La motivación extrínseca es aquella que está relacionada directamente con lo que se dan desde fuera como las sanciones y castigos; las nuevas políticas de recursos humanos buscan fórmulas alternativas de remuneración y premios, donde el empleado encuentre una recompensa económica que se adapte a sus circunstancias personales, edad, estado civil, tamaño de la familia, preferencias, gustos, etc.
La motivación extrínseca se define también como: cualquier en la que la razón para la actuación es alguna consecuencia separable de ella, ya sea dispensada por otros o auto administrada. En la actualidad, se considera multidimensional.
La motivación extrínseca supone acciones ejecutadas para obtener un premio o evitar un castigo externo a la actuación en sí misma. Está
orientada hacia metas, valores o recompensas que se sitúan más allá del propio sujeto o de la actividad, y por este motiva se puede decir que está regulada extrínsecamente.
1.4.1. Castigo
Sánchez (2009) nos dice: El castigo parental ha sido definido, desde un punto de vista unilateral y centrado en la persona adulta, como un factor que media la interacción entre padres, madres y sus hijas e hijos en situaciones particulares de conflicto. En términos generales, consiste en una modalidad del repertorio de estrategias educativas, de corrección o amonestación que utilizan madres y padres para formar a sus hijas e hijos; pretende socializar al infante, mediante restricciones y amonestaciones, en los valores creencias y comportamientos esperados, en particular, la obediencia, el respeto y el buen comportamiento.
Desde este vínculo de apego, el castigo parental se presenta cuando existe una diferencia en la valoración adulta y la infantil respecto deuna acción realizada por el niño o a niña, y la madre o el padre asume que su perspectiva es la correcta; por lo tanto, se debe corregir al hijo o a la hija por medio del castigo.
Cotera afirma lo siguiente: autoridad, disciplina y castigo son términos íntimamente relacionados con la educación-enseñanza. La educación significa transmitir conocimientos y habilidades por parte del maestro al alumno, donde el maestro debe tener la autoridad en lo que enseña y en la disciplina dentro del aula, y el alumno debe ser ordenado, atento, obediente y sobre todo interesado en aprender. Es importante que el maestro además de tener la autoridad formal tenga la autoridad práctica, ya que, de no ser así, aunque tenga la del conocimiento, su grupo será un caos.
Como castigo se entiende imponer intencionalmente dolor a quien comete una ofensa. El castigo lo realiza quien tiene la autoridad para hacerlo y debe ser acorde a la ofensa, aunque en ocasiones no es así, aplicándose entonces el término de castigo injustificado.
También sucede que en algunas ocasiones el castigo es proporcionado por alguien diferente a la autoridad, en esta ocasión sería un castigo no autorizado.
1.4.2. Recompensa
Sánchez (2009) nos brinda la siguiente información: En el contexto educativo, Skinner defendía que el uso de las recompensas y refuerzos positivos de la conducta correcta era, pedagógicamente, más eficaz que utilizar el castigo para tratar de cambiar una conducta no relacionadas con el aprendizaje, se demostró que la aplicación de refuerzos positivos fomenta el enfoque superficial de aprendizaje en el que los estudiantes tratan de ―salir del paso‖ ante las demandas académicas para evitar castigos o recibir recompensas (premios materiales), lo cual resulta poco útil o inadecuado. Considerar que la recompensa es lo que se ofrece después de la realización de una determinada conducta, aumentando la posibilidad de que dicha conducta se vuelva a producir en el proceso educativo gracias a la recompensa. Por otro lado, el castigo es un objeto ambiental no atractivo que tiene lugar después de un comportamiento poco adecuado y reduce la probabilidad de que dicho comportamiento se vuelva a dar en un futuro. El incentivo es lo que hace que un estudiante realice una conducta, considerada adecuada, en el proceso de enseñanza- aprendizaje, a diferencia de los anteriores, el incentivo se da antes de que se produzca la conducta y puede tener una consecuencia positiva o negativa.
Clemente, A. (1998) menciona que: La motivación extrínseca supone acciones ejecutadas para obtener un premio o evitar un castigo
externo a la actuación en sí misma. Está orientada hacia metas, valores o recompensas que se sitúan más allá del propio sujeto o de la actividad, y por este motiva se puede decir que está regulada extrínsecamente.
Así mismo encontramos también que Deci y Ryan (2002) proponen cuatro tipos de motivación extrínseca:
A) Regulación externa. Es la modalidad que representa la forma menos autónoma de motivación extrínseca. Las conductas reguladas externamente se realizan para satisfacer una demanda exterior o para obtener un premio. Es la conducta que, en los experimentos clásicos, se contraponen a la motivación intrínseca. Un ejemplo serio: ―estudio para el examen de mañana porque, si no lo hago, mis padres me riñen‖. Los alumnos necesitan, para su motivación, a padres y profesores, y estos los consideran poco independientes, escasamente motivados y necesitados de mucha atención; estos estudiantes perciben el entorno escolar como controlador; se consideran a sí mismos pocos autónomos y con escaso control interno sobre los resultados escolares; y tienen bajas percepciones de confianza, competencia y autoestima,
B) Regulación introyectada. Ocurre cuando las acciones se llevan a cabo bajo sentimiento de presión, con el fin de evitar la sensación de culpa o ansiedad o para favorecer la autoestima. Sin embargo, la conducta no se experimenta como parte de las cogniciones y motivaciones que constituyen el yo ni es auto determinada. A pesar de su mantenimiento a lo largo del tiempo, todavía es una forma de autorregulación inestable. Serian indicios de regulación intoyectada afirmaciones como ―Estudio esta materia porque es mi obligación hacerlo‖. Entre los alumnos, son motivadores frecuentes estos objetivos: conseguir aprobación, evitar sentimientos negativos, experimentar valía personal o demostrar capacidad para suscitar alabanzas. Padres y profesores los consideran poco independientes.
C) Regulación identificada. La identificación es el proceso a través del cual la persona reconoce y acepta el valor implícito de una conducta, por lo que la ejecuta libremente incluso aunque no le resulte agradable ni placentera. Se considera extrínseca porque la conducta sigue siendo un medio y no es realizada por el disfrute y la satisfacción que produce. La siguiente aseveración puede considerarse un ejemplo de regulación identificada: ―Aumentar mis conocimientos de informática me permitirá encontrar un trabajo que me guste; por tanto, empezare a estudiar en serio‖. Suele estar asociada a un elevado sentimiento de competencia y autoestima, a una gran confianza en las propias posibilidades y al afrontamiento positivo de fracaso (―La próxima vez lo haré mejor‖).
D) Regulación integrada. Se produce cuando la identificación se ha asimilado dentro del propio yo, estableciendo relaciones coherentes, armoniosas y jerárquicas en esa conducta y otros valores, necesidades o metas personales. Esta forma de motivación, aunque comparte ciertas cualidades con la motivación intrínseca (por ejemplo, la autonomía), todavía se considera extrínseca porque la conducta se lleva a cabo por su valor instrumental respecto a un resultado que es distinto de ella, aunque querido y valorado por sí misma. Un ejemplo sería el de un alumno que rechaza salir con sus amigos porque tiene que preparar el examen del día siguiente.
Bueno, J. (1993) afirma que la motivación extrínseca: motivación provocada por el uso de recompensas o castigos externos, tanto a los intereses del yo como a su conducta con el fin de controlar esta.