Educativos, así como estructuras descentralizadas adscritas a las distintas instancias: Regionales, Distritales y de Centro.
Desde el punto de vista académico, la educación no universitaria se organiza en niveles, adscritos a la Subsecretaría de Asuntos Técnico-Pedagógicos: Educación Inicial, Educación Básica, Educación Media General y Técnico-Profesional, así como el Subsistema de Educación de Adultos y la modalidad de Educación Especial.
En este apartado intentaremos explicar los esfuerzos de reorganización del sistema educativo, para colocar al centro educativo como eje de la reforma y al Modelo de Gestión de la Calidad Educativa como el instrumento clave para operativizar la gestión institucional y pedagógica de los centros educativos, a partir de la gestión educativa 2004-2008.
En este sentido, la formulación del Modelo de Gestión de la Calidad supone una iniciativa integradora de todos los esfuerzos de los centros educativos, Direcciones Regionales, Distritos Educativos y la Sede Central, en un mismo sentido, a fin de crear comunidades de aprendizaje y redes de centros. En ese horizonte, durante todo el año 2005 se conformaron los equipos y se organizaron los talleres que posibilitaron las primeras discusiones acerca de los elementos que intervienen en una escuela de calidad, lo que resultó en el documento marco del Modelo de Gestión de la Calidad (MGC).
De forma similar a como se han definido estándares de calidad en numerosos países, la definición del MGC sintetiza 10 criterios de gestión que debería reunir un centro educativo para que brinde una educación de calidad, agrupados entre aquéllos referidos a la gestión institucional y aquéllos referidos a la gestión pedagógica:
Gestión institucional
1. El centro cuenta con un Proyecto Educativo construido colectivamente para orientar la gestión institucional y pedagógica, con el fin de mejorar la calidad educativa.
2. El Equipo Directivo del centro ejerce un liderazgo transformador.
3. Existe un clima escolar que facilita un ambiente propicio para el aprendizaje. 4. El centro educativo hace buen uso del tiempo y de los recursos.
5. Los organismos de participación y representación funcionan de manera efectiva. 6. El centro educativo está integrado al desarrollo de su comunidad.
Gestión pedagógica
7. El centro educativo funciona como una Comunidad de Aprendizaje que se responsabiliza de los logros de todos sus estudiantes.
8. Los propósitos y los contenidos curriculares son conocidos, promovidos y puestos en práctica por los miembros de la comunidad educativa.
9. Los docentes proporcionan atención personal a cada estudiante en su proceso de aprendizaje y mantienen altas expectativas en su desempeño.
10. Los docentes disponen de espacios de reflexión pedagógica e intercambio de experiencias, y desarrollan planes de mejoramiento personal y colectivo.
(Fuente: Valeirón, J.L. (2006), p. 51 y ss.)
Al tratarse, hasta el momento, tan sólo de un horizonte que se busca compartir en el sistema, el gran reto lo constituye su implementación. La Memoria 2004-2008 de la Gestión Técnica y Pedagógica de la Secretaría de Estado de Educación recoge (pp. 40-52) las principales acciones llevadas a cabo para el inicio de la implantación del Modelo, sensibilizando por etapas a todos los actores de la gestión de todos los ámbitos de sistema.
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regionales, 103 Directores de distrito, así como a 72 técnicos regionales, 309 distritales, y 103 directores de centros educativos. Esta fase se inició a fines de 2006 y se completó en abril de 2007, a cuya culminación contribuyó la contratación de un consultor internacional (enero-mayo de 2007). Paralelamente, se creó una estructura organizativa a nivel central para la coordinación de los trabajos a nivel nacional, la cual contemplaba además el inicio de la formación de redes de centros en cada distrito educativo. Durante todo el año 2007 continuó el proceso de información y difusión del Modelo a través de capacitaciones masivas que buscaban, además de dar a conocer el marco conceptual del MGC, analizar los distintos documentos e instrumentos de apoyo al mismo. A fines de 2007, se instaló una oficina de coordinación del Modelo en la sede central.
La segunda fase, de autoevaluación, consistió en la realización de un diagnóstico situacional, por primera vez en la historia del sistema educativo nacional, en los más de 8.000 centros educativos públicos del país, durante el primer semestre de 2008. Esta fase contempló un proceso de verificación llevado a cabo por los Distritos y Regionales, involucrando a diferentes representantes de la comunidad educativa, según un detallado manual de procedimiento.
A pesar del valor del gran volumen de información que este esfuerzo ha representado, y del rigor con que se establecieron indicadores para la auto-evaluación (PEC, planta física, relaciones humanas, etc.), la amplia participación social no ha impedido que los resultados no se identifiquen con la calidad real de los aprendizajes que brindan los centros educativos.
Ello ha provocado que, para una tercera fase, en la que se propone que los centros elaboren y apliquen planes de mejora coherentes con las principales limitaciones detectadas, se facilite que los actores de la base del sistema, personal de los centros y técnicos que deben acompañar sus procesos de mejora, comprendan adecuadamente las evidencias de lo que significa una escuela de calidad.
Por ello, el citado documento de Memorias señala, para una tercera fase, la propuesta de selección de dos centros educativos por cada Distrito Educativo para la realización de un piloto que posibilite la implementación del Modelo y la sistematización de la experiencia, con miras a que se amplíe a la totalidad del sistema. Esta opción, aún en proceso de análisis a la hora de redactar estas líneas, prevé desarrollar otras tres sub-etapas, consistentes en la capacitación de los directores y profesores de los centros seleccionados, la elaboración, como se ha dicho, de planes de mejora para el avance de la gestión institucional o pedagógica y, por último, la evaluación y acompañamiento del proceso de implementación en los centros seleccionados.
En el documento de consultoría sobre la implementación del Modelo, elaborado en el marco del Programa de Apoyo a la Política Sectorial en Educación (PAPSE) que auspicia la Unión Europea, se establece que:
"A pesar de los logros y avances obtenidos hasta el momento en el Modelo de Gestión de la Calidad, no cabe duda que impulsar e instalar una nueva cultura educativa que eleve los niveles de calidad en los centros educativos, es un proceso que toma tiempo y que no siempre va al ritmo deseado. En este sentido, es una preocupación de la consultora la tendencia de acelerar procesos a través de la ejecución de acciones, sin dar tiempo para una adecuada preparación y asimilación por parte de los actores implicados. Por otro lado, vemos con preocupación la diversidad de funciones y tareas que ocupan a las personas de la sede, involucradas en el proceso de implementación, y esto hace lento el ritmo de los procesos (López, 2008, p. 109)".
En sus recomendaciones finales, López (o.c., p. 110) sugiere “elegir cuanto antes los 530 centros educativos en los que se va a focalizar de manera especial la implementación del MGC”, y propone "priorizar tres líneas de trabajo permanente: formación, acompañamiento y sistematización de buenas prácticas". Asimismo, apunta que es urgente proveer a los Distritos Educativos de los recursos necesarios para la implementación del Modelo en los centros a su cargo. Esto último sugiere que
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