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Después de hacer una investigación retrospectiva de los primeros tres años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, llegué a la conclusión que las conferencias de prensa matutinas fueron la principal estrategia de comunicación y el eje rector para que el entonces Jefe de Gobierno diera a conocer su pensamiento, sus programas, difundir su imagen y generar un debate en algunos temas del momento.

A través de estas crónicas, AMLO informó, desmentió, esquivó golpes políticos en su contra, controló crisis, mantuvo una relación cercana a los periodistas, provocó con sus declaraciones a sus retractores, marcó la diferencia de su proyecto con el establecido por el entonces presidente Vicente Fox y estableció la agenda en los medios de comunicación.

López Obrador fue su mejor vocero, pues reiteró su mensaje todas las veces que deseó, generó respuestas con sus opiniones, hizo política en ese espacio para enfrentar a sus enemigos políticos y difundió su imagen, con una cobertura de medios invidiable. En una palabra: Se “metió” a las redacciones.

“Lo que Andrés Manuel hizo con la conferencia de prensa fue una estrategia calculada, planeada y razonada de la comunicación que consistió en llevar a cabo una serie de pasos y acciones con un fin

determinado”, así lo consideraron Laura N. Pérez Cristino y Enrique Cuna Pérez, en su artículo denominado “El posicionamiento político de AMLO a partir de la estrategia de comunicación social del Gobierno del Distrito Federal”, publicado en la revista El Cotidiano, de julio- agosto del 2006.

Incluso, los investigadores de la UAM Azcapotzalco, señalan que la estrategia de comunicación como las mañaneras, le permitió a AMLO posicionar tanto su proyecto de gobierno como su imagen personal en el imaginario colectivo con miras a la construcción de su candidatura presidencial.

Las crónicas presentadas en este trabajo tienen todas en común denominador, que los temas surgieron en la sala de prensa “Francisco Zarco”, ese pequeño espacio ubicado en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, lugar donde se reunieron a diario reporteros de periódicos, radio y televisión para conocer lo que sucedía en el gobierno de la ciudad de México.

López Obrador instrumentó una efectiva política de comunicación social, a través de sus conferencias matutinas, que le permitieron transmitir sus mensajes de manera adecuada y tener una significativa cobertura de medios nacionales e internacionales, así como el punto de lanzamiento como aspirante natural a la candidatura presidencial.

Las mañaneras fueron la estrategia de comunicación social más innovadora y práctica, que le dio la oportunidad de tener un

acercamiento importante con los medios de comunicación y, por ende, llegó a todos los sectores sociales.

López Obrador sabía muy bien que mientras sus declaraciones fueran impactantes lograría siempre tener la atención de los reporteros, tenía que presentar información atractiva para ganar presencia, anunciar acciones que generarían confianza y credibilidad entre la población, a favor de su gobierno, y también ser agresivo con sus adversarios políticos, todo con el único fin de ganar espacios en los medios de comunicación.

Esto lo sabía muy bien. Por esa razón, decidió que sus conferencias mañaneras fueran muy temprano, aún cuando los noticieros de la mañana están al aire, en radio y televisión. Cuando los portales de los medios escritos están en plena bonanza. Ya para el mediodía, lo dicho por el gobernante tabasqueño era historia, lo cual compensaba después con sus eventos públicos que ganaban otros espacios por las tardes.

Este trabajo expone cómo López Obrador habló de todo en sus conferencias de prensa y cómo sus mensajes impactaron en las encuestas de popularidad, que con el tiempo lo convirtieron en un aspirante presidencial, a pesar de las críticas que lo rodeaban por los niveles de inseguridad en la ciudad, la poca transparencia, el desempleo y los casos de corrupción en su gobierno.

No hay que perder de vista que las conferencias de prensa las aprovechó para marcar los ejes rectores de su gobierno: la defensa de los más vulnerables, las acciones de austeridad y la honestidad.

Las crónicas que se escriben en este trabajo forman parte de una investigación ardua, de las experiencias vividas durante la cobertura de la fuente, de la información, de datos fidedignos producto de lo que se hizo y dijo en las mañaneras, en la cobertura de la fuente del GDF como tal.

Como periodista obtuve un mayor conocimiento, político y económico, de cómo funciona un gobierno local, aprendí a conocer el manejo interno con los grupos sociales, el peso de las decisiones gubernamentales sobre los gobernados, la implicaciones en la falta de cumplimiento de las promesas, una mayor disciplina y cuidado en el manejo de la información para garantizar su veracidad, en síntesis, hacer periodismo de investigación.

Ya para septiembre del 2003, aparecen los comités ciudadanos que impulsarán su candidatura presidencial y es precisamente su hermano Pío López Obrador, quien empieza a formar esta estructura en Comitán, Chiapas. Otro comité surgió en Nayarit, lo cual negó el entonces Jefe de Gobierno.

Así poco a poco, con altos niveles de popularidad que alcanzaron hasta un 80% en la preferencia de los capitalinos, López Obrador concluye el primer trienio de su gobierno.

AMLO enfrentó después de este periodo, del 2004 al 2005, una serie de situaciones polémicas:

El escándalo de Nicolás Mollinedo, su chofer y coordinador de logística, que ganaba al mes 63 mil pesos; luego los video escándalos, donde se observa al entonces Secretario de Finanzas, Gustavo Ponce, apostando grandes cantidades de dinero en Las Vegas y a René Bejarano, su ex secretario particular, recibiendo dinero de Carlos Ahumada; y líos judiciales como el reclamo del pago de indemnizaciones por los predios Paraje de San Juan y El Encino, éste último lo llevará al desafuero.

Pero eso será otra historia. Las crónicas aquí escritas cuentan el principio de todo.