las estrategias de composición escrita, el cual consistió en,
(…) estimular las habilidades metacognitivas de los sujetos y hacerlos saber y sentir que controlan sus propios procesos de escritura; de este modo, ellos llegarán a ser más reflexivos y productivos como escritores y, a la vez, más efectivos en comunicación escrita con sus posibles lectores (Parodi, 2003, p.103).
Para lograr que los sujetos fueran conscientes sobre lo que significa escribir Flower (1981) diseñó tres estrategias de composición: la primera, estrategias del escritor para comprender la situación retórica; refiere a que el escritor tome consciencia de los destinatarios y de todo lo que involucra el acto de la escritura esto ayudará a que el aprendiz haga parte de una red colaborativa
dentro de una “comunidad discursiva” en que se formará como escritor (Parodi, 2003, p.103). La segunda, estrategias del escritor para adaptarse a las necesidades de un lector; aquí el escritor organiza sus ideas, planifica y plantea su escrito como un diálogo con el lector y la tercera, estrategias del escritor para el acto mismo de componer; estas estrategias conciernen a la generación de ideas, monitoreo y organización del pensamiento y escritura misma.
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La idea central es llevar a los sujetos a adquirir conciencia y control de sus propios procesos mentales involucrados en la producción escrita. Todo ello desde una óptica colaborativa en que se tiende a la construcción social del conocimiento como herramienta fundamental. Esto quiere decir que se acoge fuertemente la idea del contexto social en su interacción con la cognición, pues todo escrito es producido y elaborado por un sujeto escritor en, con y para una comunidad discursiva específica, creando lo que podríamos llamar “un pensamiento colaborativo” (Parodi, 2003, pp.103-104).