• No results found

Ac om pañ am ie nt o P sic oe spi rit ual

Reconstrucción del sentido de vida

T ar e as d el a co m p an te Inte rve n ci o n es n ar ra tiv as A co m p am ien to p si co esp ir it u a l Amor conyugal Resurrección

Elementos de la figura:

Duelo: Contexto vivencial significativo de la acompañada.

Amor conyugal: Contenido psicológico y espiritual transversal a todo el proceso de acompañamiento.

Resurrección: Contenido Espiritual transversal a todo el proceso de acompañamiento.

Intervenciones Narrativas: Técnica psicológica.

Tareas del acompañamiento: Metodología de acompañamiento espiritual.

Reconstrucción del sentido de vida: Objetivo del acompañamiento psicoespiritual en el caso.

En la figura se puede apreciar como el proceso de acompañamiento a Ruth fue sostenido técnicamente por las tareas de acompañamiento propuestas por Barry y Connelly, y por las intervenciones narrativas. Dentro del mismo se aprecian la resurrección y el amor conyugal, como contenidos principales del acompañamiento. Ambos contenidos se entrecruzaron y fortalecieron mutuamente a lo largo del mismo, constituyéndose en los materiales primordiales de las nuevas narrativas de sentido de Ruth.

Así, la interrelación de todos estos elementos, dentro del contexto vivencial del duelo, permitió con la reedición y construcción de nuevas narrativas de sentido la reconstrucción del sentido de vida de Ruth.

CAPÍTULO 4

4- Conclusiones

A partir de los análisis presentados en la investigación se puede concluir lo siguiente:

En cuanto al objetivo general de esta investigación, en la misma se pudo describir el proceso de reconstrucción del significado de la vida en el acompañamiento espiritual de Ruth. De esta manera se puede concluir que el acompañamiento espiritual constituye una ayuda importante para aquellas personas que están en duelo. En efecto éste posee, intrínsecamente, elementos que favorecen la emergencia de nuevas narrativas de sentido necesarias para una adecuada elaboración del duelo.

En cuanto al objetivo especifico de identificar aquellos elementos del Acompañamiento Espiritual que facilitan la reconstrucción del significado de la vida en el duelo. Se puede señalar que el acompañamiento, como relación de ayuda, ofrece la estructura necesaria para la emergencia de nuevas narraciones de sentido. La acogida incondicional, la escucha atenta, las confrontaciones

oportunas, el clima de libertad y reflexión que se genera dentro de los encuentros de acompañamientos facilitan que la persona en duelo se predisponga a la construcción de nuevas narrativas. Al mismo tiempo el acompañamiento espiritual como espacio de conexión con lo trascendente, ofrece material valioso para la construcción de nuevas narraciones de sentido. En efecto, temas como la figura de un Dios amoroso y solidario con el sufrimiento del hombre y la creencia en la resurrección, son contenidos que por su naturaleza pueden ayudar a la persona en duelo a encontrar un nuevo sentido a su pérdida y a la nueva vida que le queda después de está.

En cuanto al objetivo específico de integrar elementos psicológicos y espirituales en el acompañamiento del duelo, a lo largo del proceso de acompañamiento a Ruth se fueron entrelazando ambos elementos en dos niveles distintos.

En la dimensión técnica del acompañamiento las intervenciones narrativas y las tareas del acompañante fueron complementándose y reforzándose mutuamente. Así por ejemplo, la lectura meditada de la biblia como lugar de encuentro con Dios, fue a su vez una intervención narrativa, ya que en la misma la persona acompañada podía encontrar elementos con los que construir nuevas narraciones de sentido.

A nivel de contenido también pudo integrarse lo sicológico con lo espiritual. Tanto en el acompañamiento espiritual como en el acompañamiento narrativo constructivista la persona acompañada ocupa el lugar central. Por otro lado cabe resaltar la postura que se tiene desde el enfoque narrativo constructivista frente a lo religioso o espiritual. Desde el mismo se entiende que solamente la

persona acompañada puede, a partir de su mundo de significados, reconstruir su sentido de vida. Así, si la persona acompañada es un persona religiosa, el acompañante debe por lo tanto respetar dicha creencia y ayudarla a encontrar nuevas narrativas de sentido desde su fe.

En cuanto al objetivo específico de lineamientos para el ejercicio del acompañamiento psicoespiritual a personas en duelo se puede indicar cuánto sigue:

El acompañamiento temprano de la persona en duelo parece facilitar la adecuada elaboración del mismo.

El enfoque narrativo constructivista ofrece intervenciones concretas que facilitan la elaboración del duelo y que no entran en conflicto con la dinámica propia del acompañamiento espiritual. Por lo que sería importante incluirlo como parte del acompañamiento.

La resurrección como dogma de fe, debido a su fuerza de sentido y consuelo, es un tema importante que puede ayudar a la persona en duelo a encontrar sentido y esperanza en su pérdida.

Los contextos eclesiales tales como movimientos laicales y grupos de servicio parroquiales pueden ser lugares de contención importantes para la persona en duelo.

Es importante que los acompañantes espirituales reciban formación específica sobre el duelo, de manera que puedan acompañar adecuadamente a aquellas personas en duelo que se acercan a los mismos en busca de ayuda.

Referencias bibliográficas

• Abbott, A. (2001). Times Matters. On Theory and Method. The University of Chicago Press: En Barzelay, M. y Cortázar, J. (2004). Una guía práctica para la elaboración de estudios de caso sobre buenas prácticas en gerencia social. Washington D.C. Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES). BID. Recuperado el 20 de febrero de 2012 en: http://www.lasociedadcivil.org/docs/ciberteca/2202.pdf

• American Psychiatric Association, DSM-IV-TR. (2001). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona: Masson, S.A.

• Arber, S., Ginn, J. (1996). Relación entre género y envejecimiento. Enfoque sociológico. Narcea Ediciones, Colección Mujeres, Madrid.

• Ávila Baray, H.L. (2006). Introducción a la Metodología de la investigación. Edición electrónica. Recuperado el 16 de julio de 2008 en: www.eumed.net/libros/2006c/203/index.htm

• Barry, W. y Connelly, W. (2010) La práctica del acompañamiento espiritual. Buenos Aires: Centro de Espiritualidad Ignaciana.

• Barzelay, M. y Cortázar, J. (2004). Una guía práctica para la elaboración de estudios de caso sobre buenas prácticas en gerencia social. Washington D.C. Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES). BID. Recuperado el 20 de febrero de 2012 en: http://www.lasociedadcivil.org/docs/ciberteca/2202.pdf

• Becker, E. (1973). The denial of death. New York: Macmillan. En Neimeyer, R. (2007). Aprender de la Pérdida. Barcelona: Paidos.

• Bernal, C. Muñoz, M. (2007). Participación de los adultos mayores en el espacio local: estudio de caso en la comuna de la granja. Tesis para optar al grado de licenciatura en Trabajo Social. Universidad Santo Tomas. Recuperado el 23 de marzo del 2012 en: http://senama.cl/Archivos/2342.pdf

• Bowlby J. (1997). El Apego y la Pérdida: La pérdida. Barcelona: Paidós Psicología Profunda, 1997.

• Bowlby, J. Processes of mourning. Int. J. Psicho-Anal. London: The institute of psychoanalisis; 1961. 42, 317-340.

• Diccionario de la Real Academia Española, recuperado el 9 de marzo de 2012 en http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?LEMA=duelo

• Erikson, E. (1993). El ciclo vital completado. Ed. Paidós.

• Fonegra, I. (2001). De cara a la muerte. Cómo afrontar las penas, el dolor y la muerte para vivir plenamente. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello.

• Font, J., Escarrà, A., Palanques, M., Sagnier, E. y Valls, M. (2004). Ambivalencia — Duelo — Espiritualidad. Barcelona: Equipo de Investigación de la Fundació Vidal i Barraquer.

• Freud, Sigmund. (1917). Duelo y Melancolía. O. C. v. XIV. 1 ed. Buenos Aires.

• Guic, E. Salas, A. (2010). El trabajo del duelo. Santiago de Chile. ARS Medica. Vol 11, Nº 11. Recuperado el 9 de marzo de 2012 en: http://escuela.med.puc.cl/publ/arsmedica/arsmedica11/Ars13.html

• Kubler- Ross, E. (1969). On death and Dying. New York: Macmillan. En Neimeyer, R. (2007). Aprender de la Pérdida. Barcelona: Paidos.

• Lindeman, E. (1944). Synptomatology and management of acute grief. American Journal of Psychiatry, 101, 141-148. En Neimeyer, R. (2007). Aprender de la Pérdida. Barcelona: Paidos.

• M. y Cortázar, J. (2004). Una guía práctica para la elaboración de estudios de caso sobre buenas prácticas en gerencia social. Washington D.C. Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES). BID. Recuperado el 20 de febrero de 2012 en: http://www.lasociedadcivil.org/docs/ciberteca/2202.pdf

• Mc Keran. (2001), Investigación acción y curriculum. Madrid. 2 ed. Morata

• Neimeyer, R. (2007). Aprender de la Pérdida. Barcelona: Paidos

• Pangrazzi, A. (2006). Los grupos de ayuda mutua en el duelo. Bogota: San Pablo.

• Papalia, D. (2003). Desarrollo Humano. México: Edit. Mc Graw Hill.

• Parkes C. (1996). Bereavement. Studies of grief in adult life. London: Routledge. En Tizón, J. (2004). Pérdida, pena y duelo. Vivencias, Investigación y Asistencia. Barcelona: Equipo de Investigación de la Fundación Vidal Barraquer.

• Ramírez, M. (2008). Calidad de vida en le tercera edad. Una población subestimada por ellos y por su entorno. Tesina para optar al grado de Licenciatura en Trabajo Social, Universidad Nacional de cuyo. Mendoza. Argentina. Recuperado el 24 de marzo en: http://www.fcp.uncu.edu.ar/upload/calidad%20de%20vida%20en%20la% 20tercera%20edad.pdf

• Sánchez, e. (2001). La relación de ayuda en el duelo. Madrid: Centro de Humanización de la salud. p. 9.

• Tizón, J. (2009). Pérdida, pena y duelo. Vivencias, investigación y asistencia. 3 ed. Barcelona. Fundación Vidal i Barraquer.

• Weiss, R. (1999). “Loss and recovery”, en Stroebe, M.–Stroebe, W.– Hansson, R. (1999).

• Whetsell, M. Frederickson, K. Aguilera, P. y Maya, J. (2005). Niveles de bienestar espiritual y de fortaleza relacionados con la salud en adultos mayores. Revista Achican. 5 (1), 72-85.

• Worden, W. (1997). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia. Buenos Aires: Editorial Paidós.

• Yoffe, L. (2007). Los efectos positivos de la religión y la espiritualidad en el afrontamiento de pérdidas de seres queridos. Revista Psicodebate. Psicología, Cultura y Sociedad. Psicología Positiva. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Palermo. 7. 193-200.

• Yoffe, L. (2009 ). El duelo por la muerte de un ser querido: creencias culturales y espirituales. Argentina. Revista Psicodebate 3: Recuperado el 9 de marzo de 2012 en: http://www.palermo.edu/cienciassociales/publicaciones/pdf/Psico3/3Psico %2009.pdf

Anexo Nº 1: Carta Nº 1

Santiago, 10 de enero de 2011

Señor mío y Dios mío,

En estos momentos me siento tan débil, al ver a mi esposo en su agonía, y no poder hacer nada para impedirlo.

Solamente entregarlo en las manos del Señor y que hiciera su voluntad.

También me sentí tranquila que gracias a Dios le había dado sus últimos sacramentos de la unción y la extrema unción.

Saque mucha fuerza en esos momentos para calmar a mis hijos y familia que lo querían mucho.

Lo único que yo decía es que estaba descansando en los brazos del Señor.

Al mirarlo en su urna lo veía con una sonrisa que me calmaba la angustia y al ver tanta gente y tantas flores en su despedida dándome las condolencias, sentí el cariño y que lo querían mucho, mucho, que la gran pena que yo sentía me calmaba la desesperación y se convertía en agradecimiento para tanta gente que llegó que ni siquiera sabía por qué medios se habían enterado.

Atte. A ti Señor tu hija Ruth que te ama mucho

Anexo Nº 2: Carta Nº 2

10 de abril de 2011

Señor mío y Dios mío: al pasar todo este tiempo me siento muy sola y huérfana de cariño.

Me trae mucha angustia y desesperación dentro de mi, llorar, gritar, porqué me había dejado sola con tantas cosas y responsabilidad de papeles y trámites que hay que hacer pagos, deudas que hay que cancelar y me angustio y me bloqueo sin solucionar nada.

Duermo mal, despierto muchas veces y pienso en lo que hay que hacer pero no lo hago.

Y nada se me soluciona porque ni siquiera puedo tomar el tema con mis hijos para poder empezar.

Hablar de abogado me pongo a tiritar y con mucho dolor de estomago.

Lo único que me atormenta mucho, mucho es la posesión efectiva que hay que hacer.

A ti Señor te pido que me ayudes a solucionar en mi tormenta que me aflige. Te quiero y te amo Señor

Anexo Nº 3: Carta Nº 3

Agosto de 2011

Han pasado los 6 meses de tu partida.

Señor mío y Dios mío,

Todavía no puedo entender que a pesar de todo estos meses yo creía que no iba a poder vivir todo este tiempo, pero ha sido igual que cuando fui mamá por primera vez. Pensaba como iba a criar yo a una guagüita tan pequeñita que ni siquiera podía tomarla. Pero después sola sin darme cuenta había crecido y mi hija vivía sanita con la gracia y ayuda del Señor.

Ahora me siento tranquila de su partida. Pero a veces siento que tengo una ampolleta en mi cabeza de cuando hay luz estoy bien, pero de repente la luz se apaga y me viene la oscuridad y empiezo a sentir mucha pena.

Señor perdóname por la poca fe que siento a veces .

Anexo Nº 4: Carta Nº 4

Stgo, 29 de agosto de 2011

Sr. Pablo,

Querido esposo mío no sabes cuanto te extraño pero también me siento muy acompañada por ti.

Pablo yo te seguiré queriendo siempre, tratando de hacer todo lo que tú hacías en vida.

También aprovecho de darte las gracias por los 43 años que estuvimos juntos en vida. Pero también yo siento que estás muy unido a mí, te quiero en el recuerdo. Chau amor mío que descanses en los brazos del Señor Padre Dios.

Estoy tranquila, solamente que extraño tu ausencia.

Desde el cielo te pido que nos ayudes a mí y a tu hijo y familia.

Te queremos mucho, Tu esposa que te ama mucho, mucho, mucho. Sonia

Related documents