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5.2 EQL : The EMU Query Language version 2

5.2.2 Combining simple queries

La transformación productiva inherente al desarro-

llo territorial rural, tiene por propósito la articulación

competitiva y sustentable de los territorios con mer-

cados dinámicos, para alcanzar la cohesión social, económica y territorial.

La perspectiva sectorial y exclu- sivamente productiva agrope- cuaria que aún prevalece, re- quiere ser trascendida para ser consecuentes con el desarrollo rural con enfoque territorial.

Esto implica

Concebir las actividades agropecuarias en la forma de sistemas de producción familiares y empresariales, articulados con sus entor- nos territoriales.

Incorporándolos en el plan de desarrollo a través de las estrategias de competi- tividad territorial y de agre- gación de valor.

a partir de Empresas integradas en ca-denas productivas, vincu-

lando la micro, pequeña y mediana empresa rural para alcanzar economías de esca- la y de aglomeración.

Esto significa promover la formación de sistemas produc- tivos territoriales tipo clúster que se interrelacionen con los diversos sectores de actividad, que desde el punto de vista de la nueva ruralidad, constituyen la base del desa- rrollo territorial. “Se trata de reconocer la multisectoriali- dad del campo y de articular la economía agropecuaria con la economía no agrícola, potencializando su función integradora en el interior de los territorios e imprimiendo mayor impulso a las áreas rurales (Sepúlveda, 2005).

En la medida que se logre establecer un sistema de producción en un territorio, de manera ordenada, sus costos de producción van a ser menores sin perder pro- ductividad, haciéndolo ambientalmente sostenible y a su vez competitivo. Para que dichos sistemas de produc- ción logren el mayor impacto en el desarrollo territorial rural es recomendable que se constituyan en aglome- raciones productivas especializadas articuladas con sus entornos territoriales, de tal forma que propicien la es- tructuración de clúster territoriales.

Gestión del territorio para usos agropecuarios

clave para una estrategia integral de desarrollo rural del plan de desarrollo departamental

El territorio rural colombiano ha sido uno de los prota- gonistas del desarrollo económico del país; no obstante es notable su atraso en las condiciones de vida de sus habitantes, respecto a quienes habitan las ciudades. El campo ha sido, además, el escenario principal del largo conflicto armado lo que, en conjunto con las pre- carias políticas públicas, ha contribuido a profundizar la problemática rural y las desigualdades urbano-rurales.

El Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, retomando los estudios y propuestas de la Misión de Transformación del Campo, reconoce que existe una deuda histórica que es necesario saldar como elemento esencial para cons- truir la paz y lograr la reducción de los desequilibrios so- cioeconómicos; esto implica garantizar oportunidades y derechos económicos, sociales y culturales a los habi- tantes rurales para que tengan la opción de vivir la vida digna que quieren y valoran (UPRA, 2015).

La Unidad de Planificación Rural Agropecuaria UPRA, para el desarrollo de su misión institucional, tiene como referentes so- bre las condiciones de desarrollo del campo las problemáticas

relacionadas con:

La concentración, fraccionamiento an- tieconómico, desigualdad e informalidad de la propiedad y tenencia de la tierra; El uso ineficiente del suelo rural;

La deficiencia de agua para fines pro- ductivos agropecuarios;

Las condiciones de pobreza prevalentes en el territorio rural;

La necesidad de un mayor aprovecha- miento del potencial de desarrollo que ofrece el campo colombiano, y la preca- riedad de la gestión del desarrollo rural, entre otras.

Estas problemáticas trascienden los límites municipales y se ex- presan diferencialmente en cada territorio, según sus particu- laridades, por lo cual el ámbito departamental es estratégico para abordar las soluciones requeridas. Con tal fin la UPRA ha formulado el documento de Bases de Política de Gestión del

Territorio para usos Agropecuarios GESTUA, que es recomen-

dable tener presente para la formulación del plan de desa- rrollo.

La Gestión del Territorio para Usos Agropecuarios GESTUA o gestión territorial agropecuaria, es un conjunto de es- trategias, instrumentos y acciones planificadas tanto sectoriales como territoriales y de gestión intersectorial orientadas a propiciar el acceso a la propiedad rural y lograr el uso eficiente del suelo rural agropecuario en los distintos ámbitos territoriales de la gestión pública: na- cional, departamental, metropolitano y municipal.

Un uso agropecuario es eficiente cuando el sistema productivo implementado es sostenible, es decir que coincide integralmente con la vocación o aptitud de la tierra (sostenibilidad ambiental), genera la rentabi- lidad necesaria para su supervivencia (sostenibilidad económica) y contribuye a la cohesión social y terri- torial (sostenibilidad social). Son sistemas productivos eficientes aquellos que, entre otros indicadores, ge- neran empleo digno, conservan el patrimonio natural, respetan la cultura y organización social, contribuyen con el fisco y garantizan la seguridad y soberanía ali- mentaria (UPRA, 2015).

La gestión del desarrollo rural agropecuario implica la consideración integral de los componentes terri- toriales: medioambiente, población, cultura, normas, instituciones, actividades productivas, gobierno, etc., cuya articulación se da en distintas escalas, expresa- das en estructuras territoriales diversas que definen el orden existente, el cual, a su vez, expresa la territo- rialidad del desarrollo pensado desde las potenciali- dades productivas que ofrece el patrimonio natural y cultural existente y fundamentalmente, desde las demandas que la sociedad plantea en términos de desarrollo humano sostenible. Éste comprende la sa- tisfacción plena de las necesidades materiales y espi- rituales, la protección de las condiciones ambientales propicias para una vida larga y saludable extensible a las próximas generaciones; y una nueva cultura políti- ca y administrativa en la que se recuperen valores hu- manos esenciales como la honestidad, la solidaridad, la democracia plena y el buen gobierno, entre otros (Massiris, 2012).

El posicionamiento del desarrollo rural agropecuario, como eje o línea estratégica del plan de desarrollo, desde el punto de vista de la gestión territorial, po- drá sustentarse en objetivos dirigidos a lograr que los conflictos en los usos del suelo rural sean superados y que se logre el acceso a la propiedad de la tierra y el disfrute de sus derechos de ocupación. Para tal efecto es recomendable incorporar en el plan un eje estratégico dirigido hacia el uso eficiente del suelo y el Ordenamiento Social de la Propiedad Rural OSPR, con los correspondientes programas y proyectos.

El OSPR se propone contribuir al uso eficiente del suelo rural agropecuario mediante estrate- gias e instrumentos para la regularización, y el acceso y distribución de la propiedad rural; procurando mejorar las estructuras de distribución y tenencia, la seguridad jurídica, el acceso progresivo a la propiedad de la tierra y, en consecuencia, a generar condiciones más favora- bles para la productividad y competitividad agropecuaria y de los territorios, y para elevar la calidad de vida de las comunidades rurales y de los trabajadores agrarios. Para el efecto es recomendable contar con una Estrategia integral departamental de ordenamiento social de

la propiedad rural y usos agropecuarios. Con el fin de impulsar a través del plan de desarrollo la elaboración de dicha estrategia, es necesario que en la formulación del diagnóstico, la parte estratégica y el plan de inversiones, se incluya la justificación y elementos requeridos para implementar un proyecto con dicho propósito.

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