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Chapter Five – The Role of Practice-based Inquiry in Professional Growth Practice-based inquiry (PBI), discussed in Chapter Two, is conceived as a form of insider

A lo largo de la historia de la humanidad a través de la literatura, de la

mitología y de los relatos se han señalado casos de “niños lobos”, “niños

selváticos”, “niños salvajes”, que muestran a niños y adolescentes

abandonados y encontrados tras largos años de vida en condiciones

precarias y debido al aislamiento mostrando conductas alteradas muy

diferentes a la de sus congéneres de edad, así pues es necesario destacar

que los seres humanos necesitan tener contacto con otras personas,

expresar, mostrar sentimientos y emociones para tener y sentir

aceptación.

A mediados del siglo XIX, Charles Darwin se interesó por el estudio de

las emociones y en su famoso libro: “La expresión de las emociones en los

animales y en el hombre (1872) “y realizó una valiosa contribución que otros

en Delval, 1994), han retomado para “diseñar sistemas que analizan las

expresiones faciales, emocionales. Refieren también que algunas de las

emociones básicas son: alegría, tristeza, ira, miedo, sorpresa, desagrado e

interés”.

Todos los seres humanos por ley natural de vida tienen la necesidad de

relacionarse con otros. Delval (1994 pp. 179) señala que “el hombre es ante

todo un animal social y la vida humana, tal y como la entendemos hoy sería

imposible si los otros no existieran”. Investigaciones recientes han mostrado

que la compañía y el cariño de los otros es algo tan necesario para el

desarrollo como la alimentación y por tanto se considera como una

necesidad básica.

Psicólogos de muy diversas tendencias y corrientes, incluyendo el

propio Freud han señalado que el principio para establecer la primera

relación se inicia a través de la satisfacción de las necesidades básicas.

Watson (citado en Delval 1994 p. 189) sostenía que “el amor al igual que el

miedo son dos factores importantes para establecer una relación, en su libro

Psychological care of infant and child decía: El amor se produce en casa y

se construye a través de las interacciones que se van estableciendo”.

Piaget (1952) “sostiene que es a través de la exploración y la

experiencia con el mundo físico y social como el niño desarrolla sus

también limita la posibilidad de tener un desarrollo cognitivo y emocional

adecuado.

En síntesis la socialización de un niño, adolescente o adulto se

establece inicialmente en el seno de la familia y se construye de las

interacciones que se van estableciendo dependiendo del sexo, la edad y la

educación que se tenga. La otra influencia para la construcción de relaciones

sociales está determinada por el medio ambiente en el que se desarrollan

los sujetos, por ejemplo la escuela, los amigos, la colonia, los vecinos, los

centros recreativos, los centros de formación espiritual y todos los lugares en

los que tenga interacción el sujeto.

La participación de la familia, los iguales, el género y la cultura son

elementos fundamentales que inciden en el desarrollo social de los

adolescentes. Las historias de vida derivadas de las estructuras y

dinámicas familiares, así como de las pautas educativas generadas por

maestros y padres al educar a sus hijos, se complementan con los

patrones de conducta generados por: la imitación de los iguales; por las

propuestas culturales referidos a la moda, a la manera de comunicarse, a las

conductas de grupos, a las formas de alimentarse que generan

estereotipos y comportamientos adolescentes propios de un contexto socio-

económico. Aunado a esto existe otra propuesta de desarrollo social

adolescente promovida por los medios masivos de comunicación, el

currículum escolar y la dinámica económico- laboral de cada cultura, temas

Los comportamientos adolescentes así como la manera de interactuar

entre los jóvenes, es diferente hoy día en relación a épocas anteriores, hoy

por hoy los jóvenes son más digitales, virtuales y tecnológicos.

El proceso de toma de decisiones sigue una secuencia de pasos,

aunque en la vida cotidiana no se piense en el proceso como tal, una vez

aprendido, se va dando de manera natural, aunque hay varios elementos

que interfieren para que este proceso se llegue a concretar. Algunos

factores que interfieren en la toma de decisiones son: la falta de tiempo, la

presión social, la fatiga emocional, la imitación de los pares, la frustración,

las actitudes equivocadas como la apatía, la flojera, la falta de motivación,

etc.

Las emociones afectan tanto lo que piensa las personas y en su

comportamiento. La toma de decisiones en la adolescencia es un tanto

conflictiva ya que es justamente el momento de la vida en que tanto física,

psíquica y emocionalmente el sujeto está en constante transformación.

Además los factores ambientales y sus amigos y compañeros también están

en continuo cambio. De acuerdo con Csikszentmihalyi y Larson (1974) “a los

adolescentes les gusta más estar con sus amigos o pares que con sus

padres o personas adultas y los amigos ejercen una fuerte influencia tanto

en la conducta como en la toma de decisiones”.

Es frecuente que los adolescentes se involucren en conductas de

riesgo por su inmadurez y toma de decisiones poco asertiva, Zuckerman et

toman decisiones equivocadas, tales como “falta de motivación, realizar

poco esfuerzo e inseguridad”

Sobre este mismo tópico, Fischhoff (1992) asegura que “las personas

que no cuentan con la información necesaria o no tienen las habilidades

desarrolladas, no toman las mejores decisiones”

La doctora Elizabeth Cauffman (2006) en su trabajo posdoctoral en el

Centro de adolescentes de la Universidad de Stanford, señala que otro de

los factores que determina la toma de decisiones de los adolescentes es el

nivel de madurez en que este ubicado y éste se conforma por tres aspectos:

responsabilidad, perspectiva y temperamento. Es decir, se pretende que el

adolescente desarrolle la capacidad de analizar lo bueno y lo malo, que

aprenda a manejar las emociones y desarrolle la capacidad de actuar con

autogobierno; sólo así será capaz de tomar decisiones asertivas en su vida.

En necesario educar la voluntad en niños y adolescentes porque el

poder de la voluntad es grandioso y sus efectos en la motivación

extraordinarios, a es este respecto Atkinsons (1958 p.602) señala que

“motivación es la activación de la tendencia a actuar para producir uno a

mas efectos, tendencia a la acción que la persona experimenta como un “yo

quiero”.