3.4 Non-Parametric Analysis of Choice Patterns
3.4.1 Choice Patterns Where ROCL Predicts Indifference
El MEP inició, durante el año 2006, un proceso de re- forma institucional para avanzar hacia una organización DGPLQLVWUDWLYD UHQRYDGD \ ÁH[LEOH FDSD] GH DGDSWDUVH a los cambios del entorno y brindar a los usuarios un WUDWRRSRUWXQRiJLOHÀFLHQWH\DPDEOH'LFKDUHIRUPD buscaba, en lo esencial, mejorar la capacidad de gestión del MEP en el ámbito académico y administrativo. Para ello se tomaron en cuenta diversas investigaciones, audi- torías y demás, realizadas por entes públicos y organiza- FLRQHVSULYDGDVODVFXDOHVFRQÀUPDEDQTXHODOLPLWDGD capacidad de gestión del MEP estaba relacionada con la existencia de una organización rígida, dispersa o frag- mentada. Esta realidad afectaba su desempeño en áreas críticas para la evolución del sistema educativo, tales como el acceso, la cobertura, la calidad, la pertinencia \ODHÀFLHQFLD
En este contexto, la conformación de una plataforma DGPLQLVWUDWLYDUHQRYDGDVXVWHQWDGDHQODLGHQWLÀFDFLyQ de los procesos estratégicos que deben orientar el fun- cionamiento del MEP en el largo plazo, se convirtió en el hilo conductor de la reforma institucional y en la base para la transformación de la cultura institucional. Parte de ello, y de especial importante para el tema del SUHVHQWHLQIRUPHVRQORVLQVWUXPHQWRVGHSODQLÀFDFLyQ educativa y toma de decisiones denominada Gestión
10 y PIAD. A continuación pasamos a describir dichos instrumentos.
3.4.1. Gestión 10. Planificación integral
para el mejoramiento continuo del
centro educativo
Elaborado en la administración 2010-2014, este docu- PHQWRHVXQDJXtDSUiFWLFDSDUDRULHQWDUODSODQLÀFDFLyQ de cada centro educativo mediante 10 áreas de gestión: 1. Identidad e innovación.
2. Planeamiento didáctico y mediación pedagógica. 3. Espacios para vivir y convivir.
4. Capacitación del personal docente y administrativo. 5. Infraestructura física y tecnológica.
6LPSOLÀFDFLyQ \ DXWRPDWL]DFLyQ GH SURFHVRV administrativos. 7. Acceso y equidad. 8. Rendimiento académico. 9. Repitencia. 10. Deserción. (QORHVHQFLDO*HVWLyQHVHOLQVWUXPHQWRRÀFLDOSDUD SURPRYHUXQSURFHVRGHSODQLÀFDFLyQDMXVWDGRDODVQH- cesidades de los centros educativos. Pretende, además, apoyar a directores y directoras de instituciones educati- vas públicas en el desarrollo de sus capacidades de ges- tión académica y administrativa (MEP,s.f. 2).
El documento propone un diagnóstico participativo con el propósito de conocer el entorno social, económi- FRDPELHQWDOFXOWXUDO\JHRJUiÀFRHQHOFXDORSHUDFDGD centro educativo. Dicho diagnóstico también procura caracterizar la población estudiantil atendida, precisar las fortalezas y debilidades en las 10 áreas de gestión, así
A partir de este diagnóstico, se formula un Plan de Trabajo Anual (PAT) que debe precisar en cada una de las 10 áreas de gestión los siguientes elementos: objetivos, metas, plazos, acciones a ejecutar -planes, programas y proyectos-, responsables y fuentes de los UHFXUVRV SDUD VX ÀQDQFLDPLHQWR (VWH 3ODQ $QXDO GH Trabajo (PAT) servirá de referencia para que la Junta de Educación o Junta Administrativa formule el presu- puesto del centro educativo que debe someter a la apro- bación de la Dirección Regional de Educación (DRE). (QÀQ*HVWLyQSURFXUDTXHFDGDFHQWURHGXFDWLYR a partir de su propio diagnóstico participativo, concen- tre sus esfuerzos en las áreas que requieren de mayor atención. Ya vimos que una de estas áreas es la deser- ción. En este caso, al igual que con el resto de áreas de JHVWLyQHOLQVWUXPHQWRGHÀQHFRQFODULGDG´LGHDVIXHU- za” y “objetivos”. La “idea fuerza” fundamental es que los centros educativos considerados como los de mejor desempeño académico y administrativo deben mostrar bajos niveles de deserción, tanto en términos absolutos como relativos. Para conseguirlo deben contar con me- canismos de seguimiento a los estudiantes en condición de vulnerabilidad.
Los objetivos propuestos por Gestión 10 incluyen dos grandes líneas de acción. Por un lado, se debe mejorar la capacidad de los centros educativo para atraer y rete- QHUDODSREODFLyQHVWXGLDQWLOHQVX]RQDGHLQÁXHQFLD Asimismo, es preciso promover estrategias contextua- lizadas para enfrentar la deserción, brindando atención especial a los estudiantes que viven en condiciones de vulnerabilidad social.
3.4.2. Programa de Informatización para
el Alto Desempeño (PIAD)
En el año 2006 el Ministerio de Educación Pública avaló el uso del Programa de Informatización para el Alto Desempeño (PIAD), una herramienta tecnológica
FRRSHUDFLyQ ÀUPDGR HQ PDU]R GHO (Q HO SUR- grama también participan la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED) y la Asociación Nacional de Educadores (ANDE). En marzo del 2011, el de- creto Nº 36451- MEP, en su artículo 91, le asigna a la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad la res- ponsabilidad de coordinar todos los aspectos técnicos y administrativos para la implementación e institucionali- zación del PIAD (Estado de la nación, 2012).
Esta herramienta informática cuenta con dos com- ponentes: 1. Registro Digital. Se trata de una herra- mienta para uso docente, utilizada principalmente para registrar los resultados obtenidos en la evaluación, en los trabajos extra-clase, observaciones del trabajo coti- diano, pruebas, conducta y ausencias de los estudiantes, que una vez introducidos se traducen en puntos, notas y porcentajes. 6LVWHPDGHLQIRUPDFLyQEl programa cuenta con una base de datos que maneja el expediente del estudiante, el proceso de matrícula, el expediente del funcionario, el plan operativo anual (POA), un módulo de inventario y equipo y genera reportes de variables múltiples. Estas relacionan, entre otros aspectos, ren- dimiento académico, repitencia, ausentismo, deserción, adecuaciones curriculares y situación socioeconómica del estudiante
En general, directores, docentes, y administrati- vos de centros educativos perciben el Programa de Informatización para el Alto Desempeño (PIAD) como un programa con un gran potencial. Destacan el hecho de que facilita el trabajo administrativo y la obtención de información. Los actores coinciden en que, si se mantiene al día la alimentación de datos, el PIAD agili- za la obtención de informes acerca del ausentismo y el rendimiento estudiantil. Sin embargo perciben el PIAD como un programa en proceso de construcción y de mejora permanente. Para ello es preciso corregir los errores y problemas que se van detectando en los cole- gios conforme van usándolo.