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Marcos: Si, y el fracaso de toda esa línea economicista o económica es lo que lleva a la gente al EZLN. Las medidas eran, cómo decirte, de optimización de la pobreza, no para salir de ahí. Se trataba de que la pobreza fuera más digerible, no de resolverla, yeso tiene un límite, el mismo límite que pone la crisis.

Y.: ¿No fue la introducción de la vía armada lo que hizo fracasar el proyecto

productivo? .

Marcos: Al contrario, el fracaso de ese proyecto es el que avienta a miles de miembros de esa organización hacia nosotros. Pero ya para ese entonces la mayoría

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del Ejército Zapatista de Liberación Nacional no es tzeltal, no es de la Selva. Ya para entonces la mayoría son tzotziles, choles, gente del Norte y de Los Alltos. Lo que pasa es que como la sede del EZLN estaba en la Selva, la historia que cuenta Tello se con- centra mucho en que de eso dependíamos. Incluso toda la Quiptic o toda la Selva pudo haber salido de la organización y el EZLN contaba todavía con varios miles de combatientes en otras zonas del Estado y con gente que no era de laQuiptic.Pero los de laQuipticse unen a nosotros masivamente porque no ven otra salida.

Lo que hicimos fue promover talleres productivos de costura, de sanidad, de capacitación, de educación, pero siempre con una perspectiva de economía de guerra. El taller de costura era para hacer uniformes, el de carpintería era para hacer cajas para las armas, culatas, lanzas, arcos, flechas, todo lo que iba a servir para la guerra. Las escuelas de enfermeros eran para el servicio sanitario; las de maestros, para enseñar a leer, para que leyeran historia de México, planteamientos políticos, los manifiestos que hacíamos, las explicaciones que dábamos. Todo tenía una perspectiva de economía de guerra.

Y.:¿Daban la espalda totalmente al mercado?

Marcos:No había mercado.

M.: Intercambios con la ciudad, digamos.

Marcos: La ciudad, los coletos,140 sólo querían café y ganado. No estaban interesados en absolutamente nada más. La madera ni siquiera la podían explotar porque el gobierno había cancelado los permisos para los ejidos, para que la familia Castellanos141 pudiera sacar su madera. Pero los campesinos no podían comercializar absolutamente nada que no fuera su ganado, cuando no estaba enfermo, o su café. Y en el momento en que se derrumba el precio de esos productos, pues se quiebra el negocio. No había nada en la Selva, no había otro cultivo.

La decisión de la sublevación

Y.: Llegamos al zapatismo del 94.

Marcos: Sí. Entonces nos encontramos con esas tres tendencias: la organización político-militar, esa clase de indígenas politizados y la masa indígena que también estaba politizada en su trayecto, aunque nosotros no lo intuíamos entonces. Se da la convergencia, el grupo político indígena funciona como puente y aparece un elemento dentro de las comunidades, que es también el puente o traductor hacia lo que está por ser derrotado dentro de la organización político-militar, que es el viejo Antonio.

En 1992 no percibimos una cuestión muy importante para las comunidades indígenas, que era el carácter de la Conquista, lo que significó el Descubrimiento de América, en ese entonces cuando se celebran los 500 años del Descubrimiento de América y se plantean las grandes fiestas a nivel oficial. Dentro del movimiento indígena, no sé si nacional, pero por lo menos local, empieza una especie de inquietud sobre lo que eso significaba y la necesidad de manifestarse, y entonces ellos plantean que hay que recordar los 500 años como realmente han sido: como un movimiento de resistencia en contra de la dominación. El proceso de radicalización se ha precipitado, los pueblos han llegado a un punto de no retorno sobre la perspectiva de la guerra que

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«Coletos»: ténnino que designa a los blancos y a los mestizos de San Cristóbal de Las Casas.

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La familia Castellanos es una de las principales integrantes de la oligarquía chiapaneca. Uno de sus miembros, Absalón Castellanos, fue gobernador del estado de 1982 a 1988.

se expresa a través de los jefes indígenas, los jefes de las comunidades y de las re- giones que más tarde se transformarán en el Comité. Entonces los jefes indígenas plantean que hay que empezar la guerra en el 92. La dirección, de acuerdo con la comandancia, la tenía todavía yo en ese entonces. Nosotros planteamos lo que te contaba el otro día, que no había condiciones, que la situación internacional no era favorable, la situación nacional era también muy desfavofable para cualquier intento de cambio, y más para la lucha armada. Y entonces, juntos decidimos que era necesario consultar, es la primera consulta de lo que luego va ser una línea de trabajo de los zapatistas en los pueblos.

Esto es en la segunda mitad de 1992, y coincide con la movilización que hicieron los indígenas para la celebración de los 500 años, la gran marcha para el 12 de octubre en San Cristóbal, que los indígenas plantean como la última presentación civil del movimiento indígena que ya es zapatista.

En ese entonces, con el uso de los símbolos, se adelanta la profecía que a nivel teórico se plantea en el texto «El Sureste en dos vientos, una tormenta y una profecía», que luego se hizo público.142 A nivel práctico se plantea en la toma simbólica de San Cristóbal por indígenas armados con arcos, flechas y lanzas. El contingente zapatista de Los Altos, del Norte143 y de la Selva es fácil de diferenciar en esa marcha, porque marchan como militares, es el contingente más ordenado y el que mayor número de mujeres tiene. Sin embargo todo pasa como una cuestión anecdótica. Que los indígenas ya celebraron, dijeron que están en resistencia, y punto. En el movimiento indígena, la marcha es percibida como la culminación del proceso de consulta, como un espejo que los indígenas se tienden a sí mismos y en el que reconocen su capacidad de movilización. Estoy hablando de aproximadamente 5.000, 6.000 indígenas zapatistas que participaron en esa marcha, creo de 10 o de 15.000 personas, indígenas todos.

Pero en ese tiempo, en las comunidades se está haciendo una consulta, una explicación en cada poblado, sobre las condiciones en las que están en las comunidades, en las etnias, en las que está la situación internacional, la situación nacional, y la pregunta es si es tiempo de empezar la guerra o no. En esos meses, en septiembre, octubre y todavía la primera quincena de noviembre, se hace la consulta en algo así como 400 o 500 comunidades de las cuatro etnias, entre los tzotziles, choles, tojolabales y tzeltales, precisamente Los Altos, el Norte y la Selva, y la mayoría de la población ya participa en esta consulta. Las mujeres, por primera vez como un sector especial, y los jóvenes, que antes no participaban en las decisiones de las comunidades y menos de este tipo. Se hace una especie de referéndum por medio de actas, y después de la marcha de octubre se hace el conteo.

Y.:¿Y la votación fue por mayoría?

Marcos: Sí, fue por mayoría dentro del EZLN. En los pueblos donde nos movíamos en Los Altos, en el Norte, sobre todo en la Selva, la mayoría de la población votó por la guerra.

Fue una votación nominal, unipersonal. O sea, no, decíamos tantos pueblos dicen que sí, tantos dicen que no. Sino tantos hombres, tantas mujeres y tantos jóvenes votaron. Cada pueblo tenía que entregar el acta con el voto nominal, voto directo, pero público. O sea, era una asamblea, no era voto secreto, pero hubo discusiones fuertes por ahí. Quedaron guardadas las actas, las actas de guerra, porque los pueblos mandaban la votación y mandaban los argumentos que hubo en pro y en contra. Porque teóricamente no podía tomarse la decisión en ese momento, era una consulta. Se supone que el mando consultaba a las comunidades sobre lo que

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Cf.EZLN.Documentos y comunicados,t. 1, México, ERA, 1994, p. 49.

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Se trata, en este caso, como frecuentemente en el resto de las entrevistas, del norte del estado de Chiapas, y no del norte de México.

pensaban. Les pedíamos argumentos para que el mando pudiera evaluar. Y entre los zapatistas que votaron noa la guerra, estaba el argumento de que la represión iba a caer sobre las comunidades, que no estaban listos, que había comunidades divididas, que había que esperar; hubo argumentos de peso. En definitiva, una amplia mayoría se pronuncia a favor de comenzar la guerra ahora y las comunidades dan la orden formal al EZLN de hacer la guerra junto con ellas.

Esto provoca problemas para nosotros en términos logísticos, tácticos, estratégicos. No éramos un ejército preparado para tomar la ofensiva. Desde que éramos una organización político-militar, planteamos que la guerra iba a llegar en algún momento, pero no que la iríamos a buscar, y, después de nuestro contacto con las comunidades, habíamos concebido nuestro papel militar en términos defensivos. Suponíamos que las comunidades eran atacadas, que el ejército entraba o nos descu- bría, o que había desalojos y que había que resistir, que había que golpear a las guardias blancas, detrás de las guardias blancas iba a venir la policía... y ya detrás iba a venir el ejército. Entonces teníamos un esquema militar defensivo que cubría todas Las Cañadas y los puntos más importantes en Los Altos, que es donde estaba el grueso de nuestra tropa, en Los Altos y en la Selva.

En el Norte nuestro crecimiento era sobre todo político, ahí organizábamos comunidades o partes de comunidades; es una zona muy dividida, donde hay muchos grupos políticos. En Los Altos el PRI era prácticamente la única fuerza política que se movía, y en la Selva, pues, eran la Quiptic, la ARIC, y la Iglesia a través de ellas. Ahí sí, ni siquiera el PRI se aparecía. Pero, en cambio, en el Norte había grupos de derecha, guardias blancas, grupos de izquierda, anduvo ahí gente del PROCUP- PDLP, del PRD, de la OCEZ,144 en fin, de todas les organizaciones campesinas sociales de izquierda, políticas de izquierda, legales y clandestinas. Entonces era, es un terreno muy tupido políticamente, muy denso en términos de propuestas políticas, por lo mismo muy dividido y polarizado. Los ajustes de cuentas eran frecuentes y violentos. El PROCUP-PDLP ajustició a algunos que no estaban de acuerdo con su línea dentro de las organizaciones campesinas en el Norte. Sobre todo líderes de la OCEZ, cuando la OCEZ se dividió primero en dos, luego en tres y finalmente se pulverizó.

Entonces, nuestra fuerza principal, en términos militares, a nivel estratégico y táctico, estaba en Los Altos y en la Selva, pero estaba dislocada en términos militares, quiero decir en pequeños grupos, guarniciones, que estaban repartidos en todo el territorio, y para realizar una maniobra ofensiva era necesario juntar la fuerza, concentrada para poder golpear. Pero, además, a las comunidades, que se habían estado preparando durante mucho tiempo para resistir un ataque, había que preparadas ahora para atacar. Incluso en términos políticos y organizativos. Yeso significaba un cambio en las prioridades del trabajo político que hacían los jefes indígenas de las comunidades y también de la preparación política y militar de las tropas insurgentes y milicianas. En definitiva, significaba un cambio completo de planes, borrón y cuenta nueva; significaba, en términos militares, organizativos, un esfuerzo muy grande para el EZLN que, con sus miles de combatientes, ni siquiera se había planteado la posibilidad de usados para la ofensiva.

Cuando se tiene el resultado de la votación, hay una reunión en diciembre de 1992, entre la jefatura indígena y la comandancia de montaña del EZLN, en la que se plantea la necesidad de cambiar la estructura de dirección ante la perspectiva de la guerra; el EZLN, las comunidades indígenas, deben tomar el control de toda la organización, también a nivel de la ciudad, y se plantea la necesidad de que la guerra no sea local, sino en todo el territorio, o por lo menos en todos los estados en donde

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PROCUP-PDLP: Partido Revolucionario Obrero Campesino-Unión del Pueblo (fundado en 1971) y Partido de los Pobres (fundado en 1967 por Lucio Cabañas, líder de una guerrilla en Guerrero en los años 60 y comienzos de los años 70). PRD: Partido de la Revolución Democrática (fundado en 1989, agrupa a la oposición de izquierda movilizada en 1988 en torno a la candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas). OCEZ: Organización Campesina Emiliano Zapata.

se encontraba presente el EZLN.

En ese momento -estoy hablando de finales de 1992-, formalmente la comandancia del EZLN sigue estando en la organización politico-militar, pero en realidad, reside ya en las jefaturas de las comunidades, que llamábamos entonces los responsables de zona y de etnia, en las tres regiones y en las cuatro etnias.

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