Dentro de un SRI se configura una dotación institucional específica que guía las conductas sociales y condiciona el surgimiento de procesos de aprendizaje interactivos. Tal como se indicó en la sección anterior la proximidad geográfica, en combinación con la existencia de una dotación institucional específica, actúan como mecanismos reductores de los altos costos de transacción presentes en la transmisión de conocimiento tácito. El ambiente institucional ofrece los incentivos para que se lleven a cabo tales transferencias de conocimiento.
Adoptando la rigurosidad semántica propuesta por Edquist y Johnson (1997 en Cooke et. al., 1998), el enfoque SRI distingue entre organizaciones – actores – e instituciones formales y no formales - normas, reglas, rutinas, convenciones, reglas de juego.. De acuerdo a estos autores evolucionistas, las instituciones cumplen una triple función: ofrecen información, reduciendo la incertidumbre; regulan conflictos y la cooperación; y proveen incentivos.
La formación de instituciones y su persistencia en el tiempo responde a un proceso
path-dependence, imprimiendo de este carácter a los sistemas de innovación
regionales/locales. Las instituciones, como mecanismos que coordinan las acciones entre las personas, surgen de manera circunstancial en la experiencia histórica, adquieren status de acuerdo social y permanecen en el tiempo a través de la formación y refuerzo de las expectativas mutuamente consistentes (Davis, 1994).
La naturaleza path- dependence de la dotación institucional regional le confiriere a las instituciones una especificidad local, no reproducible, y persistente en el tiempo (Maskell y Malmberg, 1999), de forma tal que, la dotación institucional es una ventaja competitiva localmente construida y define el arraigo – embeddedness – de una región. (Cooke et. al., 1998; Cooke, 2001a; Cooke, 2010; Cooke y Leydesdorff, 2006).
El arraigo se representa en el grado en que los agentes, pertenecientes a una comunidad social, comparten normas comunes de cooperación y se involucran en relaciones basadas en la confianza e “interdependencias no comerciales”, en oposición, a la prevalencia de conductas individualistas, competitivas y de relaciones jerárquicas (Cooke, 2001a). El carácter arraigado sugiere un marcado potencial para la constitución de sistemas de innovación a nivel regional (Cooke et. al, 1998; Cooke, 2002; Cooke, 2010)32, si bien, tal como lo advierte Campolina Diniz (2010) no son muchas las experiencias que logran recrear un ambiente institucional, un capital social, reflejado en un denso entramado de relaciones, particularmente en países y regiones periféricas.
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Esta noción se articula con el concepto de capital social (Putnam) y con la noción de proximidad institucional (Boschma, 2005; Camagni, 2004; Maskell y Malmberg, 1999, entre otros). La proximidad institucional refiere al lenguaje, las representaciones, las normas, códigos y valores de comportamiento compartidos que alientan la confianza mutua y la cooperación entre los agentes, limitando las conductas oportunistas y reduciendo los costos de transacción.
Proximidad física y dotación Institucional en los vínculos entre Organizaciones de Conocimiento y Empresas.
Entre los vínculos que conforman un SRI se encuentran los conformados por las organizaciones de I+D (sub-sistema de creación y difusión de conocimiento) y las empresas (sub-sistema de adaptación y explotación del conocimiento). Siguiendo a Fritsch y Schwirten (1999), las universidades, centros I+D, pueden transferir conocimiento de tipo codificado (publicaciones, patentes) sin mediar interacción alguna con las empresas, mientras que en otras ocasiones, la transferencia de conocimiento requiere de contactos personales (servicios de consultoría, proyectos I+D conjuntos, intercambios personales de know-how.). Por otra parte, los vínculos entre las universidades/centros I+D y las empresas implican distintos grados de uso y generación de conocimiento (Fernández-Esquina, 2011, CEPAL, 2010). En este sentido, es factible categorizar a los vínculos entre las organizaciones de conocimiento y las empresas de acuerdo al grado de interacción y la naturaleza del conocimiento involucrado. La figura 2 adapta la propuesta de clasificación de Fernández-Esquina (2011) a estas dimensiones.
Figura 2. Tipos de Vinculaciones Universidad – Empresas.
Fuente: Elaboración propia en base a Fernández-Esquina et. al. (2011), CEPAL (2010) y Fritsch y Schwirten (1999). Mayor Complejidad Uso y Generación de Conocimiento Menor Complejidad Uso y Generación de Conocimiento Aprendizaje Interactivo Intercambio de Conocimiento Transferencia Unilateral de Conocimiento Empresas Spin-Off
Patentes Proyectos I+D Centros Mixtos Alianzas I+D Consultorías Servicios Técnicos de Rutina Capacitaciones Modelamiento, Ingeniería y Diseño de Plantas y Procesos Contactos Informales Frecuentes Spillovers
La naturaleza tacita del conocimiento involucrado en las vinculaciones entre organizaciones de conocimiento y empresas remite a la necesidad de proximidad física para su transmisión. En concordancia con el enfoque SRI, los estudios empíricos de Jaffe et. al (1993), Audretsch y Feldman (1996), Varga (1998), Acs et. al. (2002), aportan evidencia a favor de la concentración espacial de los derrames de conocimiento que se producen desde la universidad hacia las firmas. En este sentido, Jaffe (1989:957) afirma:
“For none of these spillover phenomena are the ‘transport’ mechanisms understood. if the mechanism is primarily journal publications, then geography location is probability unimportant in capturing the benefits of spillovers. If, however, the mechanism is informal conversations, then geography proximity to the spillover source may be helpful o even necessary in capturing these spillover benefits”
Otras contribuciones relativizan el requisito de proximidad geográfica a favor de la proximidad organizacional (cohesión de los individuos que conforman una red). Estas contribuciones, ponen el acento en el desempeño de las organizaciones denominadas “comunidades de la práctica” o “comunidades epistémicas” como vehículos claves para la producción y difusión de conocimiento tácito entre sus integrantes, congregados en función de la realización de prácticas similares y de una base de conocimiento en común, independientemente de su localización física. Así, las denominadas “comunidades de práctica” constituyen una especie “des- territorialización de la proximidad” (Bunnell y Coe, 2001, en Gertler, 2003: 87) mientras que los “activistas del conocimiento” actúan como vehículos de difusión del conocimiento (por ejemplo del conocimiento tácito trasmitido entre las grandes firmas y sus filiales)
Boschma (2005), por su parte, sugiere que la proximidad geográfica no reviste el carácter de condición necesaria para la difusión y creación de conocimiento: la cercanía cognitiva (base de conocimiento en común) es un requisito previo para la existencia de derrames de conocimiento de tipo tácito (sin mediar interacción alguna). Asimismo, la proximidad geográfica tampoco opera como condición necesaria. La transmisión de conocimiento de tipo tácito puede producirse a través de interacciones en redes surgidas de la conjunción de la proximidad cognitiva, la proximidad social e institucional, y/o la proximidad organizacional (grado de autonomía/ control dentro de las redes).
La cuestión de la proximidad geográfica, sin embargo, forma parte de un debate que está lejos de haberse agotado. Con la frase “fetichismo espacial”, Morgan (2004) , pone de manifiesto que los enfoques que ponen en cuestión a la proximidad física suponen, equívocamente, que los códigos, normas, procedimientos compartidos, a partir de los cuales se generan redes de transmisión de conocimiento tácito, emergen de forma automática sin intervenir la proximidad geográfica en la construcción de los mismos.
Por último, Torre y Rallet (2005) introducen la noción de proximidad geográfica temporal y diferencian entreproximidad geográfica y co-localización, conceptos que resultan equivalentes bajo el enfoque SRI. La proximidad geográfica temporal, ge- nerada a partir del traslado de los actores involucrados hacia un lugar común, per- mite establecer las reglas y patrones de acción que coordinarán las interacciones entre tales individuos. De acuerdo a este enfoque, las redes de conocimiento pue- den ser locales o puede tratarse de redes des-territorializadas o no-localizadas (trasciende la escala local/regional) (cuadro 3)
Cuadro 3. Interacciones Locales y No-Locales y Tipos de Proximidad Proximidad Geográfica Proximidad Institucional (*) Proximidad
Geográfica
Co-localización sin interacciones directas (efectos indirectos en la forma de economías de urbaniza- ción)
Redes locales. Sistemas locales de producción/innovación
Proximidad Institucional
(*)
Co-localización temporal (proyectos, encuentros).
Interacciones no-localizadas (orga- nizaciones transnacionales, cadenas de valor). Coordinación a la distancia usando reglas organizacionales y TICS
Fuente: Elaboración propia en base a Lagendijk y Lorentzen (2007), Torre y Rallet (2005) y Boschma (2005). Nota: Boschma (2005) señala que la noción de proximidad empleada por los Teóricos de la Proximidad, se compone de
proximidad institucional y proximidad cognitiva.
Una reflexión que resulta relevante para los vínculos entre las organizaciones de conocimiento y las empresas, se refiere a la necesidad de co-localización según las etapas de los procesos I+D. Según Torre y Rallet (2005), en las actividades I+D de exploración (búsqueda de nuevos conocimientos ligados a cambios tecnológicos), se requiere de co-localización entre firmas y las organizaciones de conocimiento para el intercambio de conocimiento tácito. En las actividades I+D que suponen la explotación de técnicas conocidas, se requiere de proximidad temporal, mientras
que, la fase de imitación de los procesos de innovación llevados a cabo en otras empresas, no resulta necesaria la proximidad física (cuadro 4)33.
Cuadro 4. La Proximidad Geográfica Temporal y Permanente en las Cooperaciones Tecnológicas.
Proceso exploración de I + D Proximidad geográfica permanente Proceso explotación de la I + D Proximidad geográfica temporal
Proceso imitación de la I + D No resulta necesaria la proximidad geográfica Fuente: Torre y Rallet (2005).
Desviando la atención hacia el rol de la configuración institucional, la literatura ofrece ejemplos de la influencia que reviste este activo específico en la construcción de los vínculos entre las organizaciones de conocimiento y las empresas que comparten una misma localidad. En la región de Baden-Württemberg (Alemania), paradigma del buen funcionamiento de un SRI, Cooke (2006) indica que la disposición asociativa entre firmas y organizaciones de conocimiento se remonta a mediados del siglo XIX con las políticas públicas de creación de centros de formación profesional destinados a cubrir las necesidades de mano de obra especializada para la industria ferroviaria de la región.
En el caso de los sistemas de innovación high-tech, y siguiendo el trabajo mentor de Saxenian (1996), entre los factores que permiten explicar el éxito innovador de Silicon Valley, se encuentra la conducta de fomento de los vínculos universidad – industria adoptada por la Universidad de Stanford; incubación de empresas de base tecnológica y creación temprana de una oficia de licencias para el desarrollo y creación de tecnología.
Por su parte, Bercovitz y Feldman (2006) indican que la propensión de los académicos a relacionarse con el sector productivo se encuentra influenciada por factores institucional propios de la universidad y del marco regulatorio regional- nacional (cuadro 5). Se suman, además características de las firmas (analizadas en la próxima sección) y motivaciones personales de los investigadores.
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Rallet y Torre (1998), puntualizan en la necesidad de proximidad física para la transmisión del copioso conocimiento tácito presente en la actividad de I+D de las universidades: los avances en la ciencia y la tecnología requieren de prácticas de tipo “brainstorming” y suponen la generación de nuevo conocimiento que no es inmediatamente codificado. Asimismo, la proximidad física sirve como mecanismo de coordinación en un contexto caracterizado por la difusa división de tareas y la ausencia de una autoridad capaz de resolver los problemas de coordinación. Este mismo argumento se emplea en los proyectos de investigación conjuntos entre universidades-centros de ciencia y tecnología y empresas (Bercovitz y Feldman, 2006)
Cuadro 5. Propensión a Transferir Conocimiento por parte de los Investigadores. Condicionantes Institucionales.
Nivel Condicionantes Institucionales
Universidad Centro I+D
Efecto capacitación: tradición de transferencia de la institución
Efecto cohorte: política de vinculación propuesta por el jefe de departamento actual
Efecto liderazgo: académicos de igual o superior rango involucrados en transferencias
Predominio de las ciencias básicas, caracterización de la actividad comercial como inapropiada
Marco Regulatorio Regional-Nacional
Régimen de propiedad intelectual que permita la comercialización de los resultados de la actividad académica.
Grado de centralización del sistema de financiación. La descentralización, la competencia por fondos otorgados por distintas agencias, se asocia a una mayor vinculación con las empresas.
Fuente: Elaboración propia en base a Bercovitz y Feldman (2006).
3.2. LA PROXIMIDAD COGNITIVA. DISTINTOS TIPOS DE SISTEMAS