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La postura de Röpke se fraguó básicamente, durante la primera mitad del siglo XX, en el intento de formular una teoría y una orientación práctica de política económica que pudiera ofrecer una propuesta de organización de la economía superadora los problemas de aquel entonces. En este sentido su planteo se apartaba explícitamente, por un lado de la economía coactiva (planificación central – corporativismo totalitario) y los de la economía de mercado, interpretada en la tradición del laissez faire (es decir ‘dejar hacer, dejar pasar’) que excluye la intervención del estado en asuntos económicos. Es por ello que la solución de Röpke decantó principalmente en el desarrollo de la postura que

él mismo denominó ‘Tercer camino’ o ‘Humanismo Económico’, que sirvió como elemento integrante de lo que luego evolucionó en la ‘Economía Social de Mercado,’ orden económico instaurado en Alemania en la segunda posguerra.559

El concepto de ‘Economía Social de Mercado’ constituyó un elemento fundamental del grupo de pensadores del que Röpke formaba parte, junto con Alexander Rüstow, la Escuela Friburgo (Walter Eucken, Franz Böhm, etc) y Alfred Müller-Armack. Este grupo de economistas fue, junto con la Escuela Austríaca, y la Escuela Chicago, una de las corrientes identificadas dentro del liberalismo contemporáneo, si bien entre cada una de las Escuelas existen similitudes y diferencias, no sólo en algunos aspectos referidos a cuestiones de política económica sino también con respecto a la filosofía social en el marco de las cuales estas se desenvuelven. Asimismo Röpke realizó una valoración crítica del pensamiento de Keynes, en el que destacaba una generalización errónea del principio e la demanda efectiva (el crecimiento se sostiene por el incentivo artificial de la demanda), a pesar de haber integrando elementos del mismo, dentro de un contexto diferente, en su propia teoría de los ciclos. Veamos entonces desde un comienzo cómo ubicar correctamente a Röpke dentro del debate de teoría y política económica.

Desde el punto de vista de las corrientes principales de la teoría económica podríamos delinear el aporte de la postura de Röpke como un intento por volver a proponer la teoría del mercado, con todos sus desarrollos modernos, a un contexto de interpretación humanístico. De este modo pueden puntualizarse sus similitudes y diferencias frente a otros tres planteos influyentes en el pensamiento económico contemporáneo, a saber: la Escuela de Chicago que se adscribe a la postura ‘neoclásica convencional’ interpretándola desde el punto de vista de lo que se denomina supply side economics, la postura ‘austriaca’ representada contemporáneamente por las obras de von Mises y Hayek, la postura ‘keynesiana’ que presentaremos en dos versiones: la más difundida que proviene de lo que se denominó la ‘síntesis neoclásica’ y la ‘revisión histórica’ más reciente. Finalmente expondremos la postura de Röpke que comparte fundamentalmente con la corriente que se denomina ‘Ordoliberalismo’.

Desde nuestro punto de vista la corriente ‘Neoclásica convencional’ plantea al mercado como una estructura de naturaleza físico-mecánica, se basa en una metodología económica positivista que apela al uso indispensable matemática y empíria cuantitativa, deja de lado el marco extra-económico basado en un planteo de especialización positivista. Esta postura afirma que la posibilidad de alcanzar la armonía del sistema económico sin intervención externa se da automáticamente, dado que el mercado tiende al equilibrio, y que por lo tanto como política económica unívoca plantea la reducción del rol del estado sobre la economía. 560

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CSNT, pg. 31.

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Esta caracterización está basada en una síntesis del planteo neoclásico de ‘suply side economics’ como ha sido interpretado y relanzado especialmente por la escuela de Chicago (ver esquema de las corrientes económicas de la Sociedad Mont Pelerin en la pg.50) Nos basamos entonces en las siguientes obras: Becker, Gary S., The Economic Approach to

La postura ‘austriaca,’ que presentaremos brevemente según sus dos representantes más destacados en el siglo XX, Ludwig von Mises y F.A. von Hayek comparten básicamente su postura en cuestiones económicas (visión del mercado) difiriendo en algunas cuestiones de aproximación metodológica o concepción de Economía política y Filosofía Social.561

En cuanto a la metodología económica, ambos autores rechazan el planteo positivista empírico-cuantitativo que da base al neoclasicismo, pero el primero parte para su propuesta del uso del apriorismo (principios imperativos o axiomáticos) y la lógica deductiva, mientras que el segundo (Hayek) se basa en un planteo teórico ‘biologicista-institucional’ con mayor aprecio por el enfoque histórico. En cuanto a la posición de las cuestiones extra-económicas ambos autores les dan cabida en su sistema y las integran, con una tendencia a explicar su estructura desde un núcleo económico. Con respecto a la posibilidad de armonía del sistema económico de mercado ambos autores coinciden en que es capaz de auto-regularse y por tanto coinciden con el planteo precedente (supply side) en cuanto a que la política recomendable es liberar al mercado de todo tipo de intervención extraña al mismo.

En tercer lugar la postura ‘keynesiana’ la expondremos en dos versiones, por un lado la síntesis neoclásica que adaptó sus propuestas principales de política económica a un marco metodológico positivista, y la que llamamos ‘revisión histórica’ que se basa sobre todo en las importantes obras del principal biógrafo contemporáneo de Keynes, Sir Robert Skidelsky, y es mucho más cercana al planteo de Röpke.562 En este sentido podemos caracterizar la postura ‘keynesiana’ original o histórica como basada en un planteo con rasgos biologicistas-intuicionistas (caracterización clásica de la conducta empresarial frente a la inversión como de animal spirit). Por otra parte la postura de Keynes

Human Behavior, The University of Chicago Press, 1978; Friedman, Milton, Capitalismo y Libertad, Rialp, Madrid, 1966; Friedman, Milton, Libertad de elegir, Grijalbo, Barcelona, 1980; Friedman Milton, Teoría de los precios: apuntes para un curso en la Universidad de Chicago, Ed. Alianza, Madrid, 1966; Stigler George J.,The theory of price, Collier-Macmillan, 1966. De todos modos vale la aclaración que este planteo neoclásico, que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX, difiere en varios aspectos de, por ejemplo, la postura de Alfred Marshall, siendo esta última más cercana al planteo Ropkeano, en la valoración más cuidadosa del instrumental empírico-matemático, en su mayor valoración de los aspectos extra-económicos, etc. (consúltese Marshall Alfred, Principles of economics, McMillan, 1964.)

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Para la formulación de la postura austriaca nos basamos en las siguientes obras Mises Ludwig von, La ación humana, Fundación Ignacio Villalonga, Valencia, 1960; Mises Ludwig von, Seis lecciones sobre el capitalismo, Unión editorial, Madrid, 1981; Mises, Planificación para la libertad, CEPL, Bs. As. , 1986; Mises L. von, Socialism, Liberty Fund, Indianapolis, 1981; Hayek F.A., The Road to Serfdom, The University of Chicago Press, Chicago, 1994; Hayek, F. A. Individualism and Economic Order, The University of Chicago Press, Chicago, 1996; Hayek, F. A., “New Studies”, “Dr. Bernand Mandeville”, The University of Chicago Press, 1978; Kirzner Israel, The Economic Point of View, Sheed and Ward, California, 1976.

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Para la formulación de la postura ‘keynesiana’ nos hemos basado en Keynes John M.,

Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero, FCE, México, 1991; Keynes J.M., A Treatise on Probability, MacMillan, New York, 1921; Skidelsky Robert, Keynes, Ed. Alianza, Madrid, 1998 (‘revisión histórica’); Hicks John R. “Mr. Keynes and the 'Classics' a Suggested Intepretation,” Econometrica, 1937; y Samuelson Paul A., Foundations of economic analysis, Atheneum, 1965, (‘Síntesis neoclásica’).

con respecto a el uso de las herramientas matemático-empríricas no era el centro de su metodología sino que estaba integrada en un marco que podríamos denominar ‘intuicionista-logicista’. Asimismo Keynes tenía un aprecio por las condiciones extra-económicas como las políticas, históricas, y éticas.

Por contraposición estos elementos, más bien referidos al enfoque general, están soslayados en la presentación de la ‘síntesis neoclásica’ del pensamiento de Keynes y reducidos a un planteo positivista basado en ecuaciones macro, pasibles de ser contrastadas en base a empíria cuantitativa. Sin embargo con respecto a las tesis económicas, es decir, el funcionamiento en desequilibrio del mercado (con la situación de equilibrio como excepción) y la recomendación de política económica de una necesidad constante de intervención del estado en el manejo macro para sostener el sistema de mercado, si bien moderadas en la ‘síntesis,’ permanecen fieles al original.

Frente a estas posturas Röpke propone que la economía (como en la Economía Política Clásica) se base en un enfoque institucional-humanista, que su metodología utilice el herramental empírico matemático como un instrumento para el desarrollo y corroboración de un núcleo cierto de principios antropológicos que se expresan en leyes económicas. Por otro lado plantea que los aspectos económicos deben estar integrados en una visión más abarcativa, extra-económica, donde la economía por una parte guarda su legítima autonomía, pero en ciertos casos debe estar subordinada al conjunto mayor, ya sea social, ya sea político o ético-cultural. Con respecto al funcionamiento del mercado, como explicitaremos en las partes subsiguientes de esta tesis, Röpke se adscribe a la tesis del orden espontáneo, interpretada desde el punto de vista institucional-humanista y no biologicista, como principio general tanto teórico como de funcionamiento, pero su propio enfoque (institucional-humanista) lo lleva a aceptar que pueden existir excepciones a esta regla en circunstancias muy determinadas, de lo que se sigue que su postura de política económica está fundamentalmente basada en el desarrollo de un marco económico-institucional pro-mercado, y en un ‘Intervencionismo Liberal’ basado en principios económicos y consideraciones prudenciales.

Posturas / Enfoques Neoclásica (Convencional) Austriaca (Mises / Hayek) Keynesiana (Keynes / Síntesis Neoclásica) Röpkeana Ordoliberal Concepción Economía Política Mecanicista Lógico- Imperativa / Biologicista- institucional Intuicionista- biologicista / Mecanicista Institucional- Humanista Metodología Económica Positivista: Uso indispensable matemática y empiria cuantitativa Crítica a positivismo: Uso de Lógica / Evolucionismo Crítica a positivismo: Intuicionismo- logicista / Positivismo Subordinación planteo empírico matemático a principios antropológicos

Marco Extra- Económico: Ético, social, político- institucional Soslayo: Especialización positivista Integración pero interpretado en lógica economicista Integración / Soslayo: especialización positivista Integración subordinación de economía a aspectos extra- económicos Posibilidad de Armonía Siempre: Equilibrio Siempre: Lógica- Imperativos acción Humana / Orden espontáneo biologicista Desequilibrio como situación general, Equilibrio es excepción Orden espontáneo (institucional- humanista) Posibilidad de desequilibrio como excepción Instrumentos de política económica Desregular: Confianza en equilibrio y autorregulación mercado Desregular: Confianza en equilibrio y autorregulación mercado Necesidad constante de intervención estado en manejo macro para sostener sistema mercado Marco institucional pro- mercado. Intervencionismo Liberal: principios económicos y consideraciones prudenciales

Desde el punto de vista de las corrientes intelectuales, en un sentido más amplio, la posición de Röpke podría calificarse como el mismo propuso de ‘liberalismo reformista’.563 Esta posición del autor queda clara en su importante ensayo El ideal cultural del liberalismo (Das Kulturideal des Liberalismus), donde pone de manifiesto la continuidad entre la tradición del liberalismo, que él denomina perenne –por oposición a un liberalismo racionalista– con tradición Clásico-Judeo-Cristiana. Esta síntesis surge fundamentalmente a partir de la coincidencia entre la defensa de la libertad personal y la dignidad de la persona humana (Hombre es Imago Dei) en ambas tradiciones y la oposición de las mismas frente a los totalitarismos modernos. Por otra parte podría denominarse como ‘conservatismo liberal’ en tanto y en cuanto rechazaba el componente ‘progresista-constructivista’ de las corrientes de izquierda y de algunas líneas del propio liberalismo.564