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Chapter 10 Delivering MTFC: Treatment Fidelity and Support to Carers
10.1 Fidelity to the MTFC model
10.1.4 Carers’ implementation of the model
Los dominados cumplen con las prácticas que autodeterminan y afirman su posición en la sociedad porque esto es lo que conocen y creen como “verdad” ya que es lo que, a través de la religión o de los medios de comunicación, se ha transmitido, como una especie de flujo de símbolos que organiza y sienta las bases de la vida misma de una comunidad: .
Ahora bien, en el momento en que esta “verdad” comience a definirse como una no-verdad; es decir, que las prácticas que conocían como verdad ya no son cumplidas o ejercidas, se desvincula del flujo de las relaciones de fuerza y surge un quiebre en lo que la sociedad concebía como verdadero. Así que cuando las prácticas que ejercen los dominados no sean ésa mismas que las relaciones de fuerza difundieron en un principio y entiendan que aquello que conocían como verdad puede cambiar, se crea un contrapoder, que a su vez, puede generar un nuevo modo de poder discursivo, nuevos flujos y nuevos regimenes de verdad.
Fue precisamente cuando los Hutu entendieron que esa verdad que había sido impuesta por los administradores belgas y los Tutsi, no era la verdad absoluta, es decir, que no era ésta la única forma de actuar y pensar, contraatacaron con un nuevos modos de poder: aquél del Hutu Power
que se convertía en el nuevo modo en el que se organizaba el régimen de verdad.
Poco tiempo después de la publicación del Manifiesto nacieron algunos movimientos sociales que, posteriormente, fueron transformados en partidos políticos. Algunos de ellos fueron: el partido extremista MDR-PARMEHUTU (Rwandese Democratic Movement/ Party of the Movement and of Hutu Emancipation) quefue creado en octubre de 1959 con la idea de ser “Hutu” y “democrático”. Pero éste no nació como un movimiento antimonárquico, sino que planteó la posibilidad de crear una constitución monárquica, pero “insistía en una democratización genuina de todas las instituciones existentes antes de que les fuera otorgada la independencia”58. Asimismo, en octubre de 1959, Grégoire Kayibanda fundó el Movimiento social Muhutu o MSM que poco tiempo después se unió con el MDR-PARMEHUTU, creando así un solo partido.
58
MAMDANI Mahmood, When victims become killers. Colonialism, nativism, and the genocide in Rwanda, Princeton University Press, New Jersey, 2002, p. 121. Traducido por Manuela Gómez.
Un grupo Tutsi creó un partido llamado UNAR (Rwandese National Union) que fue fundado en agosto de 1959. Era un partido de monarcas y tradicionalistas y lo que pretendía era restaurar las costumbres antiguas e independizarse de la administración belga. Esta es una de sus declaraciones: “¡Ruandeses! “¡Hijos de Ruanda!” […] ¡Unamos nuestras fuerzas! No dejen que la sangre de Ruanda se derrame en vano. No hay Tutsi, Hutu, Twa. ¡Somos todos hermanos! ¡Somos todos descendientes de Kinyarwanda!”59.
En noviembre de 1957 fue creado el partido APROSOMA (Association for the Social Promotion of the Masses), cuyo dirigente era Joseph Gitera. Era un partido populista, de la masa, que no pertenecía tan solo a los Hutu; se dirigía a los pobres, a los Hutu y a aquellos Tutsi que apoyaban las ideologías reformistas de los Hutu. Sin embargo, ya que los más pobres eran por lo general, Hutu terminó siendo un partido dedicado únicamente a éstos.
El partido Tutsi RADER (Rwandese Democratic Union)60 nació el 14 de septiembre de 1959. Su planteamiento era similar a aquel del UNAR, pero no querían desprenderse de la administración belga. El partido estuvo presente en varias elecciones, pero no tuvo la acogida que otros partido tuvieron.
En un principio los líderes Hutu estaban dispuestos a cooperar y a trabajar con los Tutsi; sin embargo, poco tiempo después en un discurso hecho en septiembre de 1959, Kayibanda pronunció las siguientes palabras:
“Nuestro movimiento se refiere al grupo Hutu humillado y despreciado por los Tutsi […]. Nosotros tenemos el deber de educar a la masa, estamos aquí para restituir el país a sus propietarios legítimos. Éste es el país de los Bahutu […]61.
Los dos partidos Hutu operaban desde posiciones geográficas distintas. El PARMEHUTU estaba ubicado en dos lugares: norte y centro. Por otro lado, el APROSOMA estaba ubicado en el centro sur y sur occidente del país. Pero aquello que los diferenciaba era el enemigo. Es decir, mientras que los PARMEHUTU declaraban que “no sabían aún si la campaña iba a ser dirigida a todos los Tutsi
59
Ibid., p. 120 60
PRUNIER, Gérard, The Rwanda crisis, history of a genocide, Columbia University Press, New York, 1995, p.48. Traducido por Manuela Gómez.
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sin distinción alguna, contra la alta aristocracia o contra aquellos que abusaron” […]62, de igual manera la campaña era dirigida en contra de los Tutsi; el APROSOMA por otro lado, “sostenía era un nacionalismo popular ruandés y la posibilidad de trascender Hutu y Tutsi como identidades políticas construidas en la edad colonial”63.
La creación de partidos políticos tanto Hutu como Tutsi muestra claramente que,
"Las diferentes clases y fracciones de clase están comprometidas en una lucha propiamente simbólica para imponer la definición del mundo social más conforme a sus intereses, el campo de las tomas de posición ideológicas que reproduce, bajo una forma transfigurada, el campo de las posiciones sociales. Pueden plantear esta lucha ya sea directamente, en los conflictos simbólicos de la vida cotidiana, ya sea por procuración, a través de la lucha que libran los especialistas de la producción simbólica (productores de tiempo completo) y tienen por apuesta el monopolio de la violencia simbólica legítima (cf. Weber), es decir, del poder de imponer (ciertamente de inculcar) instrumentos de conocimiento y de expresión (taxonomías) arbitrarias (pero ignoradas como tales) de la realidad social. El campo de producción simbólica es un microcosmos de la lucha simbólica entre las clases: sirviendo a sus propios intereses en la lucha interna en el campo de producción (y en esta medida solamente), los productores sirven a los intereses de los grupos exteriores al campo de producción"64.
La lucha de ideologías del poder y el contrapoder fue la respuesta al conflicto de diversos modelos políticos y sociales acordes con sus intereses y según como cada uno pensaba la realidad social, dividiendo y separando aún más la sociedad en dos o varios grupos.
El 25 de julio de año 1959, misteriosamente el mwami Mutara Rudahigwa murió. El nuevo rey tenía veinticuatro años y se llamaba Jean-Baptiste Ndahindurwa65, quien era hijo del mwami exiliado Musinga, y fue nombrado Kigeri V Ndahindurwa. Debido a que la situación de violencia y rivalidad se había agudizado, la entronización del nuevo rey fue llevada a cabo sin el consentimiento de los belgas. De hecho, los colonizadores no sabían cómo controlar la situación; había llegado muy lejos y ya no había vuelta atrás.
Mientras que las rivalidades entre los partidos políticos aumentaban, el primero de noviembre de 1959, el subjefe Hutu del partido PARMEHUTU, Dominique Mbonyumutwa, fue brutalmente
62
MAMDANI Mahmood, When victims become killers. Colonialism, nativism, and the genocide in Rwanda, Princeton University Press, New Jersey, 2002, p. 122. Traducido por Manuela Gómez.
63
Ibid., p.123. 64
BOURDIEU Pierre, Sobre el poder simbólico, p.3 65
atacado por jóvenes pertenecientes al partido Tutsi UNAR. De allí en adelante varios jefes y subjefes Tutsi fueron asesinados o expulsados y algunas de las casas de éstos fueron incendiadas, independientemente de sus recursos económicos, lo único que prevalecía era su identidad Tutsi.
La sublevación del poder Hutu y el poder dominante de los Tutsi esta vez se enfrentaron cara-a-cara para defender cada uno sus fuerzas: “las relaciones de fuerza que están ocultas por otras relaciones de fuerza donde lo que entra en combate son otros pertrechos, otras armas, donde el campo de batalla no requiere escenas sanguinolentas, pero sí la guerra”66.
Luchas continuas con armas tradicionales como lanzas, palos y machetes llevaron a lo que se conocería como la revolución de 1959. Como consecuencia de los continuos ataques contra los Tutsi, el 6 de noviembre de ese mismo año, el mwami y los integrantes del grupo UNAR se unieron para atacar a los comandantes de los partidos Hutu, en especial el APROSOMA, quienes eran considerados los más peligrosos, sobretodo el líder Hutu Joseph Gitera67 quien había redactado un texto en el cual pedía la abolición del tambor Karinga.
Para el 14 de noviembre de 1959, alrededor de 300 personas habían sido asesinadas y 1,231 (919 Tutsi y 312 Hutu) habían sido arrestadas por las fuerzas militares belgas68. El gobierno belga declaró un estado de emergencia y nombró en pleno conflicto al coronel Guy Logiest como comandante. Éste comenzó a reemplazar a los jefes Tutsi por Hutu; más de 300 jefes y subjefes Tutsi que habían sido asesinados, expulsados o aquellos que huyeron del país, fueron sustituidos por líderes Hutu.
El coronel Logiest estuvo tres años en Ruanda y desde el principio su determinación fue clara:
“Algunos de mis asistentes pensaban que estaba equivocado al ser tan parcial contra los Tutsi y que estaba llevando a Ruanda a una democratización cuyo final era distante e incierto… No, el tiempo era crucial para Ruanda. La gente necesitaba ayuda y protección. Mi rol fue esencial y fue importante haberlo podido ejercer hasta el veredicto final que resultaría de las elecciones comunales. Hoy, veinticinco años después, me pregunto qué fue lo que me hizo actuar con tal resolución. Era, sin lugar
66
MORENO César Hugo, Bourdieu, Foucault y el poder, Ibero Forum, Otoño No. II, año I, 2006, p.2 67
Gitera era un populista, cristiano y dirigente del partido APROSOMA. 68
a dudas, la voluntad de devolverle a la gente su dignidad. Y era probablemente el deseo […] de exponer la duplicidad de una aristocracia, básicamente, opresiva e injusta”69.
Bélgica estaba perdiendo el control sobre la situación. Para ese entonces había cerca de 130,000 Tutsi desplazados y la violencia era una amenaza constante; así que el gobierno belga decide promover unas elecciones municipales.
Aunque el partido político PARMEHUTU era un conjunto de varios movimientos pequeños y Kayibanda no era un líder fuerte, en las elecciones que se llevaron a cabo entre el 26 de junio y el 30 de julio de 1960, el partido que obtuvo la victoria fue éste mismo con el 70% de los votos.
Los nuevos administradores se llamaban burgomaestres70 y comandaban 229 communes; de estos 229 sólo 19 eran Tutsi y 160 eran PARMEHUTU. El coronel Logiest declaró que la “guerra había terminado”, sin embargo, entre los días 14 y 15 de octubre, luego de una disputa entre un policía y un Tutsi, trece Tutsi fueron asesinados, lo que generó un aumento de desplazamientos. “Los nuevos burgomaestrescomenzaron a implementar el viejo hábito de un sistema “feudal” y estaban creando su propio clientelismo Hutu con el modelo utilizado por los Tutsi, muchas veces igual de opresivo a aquel de sus predecesores”71.
Las continuas protestas por parte de los Tutsi desplazados llevaron a que la Asamblea de las Naciones Unidas le exigiera a la administración belga organizar una especie de reconciliación nacional, sin embargo, esto llevó a un golpe de estado por parte de los colonizadores y, finalmente, el 28 de enero de 1961, Grégoire Kayibanda, declaró la República. El 25 de septiembre de éste mismo año se llevaron a cabo las elecciones legislativas. El partido político PARMEHUTU volvió a ganar con un 78% de votos, el grupo Tutsi UNAR recibió sólo 17% de votos; era evidente que el grupo Hutu estaba imponiéndose como nueva autoridad. Una vez más Grégoire Kayibanda era el presidente electo.
69
Ibid., p. 49. 70
Se dice burgomaster en inglés y eran aquellos elegidos alcaldes o jefes magistrales en algunos pueblos del norte de Europa.
71
PRUNIER, Gérard, The Rwanda crisis, history of a genocide, Columbia University Press, New York, 1995, p.52. Traducido por Manuela Gómez.
Un informe realizado por las Naciones Unidas declara que:
“El desarrollo de los últimos 18 meses han llevado a una dictadura racial de una parte… Es muy probable que algún día seamos testigos de una reacción violenta por parte de los Tutsi”72. Pero esto ya se podía presenciar. Los Tutsi exiliados en Uganda y Burundi, llamados por los Hutu los Inyenzi
o cucarachas, ya habían comenzado a atacar. Al intentar volver al país, quince mil Tutsi perdieron la vida.
Para el año 1964, 336,000 Tutsi habían huido a países vecinos:
Burundi 200,000 Uganda 78,000 Tanzania 36,000 Zaire 22,000
Fuente: PRUNIER, Gérard, The Rwanda crisis, history of a genocide, Columbia University Press, New York, 1995, p. 62
Los Hutu habían tomado consciencia de su poder y cambiaron aquellas creencias, ideologías y políticas para crear unas nuevas que defendieran sus causas. “El cambio social, […] no es probable mediante la movilidad social individual. Es preciso modificar el estatuto de las instituciones. Destruirlas para constituir otras, diferentes, imponer nuevos arbitrarios”73.
Aún después de los episodios violentos, los atentados sangrientos y el desplazamiento forzado de los Tutsi que se llevaron a cabo, el 1 de julio de 1962, Ruanda declaró su independencia.
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