5.1 The contribution/significance of IT governance frameworks on a CIO’s decision making
5.1.3 COBIT 5
5.1.3.3 COBIT 5’s contribution to decision-making models
La primera parte del capítulo 11 de Daniel se puede relacionar fácilmente con el período antes de Cristo. Uno puede trazar eventos muy conocidos en la historia persa, egipcia, y grecosiria. P e r o cuando llegamos al fin del capítulo 22, está claro que estamos leyen- do acerca de eventos que son todavía futuros, perteneciendo al con- junto escatológico. El gobernador mencionado allí es identificado por Pablo como el anticristo en 2 Tesalonicenses 2.4 (ver Daniel 11.37).
(a) La transición
No hay acuerdo unánime acerca del momento exacto en que en el capítulo 11, se hace una transición de hechos históricos a la escatología futura. Hasta el versículo 21, es fácil identificar eventos en la historia de Egipto y de Siria, mientras luchan por el dominio. Sugiero que la transi- ción se encuentra en una frase en el versículo 22b que no ha sido conside- rada. Me refiero a las palabras, “junto con el príncipe del pacto”. El “príncipe del pacto” no es “el rey del sur”, Egipto, tampoco es “el rey del norte”, Siria. Estos dos ya fueron presentados en versículos anteriores.
Como es la puntuación en español, esta frase pertenece a una sola oración que constituye el versículo entero. Pero esta frase no debe ser conectada con el resto del versículo gramaticalmente, sino que debe ser independiente.
(b) El príncipe del pacto
Sugiero que “el príncipe del pacto” significa “el príncipe que hizo el pacto”. Hay una sola persona así mencionada en Daniel, el
“príncipe” (nagidh, la misma palabra hebrea), quien confirma el pacto, en la profecía de Daniel 9.26,27. Los versículos 21 y 22 de Daniel 11 acaban de decir que vendrá una persona “despreciable”, que “tomará el reino con halagos”, y que prevalecerá con fuerza abrumadora. En tal contexto, me parece que las palabras, “junto con el príncipe del pacto” significan, “Esto (el hombre despreciable) también es el prín- cipe que hace el pacto”.
Desde la referencia al “príncipe del pacto” en el versículo 22, hasta el fin del capítulo 11, hay un solo personaje que es el sujeto principal de la acción. Es mi convicción que estamos en el conjunto escatológico desde este punto en el capítulo 11, hasta el fin del capítulo 12.
En el versículo 28, después del ataque exitoso contra Egipto (el “rey del sur”), “su corazón será contra el pacto santo”. Cuando se opo- ne a las naves de Quitim en versículo 30 (actual Isla de Chipre), “se enojará contra el pacto santo”, y “se entenderá con los que abandonen el pacto santo” (v. 30). Los versículos 30 y 31 claramente lo identifican con el príncipe del pacto de Daniel 9.26,27, porque leemos, “Y se levan- tarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora. Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará” (Daniel 11.31,32).
En otras palabras, hay traidores entre los judíos que restablecen su adoración durante la primera mitad de la semana setenta de Da- niel. El “príncipe del pacto” los corrompe con cumplidos, y establece sus planes con su ayuda. El hecho de que él quita el sacrificio diario y coloca la abominación desoladora (v. 31) claramente lo identifica con el mismo individuo.
(c) El rey del sur en la escatología
Pero si el “rey del sur” en la primera parte del capítulo 11 de Daniel representa a Egipto después de la muerte de Alejandro el Gran- de, ¿cómo es que el “rey del sur” aparece de nuevo en el conjunto de eventos escatológicos? (vv. 25 y ss., 42, 43).
Sugiero que hay otras enseñanzas en las Escrituras que indican que Egipto como entidad nacional figurará en los eventos relacionados con el reino de la bestia. Eventos actuales en el mundo islámico confirman esta impresión. Ya hemos visto que la etapa final del imperio anticristia- no no es homogénea, sino que contiene elementos conflictivos represen- tados por la falta de cohesión entre el hierro y el barro en los pies de la imagen de Daniel 2. El rey del sur (vv. 42,43) es un elemento conflicti- vo. Como el hierro es más fuerte que el barro cocido, parece que el reino
del anticristo podrá prevalecer contra sus enemigos, pero contra los enemigos que están dentro de su esfera de influencia.
(d) A la mitad de los siete
El resto del capítulo11 y todo el capítulo 12 son claramente escatológicos. La abominación desoladora de Daniel 9.27 será esta- blecida “a la mitad de la semana (los siete)”, es decir, a la mitad del septuagésimo período de siete años. Es evidente que la abominación de Daniel 11.31 y 12.11 es el mismo evento. Ahora se nos informa que “Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días” (Daniel 12.11). Mil doscientos noventa días son tres años y medio, más otro mes. Yo opino que el mes extra cubre el conjunto de eventos intensos que ocurren “a la mitad de los siete”. El significado de “a la mitad de la semana” es explicado por la frase, “por tiempo, tiempos, y la mi- tad de un tiempo” en Daniel 12.7. 4 La frase, “tiempo, tiempos, y la
mitad de un tiempo” ocurre también en Daniel 7.25, 11.7, y en Apo- calipsis 12.14. En estos tres casos, creo que se refiere a la segunda mitad del septuagésimo siete de Daniel. De manera semejante, pienso que los “mil doscientos sesenta días” de Apocalipsis 12.6 y los “cua- renta y dos meses” de Apocalipsis 13.5 se refieren a la segunda mitad del septuagésimo siete. El período de mil doscientos noventa días de Daniel 12.11 ha sido mencionado. No tengo información acerca del significado de los 1.335 días mencionados en Daniel 12.12, excepto que incluyen los tres años y medio de la segunda mitad del septuagé- simo siete, más los treinta días extras de Daniel 12.11, y cuarenta y cinco días más. El hecho de que hay una bendición al final de los 1335 días (v. 12) podría sugerir que los cuarenta y cinco días adicio- nales son dedicados a la limpieza y a los ajustes, después de la des- trucción de los ejércitos de la bestia.
Creo que tanto los cuarenta y dos meses de Apocalipsis 11.2 como los 1260 días de Apocalipsis 11.3 se refieren a la primera mitad del septuagésimo siete de Daniel.
5. Resumen
El repaso de la escatología de Daniel que hemos hecho no preten- de ser una exégesis completa, pero he tratado de dar suficiente tras- fondo a las palabras de Cristo en el sermón del monte de los Olivos, “cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que
4 Para entender el uso de “tiempo”, vea Daniel 4.16,23,25,37; 11.24. Esta palabra es un sustan- tivo en hebreo, arameo, o griego.
habló el profeta Daniel (el que lee, entienda)...”. La profecía de Da- niel en sí misma es digna de una vida entera de estudio especial.
Hay algo que sí está claro: la abominación, un evento particular, en una relación cronológica específica con otros eventos – este even- to es identificado por Cristo como la “señal” de Su venida, la parusía, y de la consumación del siglo.
Capítulo VI