7.3 Discussion
7.3.4 Causation
“El grafiti es un pretexto que nos sirve para conocer al ser humano, a las sociedades, a nuestros congéneres, es como un barómetro histórico y social” Fernando Figueroa Saavedra
Todo el mundo tiene un tag, una etiqueta, un nombre, un rótulo, una firma, una rúbrica; es prácticamente la puerta de entrada al mundo del grafiti, por donde la mayoría ingresa y se inicia. Muchos de los escritores y muralistas reconocen que el germen de esa escritura rebelde se gestó desde la escuela, rayando generalmente la parte posterior de los cuadernos, luego escribiendo o grabando sobre los pupitres, las puertas, los baños, etc. La tentación de escribir bajo la complicidad del anonimato, se convertiría en su forma de rebeldía escritural primitiva.
En la primera parte de este documento se aludía la concepción que ha construido el investigador español Fernando Figueroa sobre el grafiti. Pues bien, las tesis que a continuación se comparten, provienen de sus estudios en torno al tag, lo que él concretamente ha denominado ‘grafiti de firma’. (Así mismo se titula uno de sus libros). Para este autor, las estampaciones prehistóricas de las palmas de las manos o los contornos de las mismas, no pueden ser considerados plenamente como
79 ‘proto-tags’, en tantose realizaban al interior de rituales y no tenían la intención de ‘marcar un territorio’ o demostrar su conquista bajo la consabida expresión del ‘yo estuve aquí’.
“Algunas (refiriéndose a las manos estampadas) se acompañan además con signos de
estatus, lo que nos hace pensar más aún en el muro como una especie de «libro de registro oficial». Esas huellas no formaban parte de una transgresión o de una reacción, motivación que reafirmaría el esfuerzo de singularización. De existir una singularización no era disidente, lo que también nos replantea o relativiza el hecho de interpretar las firmas callejeras o los tags contemporáneos como disidencias sociales, pudiendo destacar su papel como actos de integración comunitaria (Figueroa, 2014 p.14)
Figueroa sostiene la tesis de que la firma en el grafiti puede tener tres connotaciones principales: yo existo, yo estuve aquí, yo soy. El primero, como demostración de estar vivo; irrevocablemente es la autoafirmación personal del autor. La segunda connotación ‘I was here’, tiene que ver con el acto de escribir en sí; dejar ese rastro o huella que atestigua que hubo una presencia del escritor, previa a la del espectador. Es por así decirlo, una forma de conquista territorial, de dominio y de proeza (sobre todo si el spot es inalcanzable o técnicamente inabordable a simple vista, como las acciones de asalto de VSK, TSK, CECS, entre otros). La tercera evocación, el ‘yo soy’ hace referencia a la carta de presentación: de acuerdo con la manera como
presenta la firma (tag) está diciendo cómo es su escritor. Al ser ésta, la forma más pura de escribir un nombre, si no tiene estilo, denota que el ejecutante y sus piezas también carecen de él.
El tagger está construyendo su personalidad y le imprime a esa firma matices narcisistas y de auto-promoción. Acá entran en juego factores como el diseño, la caligrafía misma, su configuración en el espacio, etc. En la medida en que el desarrollo de la imagen ha ganado más terreno en el diseño del tag, se ha desarrollado una preocupación estética sobre esa escritura. No
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basta con poner el nombre, sino además es muy importante la forma en cómo lo presenta el escritor, pues eso dice mucho de él.
Figura 40. AV Caracas - Cll. 57. (Colegio Manuela Beltrán). Colección C.C.Sora. Mayo 28 /2017. (Autor: Odio, Meraz, Franco, Rat Splat y otros).
Figura 41. Tags sobre la escultura Eclipse emplazada en la Av. El Dorado con Cra. 62. Colección C.C.Sora. Junio 14/2017. (Autor: Franco H.H, Skore, APC, Dwel Mostros Cru, VHM, Zeta y otros).
Lo que la mayoría de los espectadores desconoce, es que esos tags o firmas -más que la propia inscripción- traen consigo toda una declaración de personalidad, de huella y en últimas, de vida. A pesar de ser una huella e inscripción efímera, es la que le otorga al escritor nombre y renombre también (Figuras 40 y 41). Esta práctica demanda un flujo continuo, es impensable parar en la mitad de su trazo. Es posible hacer cientos de firmas en una noche de manera generalmente clandestina (los más osados no temen hacerlo también de día). Aunado a las tres connotaciones arriba mencionadas, hay que añadir la intención de que sea advertida por el mayor número de transeúntes que frecuentemente deambulan por allí al día siguiente. “La gente ama el grafiti art
pero definitivamente odia al tag”, comentó un artista en medio de la pintada organizada por Javier Almirón 58, en el marco del festival Atrapasueños Tikkun, emplazado en el Colegio Distrital República Dominicana (Suba - Gaitana Bogotá).
58 Una de tantas satisfacciones que arrojó la realización del presente documento, es haber conocido e interactuado con
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Ese tag, como intento por dejar un registro y edificar identidad, la mayoría de veces se representa alfabética o alfanuméricamente, sin embargo, cotejando diversas opiniones, se encontró que algunos escritores consideran tag, también el dibujo de un character. 59
Figura 42. Tag de GUACHE. Colección C.C.Sora. Junio 15 /2017. (Captura en el Centro Colombo Americano.
Antes de cerrar esta parte, es preciso mencionar que, durante el trabajo de campo realizado, se observó -en varias ocasiones- un fenómeno que la autora ha catalogado como ‘cazadores de firmas’. Con una pequeña libreta de bocetos y una pluma en la mano, algunos jóvenes
(individualmente o en pareja) lograban persuadir a los artistas para que en ella registraran su autógrafo artístico, como si se tratase de una colección de autógrafos de los personajes a quienes admiran. Se notó que algunos de esos cuadernillos, tenían un considerable número de firmas de
informales mientras ellos y nosotros sosteníamos una buena copa de vino, luego de la inauguración de sus exposiciones, accedieron compartir con nosotros sus historias de vida, pensamientos, intensiones, inquietudes, perspectivas. y lo mejor de todo (en todos los casos sin excepción) su maravillosa dimensión humana siempre cálida y dispuesta. Uno de ellos es el argentino Javier Almirón, quien desde hace tres años viene desarrollando su proyecto de intervenciones urbanas pictóricas, cuyo propósito fundamental es el de recuperar y resignificar espacios bajo el nombre de Atrapasueños, relato urbano.
59 Character o caracter, hace referencia al diseño de un personaje. Algunos lo perfilan o esbozan creativamente, otros
adaptan personajes de caricatura o cómics y le aplican ligeras variaciones en su composición. De alguna manera este concepto coincide con el ‘logo art’ preconcebido por Xupet Negre. Más adelante se detallarán sus características.
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artistas que frecuentemente se ven plasmadas en paredes y rejas en la calle. Casi siempre accedían a tal petición; como hecho curioso, la autora - aunque no portaba libretita- logró capturar algunos cuantos tags de reconocidos artistas sobre una sencilla hoja de papel. (Esta cacería furtiva se logró mayoritariamente durante la inauguración de exposiciones, cierre de conferencias, conversatorios o pintadas a plena luz del día). (Figura 42).