6 Case Analysis
6.2 Breadth and volume
Los sujetos de estudio del presente trabajo de investigación, son actores de medio rural, unidades de pequeña producción donde prevalecen y se establecen condiciones de trabajo, de producción y utilización de sus recursos naturales y económicos, de acuerdo a las necesidades e intervenciones del núcleo familiar.
Aportaciones de Aristóteles a las primeras doctrinas económicas tratan cuestiones del hogar, en el cual divide a la economía en dos partes: economía como ciencia de la administración doméstica y la ciencia del abastecimiento. La primera trata del desarrollo de la ciudad a partir del hogar y la aldea, y la segunda analiza el arte del cambio por medio del cual se satisfacen cada vez mejor las necesidades del hogar (Roll, 1939). Con esta última distingue dos tipos de cambio el natural y antinatural, y establece las bases de la distinción del valor de uso y valor de cambio.
El estudio de la economía tiene varias vertientes, el enfoque clásico como expansión del capitalismo industrial, donde existen muchas empresas competitivas, muchos compradores y vendedores y sin barreras del comercio. Los mayores exponentes son: Adams Smith, David Ricardo, Thomas Malthus y John Stuart Mill. Ricardo citado por Roll 1939, realizó el análisis sobre la decadencia de la agricultura en sus tiempos debido a las leyes establecidas, a las
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restricciones y trabas del comercio interior; en donde un sistema agrícola estaba destinado a desaparecer frente al avance del desarrollo capitalista (agricultura empresarial e industrialización).
El enfoque neoclásico, basado en el crecimiento a través del mercado, considera a la unidad familiar campesina como una empresa agrícola que sigue la misma lógica capitalista productiva de asignación de recursos que busca las máximas ganancias.
Las unidades familiares en el marco del contexto de producción rural minifundista, se presentan en una economía nacional con características globales de mercado, y con la inclusión del control del gobierno local (economía mixta). Por lo tanto, la presente tesis de investigación fundamenta sus bases teóricos dentro de la economía campesina.
Palerm citado por Diskin (1975), hace el análisis de la unidad doméstica campesina – artesanal (UDCA), dentro del capitalismo, el cual es mucho más compleja, combinando variables de una empresa de la UDCA (producción para el consumo, producción de mercancía y trabajo asalariado), con los cambios en las UDCA como unidades familiares (tamaño, composición por sexo y edad).
La agricultura capitalista se refiere a la explotación que cuenta con extensiones medianas y grandes de tierras aptas, que emplean mano de obra asalariada, que utilizan maquinas y tecnología moderna, que obtienen ganancias, a menudo elevadas, que logran acumular capital y que en general operan de acuerdo con la racionalidad capitalista (Margulis, 1979). Al respecto distinguir que las unidades de producción de estudio poseen pequeñas tierras, tienen características propias campesinas y la producción es netamente de autoconsumo.
Para Marx (1982), la economía campesina, por definición es una economía mercantil: el campesino vende para comprar. La circulación simple de mercancías, o sea M (mercancías) – D (dinero) – M (mercancías), tiene como fin la satisfacción de necesidades. Utilizando palabras del propio Marx. “La repetición o renovación del acto de vender para comprar tiene su pauta y su meta, como el propio proceso, en un fin último exterior a él: en el consumo, en la satisfacción de determinadas necesidades. La circulación simple de mercancías – el proceso de vender para comprar – sirve de medio para la consecución de un fin último situado fuera de la circulación: la asimilación de valores de uso” (Marx, 1956 citado por Chayanov, 1974).
La economía campesina no es típicamente capitalista, en tanto no se pueden determinar objetivamente los costos de producción por ausencia de la categoría “salarios”. De esta manera, el retorno que obtiene un campesino luego finalizado el año económico no puede ser conceptualizado
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como formando parte de algo que los empresarios capitalistas llaman “ganancias” (Marx, 1956 citado por Chayanov, 1974).
El campesino en tanto utiliza la fuerza de trabajo de su familia y la de él mismo, percibe ese “excedente” como una retribución a su propio trabajo y no como “ganancia”. Esta retribución aparece corporizada en el consumo familiar de bienes y servicios (Chayanov, 1974). Lo considera más bien para satisfacer las necesidades inmediatas de la familia que es la unidad de producción más importante.
La economía campesina, al estar inmersa en una economía dominada por el capitalismo crea condiciones desventajosas para el sector campesino: sin posibilidad de incorporar tierras para el cultivo, los precios de mercado, relacionados con mayor eficiencia del sector capitalista, no reflejan sus costos de producción y por lo consiguiente no pueden acumular, con lo que la brecha tecnológica se acrecienta; y en relación con ello y con su debilidad económica, aparecen diversos mecanismos a nivel de la circulación que configura transferencia de valor e intercambio desigual (Margulis, 1979).
Chayanov, (1974) hace un estudio empírico del estudio de la organización de unidades campesinas (consumo familiar y explotación de la fuerza de trabajo);analiza el ciclo familiar, para determinar la relación entre fuerza de trabajo y consumidores pasivos presente en una familia campesina en cada momento de ese ciclo, dado que la familia campesina típica no contrata fuerza de trabajo ajena y que su principal objetivo es la supervivencia, la fuerza de trabajo con que cuenta y el peso de los elementos pasivos son factores que indudablemente gravitaran en la economía familiar e influirán en el volumen de la producción. Para Wolf (1975) el campesino tiene el control exclusivo de su propia reproducción.
Para Chayanov (1974), el trabajo del campesino persigue como fin la satisfacción de sus necesidades. De este modo la lógica del análisis marginalista es inaplicable, ya que para el campesino la noción de utilidad marginal decreciente del trabajo se enfrenta con la noción de satisfacción de sus necesidades.
El carácter campesino de la familia persiste por el tipo de labor de sus integrantes, por la ubicación física de la familia y su acción económica y social conjunta. En cambio la familia en el capitalismo (proletaria, burguesa, otra.) se caracteriza y persiste por el trabajo de los adultos y si estos cambian su lugar de inserción en los procesos económicos tenderá a cambiar el carácter objetivo de la familia (De la peña, 1981).
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En las unidades familiares, la disponibilidad de ingresos monetarios favorecen la reproducción de todo el núcleo familiar, en general todas las relaciones tienen peso no económico.
La unidad familiar cumple, entonces, la función económica y social. Diferente a la unidad empresarial que su labor es netamente comercial. Ante estas dos situaciones de reproducción se enfrenta la unidad económica familiar. Por un lado debe cumplir atenciones de necesidad e incursionar en el sistema capitalista de producción. Lo que lleva a ampliar su carácter productivo con dos visiones y la administración de los factores que intervienen en cada uno de los sistemas.
El análisis anterior implica considerar a la economía campesina como un modo de producción precapitalista de producción, articulado al sistema capitalista que se contradicen respecto a la finalidad última, a la forma de relaciones de producción cuyos elementos los constituyen la mano de obra, la tierra y el capital. En los últimos 40 o 50 años la dinámica de las unidades familiares ha cambiado ante los desafíos del capitalismo, lo que Amir (2006) señala como “la mundialización por el mercado”. El campesino busca estrategias que permitan direccionar sus condiciones a las que impone el mercado, que impacte en su progreso económico y social, como es el empleo, los ingresos y los niveles de vida.