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7.5 Case study evaluation

7.5.1 Case study plan

El Distrito Federal, por ser la capital del país y sede de los poderes públicos, ha sido beneficiaria del gasto público nacional con relación a otras regiones metropolitanas del país. Desde los años ochenta, las acciones de instituciones sociales dedicadas a la provisión de bienes y servicios públicos, se han concentrado en el Valle de México y han servido para mitigar los conflictos sociales.

Así las cosas, en 1991, aproximadamente 16% de la inversión nacional destinada al sector de agua potable y alcantarillado fue canalizada para satisfacer las necesidades de la ZMCM, lo cual representó un monto de 550 millones de pesos. Del presupuesto asignado para el Distrito Federal, más de la mitad lo aportó la Federación (314 millones de pesos); cerca de una tercera parte, el Estado de México y el Departamento del Distrito Federal (184 millones), siendo mínima la proporción de créditos y fondos provenientes de los organismos operadores, con 8.5% (47 millones). Respecto a este último renglón, en el ámbito nacional éste representa el 35.7% del total

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de recursos aportados, lo cual indica la poca capacidad financiera, y que los organismos operadores del servicio en la ZMCM dependen ampliamente de la federación (Cuadro 36).43

Cuadro 36. Presupuesto para el subsector de agua potable y alcantarillado en 1991 (miles de pesos)

Nivel nacional ZMCM

Orígenes de los

recursos $ Porcentaje $ Porcentaje

Federal 1,238 35.7 314 57.1 Estatal y municipal 1,000 28.8 189 34.4 Crédito y fondo de organismos operadores 1,229 35.5 47 8.5 Total 3,467 100.0 550 100.0

Fuente: Martha Schteingart y María T. Torres, “Políticas de agua y drenaje en la Ciudad de México”, en Martha Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997, p. 147

El programa de abasto social de leche fue concebido inicialmente como un programa destinado a la población del Distrito Federal y municipios conurbados. A partir de 1972 se creó la paraestatal Leche Industrializada Conasupo S.A de C.V (Liconsa), cuyas funciones centrales se orientaron a la rehidratación y distribución de leche para los sectores de menores ingresos. Los datos disponibles indican que durante los años ochenta se produjo una rápida y sostenida expansión de la cobertura del programa en la Zona Metropolitana del Valle de México y además dicha cobertura fue extendida a las áreas metropolitanas de Guadalajara y Monterrey. A precios constantes de 1980, el subsidio creció de 1, 784 millones de pesos en dicho año a 4,903 millones en 1990, y en número de familias atendidas de 425 mil en el primer año, a 2,097 mil en el último (Cuadro 37).44

43 Martha Schteingart y María T. Torres, “Políticas de agua y drenaje en la Ciudad de México”, en Martha

Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997, p. 147

44 Emilio Duhau, “Las políticas de apoyo a la alimentación”, en Martha Schteingart y María T. Torres, “Políticas de agua y drenaje en la Ciudad de México”, en Martha Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997, p. 199

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Cuadro 37. Evolución del Programa de Abasto Social de Leche (1980-1990)

Año Valor del subsidio

(millones de pesos de 1980) Familias atendidas (miles) 1980 1,784 425 1981 2,023 536 1982 2,875 566 1983 2,780 742 1984 3,513 788 1985 4,038 1,029 1986 4,506 1,476 1987 5,104 1,829 1988 4,449 1,953 1989 6,535 2,562 1990 4,903 2,097

Fuente: Emilio Duhau; “Las políticas de apoyo a la alimentación”, en Martha Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de

vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997p. 200

Una evaluación independiente en la ZMCM, la cual abarcó 16 delegaciones del Distrito Federal y 17 municipios conurbados del Estado de México, señaló que el programa atendió a 1,550,000 familias en 1990, con un tamaño promedio de 5.9 miembros por cada una. De acuerdo con las cifras del XI Censo General de Población realizado en 1990, el porcentaje de cobertura del programa fue del 50.7% de la población total.

De acuerdo con los datos del padrón, sólo en 15.6% de los casos, los ingresos familiares superaron los 2 salarios mínimos mensuales. En la zona metropolitana el programa Liconsa contaba en 1990 con un total de 857 lecherías que atendían 47% de las familias de la zona y 57% de los habitantes. En ese año había 82 lecherías en Iztapalapa, 34 en Tlalpan, 21 en Chalco y 53 en Ecatepec.45

Entre 1986 y 1989, se extendió la distribución de los “tortibonos, el cual consistió en un programa encaminado a subsidiar el consumo de tortilla a través de bonos canjeables por uno o más kilogramos del producto. Dicho programa fue operado en la ZMVM a través de las tiendas Conasupo, Lecherías Liconsa, sindicatos y diversas agrupaciones sociales. En 1990, el programa benefició a 5,972,000 familias y el valor del subsidio ascendió a 2,669 millones de pesos de 1980 (Cuadro 38).

Cuadro 38. Evolución del Programa de Abasto de Tortilla, (1986-1990)

Año Valor del subsidio

(millones de pesos de 1980) Familias atendidas (miles) 1986 388 6,996 1987 2,650 6,378 1988 2,608 6,040 1989 2,562 6,703 45 Ibid, pp. 200-201

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1990 2,669 5,972

Fuente: Emilio Duhau; “Las políticas de apoyo a la alimentación”, en Martha Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de

vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997p. 203

La cobertura de servicios de salud que proporcionan instituciones como el Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) en el Distrito Federal, podría considerarse de las más altas en el país, a pesar de los rezagos propios de un país en vías de desarrollo. En 1980, el IMSS atendía a 7,368,720 derechohabientes, mientras que en 1989 la cifra apenas se incrementó a los 7,532,397 millones, significando un crecimiento de 2.2%, el cual contrasta con el 800% registrado en el Estado de México (Cuadro 39).

Cuadro 39. Derechohabientes del IMSS en el Distrito Federal y el Estado de México

(1980-1989)

Año Distrito Federal Estado de México

1980 7,368,720 355,569

1989 7,532,397 2,860,563

Crecimiento 80-89

(porcentaje) 2.2 800.4

Fuente: Emilio Duhau; “Evolución reciente del sistema público de salud y seguridad social. Su impacto en las colonias”, en Martha Schteingart (coordinadora) Pobreza, condiciones de vida y salud en la Ciudad de México, El Colegio de México, México, 1997, p. 243

Hasta 1997, los programas sociales instrumentados por diversas secretarias y dependencias federales coexistían con las acciones y programas sociales que instrumentó el Gobierno del Distrito Federal. En materia de asistencia social, para 2010 la Secretaria de Desarrollo Social da cuenta de la existencia de más de 600 Estancias Infantiles, distribuidas en las 16 Delegaciones políticas, en las que diariamente se atienden alrededor de 22 mil niños.46

En el pasado mediato, las acciones de regularización del suelo y vivienda tuvieron alcances limitados y parciales que sólo consiguieron postergar los problemas de habitabilidad. Por ejemplo, entre 1989-1994, se entregaron 152,748 títulos de regularización del suelo que beneficiaron a casi 916 mil personas. La vivienda terminada en el mismo periodo llegó a 27,796 acciones, lo cual pudo beneficiar a 139 mil personas (Cuadro 40).

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Cuadro 40. Acciones de regularización del suelo y vivienda en el Distrito Federal (1980-1989)

Suelo Vivienda

Regularización

Terminada Personas

beneficiadas

Año Lotes Superficie Títulos

expedidos Población beneficiada 1989 30,000 7,802 26,446 158,676 1,068 5,340 1990 53,000 10,582 35,870 215,220 6,578 32,890 1991 72,751 4,900 16,611 99,666 4,877 24,521 1992 71,250 4,739 16,063 96,378 1,825 9,125 1993 42,890 6,168 20,907 125,442 5,740 28,700 1994 43,139 10,871 36,851 221,106 7,708 38,540 Total 313,030 45,062 152,748 916,488 27,796 139,116

Fuente: Anexo estadístico del VI Informe de Gobierno CSG, 1994, p. 499

El marco jurídico que regula la política de desarrollo urbano, vivienda, explotación, uso y aprovechamiento de los bienes del patrimonio del Distrito Federal está constituido por diversos ordenamientos. El artículo 12 fracción V del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal establece en términos generales el marco de actuación de las autoridades en materia de la planeación y ordenamiento del territorio, ya que

“la organización política y administrativa del Distrito Federal atenderá los siguientes principios estratégicos: [...] La planeación y ordenamiento del desarrollo territorial, económico y social de la Ciudad, que considere la óptica integral de la capital con las peculiaridades de las demarcaciones territoriales que se establezcan para la división territorial.”

Por la división formal de poderes, de acuerdo al artículo 42 Fracción XIV del Estatuto, le corresponde a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal :

“legislar en materia de planeación del desarrollo; en desarrollo urbano, particularmente en el uso del suelo; preservación del medio ambiente y protección ecológica; vivienda; construcciones y edificaciones; vías públicas, tránsito y estacionamientos; adquisiciones y obras públicas; y sobre explotación, uso y aprovechamiento de los bienes del patrimonio del Distrito Federal.”

De igual manera la fracción XV del artículo 42 del Estatuto toca a la Asamblea:

“Regular la prestación y la concesión de los servicios públicos; legislar sobre los servicios de transporte urbano, de limpia, turismo y servicios de alojamiento, mercados, rastros y abasto, y cementerios”.

Dentro del artículo 67 Fracción XXVI, señala que dentro de las facultades y obligaciones del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, corresponde “dirigir la planeación y ordenamiento del

desarrollo urbano del Distrito Federal”. Y para el caso de las atribuciones que tienen los órganos

centrales y desconcentrados de la Administración Pública del Distrito Federal, el artículo 118 Fracción III, señala que “para el desarrollo y bienestar social en la Ciudad deberán tomarse en

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La Política de Vivienda de la administración 2000-2006 asignó una alta prioridad a la producción social de vivienda, ya que pudo una política de Estado de Bienestar, la cual podría ser replicada en entidades federativas que tuvieran los recursos y le apostaran al desarrollo social sustentable. La Política de Vivienda y el Programa de Mejoramiento a la Vivienda de la administración 2000-2006 fueron instrumentadas por el INVI, cuyos resultados han permitido la consolidación de esta política a lo largo del tiempo. Hasta septiembre de 2006, el INVI había realizado 142,660 acciones para vivienda, de las cuales 69,896 fueron construcciones nuevas y 72,764 en aspectos de mejoramiento y ampliación de vivienda. A través del Programa Vivienda en Conjunto, hasta junio de 2006 se habían llevado a cabo en la ciudad central 16,650 acciones de vivienda y en el Centro Histórico 3,364 en 110 frentes de obra.47