• No results found

Primary System(s) Features

In document Fire Suppression Systems (Page 177-184)

Audiencia: ¿Qué pasa si Saturno y Kirón están más o menos en conjunción? Liz: ¿”Más o menos” en conjunción? Bueno, es más o menos probable que uno desarrolle una doble dosis de “defensividad”, porque los asuntos colectivos de Kirón también son asuntos sumamente personales vinculados al trasfondo fami- liar.

Audiencia: Pero necesitamos abordar cada uno de modo diferente.

Liz: Sí, pero los enfoques no se excluyen mutuamente. Podemos trabajar con ambos al mismo tiempo. Con Kirón es importante tratar de desapegarnos de la identificación personal que tendemos a poner en cualquier experiencia de dolor injusto. Kirón puede ser muy bueno en generar autocompasión y sentimientos de victimización. En el momento en que empezamos a reconocer que tal vez la vida no apunta su índice malévolo directamente hacia nosotros, la identificación con la víctima tiende a perder su poder. Cuanto más desapego tengamos en nuestra percepción de dónde se encuentran las raíces del dolor de Kirón, seremos más capaces de enfrentarlo y, al final, de aceptarlo. ¿En qué signo y Casa está ubicada esta conjunción?

Audiencia: Están en conjunción en Casa IV en Piscis.

Liz: Empecemos considerando el signo, porque será pisciano el modo en que se producirán el sufrimiento y la actitud defensiva que surja de él. ¿Qué tipo de herida describe esto? Piscis es un signo de agua, por eso es de esperar que encon- tremos asuntos relacionados con los sentimientos y las relaciones. ¿Qué quiere Piscis?

190 Audiencia: Amor.

Liz: Todo el mundo quiere amor. Pero cada uno lo quiere de manera diferente. Piscis necesita una enorme intimidad emocional: una especie de estado de fusión con los demás, donde ya no esté separado ni se sienta solo. De modo que sentirse herido de una manera pisciana significa ser expulsado del Edén, ser obligado a separarse, y uno se queda terriblemente aislado. En las primeras etapas de la vida, el sentido de pertenencia, de ser una parte emocional de la vida de otros, ha sido herido o negado. La necesidad de intimidad emocional ha sido restringida o rechazada de alguna manera. Es probable que el resultado sea una extrema sole- dad, y las defensas pueden implicar que se protege la propia vulnerabilidad emo- cional a través de la desconfianza y de la inhibición de los sentimientos, al mismo tiempo que uno se empeña en vincularse con otras personas por medios encu- biertos y emocionalmente manipuladores.

Saturno en Piscis sugiere que en el seno de la familia puede haber habido problemas con relación al compartir desde el punto de vista emocional. Está en Casa IV, lo que enfatiza los temas relacionados con los padres. Es probable que el sufrimiento emocional se vincule con su relación con su padre, con quien tal vez quiso tener –o tuvo– una gran cercanía; pero esta cercanía quizás fue imposible de sostener. A nivel personal, Saturno apunta con firmeza a las tempranas rela- ciones con los padres como fuente de daño emocional, que puede haber creado poderosas defensas más adelante en la vida. Pero el hecho de que Kirón esté involucrado sugiere que en los asuntos relacionados con los padres subyace algo más grande. Su padre no es el único implicado. Esto puede vincularse también con el trasfondo de su padre y con temas sociales, económicos o raciales que se remontan muy atrás. Cualquiera que sea el suceso que haya generado una sensa- ción de fracaso o de dolor en esta relación temprana, es posible que su padre hayo sido él mismo profunda o injustamente herido por la vida, de modos que apuntan a un dilema colectivo. Los factores subyacentes al dolor en la relación personal son mucho mayores que la imposibilidad de un padre para relacionarse. ¿Esto tiene sentido para usted?

Audiencia: Sí, perfectamente. Pero lo que me cuesta reconciliar con esto es que Saturno, como usted explicó, exige un esfuerzo activo. Con Kirón, uno debe acep- tar aquello que no puede cambiar. Estos planetas me parecen mutuamente ex- cluyentes.

Liz: No lo son. Usted puede trabajar para construir una mejor relación con su padre y con los demás, de modo que pueda ser más abierta y honesta al expresar sus necesidades emocionales. Puede aprender a pedir de manera directa aquello

191

que quiere, y reconocer cuando los demás le ofrecen amor, aun cuando no lo hagan exactamente en el estilo que usted preferiría. Pero tendrá que aceptar los límites que la capacidad de amar tiene en todos los seres humanos, y no esperar amor perfecto e incondicional todo el tiempo. No puede pretender un estado de interminable fusión emocional. Tampoco puede pretender una especie de situa- ción idealizada de “familia feliz”, en la que se da una perfecta comprensión y empatía emocional entre todos los miembros. Es cuestión de valorar y alimentar sus relaciones familiares y su trasfondo familiar, y de aceptar al mismo tiempo el hecho de que, en definitiva, todos los seres humanos deben aprender a existir solos. Puede ser que el tipo de estado de fusión que tal vez en algún momento anheló tener con su familia, y que quizás todavía, en secreto, espera encontrar, sólo esté a su alcance a través de sus senderos espirituales o creativos, que pue- den darle acceso a una unidad subyacente más profunda. Si va por ahí lamentán- dose porque no tuvo una infancia perfecta o un padre perfecto, sólo desperdicia- rá energía y tiempo en autocompasión, y tal vez estropee las relaciones que tiene, en lugar de abrirles las puertas a los niveles más profundos de la expresión piscia- na.

Lo mismo se aplica a sus relaciones de pareja o a su matrimonio. Cualesquie- ra que sean sus esfuerzos por ser cariñosa y abierta desde un punto de vista emo- cional, su pareja quizás no siempre responda a ellos. Esto tal vez se deba a que su pareja es un ser humano y no una deidad que es puro amor. Saturno en Piscis en Casa IV dice: “Trata de ir más allá de los límites emocionales de la niñez, y apren- de a expresar y recibir amor de un modo generoso, a pesar del hecho de que recibiste un mal ejemplo en los primeros años de tu vida”. Kirón en Piscis en Casa IV dice: “Pero, aun sí puedes superar tus inhibiciones emocionales, no esperes que los demás superen las suyas. Aun con todo el esfuerzo del mundo, los seres humanos todavía se las arreglarán para herirse mutuamente. Hay problemas endémicos en la naturaleza humana, y en la sociedad, que hacen que las personas se traten muy mal unas a otras, y tu padre probablemente haya sido un triste ejemplo de esto”. Saturno funciona mejor con el esfuerzo activo. Kirón pone un límite a lo que usted puede esperar de ese esfuerzo.

Audiencia: Kirón parece estar muy vinculado con familias y grupos familiares que se remontan a muchas generaciones.

Liz: Sí, es así, aun cuando no esté en Casa IV. Kirón se ubica en la interfaz donde los asuntos personales de la familia se convierten en asuntos colectivos, a través de nuestra inclusión en un grupo familiar o “tribu”. Kirón está ubicado entre Sa- turno y los planetas exteriores, y vincula los asuntos parentales inmediatos con los dilemas colectivos de la época. En la mitología se hace referencia a los centau-

192

ros mismos como una “tribu”. La familia nuclear es un paradigma de la sociedad como un todo, y las grandes corrientes colectivas que operan en el entramado de la sociedad llegan a nosotros a través de padres, abuelos y, así, hasta la “fuente” nacional o racial de donde surgió la familia. Cuando empezamos a explorar cómo las heridas pasan de una generación a otra, podemos sentir una enorme compa- sión por la gente a quien antes estuvimos muy ocupados en culpar. En lugar de sentarnos sobre una pila de rabia porque sentimos que nos han tratado mal, podemos ver de qué modo acontecimientos mundiales como las guerras, el ham- bre, la pobreza y el desorden social produjeron reacciones defensivas que limitan la capacidad de los seres humanos para dar amor y tratarse con justicia unos a otros. El enojo hacia los padres empieza a parecer pueril frente a tales tragedias humanas. Generaciones enteras, como la de quienes nacieron bajo la oposición Urano-Neptuno durante la Primera Guerra Mundial, comienzan a verse con más claridad como víctimas sacrificiales, en el sentido de que los individuos involucra- dos –incluidos nuestros padres, abuelos o bisabuelos– quedaron limitados casi por completo por los roles sociales, las presiones, los valores y las catástrofes de su época. Nuestra perspectiva pasa de: “¡Me hicieron daño!” a una profunda conciencia de lo difícil que a veces resulta ser humano.

Del otro lado de la rabia de Kirón hay una gran compasión, que nace de la comprensión. Esa es, tal vez, una de las dimensiones más poderosas de la sana- ción de Kirón. La rabia es la defensa inicial e instintiva de Kirón contra las heridas, pero mucha gente nunca supera esa etapa inicial para pasar a lo que encuentra más allá de ella. Nos enojamos porque no podemos controlar la vida; somos im- potentes y estamos indefensos ante fuerzas que son mucho más grandes que nosotros. Por eso la violencia física está vinculada tan a menudo con los senti- mientos de impotencia. Cuando vemos un perpetrador de violencia, como el marido que les pega a la esposa y a los hijos, siempre hallaremos que recurre a la violencia porque se siente castrado por la vida, y su rabia es un medio de com- pensación. Esa castración quizás no tenga mucho que ver con su familia y puede reflejar factores sociales y económicos más amplios. O puede estar vinculada con sus propios problemas parentales, que han venido pasando de generación en generación.

In document Fire Suppression Systems (Page 177-184)