Si esta compensación “falsa” queda expuesta, Saturno tendrá que trabajar para producir otras más eficaces. ¿Cuáles podrían ser?
Audiencia: Podríamos negarnos a involucrarnos de ninguna manera.
Liz: Sí, Saturno puede tratar de escapar a la exposición de un área vulnerable, evitando situaciones o gente que podrían amenazarlo. La evasión, como la “falsa” compensación, es una característica defensa saturnina. Saturno en Escorpio, por ejemplo, podría simplemente evitar una relación profunda, negándose al com- promiso y jugando a pelearse con la otra persona, mientras permanece emocio- nalmente controlado y protegido por sus defensas. Con la misma frecuencia, Saturno en Escorpio puede llegar a elegir parejas que tienen el mismo tipo de bloqueo o dificultad emocional o sexual, de modo que los propios nunca se noten.
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Saturno es muy sutil. Una de las cosas que hace es gravitar sobre la gente que está peor que nosotros y, al hallar a alguien de quién quejarse, nuestros propios sentimientos de inadecuación se desvían. Saturno dice: “Claramente, este es un problema de la otra persona y cualquier tonto puede darse cuenta de ello”. Nues- tras propias cuestiones nunca son tratadas siquiera. Quizás nos atrae una pareja que tiene inhibiciones sexuales o restricciones emocionales, de modo que el te- mor y la retención reflejados por nuestro Saturno en Escorpio, Cáncer o Piscis no se ven desafiados, y podemos seguir pareciendo ser los amorosos, los que entre- gan y son abiertos a su pareja desde un punto de vista emocional.
También podemos evitar situaciones donde alguien nos desafía a que expre- semos lo que tememos no poder hacer. Si Saturno está en un signo de aire y sen- timos que vamos a quedar expuestos como tontos o intelectualmente incompe- tentes, podemos elegir estar con gente intelectualmente inferior a nosotros. Podemos encontrar excusas para no terminar nuestros estudios, porque tenemos terror a poner a prueba nuestras capacidades mentales. Podemos evitar trabajos que nos exijan llevar al máximo nuestras aptitudes intelectuales. Con Saturno en un signo de fuego, podemos evitar cualquier situación que requiera que exprese- mos ideas originales o que afirmemos nuestra propia identidad. Con Saturno en un signo de tierra, podemos evitar toda posición de responsabilidad que nos exija relacionarnos de manera competente y sensata con el mundo exterior. Podemos adoptar una filosofía antimaterialista militante para ocultar el hecho de que nos sentimos incapaces en el manejo de problemas materiales. Quizás establezcamos situaciones donde aparentemente nos vemos restringidos por los demás o por la naturaleza del trabajo que desempeñamos, de modo que parecería que la vida, y no nuestro propio terror, nos hubiera desbaratado los planes.
Paradójicamente, la variedad de modos en que perseguimos este tipo pecu- liar de evasión saturnino refleja una creatividad y un ingenio increíbles. Cuando empezamos a pensar en la sorprendente inteligencia que despliega la psique al seleccionar y perpetuar estas elaboradas danzas evasivas, bien podremos pregun- tarnos qué podría hacerse con toda esa creativa energía, si se utilizara para otra cosa que no fuera escapar del dolor de Saturno. Saturno es excepcionalmente fértil para construir sutiles defensas en todas las esferas de la vida. Hasta que no podamos comprender y reconocer el elemento evasivo en nuestro comporta- miento, nos podrá causar gran cantidad de infelicidad sin ninguna razón aparente. Podemos empezar a sentir la evasión como un mal destino, hasta que la vemos tal como es. Pero desde el momento en que realmente podemos atraparle la cola resbaladiza y empezamos a tener una idea de lo que está tramando, pueden em- pezar a abrirse muchos tipos de puertas que antes parecían estar cerradas de manera permanente. Saturno puede crear situaciones que se supone son una frustración interminable y que en apariencia son culpa del mundo exterior. El
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individuo puede, entonces, vivir con una lóbrega sensación de limitación y de negación de la felicidad, pero tales situaciones suelen reflejar un esfuerzo incons- ciente para evitar ser libre, porque la libertad puede dejar expuesta la inadecua- ción.
Una de las cosas a las que Saturno más les teme es la libertad, porque esta significa que podríamos tener que confiar en nuestros propios recursos y expresar lo que verdaderamente somos. Entonces, nuestra vulnerabilidad quedaría ex- puesta, y podríamos fallar o sentirnos humillados. Saturno puede evitar situacio- nes en las que la posibilidad de libertad presenta un gran desafío, y la persona a menudo creará o se sentirá atraída hacia una realidad externa donde está prisio- nera por alguien o algo del “afuera”. Aunque este sistema de defensa pueda frus- trar nuestra propia vida de modos verdaderamente fundamentales, sirve a un propósito. Es un lugar común en psicología que muchos de los síntomas, tanto físicos como emocionales, tienen una compensación, un beneficio secundario. No es una mala idea, al enfrentar los sentimientos saturninos de encarcelamiento y frustración, preguntarse: “¿Qué gano yo con esto? ¿Esta sentencia de prisión qué me está ayudando a evitar?”. Esto puede resultarnos particularmente beneficioso si nos aflige la convicción de que “No puedo hacer nada al respecto. Mi espo- sa/marido/amante/hijo/padre me está convirtiendo en un prisionero. El trabajo me oprime, la sociedad me deprime, el gobierno me frustra”. Las estructuras de las instituciones y del establishment pueden atraer las proyecciones de Saturno con la misma facilidad que los individuos.
Quizás arribemos a alguna conclusión sorprendente si somos honestos con nosotros mismos sobre los beneficios ocultos de nuestra frustrante situación. Uno de los beneficios generalmente será la protección de algo profundamente vulne- rable y temeroso, y quizás de manera inconsciente creemos que el encarcela- miento es mejor que la humillación, el rechazo o el fracaso. El hecho de que nos sofoquen o frustren quizás no sea un sentimiento tan terrible como vernos ex- puestos o humillados, porque cuando estamos en la cárcel es probable que ten- gamos un enojo justificado, pero, si nos sentimos inadecuados y avergonzados, ¿con quién nos vamos a enojar? Quedamos atascados con nosotros mismos.
¿Qué otras defensas podría movilizar Saturno?