6.4 Case Studies
6.4.4 Case Study 3: API-level vulnerability impact analysis for CVE-2015-0227
Por todo ello, tratando de romper el bloqueo, pensamos en estimular la memoria de nuestros informantes mediante encuestas de reconocimiento de refranes, que si bien no servirían para «descubrir» nuevas paremias, sí nos servirían para ver en qué grado se conocían las incluidas en los repertorios y las ya registradas.
Siguiendo el modelo propuesto por Permiakov, y que ha sido ya utilizado en el ámbito del español en el marco del proyecto de investigación del mínimo paremiológico dirigido por las doctoras Sevilla Muñoz y Zurdo Ruiz-Ayúcar,80 siendo de resaltar los trabajos en
paremiología comparada para las lenguas eslavas realizados por las profesoras Tarnovska y Vyshnya (Vyshnya: 2008), elaboramos una serie de cuestionarios que sirvieran de complemento y apoyo a nuestras entrevistas en profundidad.
El método propuesto por Permiakov para el reconocimiento de paremias se basa en pedir al encuestado que complete la paremia de la que se le ha dado la primera parte. El método tiene claros inconvenientes, como el de primar las paremias más conocidas, y que solo de forma marginal saca a la luz paremias «nuevas», pero aún con todo, combinado con otro
80 Nos referimos a los proyectos I + D HUM2005-03899/FILO: El mínimo paremiológico: opciones
metodológicas y su aplicación a la didáctica de las lenguas y Ampliación del mínimo paremiológico: opciones metodológicas y su aplicación a la didáctica de las lenguas (2008-2011, FFI2008-
tipo de encuestas puede resultar útil para conocer el grado de competencia paremiológica de los hablantes.
Como nuestro propósito no era la determinación del mínimo paremiológico ribereño, que presumimos se desvía poco del nacional, sino ver hasta qué punto eran conocidas las paremias que ya habíamos encontrado en los estudios preliminares, elaboramos una lista con las paremias que habían sido publicadas en 1. Curso de formación de la mujer rural (CEAS de Aranda de Duero, 1997); 2. Refranero de Tubilla del Lago (Tubilla del Lago, s. f.); y 3. Refranero de Alcozar (Alcozar, s. f.). Se completó la lista, hasta sumar 900, con paremias extraídas del Refranero temático castellano (Panizo Rodríguez, 1999d) y algunas de nuestros propios archivos. Todas estas fuentes declaraban haber utilizado principalmente fuentes orales para su elaboración.
Las paremias se dividieron en grupos de 50 y se elaboraron 14 encuestas diferentes. En la primera parte (A), el encuestado debía completar la paremia según el método de Permiakov; en una segunda parte (B), el encuestado debía decir si reconocía otras 50 paremias. Las encuestas se realizaron de forma oral y directa, grabándose la conversación, a fin de poder volver sobre los resultados. Tanto en la parte A como en la parte B, se le pedía al encuestado que dijera en cualquier momento cualquier paremia que le viniera a la mente. Los grupos de 50 se combinaron convenientemente para que un mismo grupo pudiera aparecer tanto en la parte A como en la parte B. De cada encuesta se hicieron en principio tres copias, por lo que una vez realizadas las 42 encuestas iniciales podrían evaluarse los resultados e iniciarse nuevas encuestas, bien sobre las ya trabajadas, o sobre las nuevas, basadas en los resultados anteriores. No se llegaron a completar estas 42 encuestas, por lo que esta vía de levantamiento de datos sigue abierta.
A pesar se los escasos resultados obtenidos, lo que nos impide llegar a unas conclusiones acerca del grado de conocimiento de estas paremias por parte de los hablantes, sí pudimos sacar algunas enseñanzas de la experiencia:
En cuanto al método:
• El método es válido como forma de investigación, si bien requiere tiempo y paciencia para encontrar las personas adecuadas.
• La encuesta (50 + 50) puede resultar larga, o incluso aburrida, para alguno de los
informantes, por lo que hay que saber cortar cuando esto ocurra. No nos planteamos las alternativas más reducidas pues la mayoría de los informantes se sintieron cómodos. El tiempo medio para cada parte de la encuesta fue de unos cuatro minutos, por lo que resulta factible para la mayoría.
• Tal como pensamos en un principio, tras las cincuenta primeras encuestas deberían evaluarse los resultados y depurar estas primeras listas, quitando algunas (p. ej. las duplicidades), e incorporando nuevas, si fuera necesario.
En cuanto a los resultados en sí:
• El número de aciertos o incluso de respuestas es independiente de la competencia
paremiológica que a priori le otorgamos al informante.
• El número de aciertos es bastante uniforme entre unos informantes y otros, no pasando en ningún caso de 20 las respuestas acertadas en la primera parte, y de 25 en la segunda. La media está alrededor de 15 y 18 respectivamente. En cualquier caso, este punto podrá variar a medida que obtengamos más respuestas.
• Espontáneamente los informantes proporcionan otras paremias, por lo general muy conocidas.
• Por lo general, los informantes no suelen ser muy exigentes a la hora de calificar
ellos mismos su grado de conocimiento. Si se han aproximado a una paremia, o han proporcionado una similar, dan como acierto pleno esa aproximación. Por ejemplo, al pedir que completaran Caga más un buey que..., una respuesta como «cien/muchos pequeños» resultaba para el encuestado válida.
En cuanto a las fuentes que hemos empleado para la elaboración de las listas:
1. Curso de formación de la mujer rural: Reconocimiento desigual. Nos sorprende, pues incluso algunas de las encuestadas habían participado en ese curso y teóricamente habían aportado esas paremias.
2. Tubilla del Lago: Aunque aparentemente las paremias recogidas en su refranero parecen fácilmente reconocibles, no lo son en absoluto. Los resultados positivos han mostrado alguna vinculación con esa localidad.
3. Alcozar: En general se reconocen, salvo en algunos casos de variantes o paremias muy locales.
4. Refranero temático castellano: A priori sabíamos que las paremias seleccionadas de esta publicación iban a presentar una cierta dificultad, y así fue. Solo las muy conocidas fueron reconocidas, por lo que nos atreveríamos a decir que la publicación de Panizo Rodríguez no representa a la Ribera del Duero burgalesa, salvo en la parte común, mínimo paremiológico, del resto de España.