En primer lugar el autor plantea la cuestión más general acerca de las alternativas de organización económica desde el punto de vista que se ha hecho habitual, con posterioridad, dentro de la ciencia económica. Las cuestiones económicas centrales de todas las épocas son las mismas, lo que va cambiando son las formas de organización económico-institucionales que se utilizan para dar respuesta. De todos modos, se pueden plantear según Röpke, algunos elementos esenciales distintivos entre los modos de organización económica a fin de clasificarlos y posteriormente evaluarlos. Desde el punto de vista de Röpke estos sistemas ideales son tres: la economía autárquica, la economía autoritaria y la de mercado:
“Estos problemas elementales, que en todos los tiempos y en todas las latitudes requieren alguna solución, se pueden reducir, en suma, a la cuestión definitiva siguiente: ¿Cómo deben ser empleadas las fuerzas productivas que tiene a disposición la sociedad? ¿Debemos producir esto o aquello, y cuánto de esto y cuánto de aquello? ¿Cómo y dónde debe ser producido y de qué manera debemos dirigir las fuerzas productivas: a las mercancías de consumo inmediato o a las
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“Our present troubles stem precisely from the circumstance that the international mobility of capital has assumed proportions and forms that led to such extraordinarily severe strains.” III. ‘The Secular Significance of the World Crisis,’ en Against the Tide, Henry Regnery Company, Chicago, 1969, pg. 69.
mercancías-capital útiles en lo futuro? Esta cuestión de qué, del cuánto y del cómo de la producción es lo que denominamos plan económico (plan de producción) de la sociedad; y ahora nos preguntamos cuáles son las diferentes posibilidades que existen para resolver este problema fundamental del plan económico. La lista de estas posibilidades es sumamente limitada. Se reduce a las tres formas de economía autárquica, de la economía de mercado y de la economía autoritaria...”332
Röpke señala en este lugar su deuda con respecto al planteamiento realizado por Walter Eucken en su obra Cuestiones Fundamentales de Economía Política, de la cual tomó su distinción central con respecto a los sistemas de organización económica entre los de economía de mercado y los de economía centralmente planificada, si bien admite una diferencia con respecto a la ubicación de la economía autárquica. Asimismo como veremos luego Röpke agrega su distinción entre formas ‘puras’ y degeneradas’.333 La obra de Eucken fue fundamental en el pensamiento económico alemán del siglo XX al fundar la ‘Escuela de Friburgo’ y, en buena medida, contribuir a las líneas teóricas que sustentaron el modelo de la ‘Economía Social de Mercado’ alemana de la posguerra.334 De esta forma Röpke distingue tres tipos de organización: autárquica, de mercado, y autoritaria. A su vez, según su clase, se agrupa la autárquica dentro de la categoría de ‘indiferenciada,’ puesto que no existe división del trabajo, y la de mercado o autoritaria dentro del grupo de economía ‘diferenciada’, es decir las que operan bajo la división del trabajo. Por último tanto en la economía ‘autárquica’ como la de mercado distingue dos formas una ‘pura’ y otra ‘degenerada’. A continuación presentamos una adaptación en forma de cuadro de la cuestión:
332
CH, pg.5.
333
Eucken Walter, Cuestiones Fundamentales de la Economía Política, Revista de Occidente, 1947, Madrid. (Die Grundlagen der Nationalökonomie), 1939. Röpke hace honor a su deuda de reconocimiento con Euken en el siguiente pasaje: “Por cuanto al mismo tiempo pago una deuda de agradecimiento, en este contexto remito al lector insistentemente al importante libro de Walter Eucken, Cuestiones Fundamentales de la Economía Política, 3 ed. Jena 1943. Por otra parte Eucken divide el sistema económico en dos tipos principales: la “economía dirigida centralizadamente” (en nuestra terminología, “economía autoritaria”) y la de “economía de tráfico” (en nuestra terminología, “economía de mercado”) y asigna la economía autárquica a la primera categoría. Empero, para nuestros fines, parece más ventajoso el esquema propuesto aquí.” Nota 3: Las tres posibilidades de solución del problema del plan, CH, pg. 43.
334
Véase el capítulo 7. La Reconstrucción Económica de Alemania, de la Parte II. UBICACIÓN DEL PENSAMIENTO DE RÖPKE. Asimismo se puede argumentar que la Teoría del Ordenamiento Económico es anticipatoria a varios de los desarrollos de la Nueva Economía Institucional Actual. En este sentido existen varios trabajos que intentan poner en contacto ambos programas de investigación, sobre todo desde el ámbito germánico, entre otros: Leipold Helmut, “Neoliberal Ordnungstheorie and Constitutional Economics, a comparison between Eucken and Buchanan,” Constitutional Political Economy, Vol. 1, No. 1, 1990. Vanberg, Viktor. (1988). "'Ordnungstheorie' as Constitutional Economics-- The German Conception of a 'Social Market Economy'." ORDO 39: 17-31. Richter1 Rudolf, “Institutional Thought in Germany,” Paper prepared for the annual conference of the International Society for New Institutional Economics, (ISNIE) at Tübingen, Sept. 22 – 24, 2000. Grossekettler Heinz G., “On designing an economic order. The contributions of the Freiburg School, in Perspetives on the history of Economic Thought, Volume II, Twentieth-Century Economic Thought, Ed. By Donald Walker, Aedershot, England, 1989. Meijer Gerrit, “The Institutional Basis of Market Economics,” Journal of Economic Studies, Vol.21, No. 4, 1994, pp. 3-8. Streit Manfred and Wohlgemuth Michael, The Market Economy and the State. Hayekian and Ordoliberal Conceptions, Diskussionsbeitrag, 06-97, Max Plank Institut zur Erforschung von Wirtschaftssystemen.
Alternativas de Organización Económica.335
Clase Tipo de organización Forma
Pura
Forma Degenerada
Indiferenciada Autárquica Labradores
libres
Feudalismo
de Mercado Competencia Monopolismo Diferenciada
Autoritaria
Este cuadro tiene dos clasificaciones importantes a la hora de encuadrar los distintos tipos de organización económica posible. Por un lado distingue entre economía ‘diferenciada’ e ‘indiferenciada,’ de acuerdo a que exista o no división del trabajo. De este modo la economía autárquica queda dentro de la categoría ‘indiferenciada’ mientras que la de mercado y autoritaria quedan dentro de los sistemas económicos modernos sometidos a la división racional del trabajo. Por otro lado, la segunda clasificación consiste en distinguir entre las formas ‘puras’ y las ‘degeneradas’ de los sistemas de organización económica.
“...tanto la economía autárquica como la economía de mercado hemos de dividirlas en dos subgrupos, la pura y la degenerada. La economía autárquica pura es la de los labradores libres; la degenerada, la economía natural de los feudales; la economía de mercado pura es la competencia no adulterada y legítima; la degenerada, la economía de mercado monopolística más o menos congelada.”336
Esta distinción implica un cierto juicio de valor por cuanto distingue entre formas puras y degeneradas de acuerdo a que se mantenga o se vulnere la capacidad de los agentes económicos de operar libremente. Esto implica, por otra parte, que no pueden sostenerse relaciones de dominio de organizaciones o individuos sobre otras organizaciones o individuos. Röpke también usa la distinción entre relaciones económicas de ‘coordinación’ frente a las de ‘subordinación’.
Como puede apreciarse, con respecto de la economía autoritaria, el autor la considera como un sistema de organización contraproducente, sin posibilidad de presentar una ambivalencia en cuanto a su forma, sino que la caracteriza como un sistema con efectos perniciosos desde el punto de vista económico y humano: “…sobre lo contrario de la economía de mercado, el colectivismo en todos sus grados y formas, lo más pernicioso que puede decirse de él es que encuadra a los hombres, sin posibilidad de escapatoria ni excepción en una relación de dependencia personal vertical, robándoles así la libertad.”337
De este modo, quedan definidos dos tipos de organización compatibles con individuos u organizaciones libres: la economía de labradores libres y la de competencia; y tres casos 335 CH, pg, 7. 336 CH, pg.6. 337 MAOD, pg.316.
de sistemas económicos de dominio: la feudal, la monopólica y la autoritaria. Asimismo esta distinción implica un punto normativo de crucial importancia en el pensamiento del autor, sobre todo en lo que respecta a la distinción dentro del sistema económico de mercado: “Por lo tanto, la autarquía del hombre libre (en la economía indiferenciada) corresponde exactamente a la competencia (en la economía diferenciada)… Instituciones antagónicas a ésta son: el estado de servidumbre, el monopolio y el colectivismo (economía planificada en sentido propio y más estricto). Suponen la imposición de una voluntad ajena en la economía, el falseamiento del plebiscito de los consumidores y el despotismo económico.”338
Veamos ahora sus conclusiones caso por caso. La economía ‘autárquica’ es aquella en la que la producción y el consumo se realizan para la auto-subsistencia, por ello no existe el mercado –es decir, el conjunto de los intercambios–, ni la división del trabajo, ni la competencia, ni los demás elementos de la economía diferenciada. Esta economía generalmente está basada en la agricultura, y siempre se da de un modo descentralizado. Según Röpke, sin embargo, ella puede operar, como mencionamos, según una forma pura, en tanto sea realizada por labradores libres que gozan de la propiedad de la tierra o de sus trabajo, o en forma degenerada, según la propiedad de la tierra y del trabajo esté concentrada en un ‘señor feudal’ que subordina a los campesinos a su cargo a la condición servil. Con respecto a esta última forma Röpke declara sus aspectos ambiguos en un pasaje como el siguiente: “La ambigüedad del feudalismo proviene, por consiguiente, de que es descentralización dominadora, de forma que el acento puede ser puesto ya en su carácter dominador, ya en su carácter descentralizador y, de tal suerte, tiene aspectos cambiantes, ora negativos, ora positivos.”339
Luego vienen las economías de tipo diferenciado, es decir aquellas donde se ha producido y se desempeñan bajo el régimen de la división del trabajo. Aquí hallamos a la ‘economía de mercado’ y la ‘economía autoritaria’. La primera puede funcionar, como en el caso de la autárquica, bajo las dos formas, pura cuando existe competencia y división del poder económico, o degenerada cuando existe concentración de éste en pocas manos, cuyo caso más extremo es el monopolio. Aquí lo esencial nuevamente radica en la relación entre los individuos si es de ‘cooperación libre’ o de ‘subordinación’.340
La ‘economía de mercado pura’ como la ‘degenerada’ (entartung), se manifiestan en el plano económico por la diferencia entre una economía de competencia y una atrofiada por la intervención estatal o la difusión de monopolios. La distinción de la economía de mercado competitiva con respecto a una forma degenerada monopolística tiene que ver en el pensamiento de Röpke con una evolución histórica y específicamente con las condiciones imperantes en lo que el autor denomina, como hemos visto más arriba, 338 CSNT, pg. 130. 339 CH, pg. 136. 340
Como hemos visto en el capítulo III.9. La Tradición Clásica del Mercado. : “Pero la economía de mercado implica libertad del mercado, precios libres y elasticidad de costos; así como también adaptabilidad, flexibilidad y soberanía del consumidor. Por otra parte es el exacto opuesto del monopolio y la concentración...”,CH, Pg. 31; y “El mercado y el poder se relacionan mal entre sí, y quién pretenda modificar las relaciones del mercado a través de su privilegiada posición con respecto al comprador o al vendedor, de acuerdo a unas relaciones de dominio de tipo más que transitorio, se hallará con dificultades si no puede contar con la ayuda estatal. Mientras exista un auténtico mercado, esto hará que el poder económico sea precario, guardando así a la relación de coordinación de convertirse en una relación de subordinación.” MAOD, pg.316.
‘capitalismo histórico,’ la cual sin embargo excede el campo meramente económico y, desde un punto de vista más amplio, sintetiza la interrelación entre los fenómenos económicos y los extra-económicos.
Con respecto a la economía autoritaria Röpke la describe, por contraposición con la economía de mercado en la que se da un ámbito para las decisiones libres, como la solución en que se imponen las decisiones jerárquica y autoritariamente. En un pasaje sumamente interesante las compara con los sistemas de organización políticos asociados de la democracia y el totalitarismo: “Esta comparación de tipo político nos puede servir ahora para aclarar la confusión que reina en la polémica en torno al capitalismo, ya que, en efecto, se parece mucho a la que reina en el debate alrededor de la democracia. Así como la democracia constituye una de las dos respuestas posibles a la pregunta de ‘¿Cómo se forma la voluntad del Estado?,’ de la misma manera, lo que constituye el meollo de nuestro sistema económico es también una de las dos respuestas posibles a la última y más elemental pregunta de la economía: ¿Cómo han de emplearse las fuerzas productivas de una sociedad y quién debe decidirlo?... Según sea la solución, así será el esqueleto de la estructura económica; y aquí también sólo existen dos únicas soluciones: autonomía o heteronomía. En efecto: o deciden, sobre el qué, el cómo y el cuánto de la producción aquellos a quienes afecta en primer lugar, o sea aquellos cuyas necesidades viene a satisfacer la producción, o deciden otros elementos. Con otras palabras: o se forma la ‘voluntad económica’ por la democracia de la sociedad consumidora o en virtud de una orden autocrática. No hay una tercera solución.”341
Con este último concepto expuesto podemos entrar en el siguiente apartado dedicado a la descripción de las posturas que Röpke descarta y su fundamentación, con respecto al problema de la organización económica.