Los sistemas propulsores se basan en un mecanismo que ya está operando activamente en nuestra mente. Ellos ya existen en la estructura mental y emocional de los seres humanos, desde la infancia, aunque normalmente como procesos muy inconscientes y no siempre son empleados para impulsar una acción útil para la persona.
Ni siquiera estamos conscientes de su existencia y son los que determinan completamente nuestra vida.
Los sistemas propulsores se basan esencialmente en el Meta Programa o filtro de dirección, de acercamiento y alejamiento, “dolor –placer” o “recompensa-castigo”. Y como los Metaprogramas son inconscientes los sistemas propulsores también están actuando de una manera completamente inconsciente –pero completamente poderosa- en la vida de las personas.
Una persona hace algo porque quiere acercarse a determinada cosa u obtener un beneficio o emprende una acción porque quiere evitar cierta cosa, un sufrimiento, un dolor, un castigo.
El sistema dolor-placer es la base de la acción y la inacción en los seres humanos. Entonces existen en las personas funcionando dos tipos de sistemas propulsores:
A) Aquellos que conducen a la acción (fumar, beber, etc.)
B) Aquellos que conducen a la inacción (no esforzarse, no realizar cierta actividad que podría impulsar una carrera profesional, etc.)
Como las personas están – a veces- tan enfocados en el placer que van a obtener de algo se acercan a eso y no se dan cuenta que se alejan de otra cosa importante. Y al final -por acercarse al placer sin preocuparse de lo que se alejan- se están acercando –realmente- al dolor. Por ejemplo en un vicio, una adicción, una compulsión (fumar, beber, comer en exceso).
Y otras están tan enfocadas en el dolor que puede ocasionar algo y en alejarse de eso (desmotivación o inacción), que no se dan cuenta que también se están alejando de un placer y una satisfacción que aquello trae.
Porque cuando nos acercamos a alguna cosa nos alejamos de otra y cuando nos alejamos de aquella nos acercamos a otra. Y si no tenemos claro adonde nos estamos acercando y de donde nos estamos alejando podemos terminar en un estado peor. Muchas personas por alejarse de un dolor caen en otro peor. Y otras por acercarse a lo que parece doloroso obtienen finalmente placer y satisfacción.
En definitiva lo que buscamos es un sabio equilibrio y que ambos Metaprogramas estén funcionando simultáneamente en forma de sistemas propulsores y en una dirección adecuada, sana y útil para una persona.
Los sistemas propulsores como todas las cosas, como los Meta Programa, etc., no son buenos ni malos. Su utilidad va a ser evaluada solamente de acuerdo a los beneficios o daños que ocasionen en la vida de una persona.
Podemos aprender a emplear conscientemente los sistemas propulsores en una forma poderosa. Y así re-dirigir estos mecanismos o sistemas cuando están dañando o generando inacción perjudicial en nuestra vida (procrastinación) o conduciéndonos a la acción que nos daña (vicios, compulsiones y similares).
En los programas de motivación generalmente se utiliza solo uno de los dos Meta Programas de dirección. O la “recompensa –placer” -como una zanahoria frente a la nariz de un caballo- , o el “castigo-dolor” -el látigo y las espuelas que hacen andar o correr al mismo caballo.
En los Sistemas propulsores se utilizan AMBAS COSAS simultáneamente. Por eso son irresistibles. Es imposible así que no funcionen. No van a fallar jamás. Cuando están bien instalados.
SISTEMAS PROPULSORES
Podemos establecer dos tipos de sistemas propulsores. Uno para alejar a la persona de algo dañino o para acercar a la persona a algo beneficioso pero que requiere un esfuerzo:
A) Si la idea de establecer un sistema propulsor para un cambio personal o terapéutico, y alejar a la persona de una conducta dañina, debemos anclar una sensación negativa asociada a la acción de la cual la persona quiera alejarse (fumar, comer en exceso, un mal hábito, etc.), y al
persona le convenga acercarse (estar libre de ello o abstenerse).
B) Pero si lo que queremos es impulsar a una persona a realizar una acción (realizar un cambio, terminar lo que han estado postergando, incurrir en una acción benéfica y útil, pero que requiere de un esfuerzo, comenzamos a establecer el sistema propulsor anclando una sensación negativa asociada a no hacer nada y otra positiva asociada a hacerlo.
TIPO DE ACCION O CONDUCTA ASOCIACIONES SIMULTANEAS ACTUALES (PROPULSION EXISTENTE ACTUAL) ASOCIACIONES SIMULTANEAS BUSCADAS (PROPULSION GENERADA CONSCIENTEMENTE POR NOSOTROS) ACCION DAÑINA Vicios, compulsiones, adicciones (fumar, beber, jugar al casino en exceso,
etc.) Hacerlo: Placer No hacerlo: Dolor Hacerlo: Dolor No hacerlo: Placer INACCION DAÑINA. POSTERGACION Postergar dieta, gimnasio, esfuerzo por impulsar una
resultado benéfico, postergar un cambio benéfico Hacerlo: Dolor No hacerlo: Placer Hacerlo: Placer No hacerlo: Dolor
Para comenzar a cambiar el sistema propulsor, debemos primero debilitar en la mente el propulsor que está funcionado de manera errónea y comenzar a cambiarlo por el que queremos establecer nosotros por medio de las siguientes preguntas:
La secuencia es sumamente importante, así como lo es el lenguaje.
Lo que buscamos es producir una respuesta emocional por un breve período de tiempo asociada a lo negativo, ya que esto es lo que inicia el mecanismo propulsor nuevo que queremos establecer.
Estas dos preguntas en si mismas conforman el sistema propulsor Y finalizas diciendo ¿Cuánto más fácil y atractivo te resulta ahora, después de haberlo pensado así?
Esta preguntas tienen poder ya sea que si las que realizamos a otras personas como si las realizamos en nuestra mente a nosotros mismos.
Después de eso procedemos a instalar un sistema propulsor por medio de anclajes en estado hipnoide
MAESTRIA 8
Copyright Nº 201.044 © Dr. Rod Fuentes. Santiago. Chile, Mayo 2009.