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Changes in the System: Structural Changes 1955-20

Chapter 2. Redistributive Forces o f the Irish Tax-Benefit System

2.3. Changes in the System: Structural Changes 1955-20

La confluencia de estas tres corrientes: la definición del problema, la generación de soluciones y los contextos políticos crean una VENTANA DE OPORTUNIDAD para agendar y diseñar una

política pública para el manejo de los RCD. Surge así una transformación (en el capítulo IV se realizará una descripción de estas corrientes para el caso de la ciudad de Bogotá):

“el lanzamiento exitoso de un cambio en las políticas públicas es el resultado de abrir esa ventana en el momento en que las corrientes interactúan: las soluciones que han estado flotando se unen y emparejan con un problema, y los empresarios de las políticas públicas aprovechan la oportunidad de modificar la agenda de decisiones.” (Ibídem, p 224).

En resumen, una vez analizada la etapa o fase de identificación del problema, observamos el proceso de su inscripción en la agenda de gobierno: “siempre existe una pluralidad de soluciones posibles para resolver o tratar un problema, tanto en términos de finalidad y de medios como de contenidos. El gobierno fija prioridades, metas y objetivos a alcanzar, así como metodologías.” (Roth Deubel, 2009, p. 73).

Es necesario ahora examinar la etapa o fase de AGENDAMIENTO, la cual consiste en el proceso de reconocimiento estatal de un problema y su voluntad de resolverlo. Esto, empero, no lleva siempre al efecto esperado: “no todos los problemas, sin embargo, logran llamar la atención gubernamental y despertar su iniciativa. No todos logran con la misma facilidad y certeza formar parte del temario de los asuntos públicos y colocarse entre los asuntos prioritarios del gobierno.” (Aguilar, 1993, pág. 23). En el caso de Colombia, el proceso de agendamiento está relacionado con el ciclo electoral y el sistema de planeación.

Inscribir o no un determinado problema en la agenda pública, es decir lograr que las autoridades correspondientes se hagan cargo de éste y que procedan en consecuencia, estará siempre determinado por los resultados de la contienda política. Para Roth, “La inscripción de un problema o su institucionalización es resultado de controversia entre varias definiciones posibles del problema que corresponden a las ideologías e intereses representados por los distintos actores o grupos sociales” (Roth Deubel, 2009, pág. 61). Igualmente, Roth, citando a Coob y Elder, agrega que la inscripción de un problema en la agenda pública está determinada por tres condiciones:

 Que el problema sea competencia de las autoridades públicas.

 Que la distancia entre el deber ser y el ser sea tan acentuada que exija una acción política.  Que el problema se pueda presentar bajo un código o lenguaje institucional adecuado.

Así mismo, Roth identifica como fuente de inscripción en la agenda pública a las demandas ciudadanas expresadas mediante movilizaciones y presiones de grupos sociales: gremios y partidos políticos, mediadores sociales – que pueden ser particulares, gamonales o caciques que monopolizan la interlocución entre el Estado y la comunidad –, líderes legítimos y mediadores administrativos o funcionarios públicos y, finalmente, la oferta administrativa existente en general (Roth, 2009).

Una vez identificados los problemas y el proceso que lleva a la configuración de la agenda pública surgen una serie de interrogantes: ¿cómo se inscribe un problema en la Agenda Pública en Colombia? ¿Y, más específicamente, cómo el problema de los RCD ha sido agendado en Bogotá? Para resolver estas preguntas tenemos que tener en cuenta que son varios mecanismos los que permiten la inscripción de un problema en la agenda pública.

En el ejercicio de la autonomía política local, mediante la elección local de alcaldes6 , y sobre todo a partir de la Constitución Política de 1991, se generaron una serie de herramientas fiscales y de planeación en los municipios que tenían como objetivo vincular la participación ciudadana y, con esto, generar una mayor incidencia en los asuntos públicos.

Estos escenarios de participación y planeación se inscriben en una estructura de “voto programático”. Este busca vincular la inscripción de un programa de gobierno, presentado por un candidato y respaldado por una organización política – que, en caso de ser elegido, se constituirá en el plan de desarrollo, el cual previamente pasará a discusión en los Consejos territoriales, encuentros ciudadanos y concejo de la ciudad –, a través de una convocatoria pluralista de fuerzas sociales que acompañen y asesoren el proceso de construcción de los planes de desarrollo.

Una vez la “ventana de oportunidad” entra en operación, y las corrientes múltiples (problemas, soluciones y política) logran relacionar el problema y la solución de un proceso, el “acoplamiento” se presenta en la corriente política donde finalmente se concreta el cambio de política y la voluntad política agendada en los ciclos de planeación y administrativos. Ahora bien, si uno de los tres elementos se pierde – si la solución no está disponible, si no se identifica el problema o no es lo suficientemente convincente, o el apoyo no es remitido por la corriente política – entonces el lugar de la agenda decisión será fugaz. Si el acoplamiento no se realiza de forma rápida, la ventana se puede cerrar (Kingdon, 1995, p. 173-178).

Imagen 6: Ciclo de análisis de la Política Pública de RCD en Bogotá D.C. Fuente: Elaboración propia

Diseño, formulación e Implementación Corrientes múltiples Acomplamiento y ventana de Oportunidad Configuración de la Política Pública de manejo de los RCD en Bogotá D.C

Capítulo II: Contexto de la Gestión de los Residuos de Construcción y Demolición a nivel